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Cómo funciona la música, de David Byrne

Cómo funciona la música  - Portada
Cómo funciona la música – Portada

por Gerson Tovar Carreón

Byrne es mejor conocido por ser el alma creativa de la banda post-punk Talkin heads, una de las agrupaciones icónicas de la escena musical en New York. Sin embargo, a manera de ensayo, él nos presenta un libro que describe las condiciones materiales y espirituales de cómo funciona la mente creativa musical, al menos desde su experiencia.

La tesis principal de Byrne explica que la música está condicionada al lugar y al tiempo en que se crean. Así, es importante mirar esta tesis como una de las bases más sólidas del libro. La música, sostiene Byrne, “se adapta a la perfección sónica y estructuralmente al lugar donde es escuchada. Se adapta absoluta e idealmente a esa situación: La música, una cosa viva, evolucionó para encajar en su nicho disponible.”

Entonces, la creación musical depende del lugar en donde se ejecutará. Para el autor, un claro ejemplo de esta condición se encuentra en las diferencias que hay en interpretar música para una sala de conciertos clásica o un estadio. Una caverna frente a una catedral Barroca o el mítico CBGB frente a la sala de ópera de Wagner.

David Byrne
David Byrne

El texto parecería transitar de un manual técnico para músicos a un anecdotario sobre la vida de un artista, pero en realidad Cómo funciona la música va más allá; rompe la barrera de ensayo para convertirse en una literatura periférica que explora la trasformación musical desde la época de la reproductividad técnica hasta la reproducción electrónica de las piezas.

Finalmente, algo que no es del todo de mi agrado (y esto es un comentario personal no me hagan tanto caso), es la mezcla de un lenguaje técnico con conceptos como reverberación, disonancia o acústica, con un lenguaje más coloquial. Si bien esto es parte de la esencia del libro, acercarnos sin muchos líos al mundo de la creatividad y la industria de la musical,  se siente un poco desfasada la lectura.

En fin, Sexto Piso, lo hiciste de nuevo: un gran autor, un gran libro y una increíble experiencia para los amantes de la música. Altamente recomendable para todo público, como regalo de cumpleaños, graduación, boda, XV años, etc.

Me despido no sin antes recordarles que tendremos una futura reseña sobre el nuevo libro de Nick Cave, publicado por Sexto Piso, esperen por ella. Hasta pronto.

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El ya de por sí podrido cadáver del rock

Marilyn Manson - Imagen pública
Marilyn Manson – Imagen pública

por José Luis Dávila

en respuesta a Gerson Tovar

Justo como en 1882, cuando Nietzsche escribe en La gaya ciencia que Dios ha muerto, Marilyn Manson en 1998 canta en el Mechanical animals que el rock ha tenido ese mismo destino. Que incluso está más muerto que la muerte. Han pasado diecisiete años desde entonces, diecisiete años tediosos en los que nacen y mueren grandes cantidades de proyectos musicales que no saben mantenerse en escena porque aún aspiran a hacer rock, pobres ilusos.

Yo no creo en el rock de, al menos, los últimos veinte años. Creo que ha habido pequeños destellos de genialidad, pero tan pocos que no son nada. Lo que es peor, aquellos que lo hacían subsistir han sido cambiados por los tiempos y el sutil encanto de la actualidad. El sonido crudo de la ciudad descarnada por el rasgueo sobre las cuerdas de la guitarra, marcada desde el amanecer por la marcha de la batería, noctambula en la profundidad del bajo, elevada a los cielos durante el grito de la voz contra lo establecido por la sociedad que no ve bien a quienes se manifiestan en música furiosa pero sencilla, sin pretensiones, sin poses, todo eso está extinto como los dinosaurios después del cometa, adaptándose a nuevos climas para no dejar de ser pero tampoco siendo ellos mismos.

