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¿Por qué Deadpool merece un OSCAR?

por José Luis Dávila

Tengo esta tendencia la pantalla desde muy pequeño, en especifico, de cuando fui por primera vez al cine y vi el Batman de Val Kilmer; y con los años me he convertido, creo, en lo que Patton Oswalt denomina como un silver screen fiend, la cual es una forma genial de llamar a aquél que se entretiene con las películas al tiempo que las ve como una vía del arte, incidente en su vida, como una expresión de la experiencia que se retransmite. Esto sin importar de qué película se trate, pues todas poseen un valor intrínseco, ya sea The room con Tommy Wiseau o Citizen Kane con Orson Welles, ambos casos en los que una misma persona produce, dirige y protagoniza una cinta pero con resultados completamente diferentes.

Sin embargo, existe aún en la crítica especializada, cualquiera lo puede leer, una tendencia a la segregación soterrada de las ideas de entretenimiento y arte. Las películas que vemos comercialmente son películas que poco se consideran –a veces hasta por quienes están involucrados en ellas– como fuente de arte. No digo que todo deba entrar en esa categoría, pero sí que hay una subordinación implícita en el imaginario de las personas que ejercen opiniones profesionalmente y que califican a las cintas, esto sumado a que en últimos años las entregas de premios cinematográficos –y, en realidad, las premiaciones de cualquier índole– se ven afectadas por el fantasma de lo político y lo moral, cuestiones que el arte trata pero que para su apreciación no deberían influir mas que como contexto, pues, de otro modo, suelen construir una cerca que limita al tiempo que obstruye la vista.

Deadpool Movie Set - Imagen pública
Deadpool Movie Set – Imagen pública

Lo anterior también repercute al modo en que el público recibe las cintas y las consume. En el párrafo anterior uso la palabra “comercialmente” para referirme a aquellas que se exhiben bajo los estándares de entretenimiento pero toda producción cinematográfica es comercial por sí misma, y al contrario, toda cinta que se tache de comercial es susceptible de ser arte en cierto grado. En todo caso, la diferencia tendría que sostenerse entre lo artesanal y lo artístico, algo que me parece mucho más acertado.

Así, si las cintas fueran valoradas realmente por los méritos propios a cada cual, las votaciones en los premios serían más justas, pues muchas veces una película no es considerada para recibir reconocimiento tan sólo por no pertenecer al ala seria del arte de la filmación. Como ejemplo, el año pasado, entrando en febrero, se estrenó Deadpool, la cual podría ser considerada como una cinta más provocada por la moda de los superhéroes, sin embargo, prestando atención a ella, quizá haya que entenderla de otro modo.

Deadpool - Imagen pública
Deadpool – Imagen pública

Deadpool, independientemente de cualquier etiqueta que se le quiera imponer, es un paso adelante en la forma de narrar dentro del cine mal llamado “comercial”; desde el sencillo ejercicio de analepsis y prolepsis en el que gasta poco más de una hora, hasta darnos cuenta de que aquello que cuenta transita de forma extraordinaria entre el drama, la comedia y la acción. Efectivamente, muchos films de héroes integran dichos elementos, el cambio estriba en el cómo: para la mayoría de esas películas los incidentes dramáticos son motivaciones, pero en Deadpool son parte de la historia que se cuenta, no sólo del contexto del protagonista enfrentando al problema. Esto ocurre en otras películas icónicas que han sido culturalmente trascendentes, como Die Hard o, incluso, John Wick. El guión es, pues, una joya narrativa.

Otra de las fortalezas de Deadpool reside en dar a cada personaje, pese al poco tiempo que aparezca en pantalla, la tridimensionalidad necesaria para desarrollarse y ser parte de la narración; todos llegan a ser memorables a su modo, hasta el villano, quien resulta más interesante que muchos de los villanos que se nos han presentado en las películas de este corte y sobre los cuales siempre se hace el señalamiento de resultar desechables, y es que lo interesante reside en que precisamente es (y tiene que ser) desechable para funcionar en este relato.

Deadpool - Imagen pública
Deadpool – Imagen pública

Se podrían enlistar y detallar todas las inesperadas virtudes –para usar un título que a la AMPAS le pareció premiable hace un par de años– de Deadpool, y argumentar de manera irrefutable, pero, la verdad es que por más que se le defienda, históricamente las cintas como ésta suelen ser restringidas en nominaciones al OSCAR dentro de los rubros de efectos especiales o, si bien les va, banda sonora y maquillaje, lo cual es decepcionante. Este año seguramente veremos títulos como Moonlight, Manchester by the sea o Fences en las nominaciones (La La Land, por supuesto, es la favorita de muchos), cintas que se instalan en el drama. Sin embargo, me cuestiono profundamente por qué. ¿Es la necesidad de demostrar que el cine puede ser serio pese a sus raíces en el entretenimiento puro? ¿Es porque se tiende a sacralizar el sufrimiento en vez de celebrar el arte desde el desenfado?

