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En busca de Kayla, de Lydia Cacho y Patricio Betteo

Por Staff Cinco Centros

Myriam es una chica a la que le encanta leer, jugar béisbol para las Panteras de Mixcoac y comer los waffles caseros que prepara su papá. Sin embargo, un día su mundo se voltea de cabeza cuando se entera de que Kayla, una compañera del colegio, ha desaparecido. Poco a poco, Myriam y sus amigos descubrirán que Kayla fue engañada a través de las redes sociales por una banda criminal, y emprenderán una gran investigación utilizando toda su voluntad e inteligencia para intentar rescatarla. En el camino descubrirán los peligros implicados en exponer la vida privada en el ciberespacio, aprenderán que aunque las niñas a veces desaparecen, es siempre mejor decir la verdad que ocultarla. Al final de su aventura, Myriam, Bruno y su pandilla descubrirán los verdaderos secretos de la amistad, la valentía, la compasión y la solidaridad en un mundo en el que no todo es lo que parece.

Lydia Cacho Ribeiro (México, 1963). Escritora y periodista especializada en Derechos Humanos. Ganadora de más de 50 premios internacionales, entre ellos el UNESCO Guillermo Cano a la valentía en el periodismo. Es Embajadora Corazón Azul para la ONU por su trabajo contra la trata de personas. Ha publicado doce libros traducidos a 20 idiomas, la mayoría de ellos best-sellers.

Patricio Betteo (Ciudad de México, 1978). Aunque se aventura a menudo en la historieta experimental y ensaya la pintura de caballete como hobby tardío, la ilustración comercial ha sido su principal ocupación desde el año 2000. Ha ilustrado cerca de treinta libros para niños con las más grandes editoriales del país, y sus dibujos e historietas han sido publicados en incontables medios impresos dentro y fuera de México. También ha hecho concept art para videojuegos y animación en el extranjero. Su trabajo pictórico ha sido expuesto en Bucarest, Atenas y Ciudad de México. Fue becario de Jóvenes Creadores (Fonca, 2014) y también creó la Imagen de FILIJ 34, con Conaculta. Mirador, Never Ever After y la novela gráfica Mundo Invisible forman parte de sus libros autorales. Con Sexto Piso ilustró Los ojos de Lía, de Yuri Herrera (2013).

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Segundo Encuentro Cultural Internacional del Elote y el Maíz, Zacatlán 2015

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Staff Cinco Centros

El día de ayer, se presentó la segunda edición del Encuentro Cultural Internacional del Elote y el Maíz, Zacatlán 2015, el cual se llevará a cabo del 16 al 18 de octubre.

Este encuentro es posible gracias al esfuerzo de asociaciones civiles y colectivos ciudadanos, además de contar con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

En esta ocasión, el foro propone una discusión en torno al maíz transgénico, el cual pone en peligro a las especies del maíz natural. De esta manera, se busca crear conciencia ciudadana para defender uno de los alimentos tradicionales de México.

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Roberto Quintero Nava, jefe de la Unidad Regional de Culturas Populares en Puebla, dijo que el maíz es un ícono de la agricultura, por lo que no se puede permitir que los intereses de empresas extranjeras lo pongan en peligro.

Quintero Nava argumentó que si este tipo de organizaciones se hubieran dado hace treinta años, no habría problemas para defender al maíz de las industrias transgénicas.

Por su parte, Mari Carmen Olvera dijo que es necesario dar a conocer estos eventos en la ciudad, para que la gente de la capital sepa los problemas por los que atraviesan los municipios del norte del estado.

Olvera concluyó diciendo que es necesario sumar esfuerzos para proteger el maíz, porque los amigos son más necesarios que el dinero.

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Be y Pies, el relato sin atarse a géneros: entrevista a Gabriel Wolfson

Gabriel Wolfson y José Luis Dávila - Fotografía por Gerson Tovar
Gabriel Wolfson y José Luis Dávila – Fotografía por Gerson Tovar

De reciente aparición bajo el sello de Tumbona Ediciones, ve la luz el nuevo libro de Gabriel Wolfson, Be y Pies, el cual funciona como un díptico que se deja llevar por la escritura sin pretender formarse bajo las denominaciones que etiquetan  a los relatos. Aquí les tenemos una enstrevista con el autor, quien profundiza más al respecto.

