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Isaac Julien: el capital y sus divertimentos

por José Luis Dávila

El acelerado ritmo de los inversionistas, los banqueros, los corredores de bolsa, contadores, rings de teléfonos, papeleo, montañas de papeleo, todos ellos en esfuerzo conjunto para hacer real al dinero, para hacerlo también virtual; generar y desaparecer, un vaiven, casi tan bien armado como una pieza de Morricone, o mejor aún, un ensamble de jazz en un club nocturno de New York, donde al final del día se toma una copa, se respira, se dejan los pies fuera de los tacones y las corbatas liberan el cuello. Pero a la mañana siguiente, todo de nuevo. Y nosotros, en verdad creemos ser sólo espectadores, creemos que estamos fuera del juego. Pero no. También marchamos en sus términos. Somos una sociedad encadenada, para bien y para mal –sin que uno sea contrario realmente del otro–, a los valores económicos. Al capital y sus divertimentos.

Kapital, de Isaac Julien, en el Museo Amparo - Fotografía por Jessica Tirado
Kapital, de Isaac Julien, en el Museo Amparo – Fotografía por Jessica Tirado

La anterior es una premisa casi burda en comparación  a cómo lo expone Isaac Julien con sus films Playtime y Kapital, presentados a modo de díptico en las salas del Museo Amparo. Julien propone la exploración cinematográfica como un medio para el entendimiento de cuestiones que llevan más de siglo y medio desarrollándose en conceptos formadores de los sistemas políticos y comerciales del mundo. Conceptos que han provocado tanto épocas de abundancia como guerras y divisiones sociales. Conceptos que ahora se muestran y usan indiscriminadamente, restándoles su significado original, al tiempo que adquieren otros que se les atan ya por honestos errores, ya por malinterpretaciones premeditadas.

Playtime, de Isaac Julien, en el Museo Amparo - Fotografía por Jessica Tirado
Playtime, de Isaac Julien, en el Museo Amparo – Fotografía por Jessica Tirado

El trabajo de este artista es una forma de acceder a la experiencia audiovisual de problemáticas que parecen lejanas, pero si se reflexionan, son aplicables a hechos que nos conciernen como parte de eso que se suele denominar “aldea global”, en la cual estamos sin que nadie nos pidiera opinión, pero de la que nos beneficiamos también. Julien expone, pues, el mundo de matices que referencian la actividad económica actual, e invita a una introspección de ese mundo, un análisis propio (y creativo) del rumbo socioeconómico en el cual nos encontramos.

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Suicide Squad/Disaster Squad

por E. J. Valdés

Este comentario contiene spoilers, ¿pero a quién le importa?

Cuando fui a ver Batman V Superman salí encabronado del cine. De Suicide Squad salí disgustado solamente; eso ya es ganancia.

Suicide Squad es escrita y dirigida por David Ayer y cuenta con un reparto de ensamble en el cual destacan Margot Robbie, Will Smith, Jared Leto Joel Kinnaman y Viola Davis. La crítica ya lo ha dicho hasta el cansancio: la tercera entrega del universo cinematográfico de DC no es precisamente la peor, aunque padece de los mismos males que su antecesora: un exceso de personajes sin desarrollo, argumentos secundarios que no van a ninguna parte, mala narrativa y ejecución sub par. El público ha sido mucho más benevolente, y antes de que comenzara la proyección pensé que saldría convencido, como muchos de ellos, de que la prensa fue demasiado dura; que todo mundo amó odiar Batman v Superman y que, como consecuencia, deseaba odiar esta película también. Pero no fue el caso: si el anticlimático duelo entre el último hijo de Krypton y el murciélago de Gotham merecía un 3/10, esta nueva aventura amerita, cuando mucho, un 5/10.

Suicide Squad - Imagen pública
Suicide Squad – Imagen pública

La premisa ya nos la sabemos: tras la “muerte” de Superman, el gobierno de los Estados Unidos está preocupado por la existencia de otras amenazas sobrehumanas y decide conformar un equipo que sirva como plan de contingencia y chivo expiatorio; un equipo de talentosos villanos que pueda meter las manos donde las autoridades no y asumir la responsabilidad si algo sale mal. Así, Amanda Waller (Davis) propone la creación de la Fuerza de Tarea X y recluta a algunos de los criminales más peligrosos que tiene a la mano, como Harley Quinn (Robbie), Deadshot (Smith), Killer Croc (Adewale Akinnuoye-Agbaje), El Diablo (Jay Hernandez), Captain Boomerang (Jai Courtney) y Enchantress (Cara Delevingne), quienes quedan a las órdenes de Rick Flag (Kinnaman), un militar top-notch especializado en… seguir las instrucciones de Waller, supongo. Este peculiar escuadrón deberá enfrentar una amenaza que el propio gobierno ha traído, sin querer, sobre sí mismo, mientras el Joker (Leto) persigue su propia agenda de manera simultánea.

Como toda película, Suicide Squad tiene sus pros y sus contras. Comenzaré con los pros. Primero que nada, el personaje más valioso de este título (no por nada casi toda la publicidad giró en torno suyo) es Harley Quinn; Margot Robbie hace un estupendo papel dando vida a la psiquiatra convertida en secuaz del Joker y nos brinda una interpretación que a todos nos recordará a esa atractiva, ingenua y peligrosa chica de la serie animada de los 90 y de la saga de videojuegos Arkham (aunque se extraña la vocecilla chillona de Tara Strong). Will Smith también hace un buen trabajo como Deadshot, y no pudieron elegir una mejor actriz para hacer a Amanda Waller que Viola Davis. Estos tres personajes son, por mucho, los mejor escritos de toda la película. El guión es bastante más humoroso que el de Batman v Superman, y eso se agradece después de una película que fracasó en su intento de ser más oscura que Watchmen y la trilogía de The Dark Knight juntas. Hay también algunos guiños hacia la siguiente entrega de este universo (Justice League), mucho mejor ejecutados que las grabaciones que tenía Lex Luthor en su computadora; esta película sí se siente como parte de algo más grande.