He visto la mayoría de las películas que se rumorean para ganar la estatuilla y ninguna me resulta mejor que Deadpool –si acaso, podría considerar a Hell or highwater o Train to Busan, y esta última pertenece a Corea por lo que no será tomada en cuenta para la entrega principal–, pues como guión, adaptación y realización es una invención realmente situada en el cuidado de lo artístico a lo que aspira el contar historias desde un proyector sin importar nada más que el hecho mismo de lo que se cuenta. Además, para la época de higienización discursiva en que vivimos necesitamos que la cultura se abra en vez de implosionar por la repetitividad y tedio de tópicos que aportan ideas gastadas y formulas tan obvias que College Humor da una guía básica de pasos infalibles para ganar.

Ryan Reynolds y Tim Miller (y la FOX) hicieron un gran trabajo y merecen ser reconocidos, merecen hacer historia y acabar con las reverencias a un arte que tuvo desde su concepción el fin de llegar al público en toda su extensión, sin segregar entendidos de pasajeros despistados, conmover a cualquiera, alegrar a cualquiera, y, aceptémoslo, Deadpool es jodidamente perfecta para ello.

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Ghostbusters (2016): El innecesario remake

por Juanito Pereira

Seamos realistas, esta película desde su anuncio estaba destinada al fracaso. Esto no tiene nada que ver con el casting, pudieron haber puesto a cuatro personajes principales totalmente distintos y de cualquier manera esta película no hubiera sido buena. ¿Por qué? Pues porque la película original ha tenido más de 30 años para ganar adeptos – muchos la hemos visto una y otra y otra vez – al igual que todos recordamos a Bill Murray, Dan Aykroyd y compañía, en infinidad de roles que los han convertido en parte de nuestros actores favoritos. Ghostbusters (2016) no es una película buena, pero tampoco puedo decir que sea mala. Dicho esto, la trama de este intento de remake no me terminó de convencer. Es bastante enredado, aburrida a veces, y se traba mucho queriendo utilizar terminología ‘fantasmologica’ con un disque enfoque científico, que en lugar de ser chistoso, resulta bastante tedioso, pues es usado hasta el cansancio.

La primera hora de la película no me resultó aburrida, aunque trata de copiar muchas cosas que la original hizo, esta no termina por dar explicación a preguntas como: ¿De dónde sacan el dinero para sus inventos, para la renta, para pagarle al recepcionista, etc? -Porque he de decirles que en toda la película, sólo atrapan a un maldito fantasma y ni le cobran al dueño del lugar. – ¿¡Material radioactivo para los proton-packs!? -¡Claro, en 2016 debe ser muy fácil conseguir plutonio en la tienda de conveniencia más cercana!-

Ghostbusters (2016) abusa del uso de las Imágenes Generadas por Computadora (CGI siglas en inglés). Termina cayendo en el mismo error cometido por películas tales como Independence Day: Resurgence y Jurassic World. ¿Acaso los cineastas no han entendido que para que una película luzca de lo más lindo, deben de combinar efectos prácticos con CGI? J.J. Abrams nos enseñó en Star Wars episodio VII que la mezcla de ambas es la que da los mejores resultados, y deja satisfecha a la audiencia. Los fantasmas no dan miedo, se ven muy para niños por todos los colores tan burdamente brillantes que utilizaron para crearlos. Es como ver a Electro, de The Amazing Spiderman 2, una y otra y otra vez. Pero al ver que Sony produce este film, no me sorprende en lo más mínimo.

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Ninguno de los personajes resulta ser ampliamente chistoso. Los roles que interpretan las actrices Kate McKinnon y Leslie Jones son los más destacables. Sin embargo, los avances de la película nos entregan las mejores bromas y esto termina por afectar el flujo de la película. Melissa McCarthy no me convence como una actriz de comedia, siempre parece que sobreactúa sus papeles. ¿Quieren ver una película donde es chistosa? Vean St. Vincent, donde aparece al lado de Bill Murray, en esa película su rol no es el de ser una mujer graciosa, sino seria, pero al ser un film bien escrito, el resultado es positivo.

No hay mucho más que pueda decir de Ghostbusters (2016). Es una película innecesaria, con actuaciones muy planas, sobrecargada de efectos especiales, y con cameos de los actores de la película original que resultan ser una desgracia y una vergüenza. Si no tuviera una subscripción mensual al cine que me deja ir a ver cuántas películas yo quiera, creo que no pagaría por haberla visto. Denle tal vez una checada cuando salga en Blu-Ray o formato digital. Mejor vayan a ver Finding Dory, esa sí es una secuela entretenida.

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Snowpiercer

Snowpiercer - Imagen pública
Snowpiercer – Imagen pública

por E. J. Valdés

La primera vez que vi el avance de Snowpiercer pensé: “esto es una mierda”. Reconozco que me equivoqué; sin duda es una de las películas más interesantes que me he topado últimamente.

