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Lo material, las costumbres, la cotidianeidad: entrevista a Liljana Arsovska

por Alejandro Vázquez

En el marco de la Red de Latinoamérica, el Caribe y China tuvimos la oportunidad de conversar con la traductora y especialista en literatura china, Liljana Arsovska, y aquí se las presentamos:

Liljana Arsovska: Mi nombre es Liljana Arsovska, en esta ocasión soy la coordinadora de uno de los cuatro ejes de este muy  importante seminario llamado Red de Latinoamérica, el Caribe y China, este es el cuarto simposio, digamos cuarto seminario. Este gran esfuerzo empezó en 2012, empezó a cargo de CECHIMEX, es el Centro de Estudios China-México que está dentro de la facultad de economía de la UNAM, sin embargo este esfuerzo también involucra a otras instituciones: yo trabajo en el Colegio de México y finalmente es un privilegio para nosotros cooperar, Colmex – UNAM, dos instituciones que se distinguen en la cuestión de la academia y Colmex con la cierta prioridad debido a los años que ha tenido el Centro de estudios de Asia y África, entonces la trayectoria de los estudios chinos allá, pues tiene más de 50 años. Pero este esfuerzo es muy debido, es muy necesario, puesto que china es lo que todos sabemos y necesitamos conocerla. Como le dije, son 4 ejes de estudio: política, economía, energía y el cuarto que engloba todo lo demás ciertamente, que es digamos cultura, lengua china, filosofía, pensamiento, literatura traducción etcétera, etcétera.La verdad orgullosamente tengo que decir que en estos 4 eventos 2012, 2014, 2016  y ahora 2018 hemos progresado mucho, podemos ver un cambio cualitativo y cuantitativo, por supuesto, en los estudios sobre china y en general en el interés sobre China y la verdad es un gustazo tener más de 40 ponencias, durante 3 días apenas, de colegas latinoamericanos: tenemos ecuatorianos, argentinos, peruanos, chilenos y por supuesto muchos mexicanos, también está representando la universidad de Puebla, por lo tanto la vamos a tener, la presencia de los colegas de Puebla el ultimo día en la mesa digamos de chinos poblanos (ríe), eso fue broma, de la migración china en México. Eso es lo que estamos haciendo aquí en la UNAM y le agradecemos a ustedes el interés y sobretodo venir a esta entrevista, particularmente yo tanto en el Colegio de México, digamos, mi trabajoes la enseñanza de la lengua china, la investigación de lingüística y la traducción de literatura contemporánea china, es a lo que me dedico y en los últimos años, afortunadamente, empezamos a ver ya algunos frutos de nuestro trabajo en el mercado mexicano, empieza a haber traducciones directas del chino a español de literatura contemporánea gracias al gran esfuerzo de la editorial Siglo XXI que ha abierto sabiamente las puertas a esa literatura, que es muy poco conocida en México y cuando hablo de México hablo también de Latinoamérica. Entonces aquí estamos hablando de no solo abrir las puertas sino también hacer el trabajo necesario para atraer, para cultivar el gusto del lector hispanoamericano hacia una literatura que es nueva, que tiene sus características. Por más que podemos hablar de globalización en otros terrenos finalmente el sello que culturalmente tiene cada etnia, cada pueblo, pues, yo creo que se refleja en el arte y la literatura, finalmente es eso.

Entonces estamos en esa ardua tarea que, sin embargo, es también muy recompensante en términos de, pues , de dar gusto, da gusto ver de pronto que la literatura contemporánea poco a poco está penetrando en Hispanoamérica, con dos efectos que yo espero, como traductora, dos efectos que para mí tiene la literatura en general y por supuesto la china en particular. Uno: un goce emocional, eso que te da un buen libro, esa estética, esa belleza del lenguaje, eso es una cosa, el efecto que queremos provocar, pero tal vez pongo en primer lugar lo segundo: para mí lo importante es usar a la literatura china como una enorme ventana para conocer a china, puesto que actualmente china en México se presenta en las estadísticas, se presenta en los informes, en los reportes, en, digamos, información de banco mundial donde vemos al monstruo que llegó , el enorme país y que muchos de nosotros ante, digamos, esa, entre paréntesis, repentina llegada china muchas veces nos asustamos, incluso,bueno, todo este poderío no deja de provocar también ciertas envidias. Finalmente, detrás de este poderío y detrás de estas cifras rimbombantes,  detrás de todo lo que ciertamente intimida un poco al mundo, como usted lo sabe, pues está otra China, está la China real, está la China del hombre que de pronto trata del campo migrar a la ciudad para ganar un poco más, dejar a la familia, dejar a los hijos, está la migración interna en China, que está implicando movimientos en todos los sentidos, que por supuesto genera muchos conflictos sociales. Está aquella China donde los extremos son cada vez más evidentes, donde las desigualdades también de pronto, en ese vertiginoso proceso económico, unos van más adelante y en otros hay un rezago, y finalmente eso es de lo que padecemos en México, en China también, el gobierno tiene mucho cuidado, por ejemplo, para que no llegue a estos extremos pero finalmente la literatura refleja eso. La literatura no va a estar basada en una estadística de la tasa de crecimiento del PIB, al literatura se basa en eso, en el ser humano, lo que está detrás de todas estas tasas y de toda esta pantalla y eso es lo que lo que yo quiero.

La literatura china contemporánea, puede ser que no todos los chinos escritores son premios Nobel ni premios de etcétera, pero no,  la literatura tiene que tener además de ese gran goce estilístico, lingüístico y esa historia intrínseca que de pronto te provoca emociones , debe de ser una ventana que nos permita conocer a China, tenemos obligación de conocer a China ya no se trata de que “¡Ay! ¡Mira a mí me llama la atención!”, no, no, no, ahora China es el segundo socio comercial de México, entonces de pronto, si tú y yo somos socios, supongo que quieres conocerme, ¿no?, con quien te asocias, ¿no? Creo que eso debe de pasar al nivel de países porque finalmente un país es reflejo del individuo entonces es hora de que México y Latinoamérica conozcan a su segundo socio comercial.