Y eso es todo lo bueno que puedo decir al respecto.

Suicide Squad - Imagen pública
Suicide Squad – Imagen pública

Ahora lo malo. Primero que nada: Batfleck. El mismo Batman burdo y torpe está de regreso, y aunque su participación es muy breve, el guión no le ayuda para nada: dos segundos después de que aparece, Deadshot ya le pegó un tiro y lo tiene en el suelo, a su merced. ¡Una niñita tiene que pararse frente a él para salvarlo de otro disparo! Así que va la misma queja que en BvS: Batman no atacaría a un hombre armado de frente, y mucho menos cuando hay un menor a menos de un metro de distancia. ¿De verdad no se le ocurrió otra cosa que llegar y decir: “Eh, Deadshot, estás bajo arresto”? ¡Qué patético! Y luego esa escena en donde persigue a Harley y Joker por las calles de Gotham; en la película anterior no tuvo ningún reparo en utilizar el arsenal del batimóvil para hacer estallar los vehículos de Lexcorp (con lo cual seguro mató a los tripulantes), ¿pero aquí le faltaron los baticojones para hacer lo mismo contra su archienemigo? ¿Ese hombre que estuvo a un instante de aniquilar a Superman quiso asegurarse de a atrapar con vida al asesino de JasonTodd? ¡No se los compro ni aunque lo metan a una caja de FrootLoops!

Eso me lleva a mi segunda queja: Joker. Jared Leto no me parece un mal actor, pero desde que vi su caracterización (para la cual seguro le dieron libertad absoluta) presentí que no me iba a gustar. Mi pronóstico se cumplió. Chris Stuckmann dice que hasta ahora no existe un Joker deficiente en el cine, pero considero que éste es el que más se ha acercado a ese adjetivo; al verlo no encuentro al payaso rey del crimen por ninguna parte, sino a un gánster con una pose de estrella de hip-hop y más joyería encima que Mr. T; un espantoso híbrido entre el Joker de Heath Ledger y el de Mark Hamill; un Joker que no me transmite absolutamente nada con sus escuetas carcajadas.

Suicide Squad - Imagen pública
Suicide Squad – Imagen pública

¿Se dan cuenta de lo terrible que se lee eso? En una película en donde aparecen Joker y Batman, ellos están entre los elementos más flojos.

Y si hemos de continuar con los personajes, el resto del escuadrón suicida se antoja gratuito: quita a Killer Croc y Captain Boomerang de la película y no pasa nada. ¿Katana? Lo mismo. ¿Slipknot? ¡Con razón ni se molestaron en incluirlo en la publicidad! En una película cuyo objetivo es hacer que el público sienta empatía por un grupo de villanos, la mayoría de ellos son irrelevantes. Es increíble que entre este elenco menor sólo El Diablo tenga una historia que nos diga quién es, de dónde viene y por qué busca redimirse. En el caso de Enchantress, da la impresión que se pasa media proyección haciendo hula-hula, a su hermano también pudimos ahorrárnoslo, y Rick Flag es opacado por Deadshot como una linterna de mano pierde su haz bajo los rayos del sol.

Eso me lleva a hablar del conjunto de todos estos personajes: el Escuadrón Suicida es como la Liga de la Justicia de los villanos, pero en ningún momento se siente como un equipo; no hay cohesión, no hay vínculos, no se forman lazos de ninguna índole. Incluso, cuando llega la hora del combate final, da la impresión de que son un puñado de personas que no se conocen, no se agradan entre sí y que preferirían estar en cualquier otro lugar y no volver a verse nunca. Sí, ya sé que son los tipos malos, pero no consiguen que se me antoje verlos juntos en otra aventura; denme una película en solitario de Harley Quinn, una de Katana si quieren, e incluso una secuela más de Ocean’s Eleven, pero no me traigan Suicide Squad 2.

La narrativa es un desastre como lo fue en el caso de Batman v Superman: se siente apresurada y muy mal presentada; un segundo tienes a Enchantress y Rick Flag en un apartamento y al siguiente están en las vías del subterráneo sin que te sugieran, cuando menos, que la explicación vendrá después; el escuadrón es recibido por una horda de violentas criaturas tan pronto asoma a Midway City, y poco más tarde entra a tomar un trago a un bar que se encuentra a sólo unas cuadras de una amenaza sobrenatural…

Suicide Squad - Imagen pública
Suicide Squad – Imagen pública

Por último, me parece inverosímil que únicamente la troupe de Amanda Waller haya atendido la emergencia en Midway City; cuando Zod decidió convertir a la Tierra en el nuevo Krypton, Bruce Wayne viajó a Metropolis tan aprisa que olvidó el batitraje en casa; cuando LexLuthor hizo su propia abominación kryptoniana (a Doomsday, pues), Diana Prince dejó el retiro voluntario para esgrimir espada y escudo junto a Batman y Superman; pero cuando una antigua hechicera convierte a civiles inocentes en su ejército de zombis y amenaza con subyugar a todo el planeta, sólo la Fuerza de Tarea X se presenta. Me pregunto qué estarían haciendo Batman, Wonder Woman y Flash en ese momento… En definitiva, no estaban tratando de convencer a Aquaman de que se uniera a su club…