Este thriller de ciencia ficción es una producción sudcoreana de 2013 dirigida por Bong Joon-ho y estelarizada por Chris Evans, Song Kang-ho, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer, John Hurt y Ed Harris. En un futuro distópico, el mundo entero se congeló tras un fallido intento por remediar el calentamiento global, aniquilando la vida casi por completo. Los remanentes de la humanidad viven ahora en un tren blindado que recorre una buena parte del mundo sin detenerse. Allí, su creador y propietario, el ministro Wilford, ha conseguido desarrollar un pequeño ecosistema dividido en estratos sociales, con las clases más afortunadas al frente, ocupando casi la totalidad del tren, y las más bajas aglomeradas en lo últimos vagones. Es precisamente en estos sucios rincones que Gilliam (Hurt), Curtis (Evans) y Edgar (Bell) han planeado minuciosamente una revuelta contra el régimen de Wilford y los suyos. Decididos a tomar la locomotora a como dé lugar con la ayuda de Namgoong Minsu (Kang-ho), en el camino no solamente descubren siniestras realidades en torno al tren y a sí mismos.

Snowpiercer - Imagen pública
Snowpiercer – Imagen pública

Snowpiercer es dos horas de suspenso y acción en un entorno limitado mas no por ello poco atractivo; conforme avanza la trama se nos revelan detalles sobre el funcionamiento e historia del tren así como de los eventos que orillaron a lo que quedó de la humanidad a refugiarse en él. Debo señalar, y subrayar, que la historia está magistralmente contada: el guión es imaginativo, ambicioso e inteligente; de principio a fin, la información y las sorpresas no paran de fluir. Los personajes, inusitadamente profundos, enriquecen bastante este pequeño mundo y en general están bien desarrollados; sobre todo es loable el trabajo de Chris Evans y su coestrella, Song Kang-ho, quienes vagón tras vagón pasan de la euforia a la desesperanza, de la ira al temor, de la sorpresa al vacío. La tensión y el misterio acumulados a lo largo de la proyección desembocan en un acto final impredecible y cargado de adrenalina.

Es una de esas cintas inteligentes en las que hay sobresaltos hasta para aventar, y eso se agradece. Al mismo tiempo, Snowpiercer es una enorme alegoría al modelo económico capitalista en su más cruda expresión. En serio: lo pone a uno a pensar.

Aunque el argumento se puede antojar pretencioso, Snowpiercer es una tremenda pieza de ciencia ficción y no puedo sino agradecer que me la hayan recomendado y así pueda también recomendarla a ustedes. Échenle un ojo ahora que está disponible en Netflix.

Cuando despertó, la Fuerza todavía estaba allí

 

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

por E. J. Valdés

ADVERTENCIA: esta reseña contiene spoilers, de modo que si no has visto la película… ¡No mames! ¡Si ya tiene casi una semana que se estrenó!

Star Wars: The Force Awakens es el más reciente largometraje de una de las franquicias cinematográficas más taquilleras de todos los tiempos y el séptimo capítulo de la historia concebida por George Lucas en 1977. Como tal, es la primer secuela a la trilogía original y también es la primera entrega producida por Disney luego que ésta adquiriera Lucasfilm en 2012. Dirigida por J.J. Abrams, la cinta cuenta con un reparto de lujo conformado por Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac, Adam Driver, Lupita Nyong’o, Andy Serkis, Max von Sydow, DomhnallGleeson, Gwendoline Christie, Harrison Ford, Carrie Fisher, Mark Hamill, Anthony Daniels, Peter Mayhew y Kenny Baker. El guión, escrito por Abrams, Michael Arndt y Lawrence Kasdan (The Empire Strikes Back) sitúa los eventos unos treinta años después de la Batalla de Endor: la galaxia muy, muy lejana enfrenta la amenaza de la Primera Orden, una organización manada de los remanentes del Imperio dirigida por el Líder Supremo Snoke (Serkis) y sus comandantes Kylo Ren (Driver) y el general Hux (Gleeson). LeiaOrgana (Fisher) encabeza la Resistencia que defiende la Nueva República tras la desaparición de Luke Skywalker (Hamill). Durante una misión al planeta Jakku, el piloto de la Resistencia Poe Dameron (Isaac) es capturado por fuerzas enemigas y pronto entran en escena Finn (Boyega), un stormtrooper renegado, y Rey (Ridley), una chica solitaria con un pasado misterioso. Acompañados por Han Solo (Ford) y Chewbacca (Mayhew), los tres se involucrarán en un conflicto que revivirá leyendas olvidadas.

The Force Awakens era sin duda alguna la película más esperada de 2015 y trajo consigo un furor por Star Wars como no se había visto desde el anuncio de The Phantom Menace en 1999; los boletos para los múltiples estrenos de media noche se agotaron en cuestión de horas y mientras escribo estas líneas el mercado está saturado de toda clase de mercancías relacionadas con la franquicia: desde juguetes hasta fruta. En serio. Unos días antes de su lanzamiento, Cinépolis declaró haber vendido por adelantado más de cuatrocientos mil boletos, es decir, agotó sus butacas para todas las proyecciones del primer fin de semana. ¿Puede algún otro estreno presumir tal expectativa? Lo que vi en el complejo al que asistí me dice que no: cientos de personas caracterizadas como sus personajes favoritos, blandiendo sables de luz, vistiendo camisetas o gorras, e incluso cargando consigo figuras de acción se dieron cita horas antes de que dieran acceso a las salas con todo y que los asientos están numerados. La última vez que vi algo semejante en un cine fue en el estreno de The Dark Knight Rises en 2012.