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Alejandro Vázquez: Con respecto a la cuestión de la traducción, hasta qué punto puede haber una intersección de idiosincrasias

Liljana Arsovska: En el proceso de la traducción del chino al español encontramos dos dificultades, obviamente la dificultad lingüística, que para mí no es tan seria, eso se resuelve. Para mí la dificultad que justamente a  lo que te refieres, dicho de otra manera, que tenemos que brincar y que muchas veces causa, no diría dolores de cabeza pero sí un continuo ir y venir sin poder tomar decisiones, es la diferencia cultural, la diferencia cultural que está implícita en cada trabajo de arte y en este caso en la literatura. Diferencia cultural que yo le llamo de tres niveles. Nivel básico: material como por ejemplo pueden ser alimentos, vestidos, muebles etcétera. Segundo: costumbres ese es el segundo nivel, tradiciones, costumbres. Pero el tercero es todavía más difícil, es aquello que todos tenemos digamos la superestructura del pueblo chino, la mente, la forma de pensar. Entonces tenemos lo material, las costumbres, la cotidianeidad, la vida colectiva y finalmente tenemos el modo de pensar, de concebir una misma realidad de diferentes formas y eso en el proceso de la traducción. Yo creo que es algo que el traductor tiene, está siempre en una encrucijada tomando decisiones, ¿cómo resolverlo?,¿satisfacerte a ti, el lector mexicano y entonces sacrificar el contenido cultural original?, ¿obligarte a ti, el lector mexicano, a que te cultives y aprendas como son los chinos?, ¿a costa de qué? A costa de interrumpir un cuento fluido para poner una nota de pie de página, a nadie nos gustan las notas cuando leemos literatura, ¿o buscar una especie de compromiso, buscar algo en medio. Entonces esas son las decisiones que un traductor toma prácticamente con cada palabra que a veces pone en un texto,porque, sobretodo cuando hablamos del chino, mi referencia muy constante para que el público entienda más fácil lo que quiero decir es por ejemplo, cuando tu traduces o lees una novela francesa, inglesa, alemana italiana incluso de los pueblos eslavos, rusa etcétera,  tú no tienes tanta brecha cultural diferente porque ellos también son judeocristianos y ellos también son greco-romanos en términos de una herencia cultural y religiosa la primera ¿no?, entonces tu lees una obra francesa y te dice “Se erigió cual Napoleón” a ti no tengo que decirte quien es Napoleón, pero si te digo de pronto en una novela china “Se erigió cual Liu Zhengzhou“ pues tú no tienes idea quién es él entonces ahí es obligatorio un tratamiento cultural o una nota etcétera, pero eso es lo interesante. Finalmente esos ejemplos míos creo que un poco justifican esa gran denominación solamente pragmática más que teórica entre occidente y oriente, aunque no estamos hablando solamente de geografía, estamos hablando simplemente de dos palabras que queremos distinguir algo entre lo que hay mucha distancia, mucha más distancia que entre que será México – España, Italia, Francia, es mucho más grande.

Alejandro Vázquez: Una última pregunta tuvimos la oportunidad de leer los libros que sacó apenas siglo XXI, lo discutimos en la revista y nos pareció genial, la pregunta viene a lo que hace el traductor en este caso,¿es una interpretación o es escribir una obra completamente nueva?

Liljana Arsovska: El respeto al autor, a la idea y a la cultura china es absoluto, es sobretodo reverencial, reverencial sin embargo donde se sacrifican eventualmente elementos culturales, donde yo los sacrifico con facilidad, entre paréntesis, es en la cuestión más básica, la material; vuelvo a decirte,distraerte de una historia amena y sobre todo secuencial, con una nota, por ejemplo dices “Juan comió -que será- mole”, eso se lo llevas a la cultura china, por supuesto que yo quiero que ellos conozcan el mole, pero eso no lo voy a resolver con un asterisco y nota de pie que de pronto distraiga voy a buscar forma, tal vez “Juan comió mole, que era una olorosa salsa con cien tipos de..” agrego algo que permite la fluidez de la lectura y que permite la aclaración para que no quede “mole”así, en el contexto perdido, pero eso no se puede considerar como reescritura total de la obra eso simplemente son técnicas de traducción.

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¡Pedazo de Zombie!

traducción de E. J. Valdés

En 2016, John Carpenter sostuvo una charla con estudiantes de la New York Film Academy y una chica no pudo evitar preguntarle su opinión sobre los remakes de cintas de horror, entre ellos el que Rob Zombie hizo de su aclamada Halloween en 2007. La respuesta del director fue breve (y un poco dispersa) pero también interesante. Sobre todo hacia el final…

Les comparto mi traducción de este momento.

Mi pregunta es: ¿cómo se siente respecto a la tendencia en Hollywood de rehacer películas de horror y sobre la adaptación que Rob Zombie hizo de su película, Halloween? ¿Le gustó?

¡Oh, Dios mío! Esas son buenas preguntas. En primer lugar, los remakes en general son populares dada la cantidad de dinero que los estudios necesitan gastar para que la gente vaya al cine. Una manera de sortear la maraña de publicidad allá afuera es tomar un título que persista en la memoria reciente. Por ejemplo, todos los remakes de horror. La lógica es: “quizá la viste con tu hermano cuando eras joven, en video o en televisión; bueno, vamos a actualizarla”. Así que de antemano hay un conocimiento, y eso es justo lo que se pretende: que la gente sepa que tu película está allá afuera, en los cines. Y por eso están rehaciendo cine de horror. El horror es… Permítanme decirles algo sobre el horror: el horror ha acompañado a la cinematografía desde el comienzo. Creció a la par con el cine y siempre estará con nosotros; es uno de los géneros más populares de todos los tiempos, y también es un género multipropósito, pues cambia de manera constante. Con cada cultura, con cada periodo de tiempo se transforma, se convierte en algo más, absorbe las sensibilidades de la época en la que se lo crea. Eso es fabuloso. Frankenstein, Dracula. Bride of Frankenstein o las películas de Karloff fueron hechas por [Universal] en los años 30, en la Depresión. Son películas de la Depresión; le hablan a aquellos públicos. Ahora, si miramos películas de arte moderno, bueno, les hablan a ustedes, los jóvenes, y traen consigo sensibilidades con las que ustedes están familiarizados y que ustedes quieren ver en un filme…
Y —¡Dios, el Alzheimer me ha cogido!—, ¿qué más me preguntaste…? ¡Oh, la película de Rob Zombie! Bien, diría cosas buenas sobre él pero sucede que hicimos esta cosa… Algo que, creí, sería interesante para el History Channel, o el Biography Channel, qué se yo, sobre Halloween. Yo pensé “cielos, será genial”, hasta que me percaté de que habían hecho un programa similar sobre Caddyshack. Entonces pensé: “Dios, ¿qué es esto?”.