Juro que no entré al cine con la intención de odiar Suicide Squad, pero no puedo pasar por alto el hecho de que es una película un poquito menos mediocre que Batman v Superman. DC tiene planes para su universo cinematográfico los siguientes cuatro años; si Wonder Woman y Justice League resultan igual de malas, quizá esos planes no lleguen tan lejos. ¿Y saben? Lo curioso es que en el terreno de animación sucede justo lo contrario: sus producciones son muy bien recibidas, mientras que las de Marvel son espantosas (basta ver ese horrendo anime de los Avengers). Batman: Assault on Arkham fue todo lo que Suicide Squad debió ser; ¿por qué cintas como ésa, como Justice League vs. Teen Titans, e incluso The Killing Joke —cintas que sí dan resultados— no han de llegar más allá del formato casero? ¿Por qué la necedad de imitar lo que Marvel hace cuando le llevan una increíble ventaja en otro terreno, cuando podrían hacer algo diferente?

No lo entiendo.

Reseña: Suicide Squad

por Juanito Pereira

Después de la decepción que le causó a más de uno Batman v Superman, esta nueva entrega, basada en los comics DC, me resultó bastante entretenida. Suicide Squad es una película divertida, con un buen soundtrack y una mezcla rara pero funcional entre tantos nuevos personajes. El show se lo roban Margot Robbie, Will Smith y Viola Davis en sus papeles de Harley Quinn, Deadshot y Amanda Waller, respectivamente.

Margot Robbie le dio al clavo con su interpretación de una Harley Quinn maliciosa, loca y perdidamente enamorada del Guasón, muy cercana a su versión de la serie animada. Will Smith a sus 47 años sigue siendo relevante, gracioso y a todas leguas se nota que se divirtió como enano haciendo esta película. Y si queremos hablar de un personaje imponente, poderoso, vicioso y controlador, Viola Davis. ¡Qué pedazo de actriz! Nunca me pude imaginar ver a una Amanda Waller en la vida real, pero esta señora la encarnó a la perfección.

Suicide Squad - Imagen pública
Suicide Squad – Imagen pública

Ahora, esta película no es perfecta, no lo intenta ser, y si esperan ir a ver una película tan bien estructurada como Captain America: Civil War, están en el lugar equivocado. Suicide Squad sufre al tener que presentar y desarrollar a tantos personajes en la pantalla grande. La mejor manera de ver esta película es hacer la tarea de leer un poco de la historia de cada personaje antes de pisar la sala del cine. Ya con algo de contexto de antemano, entonces la experiencia es diferente y creo que es la mejor manera de disfrutar 2hrs de puro entretenimiento.

Acerca de los antagonistas de la película no hay mucho que decir, creo que son el punto más débil de esta película y en ningún momento representan un grave peligro para nuestros personajes principales. Creo que la industria de producir películas de superhéroes ha llegado a un punto en el que debería de haber un mejor enfoque en el desarrollo del papel del villano. Tomemos al general Zod de la película Man of Steel como ejemplo: uno tal vez no puede apoyar las acciones de dicho personaje pero, hasta cierto grado, puede entender por qué es como es y por qué hace lo que hace. Los escritores tienen que hacer que nos interese y nos importe el villano tanto como el superhéroe, eso crea una historia en la que uno puedo interesarse.

Suicide Squad - Poster
Suicide Squad – Poster

Para finalizar, hablaré poco de Jared Letto y su encarnación del Guasón. Miren, en primer lugar sale muy poco en la película, pero me gustó la dirección en la que el señor Letto quiere llevar a este personaje. En Suicide Squad el Guasón parece más un jefe de la mafia que un villano demente. Sería injusto compararlo con otros Guasones, dado que Jack Nicholson y Heath Ledger fueron el principal foco de atención en sus respectivas apariciones en contra del caballero de la noche. Auguro un buen futuro pero, hasta no verlo pelear mano a mano por dos horas contra Batman, el jurado seguirá en deliberación.

Como ya lo dije antes, Suicide Squad no es perfecta y mucho menos es la salvación del universo extendido de películas de DC, pero en verdad que vale la pena su tiempo si lo que quieren es ir a ver una película entretenida, con buen humor, algo de acción, y muchos, pero muchos personajes basados en personajes de los comics.

La canción de la bolsa para el mareo, de Nick Cave

Nick Cave - Imagen pública
Nick Cave – Imagen pública

por Lo Hiancia Pez

Las leyendas tradicionales australianas (donde no faltan dragones, ciénegas tenebrosas, ambientes enrarecidos), la fe católica anglicana familiar (redención y condena, carnalidad y espiritualidad, etc.) y la cultura libresca de sus padres (él, profesor de literatura; ella, bibliotecaria), fueron el fertilizante para la imaginación poderosa, deshinibida, arriesgada, inclemente, lúcida, de un joven rockero amante de las historias, de un adulto escritor de relatos colmados de imaginería (Y el asno vio al ángel, La muerte de Bunny Munro, novelas), acostumbrado por carácter a beber con intensidad los detalles de la vida de veras (paisaje, música, figuraciones, gente, aburrimiento, emociones, drogas, amistad, sacralidad, pérdida, amores, charlas, hijos, trabajo, comida).

“¡El verdadero artista es el sueño comunicartivo!
¡El artista carroñero es la pesadilla que te contacta!
¡El verdadero artista está en el presente y es del presente!
¡El artista carroñero vive en la memoria y en la historia!”