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

¿Satisfizo la nueva entrega de Star Wars semejante expectativa? Si tomamos en consideración que en este momento The Force Awakens figura entre las cincuenta películas mejor calificadas de IMDb y presume el fin de semana más taquillero de la historia podemos decir que sí: Abrams le cumplió a los fans con creces. Esta cinta ha tenido una recepción escandalosamente positiva aunque no ha estado exenta de críticas con las cuales estoy parcialmente de acuerdo y abordaré más adelante. Sin embargo, si he de poner todo en la balanza puedo afirmar que éste es el largometraje más emocionante de la franquicia desde The Empire Strikes Back; no solamente hay acción, drama, suspenso y buen humor al estilo de A New Hope, sino también mucha, mucha nostalgia, y creo que a eso se debe la adoración que los fans de la vieja escuela ya le profesan a este título: los actores principales de la trilogía original regresan a los papeles que les hicieran famosos, y las referencias a las aventuras de Luke, Han, Leia y Chewbacca son numerosas. Pero más allá del elenco veterano y los eastereggs, las nuevas estrellas, tanto héroes como villanos, hacen un estupendo papel en la apertura de esta nueva trilogía, cuya continuación tendremos que esperar, impacientes, hasta 2017. Rey es la indiscutible heroína de esta historia, y Poe Dameron roba cámara gracias a su carisma de superhéroe. Kylo Ren, por su parte, es una interesante adición a un universo que resalta por sus villanos. Encontré sobre todo interesante el hecho de que después de Return of the Jedi no hubo un “felices para siempre”; la muerte de Palpatine no significó la destrucción absoluta del Imperio y los Sith; quienes alguna vez fueran los héroes de la galaxia han cometido errores importantes y sus aventuras han sido reducidas a cuentos de hadas en una nueva era de conflicto. En este aspecto pienso que The Force Awakens es un renacer para estos personajes, olvidados dentro de su propio universo.

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

Pero es también el exceso de nostalgia el que da pie a algunas de las fallas que detecté en esta cinta, empezando por el hecho de que la trama parece a ratos una copia fiel de A New Hope, algo que Abrams no ha tenido inconveniente en admitir. Es tal el homenaje que busca rendir al inicio de la saga que la Base Starkiller, que no es sino una Estrella de la Muerte más grande, es fácil de destruir si se le dispara en el sitio adecuado. ¡Hasta tiene un túnel que conduce directo al punto débil por el que puede volar una pequeña formación de X-Wings! Considero también que el incluir a todas las estrellas posibles de la primer trilogía fue un arma de dos filos: por un lado, los fans tienen en pantalla a todos sus personajes favoritos pero, por el otro, algunos de ellos quedan reducidos a meras figuras incidentales. Esto es particularmente cierto en los casos de C-3PO y R2-D2; del primero bien pudimos ahorrarnos el puñado de líneas que tiene y el segundo ha perdido su trono como el androide “lindo” de la serie ante un BB-8 ridículamente encantador. Esto, lamentablemente, aplica también para algunos personajes nuevos, particularmente la capitana Phasma (Christie), quien hasta este momento es uno de los villanos más inútiles de toda la franquicia; tanto que casi me atrevería a decir que su papel es el de comic relief. Pero, eh, después de todo es una stormtrooper y aquí, como en el resto de las películas, éstos son desechables en toda la extensión de la palabra. ¿De verdad vale la pena confirmar a un personaje así para la secuela?

The Force Awakens - Imagen pública
The Force Awakens – Imagen pública

Para terminar, he de confesar que las dos veces que he visto la película (hasta ahora) he detestado su conclusión con toda mi alma, y eso es algo fantástico. Verán, mi problema no radica en que esté mal ejecutada ni nada parecido, sino en que nos deja al borde de un acontecimiento que, pienso, será fundamental para develar muchos de los misterios en torno a esta entrega y el desarrollo de las siguientes. Me dejó deseoso de más información. Imagino que algo parecido debieron experimentar las audiencias de The Empire Strikes Back en 1980; a diferencia de ellos, nosotros solamente hemos de esperar año y medio para descubrir qué sucederá con Rey y Luke (benditas prisas).

En lo personal disfruté mucho The Force Awakens (tanto más en la segunda función); me encantó la dosis de misterio que imprimieron a la historia y que, a diferencia de la trilogía de precuelas, ésta se siente como un fragmento de algo más grande y no como una producción singular que diferirá mucho de lo que venga a continuación. Deseo que los dioses que gobiernan el Internet me den vida y licencia para, en mayo de 2017, estar de vuelta en este espacio compartiendo mis impresiones de Episodio VIII. Hasta entonces, que la Fuerza los acompañe.

Sicario: Tierra de nadie

Sicario - Imagen del film
Sicario – Imagen del film

por Gerson Tovar Carreón

Hace tiempo que no escribía algo sobre cine. Tengo tarea por hacer, mi computadora esta en proceso de putrefacción y estoy respaldando toda mi información en drive –y con mi conexión de internet eso llevará miles de años–. En resumen, la vida apesta y por eso decidí ir al cine. Esta semana fui a ver Sicario: Tierra de nadie y tengo que decir: “me gustó”. Quizás sea banal describir una película con un “me gusta”, pero me entretuvo, y me gustó más que la súper producción del 007: Espectro. Tampoco quiero decir que Sicario sea perfecta, sin embargo, cumple muy bien el papel de mantenerte sentado y olvidar tus problemas –en mi caso, mis problemas digitales.

