Archivo de la etiqueta: Reseñamesta

Snowpiercer

Snowpiercer - Imagen pública
Snowpiercer – Imagen pública

por E. J. Valdés

La primera vez que vi el avance de Snowpiercer pensé: “esto es una mierda”. Reconozco que me equivoqué; sin duda es una de las películas más interesantes que me he topado últimamente.

Este thriller de ciencia ficción es una producción sudcoreana de 2013 dirigida por Bong Joon-ho y estelarizada por Chris Evans, Song Kang-ho, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer, John Hurt y Ed Harris. En un futuro distópico, el mundo entero se congeló tras un fallido intento por remediar el calentamiento global, aniquilando la vida casi por completo. Los remanentes de la humanidad viven ahora en un tren blindado que recorre una buena parte del mundo sin detenerse. Allí, su creador y propietario, el ministro Wilford, ha conseguido desarrollar un pequeño ecosistema dividido en estratos sociales, con las clases más afortunadas al frente, ocupando casi la totalidad del tren, y las más bajas aglomeradas en lo últimos vagones. Es precisamente en estos sucios rincones que Gilliam (Hurt), Curtis (Evans) y Edgar (Bell) han planeado minuciosamente una revuelta contra el régimen de Wilford y los suyos. Decididos a tomar la locomotora a como dé lugar con la ayuda de Namgoong Minsu (Kang-ho), en el camino no solamente descubren siniestras realidades en torno al tren y a sí mismos.

Snowpiercer - Imagen pública
Snowpiercer – Imagen pública

Snowpiercer es dos horas de suspenso y acción en un entorno limitado mas no por ello poco atractivo; conforme avanza la trama se nos revelan detalles sobre el funcionamiento e historia del tren así como de los eventos que orillaron a lo que quedó de la humanidad a refugiarse en él. Debo señalar, y subrayar, que la historia está magistralmente contada: el guión es imaginativo, ambicioso e inteligente; de principio a fin, la información y las sorpresas no paran de fluir. Los personajes, inusitadamente profundos, enriquecen bastante este pequeño mundo y en general están bien desarrollados; sobre todo es loable el trabajo de Chris Evans y su coestrella, Song Kang-ho, quienes vagón tras vagón pasan de la euforia a la desesperanza, de la ira al temor, de la sorpresa al vacío. La tensión y el misterio acumulados a lo largo de la proyección desembocan en un acto final impredecible y cargado de adrenalina.

Es una de esas cintas inteligentes en las que hay sobresaltos hasta para aventar, y eso se agradece. Al mismo tiempo, Snowpiercer es una enorme alegoría al modelo económico capitalista en su más cruda expresión. En serio: lo pone a uno a pensar.

Aunque el argumento se puede antojar pretencioso, Snowpiercer es una tremenda pieza de ciencia ficción y no puedo sino agradecer que me la hayan recomendado y así pueda también recomendarla a ustedes. Échenle un ojo ahora que está disponible en Netflix.

Anuncios

Lukather vs. la música

Steve Lukather - Imagen pública
Steve Lukather – Imagen pública

traducción por E. J. Valdés

En esta época en que pareciera que el futuro de la música es el Internet tanto en creación, comercialización y monetización, y en el que Taylor Swift pareciera pelear por el artista como lo hacía Tron por el usuario, Steve Lukather, fundador de Toto y actual guitarrista de Ringo Starr & his All Starr Band, opina distinto. A través de su página de Facebook publicó el siguiente comentario, que me he tomado la libertad de traducir para los lectores de Cinco Centros. A ver qué opinan ustedes.

Solamente quiero saber una cosa: toda esta pontificación de que Spotify y similares son la “respuesta” y cómo es que “se le paga a los artistas”, etc.

¿Cuánto? ¿En serio? ¿Quién lleva los tabuladores y números?

Tal vez sencillamente no tengo idea. Yo no recibo dinero alguno y tengo muchas cosas allá afuera, producto de más de treinta y cinco años grabando discos.

¿Alguna vez han hecho cuentas de cuánto recibe un artista por canción vendida en iTunes? Vergonzoso.

Ahora si acaso estás con una disquera es incluso peor, pues ellos se llevan una buena tajada; el residuo luego de que todo ha sido dicho y hecho son centavos.

Demasiadas personas pueden hacer discos. Punto.

Ya no surgen artistas de catálogo en estos tiempos. Abundan los one-hit wonders. Triste, realmente.

Discos - Imagen pública
Discos – Imagen pública

Ahora las disqueras no asignan presupuestos como los de antes, cuando se producían grandes títulos que costaban dinero. Quieren generar ganancias de la nada y ser dueñas tuyas de por vida y de todo aquello que un artista produzca. Puedes vender un millón de dólares y aún así deberles.

Mi hijo de 25 años tiene amigos que han ganado discos de platino y viven en un apartamento-estudio de una sola habitación. Quebrados.