A los 58 años Nick Cave exhibe una energía exhuberante, un ego sosegado, una sensibilidad que le ayuda a empatar con el público. Es adorado como dios del rock, conoce las posibilidades de su genio a más de 40 años de carrera en la música y la literatura, se sabe un sobreviviente de los excesos. De gira, de una ciudad a otra, está acostumbrado a las asociaciones mentales entre conciertos, con apenas oportunidad para pequeños paseos por calles y alrededores en los que reelabora el pasado, ensaya temores, recrea extrañamientos (“soy una casa encantada que aúlla y jadea llena de recuerdos”). Se permite correr para llegar a tiempo al camerino donde lo entrañable (su cotidiano) se solidifica y transparenta al shokear con la evanescencia del ensueño realista (las divagaciones) en que se transportaba hacía unos minutos; de recoger una pequeña dragoncita moribunda bajo un puente; de enviar pensamientos apasionados y crueles a su esposa al otro lado del mundo; de idear una nueva canción de la que enorgullecido sabe criticar los dislates —las obsesiones que los críticos y fans exaltados magnifican; divertimentos, oficio y modo de vida; su vida de veras está en otra parte, podemos verla y oírla en pantalla, leerla en el libro…

La canción de la bolsa para el mareo, de Nick Cave - Portada
La canción de la bolsa para el mareo, de Nick Cave – Portada

La canción de la bolsa para el mareo (Sexto Piso, 2015) fue lanzado paralelamente al documental 20,000 days on Earth, ambos compuestos de biografía y ficción; es una especie de diario, cuentario y crónica de gira donde le habla también a su público con la sencillez de quien ha sabido perseverar en la parábola de su niñez: “No se avergüencen de su necesidad de crear, es la parte más bonita de sus corazones. El mito es la verdadera historia. No dejen que les digan que no hay monstruos. No dejen que los hagan sentir idiotas porque son felices jugando con su linterna en la oscuridad.”

Capítulos unitarios componen el libro de pastas duras, hojas gruesas y coloridas con el facsímil de las bolsas para el mareo donde Cave escribió los borradores. Los textos, breves, son mezlca de motivos o impulsos inmediatos (la habitación, un malestar físico, el día de descanso) con asociaciones más o menos afortunadas (“me chernobileó el traje hasta el punto de provocarme náuseas”), siempre enriquecidos por el temple equilibrado con rudeza punk y refinamiento de artista culto; el autor aparece mediante vivencias reales o creadas y la reminiscencia de alguien cercano a él (padres, esposa, compañeros de su legendaria banda); surge la emoción, la inercia es imparable, un clímax inesperado y preciso antes del final.

Nick Cave - Imagen pública
Nick Cave – Imagen pública

Pocas semanas después de la presentación del libro y el documental en la Ciudad de México, a mediados de julio de 2015, un hijo gemelo de Cave murió al caer por un acantilado en Brighton, Inglaterra. Inexperto, traía dentro una dosis de LSD. Su padre es un veterano retirado del consumo de heroína. Un recuerdo en el documental y en el libro atribuido a sus padres (la memoria comunitaria, el tono de leyenda o de presagio) resulta tremendo: “sobre el niño que había muerto saltando desde el puente del tren. […] Sobre todo me acuerdo de eso.”

Leer este libro con fondo de las canciones de Nick Cave and The Bad Seeds (de preferencia I the best… My favorite songs) en espera de que ocurra la coincidencia, el milagro…

Hunter S. Thompson y sus días en Hawaii

La maldición de Lono - Imagen pública
La maldición de Lono – Imagen pública

por José Luis Dávila

Lo leí en un día, y no creo que haya mejor manera de leerlo. Corrijo. No creo que haya ninguna otra manera de leerlo. Absolutamente ninguna. La prosa de Thompson es una línea de cocaína, pura en su artificialidad, y debe aspirarse como tal. Cada página está llena de desencanto por la conciencia, como si la aversión a ésta fuera necesaria para vivir plenamente. Cada paso que da en su relato de los días en Hawaii tiene en sí la necesidad de demostrar que no hay nada para demostrar, que la vida es un lugar tan común que sólo los dispuestos a animarla por cualquier medio merecen estar en ella.

La maldición de Lono, como libro de viaje, explora y desentraña las valoraciones de lo paradisiaco en un retrato pintado por las palabras de un periodista descarnado como lo fue Hunter S. Thompson, mientras que como reportaje, demuestra la necesidad de los individuos por probarse ante los demás a través de competencias que resultan incomprensibles cuando se les piensa detenidamente, haciendo de ello una crítica ácida y hasta grosera de ese onanismo que llenaba los vacíos morales con los cuales dieron inicio los 80’s.

Hunter S. Thompson - Imagen pública
Hunter S. Thompson – Imagen pública

En todo el texto, bajo la forma de comentarios mordaces y decisiones ridículamente funcionales y prácticas, el autor nos conduce por las islas de Hawaii y sus mitos inherentes, evadiendo las consecuencias de los problemas que él mismo produce y responsabilizándose por las vidas de otros, encontrando personajes que le hacen confirmar sus suposiciones sobre cómo es que se interactuaba en esa modernidad podrida.

A años de su fallecimiento, la voz de Thompson tiene actualidad. Su desenfado en la escritura, su soltura para contar, es algo de lo que muchos carecen. En La maldición de Lono no hay más poética que la verdad. Es, pues, un libro que no busca nada sino ser en sí mismo, igual que su autor lo fue; un libro que todos deberíamos leer así, sin motivo ulterior, sólo para ver cómo es que alguien se deja ser, para dejarse ser con él.

La maldición de Lono (2016), en Editorial Sexto Piso 

Entre historia, libros y fotografía

por Isaías Tovar

Con la unión de grandes esfuerzos, el Museo Amparo, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Acción Cultural Española presentan fotos & libros. España 1905-1977, una exposición que tiene, como indica el titulo, su eje temático en historia, libros y fotografías que muestran el desarrollo del siglo XX español, con una selección de fotolibros.