Sicario narra las aventuras de Kate Macy, interpretada por Emily Blunt, una agente federal idealista –por cierto, bastante desesperante– y su pesquita en el mundo del narco mexicano. No pasa de la primera escena cuando podemos ver un tiroteo, cadáveres, explosiones y un desmembrado. Además, la trama sigue el conflicto ético de la agente federal al enfrentar al crimen organizado sin tener idea de los obscuros intereses que hay de fondo. Esto, a mi juicio, tiene más contras que pros. El personaje es un poco plano y carece de carisma, aparte su idealismo por las leyes estadounidenses llega a cansar y prefieres que la maten a la mitad de la película. Pero como ya dije, ella es el personaje principal, por lo que me aguanté su actuación y me enfoqué en lo positivo: se ve increíble sin maquillaje y en topless.

Ahora, lo más ganador de la película no es ella sino la actuación de Benicio del Toro. En una palabra, mejor en dos: se mamó. No será el mejor papel que le he visto, pero vaya que rescata la película. Él interpreta a un personaje obscuro, invadido por el odio pero ecuánime, frío y calculador. No diré más, el desarrollo de su personaje fue el mejor de toda la película. Ustedes juzguen su actuación. Otro momento que me pareció destacado fueron las escenas grabadas con cámaras de visión nocturna, este recurso no es nuevo, pero le sienta muy bien en las escenas finales de la película.

Sicario - Imagen del film
Sicario – Imagen del film

En general, Sicario: Tierra de nadie es una película con bastante acción, no mucha, como la ya citada 007: Espectro, pero a diferencia de ésta, tiene un guión claro, bien trabajado y con argumentos decentes. Sin embargo, algo que no me termina de agradar del todo es la intención de la película por presentar una propuesta seria, realista y políticamente correcta. Lamentablemente se queda a medias y eso la mete en el saco de “una película más sobre narco”.

Me parece buena opción para aquellos que buscan dominguear un miércoles y tienen una computadora por arreglar.

Festival Ternium en el Museo Amparo

Museo Amparo recibe al Festival Ternium
Museo Amparo recibe al Festival Ternium

por Gerson Tovar

Me es grato decirles que por segunda ocasión nos acompaña en Puebla el Festival Ternium de Cine Latinoamericano, teniendo nuevamente como sede al Museo Amparo, donde se presentarán, en el Auditorio Arq. Pedro Ramírez Vázquez del 25 al 27 de septiembre, 11 producciones recientes como son:

Dólares de arena, coproducción entre República Dominicana, Argentina y México; multipremiada en los Festivales Internacionales de Cine.

Conducta, de producción cubana, premiada en el Festival de Málaga de Cine Español, en el Festival de Brasilia de Cine Brasileño y en el Festival de Cine de Lima.

Los Ángeles, una coproducción entre México y Alemania, premiada en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, en el Festival de Cine de Los Ángeles, en el de Alemania, en el Film Festival de Urbanworld y de Bushwick.

Los hongos, de Colombia galardonada en Festival Internacional de Cine de Locarno y el Festival Internacional de Cine de Rotterdam.

Anina, cinta coproducida por Uruguay y Colombia, y seleccionada para los Premios Oscar en la categoría Mejor Película Extranjera y Mejor Película Infantil.

También veremos la proyección mexicana González: Falsos profetasque ganó premios en Festivales de Cine de Morelia, de Aguascalientes, de Durango y de Montreal.

Mr. Kaplan, otro film que podremos apreciar con producción de Uruguay, participó en los Premios Goya, el Festival de Mar del Plata y el Festival de La Habana.

También estarán dos producciones chilenas Matar a un hombre y La voz en off, así como dos cintas argentinas Jauja y Antonio Gil.

Cartelera Festival Ternium
Cartelera Festival Ternium

Cabe destacar que esta muestra de cine independiente es gracias a la colaboración entre el Museo Amparo con Ternium de Puebla y Fundación PROA , quienes nos ofrecen un programa de cine que rara vez se ve en Puebla. Este Festival celebró su octava edición en Monterrey y la cuarta en Colima.

Sobre el festival, el curador Ramiro Martínez explicó que cada obra fue evaluada meticulosamente y está pensada para “promover en el público una cultura cinematográfica”. A su vez, José Luis Solís, asesor artístico del Festival, destacó: “Para nosotros es muy importante continuar esta vinculación que hacemos con el Museo Amparo de Puebla, un magnífico espacio para el arte y la cultura”. Y Marco Ruiz, Jefe de Desarrollo Social de Ternium en México enfatizó: “El año pasado tuvimos una respuesta extraordinaria por parte del público poblano que aprecia este tipo de cine independiente, con esto en mente ahora ofrecemos más proyecciones premiadas en festivales internacionales”

Cinco centros y su servidor los invitamos a esta muestra de cine independiente, salgamos un poco de la monotonía de las cintas comerciales y la fanfarronería de las megaproducciones “joligudenses”; por lo general tengo dudas sobre películas con muchos galardones y premios, films que no llenan cines, son un fracaso de taquilla, pero son exhibidas a nivel internacional como obras maestras. Pienso que con este proyecto el Museo Aparo abre muy bien sus puertas para debatir la condición de la industria cinematográfica y promueve un espacio de fomento cultural fuera de las costosas salas de cine.