Nietzsche - Imagen pública
Nietzsche – Imagen pública

El rock, lamento decirlo, nunca volverá, ni siquiera en forma de fichas. Ante este panorama, hay que voltear a otros lados, saber abrir los oídos y entender que ahora estamos en la era de los híbridos sonoros. Aquello que se llamó britpop abrió la puerta del bar con una patada y todos se voltearon a verlo. De ahí partimos ahora. El rock estaba decadente en ese entonces y el metal se estancó junto con él, tanto que las mismas bandas de hace treinta años son las que mejor crítica tienen ahora que su popularidad entró en el mainstream. Era necesario un sonido nuevo, revuelto, independiente de las concepciones anteriores. El último gran ícono, quizá discutiblemente, del rock fue Kurt Cobain, pero para cuando su muerte cimbró, ya había precedentes de que el fin de una era estaba cerca, ya estaban esas bandas de la cotidianidad sin ánimo, aceptada, desglosada en versos y expuesta en el escenario para ser contemplada sin afrentas sino con despreocupación y sarcasmo.

Long live rock n' roll - Imagen pública
Long live rock n’ roll – Imagen pública

Esas bandas no querían ser rock, querían una identidad propia. La crítica fue la que les encasilló, por necesidad de sustitución, por inseguridad ante las propuesta del futuro como una experimentación constante para reemplazar aquello que es irremplazable. Actualmente sufrimos las consecuencias de ese proceso de negación ante las nuevas perspectivas de hace años. Entiendo que muchas personas se confundirán al pensar en la gran cantidad de denominaciones que ahora se tienen y que usan como referencia al rock, pues tendemos a categorizar géneros a través de la necesidad de un rock al cual no queremos enterrar, al que aún nos aferramos y queremos tenerlo siempre cerca aunque ya apeste. No sabemos honrarlo. La culpa no es de las bandas actuales, es de nosotros por no ser más críticos y permitirles creer que pertenecen a eso que ya debería estar bajo tierra, no olvidado, pero sí homenajeado, con respeto y no con alquímicas intenciones para reavivarlo.

A los cadáveres hay que dejarlos en las tumbas y visitarlos para mostrarles respeto por sus acciones en vida. A los vivos hay que mostrarles los límites que tienen para evitar que se maten antes de tiempo, y para que no se pudran en vida como ya les pasa a muchos.

Kurt Cobain: un montaje basura

Por Gerson Tovar

Kurt Cobain, la voz de una generación, regresa de la manera más deshonrosa posible. En las siguientes líneas desearía expresar una breve opinión sobre el documental de HBO Kurt Cobain: Montage of Heck. Sé que nadie me la pidió, ¡pero qué diablos! La traducción del título sería algo así como Un montaje del diablo. Aún no me familiarizo bien con la expresión, pero si le diera un significado sería de lo más peyorativo. ¿A qué me refiero?

Hace unas semanas, un amigo me dio la noticiada de que se estrenaría un documental sobre Kurt y recordé el bien logrado 20,000 Days on the Earth en donde Nick Cave demuestra su grandeza musical y literaria. Un recorrido fílmico elegante que aborda fragmentos de su memoria y su vida. El documental es casi exclusivo para fans aguerridos del australiano. Hasta ese momento no era fanboy de Cave pero disfrute su documental además de permitirme ver a 20,000 días como un concepto ideal en el terreno de los documentales.

Regresando a Cobain, la producción de HBO es única y exclusivamente para sacar dinero y está lejos de la elegancia que nos entregó Cave. No me malinterpreten. Nirvana marcó un antes y después en mi vida. El enojo en sus letras y el frenetismo de su música lo hace una fórmula ganadora, y si a eso le sumamos problemas familiares y esa época oscura llena de cambios conocida como pubertad, lo que tenemos ante notros no sólo es aire fresco sino unos nuevos pulmones. Y es decepcionante que la rebeldía que logró Cobain y Nirvana en su momento ahora se nos presente como una mercancía barata. Tampoco es que en su tiempo la industria musical no intentara hacer lo mismo, pero hay que tener un poco de respeto hacia los muertos.

Más que documental, lo podríamos definir como un Talk Show con interludios musicales y crestomatías animadas. Nos presentan a familiares y amigos con anécdotas muy personales que exhiben a un Kurt inmaduro, paranoico, necio y adicto, colmado de conflictos debido a una familia disfuncional que lo rechazó. El líder de la mítica banda Nirvana es despojado de todo misticismo y se despliega ante nosotros como un hombre frágil física y mentalmente. ¿Y si lo era, qué importa? El filme omite muchos pasajes de su vida, que bien se pudieron centrarse en su producción artística o resaltar su humanidad. Pero no, sólo se enfocan en intentar conmover a nueva generación de consumidores de la cultura alternativa y revivir el mito del músico de rock.