John Carpenter - Imagen pública
John Carpenter – Imagen pública

En fin, lo entrevistaron en aquello del Biography Channel y mintió sobre mí: dijo que fui frío cuando me informó que haría la película. Eso no podría ser más falso. Le dije: “Haz tu propia película, hombre. Esto ahora es tuyo. No te preocupes por mí”. Lo apoyé. ¿Por qué ese pedazo de mierda mintió? No lo sé. No tenía motivo. ¿Por qué lo hizo?

Así que, para ser franco, eso matizará mi respuesta a la película: creo que arrebató a la historia su misticismo al explicar demasiado sobre el tipo [Michael Myers]. Eso no me interesa. Se supone que él sea una fuerza de la naturaleza, algo casi sobrenatural. El saber sobre ello… ¡Y además era demasiado grande! Eso no era normal.
En fin…

Adicional al remake de Halloween, Rob Zombie escribió y dirigió una secuela muy mal recibida por el público y la crítica (en realidad su carrera como cineasta nunca ha despegado del todo). Sin embargo, sus reinterpretaciones de la historia no son las únicas que han sufrido la cólera de Carpenter: él tampoco es un gran admirador del montón de secuelas que su magnum opus generó y actualmente trabaja como productor de una cinta que romperá con todas ellas, pues retomará la historia de Michael Myers justo después de la original. Su estreno está previsto para 2018 y se sabe que Jamie Lee Curtis hará de nuevo a Laurie Strode…
Suena bien, ¿no?

La charla con John Carpenter de donde tomé este fragmento puede verse completa aquí: https://www.youtube.com/watch?v=E4twMPO7FzA

Paz Errázuriz: una mirada sobre la identidad

por José Luis Dávila

Empezar diciendo algo como “Pocas veces en la vida” es un cliché, sin embargo, en esta ocasión me resulta preciso, ya que pocas veces en la vida uno se topa con una obra sencilla y potente, una producción fotográfica sensible estética y socialmente,  que en esencia transmite la visión de lo que una época quiso ocultar. Paz Errázuriz, con el nombre de la artista se halla la cohesión de todas las salas que componen esta muestra albergada en el Museo Amparo, y de sus palabras, en esta entrevista ella nos cuenta su perspectiva al respecto.

José Luis Dávila: La pregunta fundamental, que creo es necesaria después de ver las fotografías, es ¿por qué te interesan tanto los rostros de las personas? ¿Qué encuentras en los rostros?

Paz Errázuriz: En realidad es la persona la que me interesa, lo que puedo realizar de alguna manera después de ese encuentro es esta fotografía que inevitablemente se puede convertir en un rostro, pero a mí me interesa mucho la persona; en el fondo siempre me di cuenta tarde de esta búsqueda mía sobre la identidad, este rostro donde me siento muy reflejada yo también. Es como siempre estar en una búsqueda de algo mío, como mi propia huella, o la del otro, lo que estoy buscando.

JLD: ¿Qué tan difícil fue esta búsqueda, artística e identitaria, en un contexto dictatorial? Chile pasó momentos muy álgidos en esas décadas.

PE: Yo creo que esta búsqueda todavía, creerás, la continúo. Por supuesto, en tiempos de una dictadura tan feroz como fue la de Pinochet, y tantos países hermanos que han tenido otras dictaduras, nosotros aprendimos a sortear estos caminos buscando la forma para ser lo que uno quiere, puede ser más fácil en algún momento y a otro más difícil, pero mientras tú lo vas haciendo como que las dificultades las vas sorteando, las vas dejando atrás también. Entonces no podría ver cuándo es más fácil o más difícil porque es tu propia energía la que te lleva, te da fuerza. Mientras tú sepas manejar esa propia energía, la puedes perder o tener en los momentos difíciles o menos difíciles, pero estar más atento siempre al otro, eso es lo que me interesa.

Paz Errázuriz y José Luis Dávila - Fotografía por Ricardo Torres
Paz Errázuriz y José Luis Dávila – Fotografía por Ricardo Torres

JLD: Hablando sobre la dictadura y su represión, ¿qué tan difícil fue para ti como artista que tu obra se reconociera antes afuera de tu país?

PE: Claro, imagínate la indiferencia absoluta que tuvo mi trabajo. Pero mira, a mí no me importaba porque yo nunca pensé, ni siquiera sabía yo la posibilidad de tener apoyo financiero. ¡imagínate conseguir alguna beca! Eso fue muy tarde después. ¡Como que uno cree que así es la vida! (Ríe) Sí, así es la vida. Después, claro, suceden cosas tan tarde y es una sorpresa en realidad que se reconozca; es una bonita sorpresa porque yo ya no soy joven y entonces como ¡va! ¡Mira lo que sucedió con lo que he hecho!

JLD:  Que siga manteniendo el trabajo tu fuerza…

PE: Sí, y que eso mismo te ayuda; yo estoy con muchos proyectos.

JLD: En estos proyectos hay temas con bastante fuerza artística todavía, ¿qué es lo que buscarás ahora? ¿Vas a seguir sobre lo mismo o a explorar algo más?

PE: Mira, yo creo que he hecho siempre lo mismo (ríe), pienso que por mucho que cambie, digamos la faceta o lo exterior, pero siempre estoy en lo mismo. Es como que sin querer vuelvo a lo mismo, no es que me tropiece sino que intencionalmente me tiro otra vez a lo mismo.