Por supuesto, antes a las disqueras les importaba la música e invertían en artistas con carreras a largo plazo que generaban dinero a largo plazo.

Claro, ellos se quedaban la mayor parte, pero en ese entonces invertían en ellos, creían en ellos y los promovían, de modo que había una justificación.

Ahora todo se basa en descargas y cuánto impacto tienes en Facebook o YouTube, plataformas que o bien no generan dinero o generan una mierda a corto plazo sin que puedas contabilizarlo y que, de hecho, apestan.

¿Qué demonios? La gente quiere ser famosa, no talentosa.

Es muy sencillo jugar a la estrella pop de mentiras hoy en día. Con tanto artificio, auto-tune, corrección de tiempo, cortar y copiar, etc. Joder, la mayoría de los jóvenes no tienen idea de cómo interpretar una canción de principio a fin en un estudio, afinados, en tiempo y con sentimiento. Qué raro.

Estoy en los estudios todo el tiempo y escucho lo que dicen productores e ingenieros, y aún así a nadie le importa que tal o cual, quien vendió una montaña de discos, no sepa cantar o tocar un instrumento.

Fabrican “McDiscos” para gente que ni siquiera escucha. Es música de fondo para que la gente busque pareja o mueva la cabeza mientras textea, llama por Skype o hace otras cosas. Ruido ambiental para el multi-tareas.

Se han ido los días de amar, diseccionar y discutir los contenidos de un disco; sentarse en silencio mientras suena, mirando las notas de la producción y las pocas fotos que compartían desde el estudio; imaginando cuán mágico debe ser el lugar donde se produce la música.

Se han ido.

Ahora necesitas el ocular de un joyero para leer los créditos en un álbum, si es que a alguien le importa. A la mayoría ya no.

Así que si vas a culpar a los “viejos y anticuados” artistas, quienes son los únicos auténticos que quedan, y quienes pueden producir un gran álbum que probablemente pasará desapercibido porque a los medios les interesa más quién se está pegando carne en el cuerpo y otras mierdas y ridiculeces para llamar la atención, en lugar de prestar atención a la música producida, estamos en un lugar totalmente distinto.

Cuando éramos niños (sí, cumpliré 108 este año) había solamente un puñado de artistas que eran grandes porque tenían que serlo.

Puedes elegir no seguir a algunos, pero la mayoría se ganaban y merecían su éxito, y ninguno sonaba igual al otro. Ninguno.

Vivimos en un “McMundo” que se mueve demasiado rápido. Ahora incluso las drogas son un asco. Quiero decir, cuando era joven y las consumía nunca terminaba desnudo, salivando espuma, o intentaba comerme la cara de alguien más.

Hora de poner Dark Side of the Moon y relajarse.

Tengan un buen día y ojalá la buena música regrese a llenar nuestros oídos (hay cosas muy buenas, pero saben a lo que me refiero).

Música real interpretada por músicos reales. Están allá afuera, sólo que ya no reciben mucha atención de la prensa, o no la reciben como tal.

Luke

Adiós a la Tierra Media

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

por E. J. Valdés

Con el estreno de The Battle of the Five Armies, la tercera entrega de la adaptación cinematográfica de The Hobbit, se termina una odisea que Peter Jackson comenzó hace trece años con The Fellowship of the Ring, y con ello puede vanagloriarse de ser el único cineasta en llevar con éxito (y mucha ambición) dos de las obras maestras de J.R.R. Tolkien, y de haber recortado y expandido dramáticamente su legendario mundo para horror de los fans más conservadores.

La tercera parte de The Hobbit cuenta con un reparto de estrellas encabezado por Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Orlando Bloom, Luke Evans y Evangeline Lilly, secundado en papeles menores por Benedict Cumberbatch (actor muy solicitado estos días), Ken Scott, Sylvester McCoy y Hugo Weaving, Ian Holm, Christopher Lee y Cate Blanchett en los roles que ya les conocíamos en The Lord of the Rings. Qué de nombres, ¿no? Muy tolkieniano.

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

Bueno, The Battle of the Five Armies arranca donde The Desolation of Smaug se quedó y aborda los último capítulos de la novela, es decir, la derrota del dragón, la reconquista de Erebor y el subsecuente enfrentamiento al correrse la voz de que los tesoros de la Montaña Solitaria están en manos de los enanos. En el caso de la serie fílmica, también se retoman y concluyen historias paralelas como la querella entre Thorin y Azog, el descubrimiento de una fuerza malévola en las ruinas de Dol Guldur, y el flirteo entre Tauriel y Kili (que, pienso, fue lo más memorable de la segunda película). Con más de dos horas de duración, no es la entrega más larga de la saga pero, considero, es la segunda mejor de esta trilogía y una de las mejores logradas desde The Two Towers, sobre todo si disfrutan las batallas a gran a escala, pues más de la mitad de la cinta es combate, y combate sobre el combate.

