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Niebla en Texcoco

Estatua de Nezahualcóyotl afuera del Museo del Ejército - Imagen pública
Estatua de Nezahualcóyotl afuera del Museo del Ejército – Imagen pública

por Marcos Solache

Una niebla de dardos se tiende

Complemento mis comentarios sobre la poesía de Nezahualcóyotl; en esta ocasión con algunos poemas incluidos en los “Romances de los Señores de la Nueva España”.

Apunto el reconocimiento que se le debe a Patrick Johansson por ser un fiel interesado en la poesía náhuatl, especialmente en la traducción al español del poemario mencionado, que por cierto, también debería reconocimiento a su primer compilador, Juan Bautista Pomar, bisnieto del poeta.

La traducción de los poemas incluidos en los “Romances”, tienen la peculiaridad de que incluyen en sus versos,algunas onomatopeyas de origen náhuatl.

Más adelante veremos como se conjugan estas expresiones, que en realidad chocan disonadamente con la traducción castellana.

Quizá lo que el traductor quiso recordar, es la tradición músico-teatral en la que están constituidos los poemas.

El primer poema, aunque incompleto, es muy importante por dos características: la primera es que es un canto sobre la guerra, actividad importantísima en la cultura mexica.

Baste recordar las famosas guerras floridas, en las cuales no se combatía para someter al contrario, sino simplemente para la captura de esclavos en honor al sacrificio humano.

Por lo tanto, la guerra, y específicamente el morir en ella, eran rituales comunes y sagrados, a los que cualquier guerrero debía todo respeto y anhelo.

La segunda es la fecundidad lírica en el poema.

            Jade                            ohuaya

            Oro                              oo

            tus flores, oh dios         ahuaya

            ohuaya ayya aya ahuaya

            (…)

Personalmente, de todos los poemas que se adjudican a Nezahualcóyotl, este me parece completamente diferente, será por la traducción, o realmente porque su composición estructural externa e interna, son diferentísimas a cualquier otro.

En su mayor parte compuesto por estrofas de dos o tres versos, prácticamente todas fragmentadas con onomatopeyas, de lo cual lo más interesante es que cada apunte estrófico no es seguido ni antecedido, sino más bien compuesto de manera independiente, una composición reflexiva.

Prácticamente se podrían acomodar las estrofas en el orden que se desee, sin cambiar el fin del poema.

Quizá sea aventurado decir que este es el poema más vanguardista de Nezahualcóyotl, sobretodo porque no se cuenta con el texto completo, que tal vez caiga en la razón usual de aplicar las repeticiones y divagaciones temáticas por las cuales se distinguen sus demás composiciones.

Aun la posibilidad anterior, no resuelta por el momento, realmente vale la pena detenerse un momento en el fragmento disponible.

            (…)

            Las flores de muerte al filo de obsidiana,

            la muerte en guerra                   aya yahuiya

            ohuaya ayya aya ohuaya

            (…)

He escrito que las flores y los cantos en la poesía de Nezahualcóyotl, son prácticamente sinónimos; elemento que en esta ocasión sorprende al usarse como símil humano bajo el sacrificio del filo de la obsidiana, transfigurando el cuerpo en flor.

 Mas sin embargo, la guerra no se establece como un mero concepto poético, sin promete un estado de reconocimiento eterno.

            (…)

            Con muerte en guerra                yehuaya

            se irán dando a conocer.

            (…)

Un tema pilar en la poesía de Nezahualcóyotl es la impermanencia en el mundo;que nuestros nombres sean borrados de la historia del planeta, es una preocupación fatal para el poeta.

Sobre este dilema, encuentra dos pasajes que lo superan: uno es el canto, las flores, en los cuales nuestras voces quedaran perpetuas, y otra, como lo leemos, es la muerte en la guerra, acto que brindará fama eterna.

Como lo he dicho, cada estrofa es independiente pero sin perder el fundamento temático que es la guerra.

            (…)

            Un polvo de escudos se tiende              yehuaya

            Una niebla de dardos se tiende              yehuaya

            (…)

Descripciones completamente del campo de guerra, muy solemnes y evocativas a la acción en la batalla.

El fragmento continúa con el mismo tono apartado en sus estrofas, y para finalizar lo disponible, evoca el más allá, premio interminable para todo aquel que dignamente muera en guerra o sacrificio.