A grandes rasgos, esta exposición hace una revisión de la fotografía española desde una perspectiva histórica; sin embargo, nos muestra temas generales, los cuales están relacionados con el desarrollo cultural de la época en la sociedad. En ese sentido, la fotografía es una ventana al pasado, conformando parte de un inconsciente colectivo y de tal manera estamos en contacto con la construcción de prejuicios. Como muchos autores señalan, ese prejuicio es una primera manera de acércanos a las cosas, por tanto, no tiene una connotación negativa. Así mismo, el carácter fotogénico de la realidad nos permite reinterpretar constantemente la historia.

La exposición está distribuida en varias temáticas que atraviesan la profunda trasformación de una sociedad azotada por la guerra, y la transición hacia un desarrollo moderno: nos muestra la metamorfosis de la imagen de la mujer constreñida por lo patriarcal, un intento objetivo e imparcial sobre las guerra -desde la perspectiva de la propaganda del momento-, y, entrelazando todo, la relación entre palabra e imagen.

Cordialmente invitamos a los aficionados de la fotografía, y al público en general, a disfrutar esta exposición, que estará presente hasta el 15 de agosto en Museo Amparo.

Las cuitas de un profesor universitario

Por Raúl Picazo
La verdad no importa lo que escriba sobre ellos. Las cosas están ahí y es por algo. Cuando se encuentran a la vista, se les admira, cuando salen de perspectiva, desaparecen. Así mi mundo con su lógica. Las cosas llegan, se van, desaparecen y adquieren otra composición. Pero ahora puedo ver los libros. La lectura y su jodida apropiación. La lectura permite apropiarse de la historia y de sus personajes. Reacciono entonces ante la escritura. ¿Quién escribe y para qué? Pienso en la publicación como vanidad, y en la negación de la vanidad como el acto más vanidoso del mundo. El ego no actúa solo.
Motivado por la crítica, escribo reseñas, aunque no sea crítico de nada. Mi texto pretende desentrañar la complejidad de un texto, pero en realidad no creo que valga la pena. Podría ser un brabucón, pero no tengo idea de cómo defenderme ante lo que me puedan refutar. La crítica sirve para mostrar la obra, así se hable bien o mal, o simplemente se diga nada. Pero como ya dije, no hago crítica, sólo reseña. En este caso, quiero exponer lo que me gustó y no me gustó del libro Buenas tardes, señorita… de Rodrigo Durana, un escritor ultracostumbrista de cepa.

buenas tardes señorita portada
Buenas tardes, señorita. Imagen pública.
El asunto del personaje autobiográfico me llama la atención, aunque poco importa si trajo todas sus experiencias al libro, ya que al ser profesor universitario o de preparatoria carga consigo un montón de clichés producto de su labor diario, los cuales se pueden convertir en situaciones cómicas o embarazosas: como aquella de ligarse a una morra y sentir culpa por ello. Algo que caracteriza a muchos maestros es simplemente eso, que no pueden dejar sus pasiones secándose en casa. Aunque la narración se presenta animada, Durana no concreta bien a sus personajes. Se notan amarres mal hechos, los cuales se desatan y no logran crear la cohesión que necesitan. Este punto es debatible por su ambigüedad. El recurso que ocupa para iniciar el libro me parece una muestra de lo poco que puede ofrecer un escritor para atrapar a sus lectores, y aunque engancha, decepciona. De ahí en adelante todo lo que acontece es el mismo reclamo pero en diferentes situaciones, aunque el evento de la cárcel ofrece lo mejor de la novela, tal vez porque me sentí identificado. Todo aquel que haya pisado una cárcel por el simple motivo de estar en el lugar equivocado, lo sabe.

La crítica a las instituciones, a los estudiantes y directivos, la cual subyace en esta novela corta es genuina, y abona directamente al relato. Sinceramente es lo que más me gustó del libro: una burla que parte de una realidad absurda, que nos atraviesa porque formamos parte de ella. Como aquella donde se le rinde pleitesía a un sujeto poderoso, o de los alumnos que someten al profesor con un chantaje. Cabe resaltar que esta novela es totalmente juvenil. Es para chavos de prepa, universitarios que acaban de iniciar la carrera. Es para todos los alumnos de Durana, que lo conocen, que se pueden ver en ese espejo, y que estoy seguro que les encantará.

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Rodrigo Durana. Complejo Cultural Universitario.
Su prosa es ágil, no puedo decir desenfadada. Es una muestra de la relación que tiene con su quehacer diario. Y si algo no funciona bien en este libro, es quizá el final y los personajes que se desvanecen por la repetición. El autor pretende darle dramatismo a su personaje poniéndolo en situaciones adversas, son las cuitas de un profesor universitario, o algo por el estilo, porque el sufrimiento se apropia del personaje cuando la adversidad se presenta y lo hace partícipe. Y si en algo estoy de acuerdo con él, es que las autoridades son completamente una mierda. Recomiendo su lectura, así como los otros libros de la colección Cuadernos de NITRO/PRES:Perro viejo y cansado, Gasolina y Apuntes de un escritor malo.

Snowpiercer

Snowpiercer - Imagen pública
Snowpiercer – Imagen pública

por E. J. Valdés

La primera vez que vi el avance de Snowpiercer pensé: “esto es una mierda”. Reconozco que me equivoqué; sin duda es una de las películas más interesantes que me he topado últimamente.