Animaciones, sueños, narraciones: entrevista a Ricardo Bernal

La semana pasada, por invitación de la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado, el Mtro. Ricardo Bernal impartió el curso Animaciones del mundo; tuvimos la oportunidad de conversar con él y esto nos dijo:

José Luis Dávila: ¿Cómo es que pasaste  de  escribir a interesarte por la animación?

Ricardo Bernal: En realidad no es que haya pasado, no es que haya dicho ahora voy a pasar, es lo que se dio solito. Yo siempre he visto caricaturas, desde chavo -soy generación Tío Gamboín, ya sabes-, y hace como seis o siete años me dieron una invitación a un sitio que se llama Patio de butacas, es una escuelita de cine donde puedes bajar cosas, de ahí empecé a bajar animaciones y a verlas, recordé unas cosas que yo había visto de Japón y a juntarlas, armar discos y rolárselas a mis amigos; empecé a llenar mis horas de ver animaciones y me clavé. En Guadalajara, antes, cada año me invitaban a dar un curso de literatura: de terror, literatura fantástica mexicana, etc., entonces me hablaron y me pidieron dar un curso y dije: “¿por qué no te organizo una presentación de animaciones?” Por primera vez di Animaciones del mundo; fueron nueve semanas, un día a la semana, tres horas, y les encantó. Además, siendo profesor del Claustro Sor Juana, ahí empecé a dar cursos de las animaciones aparte de mis clases, e incluso mis clases de literatura las he estado aderezando con animaciones. Ahorita doy una materia en la escuela de escritores que se llama Introducción a los géneros narrativos y en los temas de pronto les digo que nos toca caricatura y los alumnos están felices, ¿por qué se conectan? Porque para que haya una buena animación tiene que haber una buena narrativa. En el caso de las animaciones no es como en el cine que filmas y puedes tener mucho material para editar, en la animación hacer un minuto es mucho, entonces la historia tiene que estar perfecta, tiene que estar bien cuidada.

JLD: ¿Cómo ha influido esta idea de la narrativa de la animación en tu misma obra?

RB: Tiene un rato que no escribo, pero tengo una bitácora en la que, cuando me acuerdo y cuando me da tiempo, escribo mis sueños. De pronto me dicen “¿A poco sueñas eso?” ¡Yo siempre he soñado así!, yo veo la vida como caricaturas, con todo respeto. Creo que el género narrativo más antiguo de todos son los sueños, es anterior a todo, entonces sí creo que haya una influencia porque a veces sueño caricaturas, sueño pantallas, sueño personajes. Ahorita estoy en eso, en la escritura de sueños. Pero si me pongo a ver mis propios cuentos y mi poesía, siempre hay mucha imagen, siempre hay cosas que creo que ya estaban desde antes.

Animaciones del mundo, póster
Animaciones del mundo, póster

JLD: En este sentido, ya hablando del curso de Animaciones del mundo, ¿cómo fue que recopilaste todo esto y cómo hiciste la selección para hacer este extracto que traes aquí?

RB: Lo primero fue escoger los países; ayer, por ejemplo, vimos Estados Unidos, Canadá y nada más, para Europa pues escogí las que más me gustan, hoy vamos a ver Suiza, de pronto cuando doy el curso le dedico a Francia una clase de cuatro horas, ahorita no nos va a dar tiempo de ver Francia más que unos veinte minutos, entonces lo más difícil para mí no es qué pongo sino qué quito; pienso “¡Chín! No van a ver esto”. Creo que lo que traigo son joyas, esto hace que el curso sea muchísimo más preciso y no tan extenso. Obviamente tuve que dejar fuera países; Argentina, España, ¡Japón!, que es todo un universo. Di un curso el año pasado que se llama Animaciones selectas de Japón, tenía entre mis alumnos, ya sabes, puro otaku; se quedaron así de “¿apoco esto se hace en Japón?” “¡Claro!” Esta vez voy a terminar con algo que a mí me encanta: una selección de comerciales animados; muchos dicen que la publicidad no es un arte pero concentrar en 10, 30 o 60 segundos toda una historia y toda una trama con atractivo visual para que la gente compre un producto es interesantísimo.

JLD: ¿Has considerado dentro de todo tu curso la idea de la animación comercial que vemos regularmente en cine?

RB: Sí, ayer vimos a Tex Avery, que eran animaciones que salían en el cine en los años cuarenta, y cerramos ayer con una de Pixar, pero lo voy mezclando porque a mí lo que me interesa es ver la animación independiente. Por ejemplo, John Humble y su mujer que empezaron a hacer animación experimental desde los cincuenta y de pronto eso hizo que esta influencia llegara a Disney; otro por ejemplo es UPA, que es un estudio norteamericano que empezó a buscar más cuestiones artísticas, de pronto influye a Disney, y tú ves La noche de las narices frías, como se llamó acá 101 Dálmatas, tiene una estética que Disney no había hecho en ese momento, si ves El libro de la selva, es una película bien hippie, que se estaban haciendo todas estas cosas en la animación independiente. Entonces sí hay un intercambio, Disney no era muy innovador pero era bueno para mejorar lo que ya estaba lo mejoraba y eso es bien interesante, porque ya que sabes de otra animación, incluso la animación comercial la puedes ver diferente.

Ricardo Bernal y José Luis Dávila - Fotografía por Job Melamed
Ricardo Bernal y José Luis Dávila – Fotografía por Job Melamed

JLD: ¿Tú crees que la animación como texto narrativo de alguna manera tiene un valor literario?

RB: ¡Por supuesto!, igual que en el cine, de un buen guión puedes hacer una buena o una mala película pero de un mal guión no puedes hacer una buena película nunca, igual pasa con las animaciones. A mí no me gusta hablar de literatura, a mí me gusta hablar de narrativa, creo que la narrativa abarca más lo que yo busco en mis clases y todo porque la literatura como que encasilla mucho, todo es narración, los sueños son narrativos también.

Generosity, regresar a la naturaleza: entrevista a Dulce Pinzón

En la terraza del Museo Amparo se encuentra la intervención Generosity, de Dulce Pinzón, y pudimos conversar con ella al respecto. Aquí pueden leer todo lo que nos dijo.