            (…)

            Poco es lo que se lleva uno

            al lugar de los descarnados                   ohuaya ohuaya

 

            Sólo con flores vibrantes                       yahuaya

            Sale…

 Este lugar es el ya citado, “quenamican”, donde el poeta aduce será el lugar real de encuentro.

Comentario encausado a lo que hoy se llama filosofía metafísica, de lo cual el poeta, demuestra una vez más, que las etiquetas modernas, son solamente eso, etiquetas, ya que para las cuestiones fundamentales en nuestra existencia, sabemos no existe clasificación ni encauce, porque son presencias inmemoriales.

Texcoco - Imagen pública
Texcoco – Imagen pública

Nadie es amigo del Dador de la vida

Anteriormente comenté sobre la señalización a Nezahualcóyotl de ser el primer poeta que cante a un dios.

Característica en parte inverosímil, al saber que algunos poemas de la época, se hicieron expresamente como medios para evangelizar.

Dejando a un lado esto, y sobretodo en esta composición que sí parece de un corte reflexivo más que impositivo, encuentro a un Nezahualcóyotl, ambivalente entre la presencia del único dios, y la imposibilidad de conocerlo.

El poema abre con la evocación a la omnipresencia del Sumo Árbitro:

            (…)

            en todo lugar es invocado,

            en todo lugar es venerado:

            (…) su gloria

            en la tierra.

            (…)

Si analizamos esto sesgado hacia la religión católica, encontramos la contradicción de que en ella se infunde la presencia de dios en sus templos, aunque sin la negación de su presencia en todas partes.

Quitando aquel valor dubitativo, Nezahualcóyotl, muy determinista, asegura que no hay lugar donde no se encuentre; por lo tanto, y bajo un pensamiento abierto, pero sobretodo contradictorio a sus propias creencias, concluye que no hay lugar que pueda ser casa del Sumo Árbitro.

No solamente no hay templo que abarque la extensión del Dador de la vida, sino tampoco hay amigos de él, dígase entonces, sacerdotes guías.

            (…)

            nadie puede ser amigo

            del que hace vivir a todo:

            solamente es invocado,

            (…)

Ambas declaraciones por demás transgresoras al orden religioso de su propia cultura, hacen dudar de sus ataduras, y más bien, si esta es de la propia voz del príncipe, aclaran el sentido de que todo real poeta, no solamente es oposición, sino independencia, claridad, y propia posición.

Sin templos ni sacerdotes; ¿a dónde queda pues el refugio religioso humano?

             (…)

            solamente entre las flores

            conocemos a la gente en la tierra,

            en el sitio en que se está junto a ti.

            (…)

La respuesta vuelve a ser la poesía, la naturaleza, de la cual sabemos fue gran aficionado, inclusive referenciado a la construcción de un jardín botánico en Texcotzingo.

Las últimas dos estrofas, en éxtasis pleno de vida, gritan lo siguiente:

             (…)

            ¡sólo un brevísimo instante a tu lado y junto a ti!

            Nos enloquece el corazón,

            aquel que hace vivir a todo,

            nos embriaga aquí…

            (…)

Qué anhelo e insuficiencia de vida.

Aquí se plasma la brevedad existencial que tanto se ha comentado, pero no con un sentido melancólico, sino como un impulso para beber la vida hasta las heces.

Remata este canto con un estatuto, aunque pesimista en lo reservado, lleno del desatino entre lo humano y lo divino.

             (…)

            ¡Nadie quizá acertar pueda

            el que habla sobre la tierra!

Quizás el origen humano se remonte al origen religioso, disímiles siempre, acentuándose porque nunca ha habido, ni habrá, un entendimiento fiel entre ambas partes; característica que de nuevo remembra uno de los fundamentos existenciales de la especia humana.

Códice Xolotl - Imagen pública
Códice Xolotl – Imagen pública

Las flores y los cantos son tu atavío

El mensaje inmortal de la poesía de Nezahualcóyotl es su origen, el canto que es flor.

En este hermoso poema, el poeta concluye,dubitativo de nuevo,que nuestro único propósito real en la tierra es el cubrirnos de cantos y flores.

Este poema, como en ningún otro, el poeta se atreve a pasar del filo de la muerte, y exalta la finalidad de la poesía, su importancia, deber dispersivo y permanencia en este y el otro mundo.