Tengo que resaltar que el director Brett Morgen no tiene claro qué hacer con este documental. La forma en que nos lo presenta va de la clásica entrevista al empleo de materiales audiovisuales pasando por diferentes tipos de animaciones. Y esto último es su mayor problema. En su afán de experimentar y verse novedoso, pagó un precio alto: dejó al film sin una identidad.  Lo más patético es la aparición de Courtney Love. En las partes finales, el filme se dedicada a consagrar su imagen como compañera y madre abnegada que a pesar de las adiciones y conflictos siguió con su vida. Parece que la honestidad no cabe en el vocabulario de esta mujer.

Pero basta de mierda. ¿Qué podemos rescatar de dos horas de documental? A mi parecer algo valioso que aporta la producción es la recopilación de diarios, periódicos y material audiovisual que aportó la familia. La primera parte del documental, que es la más consistente,  rescata muy bien estos materiales. Líneas arriba mencioné que la animación es uno de los puntos más flojos del documental; pero hay una escena que explica el proceso creativo de la primera etapa de Cobain. Ésta es la mejor en la película, mezcla una grabación de audio del mismo Kurt mientras la animación corre y va mostrando actividades que realizaba mientas estaba solo, como ver televisión todo el día,  practicar con su guitarra, grabar audios de su voz o escribir la letra de una canción. Actividades que parecerían inútiles pero que son interesantes para apreciar el vínculo existente entre creatividad, pereza y soledad. Y así podría seguir y seguir con ideas que tengo en la mente sobre este montaje basura.

En fin, estas son mis conclusiones: 1) Si eres fan casual, lo disfrutarás, pero si eres fan de verdad te sentirás ofendido; y si no eres fan, ni lo veas no hay nada nuevo bajo el sol. 2) Es un documental que busca generar un mercado en el público joven. 3) A los muertos se les puede seguir sacando lana. 4) Courtney Love por más que intente limpiar su nombre siempre será una perra que se aprovecha de la fama de alguien más.

Quizás exagere y el impacto no sea evidente en México ni el mundo, pero de que aumentará las ventas de su música, no me cabe la menor duda. Temporalmente, este público no sólo está lejos de la propuesta de rebeldía y libertad de Nirvana, sino también de R.E.M., Faith no more, Alice in Chains o Pearl Jam, y en general del grunge –la última gran ola del rock creativo y rebelde–  y que me disculpe mi estimado J. L. Dávila, pero Blur, Oasis, Radiohead y demás son putitos y sólo vinieron re-matar el ya de por sí podrido cadáver del rock.

No hay que salvar (Fragmento)

Ninfa

Por Gerson Tovar Carreón

El alcohol se pierde a través de mis venas, agrieta mi memoria y junta, una a una, mis penas bendecidas por sus ojos. Y bajo las luces de neón, extraño el rojo de tus labios, el mismo que te viste. Ese color oculta de mis pensamientos, lo sagrado de tu cuerpo. Lástima de ellos, que perdidos, se consuelan en la magia de la noche. Y afuera, el neón acaricia los senos de las ninfas. Ellas salen a jugar y bailar sobre el mosaico desgatado. Los gatos de ojos brillantes alimentan la noche de ninfas, ángeles, cuervos y quimeras en el averno del pacer. Cada día me pregunto si hay algo qué salvar.

De los muros electrificados salta la luz sobre la obscuridad, como la bala que sale de su guarida de acero. Son lobos, perros, animales, bestias… hijos perdidos de todas las madres. Muertos estamos, mientras el neón acaricia los senos y las caderas de las ninfas dueñas del placer. Antes del amanecer, el acto comienza. La música anuncia la entrada de la dama y su danza. Cuatro paredes infinitas clavadas bajo mi piel. Sus senos sellados en mis ojos. La primera danza es suave y triste. La música juega con sus labios y su vientre. Su mirada abre la puerta de lo infinito y lo incontable.

En la daga erguida, la ninfa juega a su alrededor. Nalgas, senos, lengua coordinan movimientos lentos con las miradas del placer. La música se detiene. El neón cambia. A media luz la loba se despoja de su piel. Nacen perros, lobos, animales, bestias y gritan mientras la metamorfosis culmina. Me siento en casa. La serpiente sale de la piel de la loba, arranca el aliento de las figuras nocturnas y nos envuelve en discordia y erecciones. Maldita sea, un recuerdo me despierta del amor nocturno. Fueron sus labios, sus ojos cristalizados y su cuerpo desnudo. Mi mundo está entre sus manos. La suerte no está de mi lado esta noche, ni ninguna otra.