José Luis Dávila: En Puebla se te conoce muy bien, hay muchas cosas que se han dicho de ti, desde muy buenas hasta muy polémicas, cuando fue lo de Carlos Velázquez, por ejemplo,  y ahora con Be y Pies, ¿cómo sientes que ha avanzado tu literatura? Ya habíamos visto antes publicaciones tuyas pero leyéndolo, al menos en lo que pude leer en estos días, es un poquito diferente a lo que has trabajado, pero ¿qué avance representa para ti Be y Pies?

Gabriel Wolfson: Pues mira, a lo mejor no es muy fácil de ver eso para mí, ¿no?, porque yo creo que es más fácil ver eso desde fuera, entonces no lo tengo así como muy claro. Para mí estos dos relatos, junto con otros cuatro que tengo por allí, que los escribí más o menos en la misma época, son textos de hace 3, 4, 5 años, éstos específicamente son de hace 4 años, sí son relatos donde de alguna manera continuaba un poquito lo que había hecho antes de eso, que era un libro que se llama Los restos del banquete, con la idea de hacer relatos, es decir, no hacer ni novelas ni cuentos, no escribir algo que de antemano estuviera fijado en un género, sino a ver: yo escribo relato sin que sea de la extensión que sea, y pues irme como dando más libertades para hacer cosas que a lo mejor pueden resultar, de entrada, un poquito complicadas o un poquito extrañas pero digamos que si a mí me funcionan, si yo les encuentro un sentido, si es un poco lo que estoy buscando, está bien; es como darme más chance de eso, de pensar menos en “a ver, qué va a pasar con estos relatos”. No sé qué va a pasar, porque creo que los escribo y esto es lo que quiero hacer, ¿no? Es muy claro que escribiendo así cuesta trabajo después publicar. Pero, bueno, aunque hayan pasado algunos años ya está y va a salir también ahora en un mes otro libro, con otros de esos relatos, y pues a todo dar, no hay prisa.

JLD: Y ya que hablas de eso, ¿qué tan difícil ha sido en tu carrera como escritor publicar, encontrar los medios para publicar?

GW: Yo diría que no mucho, sinceramente, pero creo que eso es porque no he tenido mucha prisa para hacerlo. Si estuviera un poco ansioso con el tema, sí te diría que es difícil, porque digamos lo último que yo publiqué antes de esto es un pequeño relato en una editorial cartonera, La Cleta Cartonera, salió hace ya casi como 4 años y antes de eso el libro de Los restos del banquete salió en 2009, ya tiene, ¿no? Entonces, en el sentido de que publico poco, no ha sido difícil, para mí ha sido más bien como muy agradable que la mayoría de los casos de mis libros más bien ha sido una propuesta de los editores o de la editorial: “Oye nos interesa, ¿tienes algo?” “¡A, cómo no!”. Digamos, en el caso de Be y Pies fue más bien porque una de las dos editoras, Vivian Abenshushan, nos conocimos en una beca a FONCA, leyó mis textos y a partir de ahí hubo este interés mutuo: yo quería publicar ahí, a ellos les interesó y, bueno, pues adelante. En el caso de los otros libros pues ha sido así más bien, el otro que sale ahora en noviembre sale en el CONACULTA, en la colección de El guardagujas y fue más bien porque me escribió el que era editor hasta hace pocos meses de esa colección, Daniel Saldaña Paris, dijo “Oye, no te conozco pero he leído cosas tuyas, me interesaría mucho publicar algo tuyo tienes algo?”, “Mira, pues sí, tengo unos cuentos, ahí están”. Con el libro anterior fue así, con el de Los restos del banquete fue así, entonces, a ver, no sé si esto sea común, pero para mí ha estado muy bien. Además de eso me parece que está muy bien porque creo que así tendría que ser, es decir, creo que son los editores los que tendrían que buscar qué les interesa publicar de acuerdo a su línea, de acuerdo a cosas como:“Me interesas tú, tienes algo, ¿te interesa conmigo? Pues órale”.

JLD: Hablando sobre Be y Pies, ¿cuál fue el criterio para juntar estos relatos en un solo volumen? Si tienes como cuatro o varios relatos con este mismo tema, mismo tenor, de que solamente son relatos, y no hay que saber realmente si son novelas o cuentos, o no hay que ponerles un género como tal. ¿Cómo fue el criterio para unir Be y Pies y no otros relatos?