¡Whiplash!

Whiplash - Imagen Pública
Whiplash – Imagen Pública

Por E. J. Valdés

Hasta hace unos meses muchos de nosotros conocíamos a J. K. Simmons por su interpretación de J. Jonah Jameson en la trilogía de Spider-Man de Sam Raimi, pero a partir de febrero pasado todos le recordaremos sin falta por el papel de Terence Fletcher en Whiplash, el cual le ganó un merecidísimo Academy Award como mejor actor de reparto, entre otros galardones, y que a mí me trajo a la memoria al sargento Hartman de Full Metal Jacket.

Whiplash fue escrita y dirigida por Damien Chazelle y forma parte de la filmografía estadounidense de 2014 que llegó tarde a México (como Boyhood, Fury o Wild) y a mí me tocó verla después de la entrega de los premios Oscar y de haber leído y escuchado toda clase de buenos comentarios sobre ella en Internet. Y la verdad es que la cinta no tiene el más mínimo desperdicio de principio a fin, siendo las actuaciones de los actores principales, Miles Teller y J. K. Simmons, lo más atractivo de este drama que nos cuenta la historia de Andrew Nieman (Teller), un estudiante de nuevo ingreso en el prestigioso conservatorio de Shaffer en Nueva York (basado realmente en el de Princeton), quien aspira a la grandeza y logra ingresar a Studio Band, uno de los conjuntos estudiantiles de jazz más reconocidos del ámbito. Esta oportunidad, sin embargo, resulta no ser tan idílica como se pudiera pensar, pues el director, Terence Fletcher (Simmons), es un reverendo hijo de la chingada (bueno, es “sumamente exigente”) con sus músicos, llegando al grado de abusar física y verbalmente de ellos, burlándose de ellos, insultándolos, abofeteándolos y arrojándoles sillas, aunque eso sí, todo en nombre de la música y el desarrollo personal. Así, el pobre Andrew pasa las de Judas no sólo bajo la batuta de Fletcher, sino luchando contra sus limitaciones técnicas y personales en busca de ser no solamente bueno, sino legendario.

Whiplash - Imagen Pública
Whiplash – Imagen Pública

Whiplash fue un éxito crítico y comercial durante su exhibición en Estados Unidos durante octubre de 2014 y dio mucho de qué hablar no solamente por el desempeño de los actores, sino por la relación entre los personajes de Andrew y Fletcher, la cual nos lleva a preguntarnos “how much is too much” en lo que refiere al desarrollo personal y el alcance de las metas que nos ponemos; si bien Fletcher es severo con sus músicos, esto se refleja en una gran disciplina durante los ensayos, un elevado nivel de ejecución y la obtención de resultados, que a fin de cuentas es lo que ellos buscan; al ver la película uno puede decir que los chicos que están en el conjunto saben por qué y para qué están allí, así como a lo que se atienen (como esperar horas a que el baterista coja el tempo con las manos ensangrentadas). Y el hecho de que Fletcher prácticamente atormente a Andrew pasa a segundo plano cuando se toma en cuenta que él mismo tiene una pasión masoquista por lo que hace, así que en realidad lo que vemos es a dos extremistas que se topan frente a frente y que, igual que las mujeres, podrían hacerse pedazos pero jamás hacerse daño.

Whiplash - Imagen Pública
Whiplash – Imagen Pública

Si no la han visto se las recomiendo mucho; Whiplash es visceral, cruda, ruda, dramática, motivadora, divertida, conmovedora a ratos y vengativa con V de venganza, así que échenle un ojo cuando salga en formato casero, pues en cines ya está difícil que la encuentren (no la compren pirata porque la piratería hace llorar al niño Dios). Por cierto, la banda sonora está padrísima y el solo de batería hacia el final de la película no tiene madre… A mí, baterista autodidacta, hasta me subió la presión y me bajó la autoestima.

Adiós a la Tierra Media

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

por E. J. Valdés

Con el estreno de The Battle of the Five Armies, la tercera entrega de la adaptación cinematográfica de The Hobbit, se termina una odisea que Peter Jackson comenzó hace trece años con The Fellowship of the Ring, y con ello puede vanagloriarse de ser el único cineasta en llevar con éxito (y mucha ambición) dos de las obras maestras de J.R.R. Tolkien, y de haber recortado y expandido dramáticamente su legendario mundo para horror de los fans más conservadores.

La tercera parte de The Hobbit cuenta con un reparto de estrellas encabezado por Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Orlando Bloom, Luke Evans y Evangeline Lilly, secundado en papeles menores por Benedict Cumberbatch (actor muy solicitado estos días), Ken Scott, Sylvester McCoy y Hugo Weaving, Ian Holm, Christopher Lee y Cate Blanchett en los roles que ya les conocíamos en The Lord of the Rings. Qué de nombres, ¿no? Muy tolkieniano.