Sin embargo, pese al festín de acción debo señalar que este largometraje pierde de vista un aspecto muy importante: The Hobbit es la aventura de Bilbo Baggins y sienta el precedente a los eventos que conforman The Lord of the Rings. Pero The Battle of the Five Armies se siente más como la película de Thorin, Gandalf, Legolas, Tauriel y Bard, con Bilbo como un invitado al que tuvieron que involucrar porque ya estaba allí. Se le siente como un personaje débil, aunque tampoco tan relegado como la media docena de enanos que no tienen una sola línea de diálogo en toda la película. Y, vaya, tampoco es como que en la novela hicieran gran cosa, pero Peter Jackson pudo dedicarles un poquito más de desarrollo en lugar de inventarse personajes de relleno como Alfrid. También fue muy pobre la participación de Radagast, tomando en cuenta que las dos primeras películas enfatizaron mucho su aparición.

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

En fin, supongo que dentro de un tiempo lanzarán la trilogía extendida con todo lo que Jackson se quedó con ganas de mostrar (ojalá haya sido mucho). Por lo pronto, les digo que The Battle of the Five Armies es una cinta muy dinámica, llena de acción y aventura que cierra de manera satisfactoria la historia y la conecta con el mundo que ya vimos en The Lord of the Rings. Vayan a verla.

¿Que si me gustaría que Peter Jackson adaptara The Silmarillion? Francamente sí, aunque es el título menos popular de la saga y quizá Ian McKellen y Christopher Lee ya no regresarían como Gandalf y Saruman, sin mencionar que tengo entendido que Christopher Tolkien guarda con mucho recelo los derechos de ese libro en particular. No lo descarto, sin embargo, pues ocho años separaron las dos trilogías que ya vimos y podría suceder que en otros ocho escucháramos cantar a los Ainur. Mientras tanto, cuéntenme entre aquellos que echarán de menos la Tierra Media.

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

Exodus: de Batman a Moisés

Exodus - Imagen pública
Exodus – Imagen pública

Exodus – Imagen pública

por E. J. Valdés

Uno de los últimos grandes estrenos de 2014 es Exodus: Gods and Kings, el más reciente filme de Ridley Scott. Christian Bale y Joel Edgerton estelarizan esta aventura de dos horas y media, acompañados por John Turturro, Aaron Paul, Ben Mendelsohn, Ben Kingsley, SigourneyWeaver y la actriz española María Valverde, todos ellos en roles tan minúsculos que al final uno apenas se acuerda que estuvieron allí.

La cinta es la más reciente adaptación del relato bíblico de Moisés y la salida de los judíos de Egipto, narrado en el Libro del Éxodo, uno de los textos más importantes de la Torah/Antiguo Testamento y del judaísmo en general. Esta reinterpretación arranca mostrándonos a Moisés (Bale) como un popular y orgulloso general del ejército del faraón Seti (Turturro), cuyo mando comparte con su primo Ramsés (Edgerton), heredero al trono. Luego de una expedición al pueblo de Pitón, donde los judíos se encuentran asentados en calidad de esclavos, Moisés descubre que él no es en realidad un noble egipcio, sino un judío que sobrevivió a una masacre de niños hebreos gracias a que su familia lo ocultó y fue eventualmente adoptado por una de las hijas del faraón. Esto no tarda en llegar a oídos del recién coronado —y muy resentido— Ramsés, quien ordena el destierro de Moisés, y es precisamente solo en el desierto que descubrirá la misión que el destino le tiene reservada para librar a los judíos del yugo egipcio.

Exodus - Imagen pública
Exodus – Imagen pública

Exodus es una cinta sumamente ambiciosa como lo han sido otros trabajos de corte histórico dirigidos por Scott, sin embargo, debo decir que esta película sale debiendo mucho si la ponemos en la balanza con la aclamada Gladiator y la no-tan-aclamada Kingdom of Heaven, empezando por un guión tan débil que a ratos deja la historia tambaleándose y está saturado de personajes sin desarrollo cuya ausencia no habría hecho diferencia alguna. Para ejemplo tómense los personajes de Josué (Paul) y Aarón (Mendelsohn); figuras clave en el relato bíblico que en el filme apenas y tienen cohesión con Moisés (yo diría que Josué sólo sirve para asomarse y poner cara de sorprendido).

Ben Kingsley también se siente sumamente desperdiciado, al igual que Sigourney Weaver, pero quienes más decepcionan son las estrellas de la función, Bale y Edgerton, el primero encarnando a un Moisés que no inspira, sin liderazgo, al que no veo capaz de mover a cuatrocientas mil personas por el desierto, y el segundo entregándonos a un villano frágil e inseguro cuyas amenazas no se sienten nada amenazadoras. En defensa de Edgerton diré que él llevaba a cuestas el papel más difícil, pero Bale, a quien uno no puede evitar recordar como el mejor Bruce Wayne que hemos visto hasta ahora, no acudirá como nominado a la siguiente edición de los AcademyAwards. Casi, casi se los firmo y se los cumplo. Lo que es de reconocerle es el talento y la disciplina para las transformaciones físicas: hace un año estaba calvo y panzón y ahora lo vemos en forma cual hombre murciélago.