GW: Pues mira, la verdad es que el criterio en este caso sí fue de la editora, ella fue la que tuvo muy buen ojo para decir: “Estos dos van juntos, hay un libro que son estos dos”. Y bueno, me argumentó y a mí me pareció que tenía razón. Ya que los veo yo así, pues lo veo muy claro, son dos relatos formalmente parecidos, relacionados, tienen sus búsquedas similares y luego para colmo resulta que temáticamente también tienen un montón en común, o sea los dos relatos son casi la misma historia nada más que en distintas situaciones y así. En los dos relatos hay un personaje que está a punto de quedarse sin trabajo o que ya se quedó sin chamba, en un caso es un profesor de prepa y en otro es un reportero que trabaja en un periódico donde no les importa en lo más mínimo lo que hace, es un trabajo gacho y al final lo corren; en los dos casos hay un personaje así, que se topa con una especie de empresario medio gangster, prepotente, que les intenta proponer un negocito o una chamba a estos dos, al profesor y al reportero y, en fin, en los dos casos resultan chambas absurdas o desagradables y la conversación, digamos, o el encuentro entre estos tipos de personajes: un tipo de personaje que es lo más parecido a mí, un profesor o un reportero, con estos empresarios muy truculentos diría yo, que se han dado cada vez más en nuestra ciudad y en nuestro país. Yo no los escribí pensando que iban a ir así pero claro, ahora me doy cuenta y en realidad hasta es lo mismo.

Gabriel Wolfson - Fotografía por Gerson Tovar
Gabriel Wolfson – Fotografía por Gerson Tovar

JLD: Estos dos relatos tienen un eje, ¿tú crees que haya un eje en todo lo que has escrito, algo que sea una constante?

GW: Yo creo que sí, debe haber por ahí cositas, una sería digamos un tipo de personaje que está en una situación límite, una situación difícil, que está a punto de renunciar a algo. Recuerdo los relatos más viejos que tengo, los de mi primer libro Ballenas, bueno mi primer libro en serio digamos, incluso hay uno de estos relatos que se llama Renuncia, y hay varios en ese libro que son de pianistas o de estudiantes de música que están a punto de abandonar eso porque no pueden más, y luego, en este caso, personajes que están a punto de renunciar a su trabajo y que no saben muy bien qué va a pasar. Pero más que eso, yo creo que la constante sería más formal, del tipo de escritura, de la idea de escritura, qué es escribir, para qué se escribe, yo creo que por ahí iría un poco más la cosa.

JLD: Ya que lo mencionas, ¿qué es escribir para ti?

GW: Pues no lo sé, pero, a ver, me gustaría decir que a mí me interesa que la escritura tenga un poquito de problema, que sea una especie de problema al que hay que enfrentarse, no que sea algo natural y agradable sino que sea algo problemático, eso de entrada. Y que sea una actividad en la cual sepas algo, es decir, yo creo que un escritor es alguien que debe ser muy diestro técnicamente pero que al mismo tiempo desconozcas mucho. Cuando yo empecé a escribir no me pasaba así ni lo pensaba así, sino que pensaba que sí tenías que saberlo todo, que tenías que tenerlo todo muy claro y no, ahora más bien pienso lo contrario, que hay que saber algunas cosas pero hay que desconocer muchas cosas justamente para que escribiendo sea la manera en que investigues un poco eso que no sabes sobre el mundo o sobre la escritura, eso que no sabes sobre qué es escribir para ti, es decir, que cada cosa que escribas sea un poquito volverte a plantear esa pregunta: ¿qué es escribir?, y volver a intentar responderla provisionalmente. Entonces para mí escribir sí supondría esa condición provisional, inestable, difícil y, sobre todo eso, problemática. Problemática en el sentido como de “¡Chin!, esto está difícil, esto no sale” pero también en el sentido positivo de un problema, como cuando hablas de un sistema de investigación, tener algo que quiero saber, algo que me interesaría aprender, conocer, meterme por ahí.

Be y Pies - Portada
Be y Pies – Portada

JLD: Hablando igual del proceso de escritura y todo esto, ¿tú qué piensas sobre el rumbo que va tomando la literatura? No solamente la literatura en México, la creación, la figura del autor, sino también a la figura de las editoriales, por ejemplo que me dices que Be y Pies fue una selección de la editora y también ¿qué piensas de la injerencia de los editores en la literatura?