Generosity, de Dulce Pinzón - Fotografía por Job Melamed
Generosity, de Dulce Pinzón – Fotografía por Job Melamed

José Luis Dávila: ¿Por qué el nombre de Generosity?

Dulce Pinzón: El nombre viene de una lectura que hice hace algunos meses que habla sobre una tribu en Sudáfrica en donde tienen una dinámica acerca de su concepto sobre el crimen y la justicia: ellos hablan de una persona que comete una falta en la sociedad, se le confina en soledad por una semana y todos los integrantes de la tribu pasan uno por uno y le dicen las cosas positivas que recuerdan sobre esta persona, por ejemplo “¡qué bonitos ojos tienes!”, “ recuerdo que bailas muy bien”, “tú alguna vez me ayudaste a cargar la bolsa”, cosas así; entonces, es como regenerar la parte de la dignidad de la persona y reincorporarlo a la sociedad. Me recuerda un poco como a la parte que tiene la naturaleza con nosotros, pero no la que nosotros tenemos con ella, en donde ella se empecina en darnos, digamos, sentido de regeneración, sentido de bondad y nosotros tenemos esta relación quebrantada, enferma y, sobre todo, violenta con la naturaleza. Entonces de ahí surge la palabra generosidad y estos actos que hago a manera de instalaciones artísticas, de instalaciones públicas que hablan justamente sobre eso: reinstaurar esta gratitud que me gustaría que todos como seres humanos ejerciéramos hacia la naturaleza por todos los millones de años que nos ha permitido no sólo estar en ella, sino continuar en ella. El proyecto nace en varias fases, esta primera fase es hacer estas frases, que primero fueron ideadas a manera clandestina pero ahora las estamos haciendo alojadas en instituciones como museos, galerías, espacios públicos que tengan una audiencia ya asidua, crear estas frases con un tono un poco irreverente sobre el uso desmedido de ciertos materiales como el pet, el unicel, los popotes, el plástico en general. Esta pieza que hicimos en conjunto, porque el proyecto se trata de que las piezas se hagan en comunidad para crear esta reflexión de manera colectiva, es con unos vasos que están hechos de almidón de papa y botánicas que se degradan entre 90 y 240 días, es la materia prima con la que nosotros escribimos la frase, insertándolos en una malla ciclónica y creamos estas frases que justamente aluden al desuso del unicel.

Generosity, de Dulce Pinzón - Fotografía por Job Melamed
Generosity, de Dulce Pinzón – Fotografía por Job Melamed

JLD: Mencionas varias cosas interesantes, pero me llama la atención esta parte en la que lo artístico se vuelve clandestino dentro de la misma idea del proyecto, ¿qué tan irreverente llega a ser cuando es clandestino a cuando es alojado por una institución?

DP: La idea inicial es que fuera clandestino, justamente por el lenguaje, porque yo quería hacerlos en espacios públicos en donde estuviera la pieza expuesta al público en general y, de hecho, que el público mismo interviniera la pieza con diferentes mecanismos pero al darnos cuenta que no funcionaba, pensamos en espacios empáticos que están abiertos a expresiones artísticas como estos. Digamos que lo fuerte de la pieza es el tono en que las piezas están escritas: “wey”, “puto”, como en lenguaje coloquial, porque al final es una llamada de atención fuerte. En otros lugares en donde se va a hacer, como en Estados Unidos habrá un “fuck”o un“what the hell”, que a la gente le llame la atención, en principio, el lenguaje y después se cuestione más allá. Además, queremos que la gente vea la biodegradacion de las piezas y lleguemos a esta metáfora que habla sobre cómo los seres humanos no ejercemos esta sabiduría de la naturaleza.

JLD: Se pretende que Generosity tenga una incidencia social, ¿cómo consideras lo artístico para generar esta incidencia?

DP: Yo creo que el arte es uno de los mecanismos más efectivos que puede haber para crear conciencia de todo tipo: conciencia social, conciencia ecológica, conciencia en todos los ámbitos que todos nosotros quisiéramos como artistas incidir. Creo que al ser tan benevolente, digamos que también como tan metafórico y a la vez como tan sutil, hace que el arte nos cree formas de reflexión que quizás en otras formas no lo hay, además, esa forma de emparejar con otras disciplinas y emparejar con otros ámbitos, por ejemplo, esta pieza que va de lo artístico a lo político, pues que logre también filtrarse en otras esferas.

Generosity, de Dulce Pinzón - Fotografía por Job Melamed
Generosity, de Dulce Pinzón – Fotografía por Job Melamed

JLD: Esta idea del fin político de Generosity, ¿cómo lo piensas desarrollar, cuáles son los pasos a seguir después de tener todas las intervenciones, o cuántas planeas?

DP: Yo no creo que tiene que haber un número específico, nosotros estamos abiertos a las invitaciones de instituciones y de cualquiera, ahorita por ejemplo nos están abriendo las puertas escuelas y colaboraciones múltiples, lo cual me parece de verdad, haciendo una redundancia sobre la frase, que es esta generosidad misma de la pieza que hace que otros espacios empaticen con el mismo mecanismo de la dinámica. Las fases son varias, esta es la primera fase porque me parece que es la más fácil y la más viable de instaurar pero después vendrán otras que tienen que ver con vídeo, con recoger basura a forma de metáfora, vídeos más artísticos en donde intervendré yo con mis hijos y otras hacer cabildeo político. De las fases finales en donde, como comunidad que hemos reflexionado sobre algo especifico, llevemos estas propuestas a la cámara de diputados, de senadores, digamos que un poco como empoderándonos como comunidad, revirtiendo un poco todo lo que hemos cedido a las corporaciones en cuanto al poder que ellos tienen sobre nosotros y cómo de alguna forma nosotros también somos cómplices de lo que sucede en el mecanismo de la economía y llevar planes de acción concretos a esferas mayores para poder, de una forma más contundente, frenar lo que está pasando con el planeta.