Exodus - Imagen pública
Exodus – Imagen pública

Respecto a la manera en que Scott manejó al personaje de Dios en esta cinta, diré que al principio me pareció interesante y luego me perdió por completo al grado de considerarla ridícula; pienso que la voz divina que inspira a un hombre a desafiar toda autoridad y llevar a un pueblo al límite del sacrificio a cambio de su libertad debe ser la encarnación misma de la sabiduría, no de la arrogancia, la presunción y el berrinche.

Pero Exodus también tiene sus puntos fuertes, empezando por las caracterizaciones; ¡qué atuendos, armaduras y joyas las de los egipcios! En lo que a vestuario respecta vaya que se esmeraron, así como en ambientación, siendo la vista de la antigua Menfis espectacular salvo por la misma omisión que Scott cometió en Gladiator: si bien estamos habituados a mirar las ruinas en las tonalidades de la roca y la arena, las construcciones egipcias estaban cubiertas de intensos colores. Algo que también me gustó fue el tratamiento de Moisés como un líder militar (que, considerando su estatus social, es muy probable realmente lo fuera, o bien, una figura de poder religioso) y que no se convirtiera en un anciano tras su visión en el monte Horeb. Asimismo lo vemos como un personaje falible —humano— y no como el perfecto ejemplo de virtud de los puristas. Es también digno de mencionarse el episodio concerniente a las diez plagas, muy bien mostradas, así como la explicación que se propone al partimiento de las aguas del Mar Rojo (aunque esa última escena, con Moisés y Ramsés enfrentándose en medio del lecho vacío, no se las compro). La película visualmente está para recordarse; narrativamente no. Otra cosa que se agradece es que no se trata de un remake a la letra de Los Diez Mandamientos.

Exodus - Imagen pública
Exodus – Imagen pública

De los dos largometrajes bíblicos de este año (el otro fue Noah, de Darren Aronofsky) pienso que Exodus fue es más débil. Yo les diría que está pasable nada más; como para verla una vez y esperar a que nos la topemos por casualidad en la tele en un par de años. Si no están seguros de entrar a verla mejor no lo hagan. Se me ocurre que a media película podría irrumpir Maximus en la sala exclamando: “Are you not entertained?!” y uno le respondería torciendo los labios.

Batman para gamers de última generación

Batman: Arkham Knight
Batman: Arkham Knight

por E. J. Valdés

Es indiscutible que hoy por hoy Batman es el activo más valioso que tiene DC Comics tanto en las historietas, la televisión (todos vimos el piloto de Gotham, aunque muchos ya no nos quedamos para el segundo episodio), el cine (a nadie le interesa Superman en Superman v. Batman) y los videojuegos, terreno en el cual también ha cosechado considerables éxitos, sobre todo en años recientes.

La actual aventura del caballero obscuro en las consolas arrancó en 2009, cuando Warner Bros. y Rocksteady Studios lanzaron al mercado Batman: Arkham Asylum, título que no sólo enfrentó al hombre murciélago con Joker y los internos del famoso psiquiátrico como nunca se había visto en un videojuego, sino que fue nombrado Juego del Año por numerosos medios especializados, al igual que sucedió con su tremenda secuela de 2011, Batman: Arkham City, que llevó la lucha de Bruce Wayne contra el hampa de Gotham un agigantado paso más adelante. Ambos juegos fueron sumamente aplaudidos por su calidad gráfica, de animación, control y nivel de re-jugabilidad, así como por presentar un universo que combinaba la serie animada de los 90 (Kevin Conroy, Mark Hamill y Arleen Sorkin regresaron a dar voz a Batman, Joker y Harley Quinn respectivamente) con las crudas temáticas de novelas como The Long Halloween o Hush y la trilogía fílmica de Christopher Nolan.

Batman: Arkham Knight
Batman: Arkham Knight

También fueron muy mencionados el amplio reparto de personajes extraídos de los cómics, abarcando villanos y aliados de Batman conocidos por todos y otros a los que sólo los ávidos seguidores identificarían, y el gameplay, que nos adentraba en dinámicos combates contra hordas de matones y escenarios en los que valía más la astucia depredadora que la fuerza para despejar habitaciones llenas de hombres armados. En 2013 se añadió a la saga Batman: Arkham Origins, precuela a ambos juegos que nos mostró a un Batman joven que enfrentaba por primera vez a algunos de los súper villanos que habrían de perseguirle el resto de sus días. Esta tercera entrega, pese a una intensa campaña publicitaria, tuvo una recepción sumamente tibia, la cual en lo personal atribuyo a que Origins se sentía como una mera expansión de Arkham City, empezando por un control que no ofrecía mejoras o innovaciones y un mapa que, aunque tres veces más grande que el de su antecesor, se sentía terriblemente vacío. Quizá lo más interesante de Origins fue el anuncio que Warner Bros. hizo a unos meses de su lanzamiento: ya estaba listo el que será el último título de la saga, Arkham Knight, mismo que llegará al PS4 y Xbox One en junio de 2015.