GW: Yo diría que podemos hablar de cuatro tipos de editores, que podríamos ir de los mejores a los peores, o al revés: los peores serían aquellos que, digamos, cobran como editores y viven como editores pero que en realidad no editan, que son más como gente de relaciones públicas que consiguen autores que sepan que van a vender bien, dentro del rubro de cada quién y que después no hacen nada con los libros, los maquilan y ya está. Y eso provoca libros, más allá del contenido, que pueden ser buenos, malos, regulares, pésimos, provoca libros muy mal hechos, muy mal hechos en su sentido material. Luego los editores que solamente cuidan ese sentido material, editores que no se meten más pero sí cuidan al menos que no haya erratas y que salga más o menos limpio el texto. Luego ya editores que sí intervienen un poquito en los textos pero que son ya como los de editoriales más comerciales que lo hacen con el parámetro de que esto se venda mejor: “Oye, te sugiero cambiar el título”, eso lo he oído 20 mil veces, “porque ese título está bueno pero no va a vender, no va a jalar a la gente, no va a caber en la portada, entonces por qué no éste otro”. Y por último los editores editores, que hay muy pocos en el medio literario en México, hay muy pocos que vean qué es lo que quieren publicar, no solamente porque se los mandaron o porque es lo que saben hacer, sino qué les interesa, que vayan trazando una línea editorial, y que después trabajen el texto con el autor, no en el sentido solamente de corregirlo o no en el sentido solamente de que quede mejor en función de la venta sino en función de lo que el texto es en sí. Ese trabajo puede ser mucho, puede ser nada, a lo mejor el texto ya así como está y adelante, y aun así siempre hay pequeños detallitos que el editor puede trabajar. Pero hay muy pocos así, muy muy pocos.

JLD: Para finalizar, ¿qué esperas que se diga de Be y Pies?

GW: ¡Qué es un gran libro! (ríe) Eso me gustaría. Pues no lo sé, me gustaría que resultara inquietante, no en el sentido de una novela de vampiros sino en el de: “Oye, ¿qué cosa es esto?, ¿qué cosa rara, por dónde va?”, que no se entregue a la primera pero que tampoco deje de entregarse, que sí encuentre lectores que después de esa extrañeza o junto, o debido a esa extrañeza digan: “Esto me interesa, esto me gusta”.

José Luis Dávila: Entre Paréntesis

El Jueves pasado tuvo lugar la presentación y conferencia en relación al libro de José Luis Dávila Entre Paréntesis del sello editorial Tierra Adentro de CONACULTA. Dávila, director de cinco centros, dio una breve conferencia junto con Gerson Tovar y David Beristain, durante la cual hablaron sobre el libro, que es una colección de breves ensayos sobre lo cotidiano, mezclado con la influencia de diversos autores y músicos que influyen en la forma del autor de ver el día a día.

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 Cuando le preguntamos si siempre había pensado en ser escritor nos dijo “yo no pensaba ser escritor porque no sé qué es ser escritor, es un lema muy personal lo hago porque puedo, porque son las cosas que escribí en los ratos que tenía libres, la vida es así, uno hace o que le gusta en los ratos que tiene libres. Ser escritor es dedicarse de lleno a eso y tratar de darle un nuevo sentido a las cosas, yo no quiero darle un nuevo sentido a las cosas, solamente quiero decir lo que veo, no es más allá, si eso trasciende pues qué bueno, si no lo habré intentado. Igual no es como que creyera que va a cambiar la literatura porque no creo que alguien vaya a cambiar la literatura, hay muchos otros referentes pero estos otros autores referentes realmente no inciden en la sociedad sino en pequeños grupos y quién realmente conoce a Cortázar por leer más allá de Rayuela o quién conoce a Borges por leer más allá de El Aleph”.

Respecto al lema de cinco centros  “Lo hacemos porque podemos”  Dávila nos comentó que “Cinco centros es un proyecto que empezó tratando de ser algo muy  de la facultad en la que estaba, no hubo el apoyo necesario, salimos, y cuando salimos no teníamos ni como sostenernos, seguimos sin tenerlo pero hacemos lo que podemos, lo hacemos porque podemos, lo que podemos cuando podemos, a veces vamos a un montón de eventos en fin de semana, a veces todos tenemos trabajo y no se puede, aún así la comunicación sigue y yo espero que siga con los años y por eso lo hacemos mientras podemos porque podemos. No nos dedicamos a eso, nos dedicamos, como decía, es lo que hacemos porque estamos comprometidos con la cultura de Puebla. Yo, en lo personal, me encanta la cultura como universo que se expande a través de ella, entonces siempre creo que hay que hacerlo porque se puede, las cosas salen mejor a veces.