 

El secreto de Gorco: entrevista a Abdiel Degollado

Cada fin de semana se presenta El secreto de Gorco, una puesta en escena de Pasajeros de Caronte en el Foro Escénico El Nicho, una obra de teatro que presenta el conflicto del amor joven. Tuvimos oportunidad de platicar con Abdiel Degollado, director del proyecto.

El secreto de Gorco
El secreto de Gorco

José Luis Dávila: ¿Por qué representar esta obra de Alberto Chimal?

Abdiel Degollado: Yo ya había hecho esta obra antes. Me gusta. La obra ganó un premio de teatro juvenil hace como 10 años. A mí, en particular, me gusta este teatro ligero, que de repente puede venir todo mundo. No todos buscan dramas, algunas personas le huyen. Está pensado en toda la familia, aunque siempre que hemos intentado obras así, como para niños, quienes menos vienen son niños, siempre vienen personas entre 18 y 30 años. Pero la idea es una obra corta, probada, ligera, en esta idea de divertirte; obviamente, tiene su mensaje, moraleja, la idea es poner algo para todos.

JLD: ¿Qué tan complicado fue montarla?

AD: Fue bastante fácil, creo que es la obra que hemos montado más rápido, en aproximadamente diez ensayos. El equipo es muy comprometido, que ya hay algún suplente y esperamos tener todos suplentes. A la primera, me gustó cómo quedó. Creo que cuando una obra está bien escrita es mucho más sencilla ponerla en escena, y esta obra está muy bien escrita. De repente, por cuestiones logísticas, por el espacio, cortamos, porque originalmente Chimal propone como 8 o 10 personajes, entonces, cortamos algunas cosas o las resolvemos de otra manera. Pero, teniendo el texto, que probablemente fue lo más difícil, lo demás se fue dando de manera intuitiva. Algo que podemos presumir, es que como grupo estamos acoplados, nos conocemos bien, y eso facilita las cosas: ya sabemos cómo somos, sabemos cual podría ser el fuerte de cada quién, y entre todos nos apoyamos para que salga.

JLD: ¿Chimal ha venido a ver la obra?

AD: No la ha venido a ver todavía, espero que venga pronto. Nos dio, rápidamente y sin ningún problema el permiso, la única condición que nos puso fue que le mandáramos fotos, ya le cumplimos, le mandamos algunas fotos. Él está invitadísimo. Además, la idea es estar aquí en El Nicho todo julio, en Cuarto Acto en Cholula, y de ahí irnos a Catemaco; queremos moverla en diferentes espacios, tanto en la ciudad de Puebla, en el estado y viajar por la República.

El secreto de Gorco
El secreto de Gorco

JLD: ¿Cómo ha sido programar sido la itinerancia de la obra?

AD: Estamos empezando, esta es nuestra función número seis. Seguramente será complicado, pero es parte de la gestión, hay que buscar apoyos, espacios. Es la segunda obra que llevamos a Cuarto Acto, pero nos ha ido bien. Es no quitar el dedo del renglón. Hacer teatro es difícil en muchos sentidos, pero perseverar tiene sus recompensas, eso está probado.

JLD: ¿Qué tan larga te gustaría que sea la temporada?

AD: Originalmente la pensamos corta, dos meses. Hay quien hace temporadas mucho más cortas. Y digo corta porque estamos acostumbrados a hacer temporadas de 30, mínimo, 50 si se puede. Y a veces muchas más. Esta la pensamos corta porque cambia la dinámica de grupo cuando ya tenemos un espacio donde tenemos que proponer, porque el público busca más cosas. Cuando no eres parte del espacio, sino que pones la obra y hay otras personas, no estás tan comprometido; aquí nos sentimos con ese compromiso de tener diferentes propuestas para los diferentes públicos, en ese sentido, pensamos una temporada corta, al menos en este espacio, al menos por ahora. Seguramente lo dejaremos descansar un tiempo y regresaremos. La idea es más bien presentarla en otros espacios de Puebla.

Alicia en escena: Entrevista a Marco Polo Rodríguez

El sábado pasado se estrenó Alicia en el País de las Maravillas, en el foro Interiores de Espacio 1900, una puesta en escena que devuelve al clásico de Carroll interpretado por talleristas que están en la línea teatral bajo el cargo del reconocido actor y director Marco Polo Rodríguez, a quien pudimos entrevistar.

José Luis Dávila: ¿Por qué regresar a Alicia en el país de las maravillas, en específico para un grupo de taller de teatro?

Marco Polo Rodríguez: Me parece que es un texto provocador, y además de que es un clásico, porque a todo mundo nos gusta y es uno de los textos consentidos, resulta un reto para cualquier actor o actriz que intente acercarse al escenario, o a una puesta en escena semiprofesional. Ciertamente hay un trabajo constante, en el escenario hay que estar entrenando todos los días. Las tablas también se logran representando, y creo que en ese sentido es afortunado el montaje. Por otro lado, independientemente de los detalles que todavía trabajaremos, también es estimulante para los actores ir hacia un texto que resulta un desafío, porque, bueno, cero escenografía, nos vamos con vestuario, música, y así; creo que cada uno de ellos está haciendo su mejor esfuerzo.

Marco Polo Rodríguez y José Luis Dávila - Fotografía por Job Melamed
Marco Polo Rodríguez y José Luis Dávila – Fotografía por Job Melamed

JLD: ¿Qué dificultades encontraste para la preparación de la obra?

MPR: En realidad, la mayoría no tiene mucha experiencia o ha sido nula. De la mayoría de los actores y actrices que vimos, hoy es su primera experiencia teatral, y creo que eso es muy importante porque te marca para toda la vida. Aquí el desafío es trabajar con disciplina, con compromiso, como siempre nos lo han enseñado nuestros grandes maestros, con disposición, porque sabemos que teniendo este elemento podemos hacer todo. Están en una búsqueda constante de trabajar, no solamente para el escenario sino para la vida, que es algo que siempre les he tratado de inculcar y mantener a flote.

JLD: Precisamente, en esa cuestión, ¿qué valor tiene para ellos, para su formación, ser parte de este taller?