Batman: Arkham Knight
Batman: Arkham Knight

Batman: Arkham Knight es la continuación a la trágica historia que nos cimbró a todos en Arkham City, y enfrenta al hombre murciélago con villanos que regresan de dicho título y de Asylum, como Two-Face, el Pingüino y un muy siniestro Espantapájaros, así como a un nuevo adversario llamado Arkham Knight, del cual se sabe bastante poco hasta ahora. Rocksteady ya ha mostrado un par de teasers y algunos minutos de juego que ostentan gráficos de una calidad muy superior a las entregas anteriores, un nuevo bati-traje y un énfasis tremendo en el uso del bati-móvil como transporte, vehículo utilitario y de asalto y hasta arma en combate cuerpo a cuerpo (o sea: todo lo que la Batwing no fue en Origins). Éste es un juego que pinta muy, pero muy deslumbrante y prometedor, y pienso que quienes hemos disfrutado los anteriores estamos de acuerdo con Rocksteady cuando afirman que se trata del título más esperado de 2015.

Si no son gamers pero sí fans de Batman, les recomiendo ampliamente asomen a las historias de Arkham Asylum, Arkham City (que les va a encantar, se los firmo y se los cumplo) y Arkham Origins a través de las grabaciones que pueden encontrar en YouTube; les tomará más o menos una hora por juego y sentirán como si estuvieran viendo películas, pues tal la calidad narrativa de los mismos.

Baymax es amor

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

por E. J. Valdés

En el año 2009 The Walt Disney Company compró Marvel Comics y este año la adquisición arrojó como producto Big Hero 6, el más reciente largometraje de Walt Disney Pictures, mismo que viene ligeramente inspirado en el cómic del mismo título publicado por Marvel, el cual, la verdad, no es famoso en México pero forma parte de esta nueva generación de cómics estadounidenses que le tiran más al manga y los motivos orientales que a la clásica historieta de súper héroes norteamericanos.

Big Hero 6 está dirigida por Chris Williams y Don Hall, y es producida por John Lasseter, quien estuvo detrás de clásicos de Pixar como la trilogía de Toy Story y Cars, con todo y sus horripilantes spin-offs. La película nos cuenta la historia de Hiro Hamada, un chico de la ciudad de San Fransokyo (que es como San Francisco pero con Tokyo), quien a sus catorce años es un genio de la robótica que, por consejo de su hermano mayor, Tadashi, deja de dedicar sus talentos a las clandestinas —más lucrativas— peleas de robots y se enrola a la universidad para que su genio contribuya a la sociedad, tal como hizo Tadashi con Baymax, un rechoncho y simpático robot que sirve como asistente médico personal. Poco después, un incendio en el campus cobra la vida de Tadashi y da pie a la desaparición de uno de los inventos de Hiro, quien sospecha que el incidente fue provocado y, junto a un tuneado —aunque muy inocente— Baymax y los compañeros universitarios de su hermano, hace equipo para descubrir quién está detrás de ello.

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

Big Hero 6 es un cañón apuntando directo a los niños con secuencias de acción coloridas y bastante divertidas, elementos y ambientaciones muy manga/anime/video juego y un robot tan cool como adorable que se venderá como sushi en las tiendas esta Navidad. Y les apuesto una Sapporo a que la gente de Walt Disney Pictures ya tiene en mente una o dos secuelas que todo mundo querrá ver, así como toda la parafernalia que acompaña a los lanzamientos de este calibre. Pero eso no quiere decir que sólo los niños la van a disfrutar; los ya-no-tan-jóvenes le encontraremos su peculiar encanto, tanto más si en alguna época de nuestras vidas hemos sido fans de series de robots/mechas como Mazinger Z, Transformers, Macross (Robotech), Gundam, y hasta los Power Rangers (cuando la vean sabrán por qué).