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Dedicó también algunas palabras a Óscar Alarcón y a Ricardo Cartas con quienes tomó clase en la Zapata y de quienes tomó la idea de “hacer la escritura más libre y más desenfadada”, de la misma forma aprendió de ello a buscar diferentes lecturas, tanto universales como locales, incluso cosas que “como me dice Gerson, sola mente yo y tres coreanos leemos” mismo concepto que aplica a la música, conocimiento que Dávila transmite a sus alumnos diciéndoles “uno es llamado por las cosas, no importa lo que digan o lo que quieran expresar, lo que importa es lo que te diga a ti”.

Nos habló sobre Luego, ensayo con el que cierra Entre paréntesis, que trata sobre la muy mexicana costumbre de dejar las cosas para después “Luego es como decir que las cosas se harán en algún punto y tendrán que ser hechas bien, todas las cosas tienen su tiempo. Básicamente lo que hice con este texto fue explicar que sí, nosotros vemos al Luego como una dejadez, pero qué tal si Luego también es el tiempo necesario para que las cosas resulten. Mi experiencia frente a eso es que a veces sí dejo muchas cosas para Luego pero generalmente tengo mucha suerte y salen bien”.

David comentó que Entre Paréntesis no es un libro pretencioso, a diferencia de lo que muchos artistas fueron alguna vez o son actualmente, pretendiendo despertar y crear obras de arte cada día “más que pensar en la búsqueda de alcanzar algo con tu obra, es sentirte bien, tener las ganas y hacerlo”.

Iniciará VIII Festival Internacional de Narración Oral Cuéntalee

Toda sociedad está íntimamente ligada a los relatos orales que se transmiten de generación en generación; son éstos los que han construido de alguna manera la visión primigenia que se tiene de aquello que es el mundo, no sólo en los años donde las civilizaciones tenían la oralidad como medio principal, sino que ahora también: los niños, sobre todo, son el reflejo de que aquello que se cuenta desde la propia voz resuena aún con mayor fuerza en la imaginación. Y no sólo los niños, sino que todos, aceptémoslo, todos nos sentimos más cerca de las historias cuando se nos cuentan en vivo, desde aquél que se esfuerza por representarlas usando sólo su voz.

Es así que llega a nosotros, como cada año, el Festival Internacional de Narración Oral Cuéntalee Puebla, en su octava edición. Éste es un esfuerzo del Foro Internacional de Narración Oral (FINO), en conjunto con el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla (CECAP) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), en el cual participan narradores de países como Argentina, Panamá, Cuba, Polonia, Venezuela y, por supuesto, México, con el fin de mostrar lo viva que está la propagación de los relatos orales en nuestra cultura.

Para esta ocasión, el festival se llevará a cabo del 3 al 8 de agosto, de forma itinerante, teniendo su inauguración el lunes 3 de agosto a las 14:00 p.m. en la Biblioteca Palafoxiana, en la ciudad de Puebla, y partiendo cada día en diferentes horarios a otras bibliotecas de la entidad para hacer un recorrido que lleve esta propuesta a todo el público posible.

Vida de una mujer amorosa, de Ihara Saikaku

Por Emanuel Bravo Gutiérrez

Durante la época Edo, la nación del sol naciente cerró sus puertas a las intervenciones extranjeras, lo que dio como resultado un periodo considerable de tiempo, donde la cultura japonesa pudo desarrollarse sin alteración alguna. Es en la época Edo donde comenzó el florecimiento de muchos de los aspectos por los cuales Japón es conocido: el kabuki, el bunraku, las geishas y por supuesto el Ukiyo o también llamado “mundo flotante”. El Ukiyo es el término con el cual se le denominó al estilo de vida consagrada a la belleza y al placer. Existe un género de literatura que nos describe este mundo de cortesanas, geishas y fiestas de sake, el cual es conocido como ukiyo-zōshi.