La vida es algo precioso, lastima de las máscaras y sueños rotos que tapizan el mundo con la mentira del amor o ¿es el amor lo único que vale en la vida? La vida se escapa entre sus caderas. Detente. Calla, no hables, porque por uno de sus suspiros muero por dentro. Es divertido mirar la licantropía de la mujer. Mis palabras favoritas: Un baile más y nos vamos. No cambies por mí, no lo mereces. Ni yo merezco cambiar por ti. Un baile más, deja que la música comience, mueve tu cabello, tu senos, tus labios por mí y por mi dinero. Ninfa que a lo lejos te gritan puta. Y de cerca te llaman amor. Una copa más. Esta noche las lobas bailan, los lobos cantan, y la mejor parte de la noche es que nada es lo que parece.

Mírame, pensando en alguien más. La mejor parte a pasado, Azul es el título de la pieza. La música se detiene. Se acelera mi corazón; sonrió. El viento de las ninfas tocan mi corazón. No hay tiempo para soñar, pero sí de beber. Pieza por pieza, las ninfas regresa a su guarida a esperar el llamado de un corazón solitario. La diversión y el placer se detienen. El amanecer se acerca. Y yo aquí, miserable, pensando en tus labios y esa lencería roja que te queda tan bien. Me pregunto si hay algo qué rescatar en este mundo Te sueño. Te miro a los ojos y me contestas. El amor. La tarifa es la misma cada noche. Licantropía, senos y vasos rotos.  Alcohol que no llego a mis venas.

Angelous Novus, el momento de alejarse

Walter Benjamin - Imagen Pública
Walter Benjamin – Imagen Pública

por Gerson Tovar Carreon

Sugar man you’re the answer
That makes my questions disappear
Sugar man ‘cos I’m weary
Of those double games I hear

Sixto Rodríguez (1970)

El presente ensayo es un breve acercamiento, una primera interpretación, al pensamiento de Walter Benjamin en su obra Tesis sobre la Historia y otros fragmentos. Si bien, esta obra es inacabada, incompleta y compleja, también significó la preocupación de Benjamin por el hombre y su camino hacia las totalidades (nazismo, fascismo, socialdemocracia, etc.). Sin embargo, la mayor preocupación de Benjamin fue el materialismo histórico de su tiempo y cómo debería concebirse un nuevo relato histórico de ruptura y redención (historiografía mesiánica) ad hoc al pensamiento crítico que caracterizó a la posguerra.

Benjamín, polémico e incomprendido, fue la figura de genialidad adelantada a su tiempo. Un verdadero pensador crítico y revolucionario. Benjamin fue poco reconocido e incomprendido entre los intelectuales de la época, y aún más hoy se desvalora sus contribuciones a la teoría estética y al marxismo occidental. La obra de Benjamin es perdurable e influyente, y su obra Tesis sobre la Historia es un compendio de pensamientos, un borrador sobre el concepto de historia o una serie de cartas a su amigo Bertolt Brencht, a saber sobre la finalidad y el misticismo que rodea a esta obra.

Las reflexiones contenidas en esta obra son una caída libre, una imagen dialéctica, un asunto del revelar con claridad el fetichismo de la sociedad moderna, la sociedad del espectáculo. Se nos presenta como una obra fresca sobre el concepto histórico y político del individuo. Reflexiones sostenidas tenuemente para los no-iniciados, y críticas sólidas para los iniciados, así el pensamiento mesiánico de benjamín abre para los primeros una suerte de testimonio claro-obscuro, que revela todo, y todo se le escapa. Y para los segundos un manantial de conocimiento inagotable, que a pesar de la distancia temporal con la obra y el autor, es un conocimiento revolucionario que en sus entrañas nos demuestra que no existe la homogeneidad del hombre ni del tiempo, sino seres dinámicos y contradictorios.