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

Sin embargo, pese a que la experimentada huella de Pixar es muy perceptible, pienso que la cinta tiene sus detallitos, como el hecho de que la trama, aunque bien contada, se antoja predecible, la relación entre Hiro y Baymax no es tan estrecha como la de otras duplas que hemos visto en el universo Disney/Marvel (pienso en Groot y Rocket Raccon, quién sabe por qué), y lo que se supone es un equipo de seis héroes es más semejante a dos estrellas y cuatro incidentales que están allí porque la película se titula Big Hero 6 y no Big Hero 2. Aunque eso sí: amé el personaje de Fred con toda mi alma y yo también quiero ser un dinosaurio-invencible-escupe-fuego-experto-en-artes-marciales cuando sea grande y no un Guardián de la Galaxia. Pero, eh, si dejamos las peccatas minutas a un lado me parece el título animado más disfrutable del año y el principal contendiente al Academy Award en esta categoría (en un año que no ha dado gran cosa en animación, por cierto). A quienes no les gustó Frozen por ser demasiado musical o “para niñas” seguramente les va a encantar, así como a quienes (como yo) amaron Wreck-it Ralph.

I know kung-fu!

John Wick - Imagen pública
John Wick – Imagen pública

por E. J. Valdés

John Wick es la película más rompemadres en la que ha estado Keanu Reeves desde Matrix Reloaded. En serio.

El thriller de acción más reciente de Keanu Reeves está dirigido por Chad Stahelski y lo acompañan en los créditos principales Michael Nyqvist, Alfie Allen, Adrianne Palicki, John Legizamo y WillemDafoe. Y, aunque no lo crean, lo produjo Eva Longoria. Sí: la de Desperate Housewives. … Descuiden, yo puse la misma cara.

Pero bueno, John Wick es un asesino a sueldo retirado tras una muy prolífica carrera al servicio de Viggo Tarasov, líder de la mafia rusa de Nueva York y líder criminal de facto de la ciudad luego de que su matón estrella aniquilara por sí solo a toda la competencia. Cuando la película arranca, John lleva unos años lejos de ese mundo, habiéndolo dejado para sentar cabeza al lado de una mujer cuya prematura muerte lo deja solitario y muy afectado. Pero ella, sabiendo que el mundo de su marido se vendría abajo y que él no tendría más refugio que su Mustang 69 y su pasado violento, le deja un último regalo: una cachorrita llamada Daisy que pronto despierta el lado más blando de un hombre más bien seco. Mas siempre hay un pero, y poco después un grupo de hampones irrumpe en su casa para robarle el auto y, durante el altercado, matan a la perrita y a él lo dejan herido. Esto es más que suficiente para que John vuelva sobre sus propias pisadas y, tras descubrir que el perpetrador del crimen es nada menos que el hijo de Tarasov, emprende una cruzada de venganza contra sus antiguos empleadores. Y vaya que a éstos les preocupa la noticia, pues saben que John Wick es un asesino consumado, imparable, experto en armas de fuego y combate cuerpo a cuerpo, una enciclopedia de la muerte a quemarropa que no se detendrá hasta haber emparejado el marcador. “John Wick will find you and you will do nothing, because you can do nothing”, advierten, y el hombre no decepciona.

John Wick - Imagen pública
John Wick – Imagen pública

Esta película está cargada de acción y drama, sin mencionar esas secuencias hermosamente coreografiadas y violentas que los fans del género adoramos, y que a ratos recuerdan (aunque igual y nomás es la nostalgia) a Neo apaleando a una armada de agentes Smith, aunque con mucho menos CGI, por supuesto. Un enorme plus de esta cinta es el guión, que nos plantea una historia en la cual podemos sumergirnos como espectadores y no solamente una serie de pretextos para llegar s los golpes y los disparos una y otra vez, como sucede en la mayoría de las pelis de acción hoy día. De hecho, por un momento creí que ésta tenía su origen en un cómic o una novela, pero no: es una historia original. Y eso se agradece. El reparto me parece muy bien aprovechado salvo por un par de personajes que terminan no teniendo el peso que uno esperaba, pero en general todo se siente bien logrado y uno sale del cine con un agradable sabor de boca. También con un poco de sangre entre las encías, pero eso también se agradece. En lo personal me ha gustado mucho y los invito a que vayan a verla si la encuentran en exhibición. Será una excelente aventura, como la de Bill y Ted.

John Wick - Imagen pública
John Wick – Imagen pública

De paso, también les recomiendo escuchar Killing Strangers, de Marilyn Manson, tema que suena en la película y formará parte del nuevo álbum del reverendísimo: The Pale Emperor.