             (…)

            ¿Es verdad que ha de desaparecer

            nuestra muerte en la tierra?                   ahuiya

           

            Yo soy cantor

            con ellos al lugar desolado.

            (…)

Lo anterior deja muy en claro que en esta ocasión el poeta no duda de la respuesta, y afirma que al lugar desolado, llevará los cantos y las flores; atavíos que previamente son magnánimamente descritos:

             (…)

            Ya sea jade,

            ya sea oro,

            ancho plumaje de quetzal,

            lo extiendo aquí en el lugar de los atabales.

            (…)

La siguiente estrofa, retoma el estado de ánimo de aflicción tan característico en el poeta, expresado generalmente, cuando recuerda que habremos de irnos de este mundo.

             (…)

            La verdad quizás la siente nuestro corazón.

            (…)

            por eso lloro, me aflijo.              aya

            (…)

Interesante el verso sobre que la verdad no se será afable a la razón, sino al corazón.

Abunda de nueva cuenta en la levedad humana, y en la siguiente estrofa asegura que el mundo no puede ser destruido por nuestros medios, ya que dios es generoso en su creación.

             (…) nadie

            ha de acabar con

            tu riqueza, tus flores,

            (…)

Versos que quinientos años después se tornan dudosos, a sabiendas del poder destructivo del ser humano.

La siguiente estrofa recuerda una fórmula juarista, pero sin estar fincada en el respeto, más bien en la poesía.

             (…)

            Con flores aquí

            se enreda la unión de naciones,

            la amistad.

            Alegrémonos con ellas.

            (…)

Tal vez la poesía también sea “respeto al derecho ajeno”, aunque lo que indudablemente es: una inclusión en el derecho universal, fraternalmente unida por la amistad.

Por supuesto que la poesía es amor.

Culmina pisando tierra de espectros, en la que afirma que si ambos, el “quenonamican” y la tierra, son lugares desolados; ¿qué nos une a la vida y nos aleja positivamente de la desolación?

             (…)

            Las flores, los cantos,

            perduran aquí                ohuaya ohuaya

            (…)

No hay más respuestas, siempre voltea a la poesía para salvar nuestra existencia e inmanencia terrestre.

Continúa este estrepitoso final, con cuestiones existenciales; preguntándose si en verdad se vivé allá; a lo que sin temor, y rotundamente afirma:

             (…)

            Es en verdad nuestra casa,

            también (allí) vamos a vivir        ohuaya ohuaya

Reafirmo y extiendo mi último mensaje, sin tocar nervios sensibles por la situación actual de México: el progreso de nuestro país está en su cultura y nuestro interés hacia ella.

El día que como una responsabilidad social la tengamos, tal vez una revolución tenga sentido, no antes, como lo dejó perfectamente demostrado la de hace cien años, ni la que se esboza en el presente; ya que sin esto, sin el fortalecimiento interior que engrosa la poesía en cada uno, personalmente encuentro en la manifestación, un sentimentalismo desencarnado sin dirección.

Que la voz remembrada de Nezahualcóyotl, sea apenas la punta, de aquella lanza que todos esperamos rompa con las malas tradiciones.

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Palabras sobre Corazón de jade

Nezahualcóyotl - Imagen pública
Nezahualcóyotl – Imagen pública

por Marcos Solache

Aunque sea de jade, se quiebra.

Existen dos recopilaciones muy importantes para referir la poesía de Nezahualcóyotl: “Los Romances de los Señores de la Nueva España” y “Los Cantares Mexicanos”.

En esta primera aproximación a la poesía, de quien oficial y públicamente se puede considerar el primer poeta de México, nombraré algunos poemas incluidos en los recopilados por Fray Bernardino de Sahagún, “Los Cantares Mexicanos”.

Es sabido que el paralelismo entre el náhuatl y el español es prácticamente nulo, por lo que resultaría infructífero hacer un análisis estructural sobre los poemas traducidos al español; por lo tanto solamente atenderé a realizar una aproximación temática sobre ellos.

Por cierto, debe dársele crédito a Miguel León-Portilla como traductor de “Los Cantares”, y vivo impulsor del náhuatl y su poesía en nuestro país.