Este thriller de ciencia ficción es una producción sudcoreana de 2013 dirigida por Bong Joon-ho y estelarizada por Chris Evans, Song Kang-ho, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer, John Hurt y Ed Harris. En un futuro distópico, el mundo entero se congeló tras un fallido intento por remediar el calentamiento global, aniquilando la vida casi por completo. Los remanentes de la humanidad viven ahora en un tren blindado que recorre una buena parte del mundo sin detenerse. Allí, su creador y propietario, el ministro Wilford, ha conseguido desarrollar un pequeño ecosistema dividido en estratos sociales, con las clases más afortunadas al frente, ocupando casi la totalidad del tren, y las más bajas aglomeradas en lo últimos vagones. Es precisamente en estos sucios rincones que Gilliam (Hurt), Curtis (Evans) y Edgar (Bell) han planeado minuciosamente una revuelta contra el régimen de Wilford y los suyos. Decididos a tomar la locomotora a como dé lugar con la ayuda de Namgoong Minsu (Kang-ho), en el camino no solamente descubren siniestras realidades en torno al tren y a sí mismos.

Snowpiercer - Imagen pública
Snowpiercer – Imagen pública

Snowpiercer es dos horas de suspenso y acción en un entorno limitado mas no por ello poco atractivo; conforme avanza la trama se nos revelan detalles sobre el funcionamiento e historia del tren así como de los eventos que orillaron a lo que quedó de la humanidad a refugiarse en él. Debo señalar, y subrayar, que la historia está magistralmente contada: el guión es imaginativo, ambicioso e inteligente; de principio a fin, la información y las sorpresas no paran de fluir. Los personajes, inusitadamente profundos, enriquecen bastante este pequeño mundo y en general están bien desarrollados; sobre todo es loable el trabajo de Chris Evans y su coestrella, Song Kang-ho, quienes vagón tras vagón pasan de la euforia a la desesperanza, de la ira al temor, de la sorpresa al vacío. La tensión y el misterio acumulados a lo largo de la proyección desembocan en un acto final impredecible y cargado de adrenalina.

Es una de esas cintas inteligentes en las que hay sobresaltos hasta para aventar, y eso se agradece. Al mismo tiempo, Snowpiercer es una enorme alegoría al modelo económico capitalista en su más cruda expresión. En serio: lo pone a uno a pensar.

Aunque el argumento se puede antojar pretencioso, Snowpiercer es una tremenda pieza de ciencia ficción y no puedo sino agradecer que me la hayan recomendado y así pueda también recomendarla a ustedes. Échenle un ojo ahora que está disponible en Netflix.

Cuando despertó, la Fuerza todavía estaba allí

 

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

por E. J. Valdés

ADVERTENCIA: esta reseña contiene spoilers, de modo que si no has visto la película… ¡No mames! ¡Si ya tiene casi una semana que se estrenó!

Star Wars: The Force Awakens es el más reciente largometraje de una de las franquicias cinematográficas más taquilleras de todos los tiempos y el séptimo capítulo de la historia concebida por George Lucas en 1977. Como tal, es la primer secuela a la trilogía original y también es la primera entrega producida por Disney luego que ésta adquiriera Lucasfilm en 2012. Dirigida por J.J. Abrams, la cinta cuenta con un reparto de lujo conformado por Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Adam Driver, Lupita Nyong’o, Andy Serkis, Max von Sydow, DomhnallGleeson, Gwendoline Christie, Harrison Ford, Carrie Fisher, Mark Hamill, Anthony Daniels, Peter Mayhew y Kenny Baker. El guión, escrito por Abrams, Michael Arndt y Lawrence Kasdan (The Empire Strikes Back) sitúa los eventos unos treinta años después de la Batalla de Endor: la galaxia muy, muy lejana enfrenta la amenaza de la Primera Orden, una organización manada de los remanentes del Imperio dirigida por el Líder Supremo Snoke (Serkis) y sus comandantes Kylo Ren (Driver) y el general Hux (Gleeson). LeiaOrgana (Fisher) encabeza la Resistencia que defiende la Nueva República tras la desaparición de Luke Skywalker (Hamill). Durante una misión al planeta Jakku, el piloto de la Resistencia Poe Dameron (Isaac) es capturado por fuerzas enemigas y pronto entran en escena Finn (Boyega), un stormtrooper renegado, y Rey (Ridley), una chica solitaria con un pasado misterioso. Acompañados por Han Solo (Ford) y Chewbacca (Mayhew), los tres se involucrarán en un conflicto que revivirá leyendas olvidadas.

The Force Awakens era sin duda alguna la película más esperada de 2015 y trajo consigo un furor por Star Wars como no se había visto desde el anuncio de The Phantom Menace en 1999; los boletos para los múltiples estrenos de media noche se agotaron en cuestión de horas y mientras escribo estas líneas el mercado está saturado de toda clase de mercancías relacionadas con la franquicia: desde juguetes hasta fruta. En serio. Unos días antes de su lanzamiento, Cinépolis declaró haber vendido por adelantado más de cuatrocientos mil boletos, es decir, agotó sus butacas para todas las proyecciones del primer fin de semana. ¿Puede algún otro estreno presumir tal expectativa? Lo que vi en el complejo al que asistí me dice que no: cientos de personas caracterizadas como sus personajes favoritos, blandiendo sables de luz, vistiendo camisetas o gorras, e incluso cargando consigo figuras de acción se dieron cita horas antes de que dieran acceso a las salas con todo y que los asientos están numerados. La última vez que vi algo semejante en un cine fue en el estreno de The Dark Knight Rises en 2012.