Interstellar; al infinito y mucho más allá

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

por E. J. Valdés

Acabo de ver Interstellar en el cine y lo primero que hice llegando a casa fue sacar bolígrafo y cuaderno y ponerme a escribir al respecto. Y comenzaré diciéndoles dos cosas: Christopher Nolan acaba de dejar a Alfonso Cuarón como un novato y el cine de ciencia ficción espacial tardará un rato en arrojar un título tan deslumbrante como éste. No se malentienda lo de Cuarón; me siento sumamente orgulloso de que dos mexicanos hayan sido reconocidos por la Academia el año pasado —cosa sin precedente— y no solamente disfruté Gravity tanto que la vi tres veces y tengo el blu-ray en algún lugar de la casa, sino que ansío ver qué nos mostrarán a continuación. Pero, francamente, Interstellar se lleva de calle la aventura espacial de Sandra Bullock, tanto visual como narrativamente. Christopher Nolan es, a mi parecer, uno de los directores más ambiciosos en Hollywood hoy por hoy; uno que no escatima en detalles por costosos que puedan ser (vean los “detrás de cámaras” de Inception y The Dark Knight Rises y sabrán a lo que me refiero), y cuyo nombre pareciera dar un toque de Midas al producto que lo ostente; ¡nadie daba un quinto por Man of Steel hasta que pusieron su nombre en el trailer! Este año, él y su hermano Jonathan han escrito y realizado una de las cintas más anticipadas —y en este momento más comentadas— por cinéfilos y críticos, además de una de las más intelectualmente estimulantes, si me lo preguntan.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

Matthew McConaughey, AnneHathaway (mmmm…), Jessica Chastain, Michael Caine y… otro actor… estelarizan esta aventura cuántica de tres horas que, de entrada, nos presenta un panorama que se antoja ajeno: el planeta está enfermo; una plaga ha devastado la flora y la fauna del orbe y dificultado considerablemente la agricultura, siendo posibles cada vez menos cultivos y diezmando la población, y pese a que vemos cosas que deberían resultarnos familiares, como automóviles y máquinas, resulta evidente que todo es distinto; la tragedia no es muy distante en el pasado ni en el futuro y la atmósfera en general hiede a incertidumbre. Cooper (McConaughey) es un piloto retirado que, junto con sus dos hijos y su suegro, se dedica al campo en algún lugar de los Estados Unidos. Tras una serie de acontecimientos que se antojan sobrenaturales, él y su hija, Murphy (¡como Robocop!), descubren por accidente las instalaciones de la aún vigente NASA, la cual ha estado muy activa desde el colapso del mundo planeando un éxodo a planetas que podrían ser el nuevo hogar de la humanidad. Casualmente, tal cosa es posible gracias a un agujero de gusano descubierto en las inmediaciones de Saturno, el cual permite asomar y viajar a un sistema “human-friendly” ubicado en otra galaxia. ¿Y quién se lanzará a explorar estos candidatos? Pues nada menos que Cooper, quien es el elegido para pilotar la misión que llevará a la doctora Amelia Brandt (Hathaway) y otro par de científicos al infinito y más allá. La bronca es que el viaje los alejará de sus seres queridos durante años, si no es que para siempre, y en buena medida ello, así como la supervivencia de la humanidad, dependerá de que aprendan a trabajar juntos.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

Interstellar es una cinta intensa, visualmente muy ambiciosa y bien lograda que da mucho para pensar y discutir (se podría decir que, en parte, debido a ciertos cabos sueltos que se me antojan más como “omisiones deliberadas”) y la cual, estoy seguro, a algunos les recordará mucho 2001: A Space Odyssey y a otros el relato The Last Question, de Asimov. Asimismo, explota bastante este recurso narrativo, muy nolanesco, de mostrar diversas líneas temporales de manera simultanea (como en el clímax de Inception, aunque allí le salió mejor) y teje (o enreda) un buen número de misterios que poco a poco se van despejando… o nublando aún más. Las actuaciones son de primer nivel y, aunque poco o nada sé de física cuántica o viajes espaciales, los temas parecen bien abordados (el manejo del tiempo hasta parece rompecabezas), aunque eso sí, me encantaría conocer las opiniones de estudiosos como Neil deGrasse Tyson o Pablo Lonnie Pacheco.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

La banda sonora de Hans Zimmer, a quien igual escuchamos en la trilogía The Dark Knight, está de poca madre (¡y no está en Spotify, maldita sea!). Les recomiendo muchísimo la película, pues a mí me fascinó. Nomás les aconsejo la vean en el cine, en inglés, en una pantalla grande y una butaca cómoda después de haber ido al baño, pues aunque las sorpresas son muchas tres horas son tres horas y no se van a querer levantar. Aunque eso igual es relativo. Al verla entenderán.

¿Y qué tal estuvo el concierto de Editors?

Editors - Imagen pública
Editors – Imagen pública

por E. J. Valdés

Bastante chido, de hecho.

Editors es una banda que era virtualmente desconocida en México la primera vez que se presentó en El Plaza Condesa y luego en el Corona Capital del 2011. Tres años después, en contraste, abarrotaron El Plaza con el concierto que ofrecieron para promocionar su más reciente álbum, The Weight of Your Love (de hecho, fue una de las últimas presentaciones de la gira, que arrancó el año pasado). La banda liderada por Tom Smith salió puntual a las nueve de la noche y movilizó a la masa apretujada frente al escenario con “Sugar”, tema con el que vienen abriendo desde 2013, y desataron una marea de gritos y saltos cuando, terminando, sonaron los primeros acordes de “Munich”. Tras recordarnos que las personas son cosas frágiles, la banda nos dejó sentir el peso de su amor con canciones del último disco como “Formaldehyde” y “Honesty”, así como con clásicos del calibre de “Smokers Outside the Hospital Doors”, “An End Has a Start”, “The Racing Rats” (qué rolota) y “Bones”, que fue una locura. Para el encore reservaron una versión acústica de “The Weight” (que en mi opinión suena más chida que la del álbum), “A Ton of Love”, que me parece la mejorcita de un disco más bien débil, y cerraron la noche con la obligatoria: “Papillon”, que nos tuvo grite y grite, brinque y brinque.