MPR: Principalmente, romper con nuestros paradigmas, las estructuras que traemos, los vicios que como personas venimos arrastrando desde la familia, desde que nacemos. Y entonces encontrar otra posibilidad de expresión, una manera distinta de pensar, de ver el mundo, y también de cambiar tu propia vida, porque el teatro te transforma, te trastoca desde el interior, y creo que ese trabajo, al final, se ve en la puesta en escena. El desafío es constante, es cotidiano. No se termina nunca. Incluso los actores que tenemos varios años trabajando seguimos sin quitar el dedo del renglón y pensando que la creación es el acto más importante del artista.

JLD: ¿Cuál es el futuro que te gustaría para este taller?

MPR: Llegar un montaje profesional en un tiempo en que resulta crucial, sobre todo en Puebla, mostrar diversidad de propuestas. El reto es llegar con un texto más arriesgado y que implique verdaderamente un trabajo actoral.

La posibilidad de detenerse: entrevista a Juan Fernando Herrán

Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán - Fotografía por Job Melamed
Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán – Fotografía por Job Melamed

Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán, se encuentra en el Museo Amparo y durante la inauguración tuvimos la oportunidad de platicar con el artista sobre sus obras y el sentido social y reflexivo que contienen.

José Luis Dávila: Después de ver la exposición surgen muchas preguntas, de entre ellas la que resalta es si para ti, como artista, el arte es, hacia la violencia, un vehículo de denuncia o un punto de reflexión.

Juan Fernando Herrán: Punto de reflexión. Es importante, mi obra no trata sobre la violencia. Si uno se da cuenta hay cosas que pueden estar vinculadas con hechos de violencia pero no trata de esos hechos. La obra de las cruces, por ejemplo, a lo que se refiere realmente es la manera cómo un conglomerado social se apropia de una vivencia, reflexiona a partir de ella y asume una actitud de construcción hacia sí. Ese es el tema, no es realmente los treinta mil muertos al año o algo así. Me interesan los fenómenos que llevan a un país a ciertas circunstancias o que repercuten en la violencia, poderlos ver para entender mejor qué hay detrás. En la obra de La vuelta, por ejemplo, para mí era muy importante escuchar a esta gente que siempre han estado escondidos o que han sido reconocidos simplemente por sus hechos de violencia pero nunca se les ha oído qué buscaban, qué hacía, por qué, qué emociones los movían. Cuando uno los escucha, primero ve que hay una persona detrás, no una máquina, y que su condición es muy compleja, que lo que terminaron haciendo es el reflejo de una sociedad donde no había opciones, donde no tenían posibilidades de mejorar socialmente, económicamente, una situación que no les ofrece nada, y ante eso la gente termina haciendo lo que cree que puede hacer o con lo que obtiene una gratificación, económica o emocional. Siento que el arte es un espacio de reflexión y entendimiento que le plantea al espectador opciones para verse a sí mismo y para entender el contexto donde vive. Y dentro de un mundo tan veloz como el de hoy en día, el arte y otras manifestaciones, le dan la posibilidad de detenerse un poco y no simplemente de consumir, sino de interpretar.

JLD: Hablando de eso, cómo problematizas al espectador en tus obras

JFH: Quisiera pensar que le estoy exigiendo atención y tiempo. Si ves a una persona que entre a una exposición y sale rápido, no tuvo contacto con lo que hay allí, pero con determinados guiños quiero capturar a ese espectador y que se detenga. En la obra de Cajas fucsia, por ejemplo, esos textos son, por curiosidad, muy atractivos porque son muy pequeños y cuando cambias de una actitud pública, de una actitud en la que estás con todo el mundo, y te sumerges en un texto pequeño, de pronto ya tienes una relación íntima, y mi idea es que esa persona pueda estar leyendo varios textos y que la obra te capture. Lo mismo con el vídeo; es un trabajo de veinticinco minutos, normalmente la gente no está dispuesta a gastar veinticinco minutos frente a una obra, pero creo que la dinámica del vídeo, la forma en que empiezan a suceder los relatos, puede seducir al espectador. Trabajé mucho en ese aspecto, cómo ir dando información de una forma ligera, porque la pieza tiene unos contenidos muy pesados pero no te los boto así, sino como un relato, una serie de charlas, de documentaciones que te empiezan a capturar y creo que lo hace bien. Los comentarios de mucha gente son “yo empecé a verlo y se me olvidó el tiempo, me quedé mirando porque cada escena me llevan a algo más”, y eso puede ser valioso de la pieza.

Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán - Fotografía por Job Melamed
Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán – Fotografía por Job Melamed

JLD: Ni héroes, ni mártires, esta exposición que presentas, se encuentra en el marco del ciclo Encuentros latinoamericanos, ¿crees que el arte que se produce ahora en Latinoamérica refleja alguna realidad?

JFH: Creo que hay varias vertientes del arte latinoamericano, clarísimo. Creo que hay, incluso, muchos artistas latinoamericanos que pueden estar resintiendo el hecho de que el arte latinoamericano sea siempre un reflejo de la realidad. Lo que yo hago tiene mucho de reflejo de la realidad, pero hay que ser muy conscientes de cómo lo hacemos, cómo interpretamos lo que compartimos, cómo interpretamos los contextos y qué le damos al espectador. Desde ese punto de vista, la realidad es el anclaje común, entonces creería que sigue siendo muy importante. Ahora, otros artistas que están más interesados en un lenguaje del arte por el arte, hay otras vertientes más comerciales, obras que impactan rápidamente, que son atractivas, y están las que son de una denuncia más cruda. Hay muchas opciones.

Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán - Fotografía por Job Melamed
Ni héroes, ni mártires, de Juan Fernando Herrán – Fotografía por Job Melamed

JLD: Finalmente, ¿cuál crees que el punto más álgido o de interés en Ni héroes, ni mártires?

JFH: Creo que el mérito de la exposición son los vínculos que se crean entre las obras. Puede que haya unas piezas que por su dimensión sean más atractivas, más visibles. Sería un error decir “no se pierdan esta obra”, porque el tamaño de la muestra es bastante cómodo para ver, no es una exposición de treinta obras, son ocho obras y vale la pena insistir en que el público las vea todas.