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

Bueno, The Battle of the Five Armies arranca donde The Desolation of Smaug se quedó y aborda los último capítulos de la novela, es decir, la derrota del dragón, la reconquista de Erebor y el subsecuente enfrentamiento al correrse la voz de que los tesoros de la Montaña Solitaria están en manos de los enanos. En el caso de la serie fílmica, también se retoman y concluyen historias paralelas como la querella entre Thorin y Azog, el descubrimiento de una fuerza malévola en las ruinas de Dol Guldur, y el flirteo entre Tauriel y Kili (que, pienso, fue lo más memorable de la segunda película). Con más de dos horas de duración, no es la entrega más larga de la saga pero, considero, es la segunda mejor de esta trilogía y una de las mejores logradas desde The Two Towers, sobre todo si disfrutan las batallas a gran a escala, pues más de la mitad de la cinta es combate, y combate sobre el combate.

Sin embargo, pese al festín de acción debo señalar que este largometraje pierde de vista un aspecto muy importante: The Hobbit es la aventura de Bilbo Baggins y sienta el precedente a los eventos que conforman The Lord of the Rings. Pero The Battle of the Five Armies se siente más como la película de Thorin, Gandalf, Legolas, Tauriel y Bard, con Bilbo como un invitado al que tuvieron que involucrar porque ya estaba allí. Se le siente como un personaje débil, aunque tampoco tan relegado como la media docena de enanos que no tienen una sola línea de diálogo en toda la película. Y, vaya, tampoco es como que en la novela hicieran gran cosa, pero Peter Jackson pudo dedicarles un poquito más de desarrollo en lugar de inventarse personajes de relleno como Alfrid. También fue muy pobre la participación de Radagast, tomando en cuenta que las dos primeras películas enfatizaron mucho su aparición.

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

En fin, supongo que dentro de un tiempo lanzarán la trilogía extendida con todo lo que Jackson se quedó con ganas de mostrar (ojalá haya sido mucho). Por lo pronto, les digo que The Battle of the Five Armies es una cinta muy dinámica, llena de acción y aventura que cierra de manera satisfactoria la historia y la conecta con el mundo que ya vimos en The Lord of the Rings. Vayan a verla.

¿Que si me gustaría que Peter Jackson adaptara The Silmarillion? Francamente sí, aunque es el título menos popular de la saga y quizá Ian McKellen y Christopher Lee ya no regresarían como Gandalf y Saruman, sin mencionar que tengo entendido que Christopher Tolkien guarda con mucho recelo los derechos de ese libro en particular. No lo descarto, sin embargo, pues ocho años separaron las dos trilogías que ya vimos y podría suceder que en otros ocho escucháramos cantar a los Ainur. Mientras tanto, cuéntenme entre aquellos que echarán de menos la Tierra Media.

The Battle of the five armies - Imagen pública
The Battle of the five armies – Imagen pública

Baymax es amor

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

por E. J. Valdés

En el año 2009 The Walt Disney Company compró Marvel Comics y este año la adquisición arrojó como producto Big Hero 6, el más reciente largometraje de Walt Disney Pictures, mismo que viene ligeramente inspirado en el cómic del mismo título publicado por Marvel, el cual, la verdad, no es famoso en México pero forma parte de esta nueva generación de cómics estadounidenses que le tiran más al manga y los motivos orientales que a la clásica historieta de súper héroes norteamericanos.

Big Hero 6 está dirigida por Chris Williams y Don Hall, y es producida por John Lasseter, quien estuvo detrás de clásicos de Pixar como la trilogía de Toy Story y Cars, con todo y sus horripilantes spin-offs. La película nos cuenta la historia de Hiro Hamada, un chico de la ciudad de San Fransokyo (que es como San Francisco pero con Tokyo), quien a sus catorce años es un genio de la robótica que, por consejo de su hermano mayor, Tadashi, deja de dedicar sus talentos a las clandestinas —más lucrativas— peleas de robots y se enrola a la universidad para que su genio contribuya a la sociedad, tal como hizo Tadashi con Baymax, un rechoncho y simpático robot que sirve como asistente médico personal. Poco después, un incendio en el campus cobra la vida de Tadashi y da pie a la desaparición de uno de los inventos de Hiro, quien sospecha que el incidente fue provocado y, junto a un tuneado —aunque muy inocente— Baymax y los compañeros universitarios de su hermano, hace equipo para descubrir quién está detrás de ello.

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

Big Hero 6 es un cañón apuntando directo a los niños con secuencias de acción coloridas y bastante divertidas, elementos y ambientaciones muy manga/anime/video juego y un robot tan cool como adorable que se venderá como sushi en las tiendas esta Navidad. Y les apuesto una Sapporo a que la gente de Walt Disney Pictures ya tiene en mente una o dos secuelas que todo mundo querrá ver, así como toda la parafernalia que acompaña a los lanzamientos de este calibre. Pero eso no quiere decir que sólo los niños la van a disfrutar; los ya-no-tan-jóvenes le encontraremos su peculiar encanto, tanto más si en alguna época de nuestras vidas hemos sido fans de series de robots/mechas como Mazinger Z, Transformers, Macross (Robotech), Gundam, y hasta los Power Rangers (cuando la vean sabrán por qué).