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

¿Satisfizo la nueva entrega de Star Wars semejante expectativa? Si tomamos en consideración que en este momento The Force Awakens figura entre las cincuenta películas mejor calificadas de IMDb y presume el fin de semana más taquillero de la historia podemos decir que sí: Abrams le cumplió a los fans con creces. Esta cinta ha tenido una recepción escandalosamente positiva aunque no ha estado exenta de críticas con las cuales estoy parcialmente de acuerdo y abordaré más adelante. Sin embargo, si he de poner todo en la balanza puedo afirmar que éste es el largometraje más emocionante de la franquicia desde The Empire Strikes Back; no solamente hay acción, drama, suspenso y buen humor al estilo de A New Hope, sino también mucha, mucha nostalgia, y creo que a eso se debe la adoración que los fans de la vieja escuela ya le profesan a este título: los actores principales de la trilogía original regresan a los papeles que les hicieran famosos, y las referencias a las aventuras de Luke, Han, Leia y Chewbacca son numerosas. Pero más allá del elenco veterano y los eastereggs, las nuevas estrellas, tanto héroes como villanos, hacen un estupendo papel en la apertura de esta nueva trilogía, cuya continuación tendremos que esperar, impacientes, hasta 2017. Rey es la indiscutible heroína de esta historia, y Poe Dameron roba cámara gracias a su carisma de superhéroe. Kylo Ren, por su parte, es una interesante adición a un universo que resalta por sus villanos. Encontré sobre todo interesante el hecho de que después de Return of the Jedi no hubo un “felices para siempre”; la muerte de Palpatine no significó la destrucción absoluta del Imperio y los Sith; quienes alguna vez fueran los héroes de la galaxia han cometido errores importantes y sus aventuras han sido reducidas a cuentos de hadas en una nueva era de conflicto. En este aspecto pienso que The Force Awakens es un renacer para estos personajes, olvidados dentro de su propio universo.

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

Pero es también el exceso de nostalgia el que da pie a algunas de las fallas que detecté en esta cinta, empezando por el hecho de que la trama parece a ratos una copia fiel de A New Hope, algo que Abrams no ha tenido inconveniente en admitir. Es tal el homenaje que busca rendir al inicio de la saga que la Base Starkiller, que no es sino una Estrella de la Muerte más grande, es fácil de destruir si se le dispara en el sitio adecuado. ¡Hasta tiene un túnel que conduce directo al punto débil por el que puede volar una pequeña formación de X-Wings! Considero también que el incluir a todas las estrellas posibles de la primer trilogía fue un arma de dos filos: por un lado, los fans tienen en pantalla a todos sus personajes favoritos pero, por el otro, algunos de ellos quedan reducidos a meras figuras incidentales. Esto es particularmente cierto en los casos de C-3PO y R2-D2; del primero bien pudimos ahorrarnos el puñado de líneas que tiene y el segundo ha perdido su trono como el androide “lindo” de la serie ante un BB-8 ridículamente encantador. Esto, lamentablemente, aplica también para algunos personajes nuevos, particularmente la capitana Phasma (Christie), quien hasta este momento es uno de los villanos más inútiles de toda la franquicia; tanto que casi me atrevería a decir que su papel es el de comic relief. Pero, eh, después de todo es una stormtrooper y aquí, como en el resto de las películas, éstos son desechables en toda la extensión de la palabra. ¿De verdad vale la pena confirmar a un personaje así para la secuela?

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

Para terminar, he de confesar que las dos veces que he visto la película (hasta ahora) he detestado su conclusión con toda mi alma, y eso es algo fantástico. Verán, mi problema no radica en que esté mal ejecutada ni nada parecido, sino en que nos deja al borde de un acontecimiento que, pienso, será fundamental para develar muchos de los misterios en torno a esta entrega y el desarrollo de las siguientes. Me dejó deseoso de más información. Imagino que algo parecido debieron experimentar las audiencias de The Empire Strikes Back en 1980; a diferencia de ellos, nosotros solamente hemos de esperar año y medio para descubrir qué sucederá con Rey y Luke (benditas prisas).

En lo personal disfruté mucho The Force Awakens (tanto más en la segunda función); me encantó la dosis de misterio que imprimieron a la historia y que, a diferencia de la trilogía de precuelas, ésta se siente como un fragmento de algo más grande y no como una producción singular que diferirá mucho de lo que venga a continuación. Deseo que los dioses que gobiernan el Internet me den vida y licencia para, en mayo de 2017, estar de vuelta en este espacio compartiendo mis impresiones de Episodio VIII. Hasta entonces, que la Fuerza los acompañe.

KyloRen: hechos y especulaciones

Kylo Ren - Fotograma de Star Wars: The Force Awakens
Kylo Ren – Fotograma de Star Wars: The Force Awakens

por E. J. Valdés

ADVERTENCIA: este apunte contiene muchos spoilers.

He de confesar que Kylo Ren no fue el villano que yo esperaba, aunque ciertamente es el que The Force Awakens necesitaba. El personaje interpretado por Adam Driver ha dado de qué hablar desde que se lanzaron los primeros avances, y antes del estreno mucho se especuló sobre su identidad y el papel que jugaría en la continuación de la historia. Algunos están contentos con lo que esta nueva entrega nos mostró de Kylo Ren, otros no tanto. La interpretación de Driver ha sido tanto aplaudida como criticada. En mi opinión, todo iba excelente hasta que se quitó la máscara y el villano rompemadres dio paso a un niño inseguro y berrinchudo. Como sea, mientras más lo analizo, más le encuentro una inusitada profundidad, y espero con ansias el capítulo VIII para descubrir más al respecto. Mientras tanto, quiero compartir con ustedes una lista de lo que sabemos del personaje y lo que especulo sobre su pasado y su futuro.

Kylo Ren - Fotograma de Star Wars: The Force Awakens
Kylo Ren – Fotograma de Star Wars: The Force Awakens

Hechos:

• KyloRen es hijo de Han Solo y LeiaOrgana, y su verdadero nombre es Ben, indudable homenaje a Obi-Wan Kenobi.