Este primer poema, “Aunque sea de jade, se quiebra”, debe su título a parte de la estrofa final:

            (…)

            Aunque sea jade se quiebra,

            aunque sea metal precioso se hace pedazos,

            la pluma preciosa se rasga.

            (…)

Subraya uno de los temas más utilizados en la poesía de Nezahualcóyotl, la brevedad del ser humano en la Tierra, comparada con la permanencia milenaria de las rocas, como el jade; que por cierto tiene una dureza cercana a la del diamante.

También agregar que la figura de una piedra preciosa, como lo es el jade, alude a joyas o ajuares únicamente utilizados por los reyes o príncipes.

Así entonces, poniendo en altavoz el tema en la época, es realmente controversial, ya que a los reyesse les consideraba como nexos directos entre los dioses y los hombres, por eso perturba la voz de que aunque sean príncipes de jade, pasarán de este mundo, perecerán y morirán.

Otro tema expuesto en este poema, es la actitud que se debe tomar ante la verdad anterior:

            (…)

            No para siempre en la tierra,

            sólo un poco aquí.

Debemos estar alegres, como el príncipe Nezahualcoyótzin, tomemos prestadas las flores de Aquél por quien vivimos, y vivamos.

 

 

Continuando en retrospectiva sobre los diversos temas, tenemos que la relación de la flor y el canto en la poesía náhuatl es muy intima, al grado de que como un diafrismo, pierde legibilidad propia y se mezclan en un solo significado más elevado.

 

            (…)

            Se separan, se esparce,

            amarillean las flores,

            ya son llevadas

            al interior de la casa del ave zacuan.

            (…)

 

El final de esta estrofa y los versos que continúan a ella, exponen un acto ceremonial en el cual se esparcen y separan las flores, por eso se secan y amarillean, y son llevadas al interior de la casa del ave.

Es una imagen que posee un fuerte fondo metafórico al considerar, como lo he escrito, símil el canto y la flor; por lo tanto es como llevar de un lugar, al mismo lugar, la flor y el canto, el pétalo y la pluma.

 

Los atavíos como brazaletes y aretes, eran muy comunes en la clase real, dígase una especie de distintivo contra la clase marginal; este poema deja muy en claro esta distinción de ornato, y uniendo significados a lo ya mencionado del jade, tenemos:

 

            (…)

            Brazalete de jade pulido,

            brilla vuestro corazón,

            vuestra palabra,

            vosotros señores.

            (…)

 

Vale decir que cae muy bien la adjetivación del brillo del corazón con el brillo del brazalete de jade, ya que une este elemento al otro, y así caen unidos al compás de la muerte y la quebradura.

 

 

Comencé el comentario de este poema con el final del mismo, así que lo justo sería terminarlo con el principio de éste, por lo que, primeramente, hay que decir que el escenario de apertura de las tres primeras estrofas, es un sitio en el que se celebra un canto con baile y música, envueltos por el “Dador de la vida”.

 

Debo apuntar que la tradición poética en la época de Nezahualcóyotl era originalmente oral, acompañada de bailes y musicalización.

 

Así, los cantos y las flores se ofrecen en un lugar específico, que posteriormentese advierte, metafóricamente, como la casa del ave zacuan, pero que previamente es descrita de manera más abundante:

 

            (…)

            Donde están los brazaletes,

            en casa del metal precioso,

            esparce sus hojas el árbol xochincuáhuitl,

            (….)

 

Apuntar que el árbol xochincuáhuitl, es un árbol florido mitológico, el cual conecta este mundo con el inframundo.

Aparece la imagen de los brazaletes como elementos distinguidos en el baile, alusión a la celebración que alegremente se lleva acabo, y ante la cual se esparcen las hojas del árbol xochincuáhuitl.

 

La estrofa que prosigue a esta, interesantemente menciona que Nezahulacóyotl, protagonista inmerso en el poema, se convierte en el árbol mitológico, meciéndose, inclinándose, y finalmente irguiéndose ante Dios.

 

Lo anterior concluye que el cantor se convierte en la conexión entre lo conocido y lo desconocido, escenario del canto donde se alegra el pueblo y se conecta con su destino final; aquél que preocupó tanto al nacido bajo el presagio del sacrificio:

 

            (…)

            Nos iremos,

            alegraos,

            lo digo yo Nezahualcóyotl.