Poesía documental: Entrevista a Mat Jacob

El pasado 21 de enero se inauguró, en el Museo Amparo, la exposición de Mat Jacob llamada Chiapas, insurrección zapatista en México, 1995-2013, un  trabajo que retrata la amalgama de sociedad e ideología en las comunidades que han sido parte de los conflictos políticos en la zona sur del país. Al respecto, entrevistamos al mismo Jacob, y aquí lo que nos dijo.

José Luis Dávila: ¿Por qué interesarte por el movimiento zapatista?

Mat Jacob: Empezó el 2 de enero de 1994, como todo el mundo; supe por la prensa sobre Chiapas y fue interesante, pero yo pasé a otra cosa. Unos meses después, leí el libro de Marcos, que se llama Ya basta, donde hay textos que combinan comunicados militares y de historia, por ejemplo, que mezcla la cultura indígena y la cultura mexicana, que está muy bien escrito y también que me parece dice cosas importantes. Entonces, algunos meses después yo decido venir aquí para fotografiar, documentar, ver lo que pasaba aquí.

JLD: Todo este trabajo de fotografía, de estar en las comunidades, obviamente te dejó un trabajo artístico impresionante, pero, ¿qué te dejó como persona?

MJ: Fue muy fuerte porque no conocía la cultura mexicana, la cultura indígena, no conocía este país, entonces descubrí la cultura indígena, fui a las regiones de la selva lacandona, donde hay tojolabal, y descubrí la manera de pasar, la manera de vivir y el contacto con la gente fue muy fuerte. Regresé a los mismos lugares un año después y había algo fuerte; ellos me piden muchas cosas sobre mi cultura sobre mi país: había un intercambio interesante.

JLD: ¿Cómo hiciste la selección para lo que se presenta aquí?

MT: Lo que me importa es hacer una selección para narrar, para decir las cosas sobre lo que pasó en Chiapas desde hace veinte años, y la otra cosa, decirlo con el máximo de poesía; es como una cosa que puede pasar en todas las culturas,por ejemplo, la gente aquí me dice que el grado de relación es muy fuerte y es una forma de impresión que gusta mucho, le habla a la gente de poesía. Entonces elegí las fotografías entre lo que es importante de decir y lo que es el idioma de la poesía.

JLD: Después de todos estos años que han pasado desde el zapatismo y tu trabajo, ¿qué es lo que te interesa ahora como temas para tus futuros proyectos?

MJ: Todo lo que toca el ser humano es lo que me interesa, no importa el país, me interesa lo que pasa en la madre tierra; es muy importante.

El museo como espacio de transporte: entrevista a G. T. Pellizzi

En el vestíbulo del Museo Amparo se encuentra el proyecto de G. T. Pellizzi, titulado Yo trasnporto, el cual indaga la relación de la pieza del arte con su proceso de embalaje y metaforiza esta parte del proceso museográfico para exponer al espectador cómo se transita el espacio que son las obras.

Al respecto, pudimos entrevistar al autor de esta instalación.

José Luis Dávila: ¿Por qué Yo transporto, por qué ese título?

G. T. Pellizzi: El título viene del griego “Μεταφέρω” (metaféro, significa “yo transporto”, de ahí viene la palabra que nosotros usamos “metáfora”, que en griego significa transporte, digamos el transporte público se llama metáfora. Y a mí me interesó mucho la idea de que los museos y las obras de arte son vehículos de transporte para sus públicos, que cuando entras en un museo eres transportado a otras culturas, a otros tiempos en la historia, otras formas de pensar, otras maneras de relacionarte con objetos y las cosas de la vida cotidiana, entonces de ahí sale la idea de Yo transporto.

JLD: ¿Qué tan difícil fue llegar a concretar este proyecto? Imagino que ha de haber sido un largo tramo para esto.

GTP: Sí, el proceso de conseguir y producir la pieza fue muy largo, requirió de la colaboración de muchísima gente: arquitectos, carpinteros, maquetistas, Todo el equipo de Córdova Plaza, todo el equipo de museo, de la sala se Siqueiros. Fue una colaboración entre muchas personas y fue una producción bastante intensiva, tardó como tres o cuatro meses de tiempo completo.

G. T. Pellizzi y José Luis Dávila - Fotografía de Ricardo Torres Zepdea
G. T. Pellizzi y José Luis Dávila – Fotografía de Ricardo Torres Zepdea

JLD: En la producción artística actual, ¿cómo consideras que se inserta tu obra, en qué corrientes podría estar, cómo crees que se vería a través del público?

GTP: Yo no quiero obligar ninguna lectura, ninguna experiencia, digamos que es importante que el público pueda tener su propia relación personal con las cosas que experimentan en la vida y en los museos. Yo no les puedo exigir nada, pero para mí tiene relevancia e importancia en mis curiosidades sobre qué es el espacio de exhibición, cómo nos relacionamos con el espacio de exhibición, cómo es que funcionan los museos es también una manera de poder reflexionar, como una mirada detrás de la cortina, de cómo funcionan y operan los museos, de cómo circulan las obras, cómo llegan a ser expuestas en las paredes donde las vemos nosotros. O sea, toda la parte que no se ve como público, entonces eso y también espero que disfruten de sentarse y estar en el espacio, echarse, revolcarse, lo que quieran.

Yo transporto - Imagen pública
Yo transporto – Imagen pública

JLD: La idea del espacio ha sido muy utilizada en el arte contemporáneo, ¿tú cómo consideras que el espacio está construyéndose dentro de un museo e incluso desde tu pieza Yo transporto que es toda una poética de esto?

GTP: Yo creo que es un espacio pedagógico educativo; yo creo que la educación es lo más importante para el mundo, para que sobrevivamos nosotros los humanos en el mundo, para que sobreviva la civilización, para que tenga conciencia de la historia y el bienestar del planeta creo que está en las manos de la educación y yo creo que los museos son parte de eso, son muy importantes en ese sentido, son un punto de encuentro social, todo lo demás para investigación, todas las humanidades como letras, filosofía, arte, son como caminos para entendernos como seres humanos con cultura, entonces es muy importante reflexionar sobre nosotros a través de la educación.