Walter Benjamin - Imagen Pública
Walter Benjamin – Imagen Pública

El pensamiento de Benjamín se revela lejos del tiempo vacío, de la revolución institucional y la historia lineal. La caída libre hacia el Benjamín crítico es la revelación de una nueva forma de concebir la realidad fetichista, es en sí la crítica al progreso. Al respecto Benjamín (2005) señala:

“La idea de un progreso del género humano en la historia es inseparable de la representación de su movimiento como un avanzar por un tiempo homogéneo y vacío. La crítica de esta representación del movimiento histórico debe constituir el fundamento de la crítica de la idea de progreso en general.” (29)

La idea de progreso se nos muestra, como unamejora a la realidad humana en la concepción oscura del tiempo. Sin embargo, dicho concepto no se acerca ni de la forma más remota a esa pretensión, es una ilusión. El materialismo, por otro lado, solo está dispuesto a “solo está dispuesta a “percibir los progresos del dominio sobre la naturaleza, no los retrocesos de la sociedad.” (26).

Y es entonces donde se levanta la crítica, en el hecho de presentar al progreso como el “huracán” que levanta ruinas a nuestras espaldas y compromete a la historia a un continuum conformista.

El ángel tiende sus alas y nos invita a volar, a seguirlo, a conspirar contra la idea de historia lineal y homogénea. Para nuestra suerte, el ángel lanza su crítica bajo el manto de la razón en contra de la historia universal y a favor de la revolución mesiánica. La revolución es transformación, es “el manotazo hacia el freno de emergencia que da el género humano que viaja en ese tren.” (40).

Para Benjamín, la revolución se extiende más allá de los limites, es inacabada detiene la locomotora para despertarnos, nos hace ver el peligro en nuestras vidas, nos hace sujetos de nuestra historia.

En Benjamín, el hombre tiene la suerte de ser sujeto de su historia entregado a través de imágenes dialécticas, destellos salvadores que nos liberan del tiempo vacío. El Benjamín teólogo se refiere a estas imágenes como mesiánicas que rompen con el continuum de la historia y nos hacen saltar de ella creando una discontinuidad. El tiempo discontinuo es el tiempo redentor proyectado a momentos de salvación.

Walter Benjamin - Imagen Pública
Walter Benjamin – Imagen Pública

Benjamín propone una nueva historiografía, un nuevo relato mesiánico alejado de a historia universal, esas historia uniforme y global que se a tiende a los círculos de poder y a la idea de tiempo vacío. Se propone entonces la redención en un tiempo discontinuo, y así proyectar los momentos de salvación, momentos para recordar a nuestros muertos, redimirlo y defenderlos. “la historia, dice benjamín, no sólo tiene la tarea de hacerse de la tradición de los oprimidos, sino también de fundarla.” (64).

Benjamín propone no solo una nueva narrativa histórica, sino una nueva base para una realidad redentora.El Ángel de la historia nos deja en Tesis de la historia y otros fragmentos sus últimas e inacabadas críticas y reflexiones sobre la brutal homogenización del hombre de mediados del siglo XX. Pensamientos que bien podría adecuarse al horizonte del siglo XXI. Nos deja con la crítica al materialismo histórico, pensado como una dialéctica entre presente y pasado; así como la mirada a contrapelo, como diría Fernando Matamoros, “una experiencia para mirar en el interior de procesos y materialidades del imaginario de la lucha”. Benjamín nos muestra un camino agrio, que debe ser remido por la historia mesiánica, escrita por hombres heterogéneos y contradictorios.

Como se ha dicho al principio del texto, esto es un primer acercamiento al discurso plasmado de Benjamín en Tesis sobre la historia.Jesús Aguirre (1999) señala que “el contenido de un texto de Benjamín nunca es doctrina. A lo cual contribuye que las vías por las que el autor logra ese cometido jamás son las del énfasis que afirma…” (16). El carácter inacabado de la obra de Benjamín hace que a veces se le lleve a donde nuca ha ido, a donde nunca estuvo. Pero es este mismo carácter inacabado que le da su quintaesencia a Benjamín; generando una condición de vitalidad y dinamismo fuera de cualquier ideología filosófica y política.
Bibliografía

Benjamín, Walter (2005). (Trad.y prólogo de Bolívar Echeverría), Tesis sobre la Historia y otros fragmentos, México, Editorial Contrahistoria.

Benjamín, Walter (1999), (trad. y prólogo de Jesús Aguirre), Poesía y Capitalismo, Iluminaciones II, España, Editorial Taurus.