            (…)

Sin título - Fernando Andriacci
Sin título – Fernando Andriacci

 

 

 

 

En el cielo del Anáhuac vive mi corazón.

Ahora vale mencionar la polémica sobre la autoría de Nezahulacóyotlen ciertos poemas.

 

Decir entonces que después de casi un siglo de su muerte en 1472, se intentó por primera vez conservar sus poemas de manera escrita; por lo tanto, y en este amplio tiempo en que continuaron manteniéndose en el uso popular, no sorprende que se le hallan abonado muchas palabras e ideas que quizá él nunca ahondó.

 

Una de las temáticas profundas a las que está más enraizaday expuesta la poesía de Nezahualcóyotl, es precisamente de aquellos que se aventuraron a recuperarla: y quién si no los frailes católicos.

En el poema que prosigue en este comentario, “Palabras que curan”, veremos el corte de un cantar meramente sincrético, entre el origen náhuatl y la continuación en la tradición católica.

 

“En el cielo del Anáhuac vive mi corazón”, es un canto de despedida; nuestro querido poeta Nezahualcóyotl se apunta hacia el más allá.

 

Aunque lo anterior es la idea que mantiene el fondo de la composición, está es complementada por otras escenas y escenarios.

 

 

La primera estrofaevoca muy atinadamente, y con sentencias breves, parte de lo que comenté en el poema pasado.

 

            Yo ave (…)

            ofrendo la plenitud de la fiesta,

            soy un canto.

            (…)

 

El ave es relacionada con el canto, que es flor, y que compone la exposición completa de época, bien imaginado como una fiesta.

 

Esta primera estrofa continúa con los versos que le dan título al poema, de los cuales debo advertir que personalmente son de los que encuentro más bellos.

            (…)

            En el cielo, en Anáhuac, vive mi corazón.

            En los labios de los hombres, esparzo mis flores.

            (…)

 

Parece un epígrafe sobre la tumba omnipresente del poeta, de donde nos vendrá toda su inspiración; caerán sus flores a los labios de los hombres, y ahí vivirá él que es su poesía.

 

Las siguientes dos estrofas abren el triste escenario en el que se encuentra, melancólico por pensar en la muerte, hacia el camino al amortajamiento.

 

            (…)

            En la orilla de las nueve aguas,

            en Xochitlalpan, vosotros mis amigos,

            que sea ya el amortajamiento.

            (…)

El número nueve en la cosmogonía mexica, representa, refiriéndose al agua, el infinito, la vastedad; por otro lado la palabra Xochitlalpan evoca el paraíso, el lugar de las flores.

Estamos entonces ante la puerta al otro mundo, a un paso del paraíso, avance que se dará únicamente con la muerte.

 

Pero este pensamiento no valentona al poeta, antes bien lo sumerge en una estadía de tristeza que solamente puede ser contrarrestada con la embriaguez que recibe de su canto.

 

            (…)

            sólo de mi interior sale mi tristeza,

            el canto, embriaga mi corazón.

            Sobre Xochitlalpan se es amortajado.

            (…)

La penúltima estrofa versa muy soberbiamente, la manera en la que el poeta nunca morirá; con la cual su presencia en la tierra, mientras existan labios humanos que lo puedan cantar, vivirá:

 

            (…)

            con cantos seré recordado,

            vosotros que me sois extraños,

            me iré, iré a perderme,

            (…)

Finaliza este poema, con el lugar en donde serán esparcidas las flores últimas, que son su canto, que son él mismo; cerca de la ribera del agua amarilla.

El amarillo, como lo vimos en el poema anterior, representa la muerte; contrariamente al color verde que representa la vida, la fecundidad; esta visión entera de la vida, muerte y regeneración, era muy bien representada por las estaciones del año.

 

            (…)

            Sufro,

            soy llevado al lugar de Tlapallan

            donde el humo se está elevando, allá iré,

            iré, iré a perderme,

            en estera de plumas preciosas iré a tenderme.

 

El Tlapallan en la mitología mexica, representa el lugar del fuego; sobre esto debe saberse que una manera común de honrar la muerte de un personaje importante, sea un rey o un príncipe, era incinerándolo.

Se entiende entonces lo del humo, y se cae en cuenta, que lo de la estera de plumas preciosas, es una metáfora sobre la estadía en el paraíso.