Tom Smith - Imagen pública
Tom Smith – Imagen pública

Editors es una banda que prende muchísimo más en vivo que en las grabaciones (que de pronto parecieran injustas), y aunque lo que en realidad pesó en The Weight of Your Love fue la ausencia de Chris Urbanowicz, siguen ofreciendo un excelente show que sólo podría estar mejor si durara más. Las rolas que extrañé de la gira pasada fueron “Camera”, que suena chidísima en vivo al igual que “In This Light and on This Evening”, y mis dos favoritas: “Fingers in the Factories” y “Fall”, aunque ésta ya nunca la tocan en sus conciertos (es un bonito sueño guajiro, sin embargo).

Editors - Imagen pública
Editors – Imagen pública

Ahora, este concierto dejó una enseñanza adicional, y es que la banda que les abrió, los venezolanos La Vida Bohème, tienen material muy interesante que les recomiendo escuchar (está en Spotify y YouTube). ¡Qué hermoso escándalo el suyo!

Ha vuelto. Y de qué manera.

Timur Vermes - Imagen pública
Timur Vermes – Imagen pública

por E. J. Valdés

Me gustan mucho los libros que me sorprenden, así como aquellos que, de una u otra manera, parecer buscar activamente que les lea. Er Ist Wieder Da, de Timur Vermes, es uno de ellos; le topé primero el año pasado en un buen número de librerías mientras viajaba por Alemania, en las cuales se podía ver su minimalista aunque muy ingeniosa y simpática portada al por mayor. Y precisamente al ver esa cubierta en ese país no pude sino preguntarme: “¿de qué va este libro?”. Cuestión que no encontró respuesta en ese momento, pues no hablo alemán (aún), y misma que, admito, quedó relegada al cuarto plano hasta que, hace unas semanas, paseando por la terminal A del Aeropuerto Internacional de Monterrey, me puse a husmear entre los libros de una tienda y le vi de nuevo, traducido como Ha Vuelto. Timur Vermes. Y la única copia. Sin pensarlo dos veces, hice como la changa que dijo “matanga” y me lo llevé a casa. Y su lectura, “en verdad os digo”, ha sido algo maravilloso que me ha dejado muy, muy claro por qué esta novela fue el fenómeno literario de 2012/2013 en Alemania, donde, dato curioso, se vendía originalmente en €19.33 en alusión al año en que Adolf Hitler ascendió al poder.

Ha Vuelto es la primera novela que Timur Vermes publica bajo su verdadera identidad y parte de una hipótesis bien interesante: ¿qué daño podría hacer hoy Hitler? Al comienzo de esta historia, el Führer despierta súbitamente en un baldío del centro de Berlín con el mismo uniforme que vistiera en el búnker en 1945 y, eso sí, con el aroma de la gasolina impregnado por todo el cuerpo. Confundido, tras una jocosa serie de peripecias descubre que es el verano de 2011, que Berlín es una ciudad llena de vida, que Europa está en paz y que Alemania es gobernada por una mujer. Gracias al apoyo de personas que saben que, pese al parecido, no es posible que él sea él (y a Wikipedia), Hitler se acopla al ámbito mediático del siglo XXI y desde allí emprende una divertida carrera de vuelta a la política.

Ha vuelto, de Timur Vermes - Portada
Ha vuelto, de Timur Vermes – Portada

Esta simpatiquísima novela ha dado mucho de qué hablar en Alemania, tanto a favor como en contra, y más allá del humor y la fantasía presenta una sátira del mundo de la imprenta y la televisión contemporáneos, la política, la economía y la manera en que la vida sobre la Tierra se ha transformado en los últimos sesenta años; Hitler mira con desconcierto cómo es que nos la pasamos inmersos en las pantallas de teléfonos que ocupamos para todo menos para hacer una llamada, cómo el capitalismo y la globalización han hecho del desempleo algo cotidiano, cómo los alimentos industrializados han reemplazado las comidas caseras, cómo los inmigrantes trabajan por salarios propios de la Gran Depresión y… Bueno, cómo el mundo entero está patas arriba. El Hitler de Vermes es reflexivo, astuto pero también un poco despistado, siempre elocuente y hábil en su trato con personajes de la contemporaneidad alemana. Vale mucho la pena le busquen y le lean, no se van a arrepentir. La edición en castellano la publica Seix Barral.