• Ben/Kylo entrenó para convertirse en caballero Jedi con su tío, LukeSkywalker, pero fue seducido al lado obscuro de la Fuerza por el Líder Supremo Snoke. Este fracaso orilló a Luke a exiliarse mientras la Primera Orden adquiría poder.

• KyloRen tiene una gran fijación con su abuelo, Anakin Skywalker/Darth Vader, y el contorno de su máscara evoca ligeramente su emblemático casco. Durante su primera confrontación con Rey, ella lo saca de quicio al señalarle que teme no ser tan poderoso como Darth Vader.

• Tiene en su poder los restos chamuscados del casco de Darth Vader.

• Es el comandante de la Primera Orden y maestre de un grupo conocido como los Caballeros de Ren.

• Exhibe talentos inusuales con la Fuerza; es capaz de inmovilizar o dejar inconscientes a sus adversarios, escrutar la mente, e incluso, durante su incursión a Jakku, le vemos interrumpir la trayectoria de un tiro de Poe Dameron como cualquier cosa. Pese este aparente virtuosismo, Rey parece superar sus habilidades ampliamente.

• Su sable de luz es único en el universo de StarWars: posee dos guardas laterales que prueban su utilidad durante su combate con Finn. Su diseño rudimentario hace pensar que lo fabricó él mismo, así como la aparente inestabilidad del haz. Nuevamente, Rey pareciera superarlo en el combate de manera natural.

• Kylo Ren menciona en dos ocasiones el conflicto que siente al verse atraído tanto por la luz como por el lado obscuro de la fuerza. “I’m being torn apart”, le confiesa a Han Solo durante su encuentro final. Para salir de este dilema y entregarse de lleno al lado obscuro, asesina a su padre en la Base Starkiller: “I know what I have to do, but I don’t know if I have the strenght to do it. Will you help me?”.

• Es propenso a destructivos arranques de ira como cuando Poe Dameron y, posteriormente, Rey escapan de su cámara de interrogación. Esta inestabilidad emocional le ocasiona ser herido por Chewbacca y posteriormente por Finn y Rey, inexpertos en el uso del sable de luz. Considero que este trato de su personalidad es consistente con el famoso dístico de Yoda: “Fear leads to anger. Anger leads to hate. Hate leads to suffering”.

• Parece llevar una relación antagónica con el general Hux. Las interacciones entre ambos recuerdan las de Darth Vader con Wilhuff Tarkin en A New Hope.

Kylo Ren - Fotograma de Star Wars: The Force Awakens
Kylo Ren – Fotograma de Star Wars: The Force Awakens

Especulaciones:

• Pese a su fanatismo por Darth Vader, pienso que podría no estar al tanto de la redención de Anakin Skywalker al salvar a Luke y destruir al Emperador Palpatine. Quizá el descubrimiento de este hecho sea crucial para el posterior desarrollo de su personaje.

• Puesto que de ninguna manera pudo haber estado presente cuando Luke quemó el cadáver de Darth Vader en Endor, imagino que Luke conservó los remanentes del casco como reliquia y que Ben los obtuvo de él.

• Han Solo cuenta cómo Luke intentó revivir la orden Jedi hasta que uno de sus aprendices, Ben, sucumbió al lado obscuro y lo destruyó todo. Una de las visiones que experimenta Rey al descubrir el sable de luz de Anakin muestra a Kylo Ren al frente de otros personajes sombríos —¿acaso los Caballeros de Ren?—; se me ocurre que este grupo pudo haber asesinado a los padawans de Luke, entre los cuales habría estado Rey, quien fue la única sobreviviente y fue “abandonada” en Jakku por seguridad, tal como Yoda ordenó se ocultara a Luke y Leia antes que él mismo se exiliara en Dagobah.

• En este mismo tenor, ¿será posible que Ben y Rey sean hermanos mellizos igual que Luke y Leia? ¿Los dos entrenaron con Luke y, por ende, ya se habían encontrado antes? Posible pista: tras enterarse que el androide BB-8 escapó de Jakku acompañado por Finn y una chica, KyloRen pregunta muy interesado “¿cuál chica?”.

• Hacia el final de la cinta, el Líder Supremo Snoke ordena a Hux retirarse de la Base Starkiller y llevar a Kylo Ren consigo para completar su entrenamiento. ¿Es Snoke un señor de los Sith? ¿Aparecerán los Caballeros de Ren en las secuelas?

• A pesar de que nadie sabe que el sable de luz de Anakin Skywalker aún existe, Kylo Ren exige a Finn se lo entregue como si estuviera al tanto de su valor histórico: “That lightsaber belongs to me!”.

• En uno de los primeros avances puede escucharse a Luke decir: “The Force is strong in my family. Myfather has it. I haveit. My sister has it. You have that power too”. Estas líneas eran el único rastro que se tenía de Luke hasta antes del estreno y no se las escucha en toda la película; ¿sería Ben Solo a quien Luke se dirigía? ¿A Rey?

• Lor San Tekka, el personaje interpretado por Max von Sydow al comienzo de la película, está familiarizado con Kylo Ren, su identidad y su historia. Este último comenta al verlo: “look how old you’ve become”, revelando que se conocen de tiempo atrás. ¿Estaría implicado este personaje en su entrenamiento? Quizá veamos más de él que sus breves escenas en The Force Awakens.

• Visualizo a Ben Solo como una figura trágica en las secuelas: el poderoso Jedi que, tras entregarse al lado obscuro de la fuerza y cometer toda clase de barbaridades, encuentra la redención muy tarde al caer en cuenta de sus errores. Tal como sucedió a su abuelo, Anakin Skywalker.