 

 

 

 

 

Poesia - Imagen pública
Poesia – Imagen pública

Palabras que curan.

 

“Palabras que curan”, como lo anticipé, es un poema con corte católico; lo que confirma a su vez, que no todos los poemas en náhuatl de la época responden al autor nacido en el año conejo.

 

Concluyo que Nezahualcóyotl es más bien una imagen omnipotente representante de toda la poesía náhuatl de la época; es decir su condición de personaje de la realeza, le hereda la autoría de toda la poesía náhuatl del siglo XV y parte del XVI.

 

 

Las tres primeras estrofas anuncian el regreso de Nezahualcóyotl, el faisán blanco, al sitio de las columnas de turquesa: México.

Tenía que ser un ave, y una muy bella como el faisán, la que representará el canto del poeta; y tenía que ser Acolhuacan, el valle deAnáhuac, el destino de su llegada.

La cuarta estrofa es crucial en la composición, ya que une el nombre de Motecuhzoma, es decir Moctezuma, a la piedad católica.

 

            (…)

            Él, Dios, te vio con piedad,

            sintió compasión de ti, Motecuhzoma,

            por eso tu guardas su estera, su sitial de Dios.

            (…)

 

Moctezuma representa la transición entre la antigüedad y la era colonial, por eso es tan importante colocarlo en la mitad de la tradición religiosa mexica, y la tradición religiosa católica; en él se cumple plenamente el sincretismo.

Así mismo, vemos en esta estrofa una característica importantísima que delata la presencia apostólica romana: la piedad.

Característica ampliamente exaltada en la doctrina de Jesucristo, ante todo y por todo, se muestra como un hombre-dios piadoso, con la facultad de perdonar y aceptar en el Reino, a todo aquél que se arrepienta de veras.

Por último, la figura de Moctezuma es colocada muy dignamente guardando el sitial de Dios; si se mira lo anterior con ojo ortodoxo, se encontrará profano, pero si se hace pensando en el proceso de evangelización, se entenderá que la intención es colocar a Moctezuma al nivel de Dioses perfectamente adecuada.

 

 

Las siguientes tres estrofas versan del llamado a las flores, los cantos, que broten entrelazados de belleza.

 

Hay una imagen importante dentro de estas tres estrofas de evocación, que versa lo siguiente:

 

            (…)

            La flor que es la luz está brotando,

            (…)

 

Juan el Evangelista deja muy en claro que Cristo es la luz; por lo tanto, la alusión se mantiene veraz al intentar mezclar la poesía, representada por la flor, con la luz, el hijo de Dios.

 

 

La novena estrofa tiene una peculiaridad paralela con la segunda, mas con la adición de la Virgen María; figura por demás importantísima en la evangelización de México, a saber que la Virgen de Guadalupe es la patrona del país.

 

            (…)

            Columnas de turquesa se hace Santa María,

            columnas del cielo se hace Él, Dios.

            Gobierna Él la tierra,

            en brazo tiene al Anáhuatl, al cielo.

            (…)

 

Solamente para recordar, el uso en la segunda estrofa de las “columnas de turquesa”, son aquellas que marcan las coordenadas donde se encuentra México.

Si hacemos el paralelo con lo que se dice en la novena estrofa, vemos muy claro que ellas son María, por lo tanto México se encuentra donde y por gracia del sostén de la Virgen misma.

Esta estrofa, por más, es digamos la más abierta al declarar la tradición católica, y con ella hundir la indígena;¿dónde quedaron Huitzilopochtli, Quetzalcóatl, Coatlicue o Tezcatlipoca?.

 

 

La última estrofa vuelve a ser una lección de catecismo que coloca a estos importantes personajes, Nezahualcóyotl y Moctezuma, descaradamente en el paraíso católico.

 

            (…)

            A ti Nezahualcóyotl, a ti Motecuhzoma,

            os forjó el Dador de la vida,

            os forjó nuestro padre Dios,

            en el interior del cielo.

 

 Me parecen versos claros como para agregarles comentario alguno; lo que sí debo subrayar es la tristeza que personalmente encuentro en ellos.

 

 

Alguna vez, un gran hombre me dijo que el progreso de un país depende del amor hacia el propio.

Amemos a Nezahualcóyotl y a la obra náhuatl, porque son un pedacito de México, y un pedacito de nuestro progreso se encuentra en estos versos.