Ihara Saikaku es uno de los mejores exponentes del género de la literatura del mundo flotante. Una de sus novelas más conocidas es Vida de una mujer amorosa (Kōshoku Ichidai Onna). Publicada a finales del siglo XVII, la novela explora el largo relato de la vida de una mujer consagrada al amor.  Construida a partir de pequeños episodios, la novela posee una estructura que constituye un curioso parecido con la novela picaresca española de los Siglos de oro.

Las andanzas de nuestra protagonista, cuyo nombre nunca conocemos, nos mostrarán la vida secreta de las cortesanas. Con un estilo refinado y sutil, contemplaremos las glorias y miserias de un mundo basado en la apariencia, en la imagen, en el culto eterno a la belleza y la sensualidad.

“Si tiene manchas de nacimiento, hará todo lo posible por ocultarlas. Si sus tobillos son gruesos, lo cubrirá con un kimono de faldas largas. Si tiene la boca grande, fruncirá los labios o preferirá guardar silencio”. (Pág. 106)

El extenso recorrido de nuestra heroína le hará comprender en conjunto toda la sociedad de la época Edo. Desde los grandes señores que no tienen ningún pero en gastar cientos de monedas de oro en cortesanas espléndidas, las costumbres inmorales de los sacerdotes budistas, los matrimonios arreglados, la vida miserable de los pescadores, las rudas costumbres de los campesinos hasta el decadente fin de las cortesanas de más bajo nivel.

Aunque la época no sea para nosotros del todo familiar, y en ocasiones muchas de las descripciones sean para los occidentales, difíciles de comprender,  la narración y el tono general de la novela es fácil de comprender, sólo exige una apertura de la sensibilidad del lector. Existen pasajes que exploran también el interior de la vida de las cortesanas, estos quizá sean los que ofrecen un tono universal y que consolidan la vigencia de la obra:

“Al coser las mangas de los kosode, pensaba en los hombres a los que había amado. Habían sido tantos que no alcanzaba a contarlos. Al mirar en mi interior sentí un amargo remordimiento y reconsiderando las innumerables relaciones de mi pasado, me prometí dominar en lo sucesivo mis deseos.

Pronto llegó la aurora. Mi compañera, cuya almohada estaba colocada al lado de la mía, se despertó también, plegó la ropa de cama y la guardó. Como me impacientaba esperando mi go de arroz, busqué el tizón que se consumía desde la tarde anterior y fumé de manera descontrolada” (pág.145).

La edición que corre a cargo de la editorial Sexto Piso en colaboración con CONACULTA y Japan Foundation, presenta un texto para acercarse al núcleo de una cultura fascinante. La novela está acompañada de numerosos grabados que acompañaron el texto en su versión original y que constituye otro tema del cual podríamos hablar posteriormente.

Deporte y cultura: concurso de cuento de lucha libre

Por Victoria Sandoval

Con el propósito de unir el mundo de la cultura y de nuestras tradiciones mexicanas junto con el deporte el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) convoca a todos los niños de entre 7 y 12 años a dejar volar su imaginación para participar en el primer concurso de cuento infantil sobre Lucha libre.

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Este lunes por la mañana tuvo lugar una rueda de prensa durante la cual el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), el  Instituto Nacional de las Lenguas Indígenas (INALI) y el CMLL presentan el concurso “A 2 de 3 cuartillas” dirigida a niños mexicanos que hablen español o cualquiera de las lenguas indígenas nacionales.

Durante el evento, Gala Lutteroth directora de relaciones culturales, Karina Romero presidenta de la Comisión de Box y Lucha Libre del municipio de Puebla, junto con varios luchadores como Ángel de oro, Blue Panther, Tigre Rojo Jr, Rey Apocalípsis entre otros, invitaron a que los papás motiven a sus hijos a ser parte del universo de la lucha y lo plasmen con su creatividad en un cuento, mismo que puede ir acompañado con ilustraciones.

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Los premios incluyen tablets, pases cuádruples de distintas duraciones para cualquiera de las arenas, máscaras autografiadas por sus luchadores favoritos y paquetes de regalos. Los cuentos ganadores serán ilustrados y publicados en un libro conmemorativo de la CMLL el próximo año, por su parte los ganadores asistirán a una ceremonia de premiación y función especial de aniversario para convivir con sus ídolos en la Arena México el 18 de septiembre de 2015.

Puedes consultar las bases completas del concurso aquí