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

Sin embargo, pese a que la experimentada huella de Pixar es muy perceptible, pienso que la cinta tiene sus detallitos, como el hecho de que la trama, aunque bien contada, se antoja predecible, la relación entre Hiro y Baymax no es tan estrecha como la de otras duplas que hemos visto en el universo Disney/Marvel (pienso en Groot y Rocket Raccon, quién sabe por qué), y lo que se supone es un equipo de seis héroes es más semejante a dos estrellas y cuatro incidentales que están allí porque la película se titula Big Hero 6 y no Big Hero 2. Aunque eso sí: amé el personaje de Fred con toda mi alma y yo también quiero ser un dinosaurio-invencible-escupe-fuego-experto-en-artes-marciales cuando sea grande y no un Guardián de la Galaxia. Pero, eh, si dejamos las peccatas minutas a un lado me parece el título animado más disfrutable del año y el principal contendiente al Academy Award en esta categoría (en un año que no ha dado gran cosa en animación, por cierto). A quienes no les gustó Frozen por ser demasiado musical o “para niñas” seguramente les va a encantar, así como a quienes (como yo) amaron Wreck-it Ralph.

Interstellar en tuits

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

por E. J. Valdés

En mi reseña de Interstellar, la más reciente cinta de Christopher Nolan, comentaba que me encantaría conocer la opinión de estudiosos como Neil deGrasse Tyson sobre lo acertado o fantasioso de los eventos que vemos en esta aventura cuántica. ¿Y quién es Neil deGrasse Tyson, para empezar? Bueno, pues uno de los astrofísicos más populares y amigables del momento, a quien quizá identifiquen como el anfitrión de la actual encarnación de Cosmos, informativo científico creado por Carl Sagan el siglo pasado, o, más probablemente, por este meme:

deGrasse - Imagen pór E. J. Valdés
deGrasse – Imagen pór E. J. Valdés

Bueno, pues más tardé en escribir la reseña a que él se pronunciara sobre los aspectos científicos de la película a través de su cuenta de Twitter, tal como hizo el año pasado con Gravity (a la cual señaló buen número de inconsistencias), y aquí les dejo sus interesantísimos tuits traducidos al viejo y confiable español por un servidor. Disfruten.

  • En Interstellar todos los personajes principales, incluyendo los de McConaughey, Hathaway, Chastaine y Caine, son científicos o ingenieros.

  • En Interstellar hay un robot llamado KIPP. Uno de los productores ejecutivos, un físico, se llama Kip. Sólo digo.

  • En Insterstellar, y en el universo real, los fuertes campos gravitacionales disminuyen considerablemente el paso del tiempo relativo a otros.

  • Los satélites GPS, ubicados lejos del centro de la tierra, llevan el tiempo más rápido que nuestros relojes en la superficie del planeta.

  • Los satélites GPS están pre-corregidos para la Relatividad General, permitiéndoles arrojarnos el tiempo a la par de la superficie terrestre.

  • En Interstellar experimentan la relatividad del tiempo de Einstein como ninguna otra película la ha mostrado.

  • En Interstellar experimentan la curvatura del espacio de Einstein como ninguna otra película la ha mostrado.

  • Relatividad. Gravedad. Quantum. Electrodinámica. Evolución. Todas estas teorías son verdaderas, creas en ellas o no.

  • En Interstellar los productores sabían exactamente cómo, por qué y cuándo alcanzarías cero-G en el espacio.

  • En Interstellar observas enormes olas producidas por fuerzas de la magnitud que el orbitar un hoyo negro podría producir.

  • En Interstellar entras a un portal tridimensional en el espacio. Sí, puedes caer desde cualquier dirección. Sí, es un agujero de gusano.

  • En Interstellar recrean la maniobra de acoplamiento en rotación de 2001: A Space Odyssey, pero 100 veces más rápido.

  • En Interstellar, de todos los personajes principales (todos científicos o ingenieros) la mitad son mujeres. Sólo para su información.

  • En Interstellar, en otro planeta, que orbita otra estrella, en otra parte de la galaxia, dos individuos se pelean a golpes.

  • En Interstellar, si no entendiste la física, busca el muy legible The Science of Interstellar, de Kip Thorne.

  • En Interstellar exploran un planeta cerca de un hoyo negro. Personalmente, yo me mantendría lo más lejos posible de los hoyos negros.

  • RECORDATORIO: nunca me pidan opiniones sobre películas nuevas. Todo lo que hago es resaltar la ciencia que se puede o no encontrar en ellas.

Neil deGrasse Tyson - Cosmos
Neil deGrasse Tyson – Cosmos

En adición a estos breves comentarios, posteriormente escribió estos nueve “Misterios de Interstellar”. Bastante sensatos, si me lo preguntan.

  • Si puedes asomar por un teseracto y tocar libros, ¿por qué no sencillamente escribir una nota y deslizarla?

  • Hay muchas más estrellas que hoyos negros. ¿Por qué el planeta idóneo y más similar a la Tierra es el que orbita un hoyo negro?

  • ¿Quién en el universo sabría los títulos de todos sus libros desde atrás del librero?

  • ¿Cómo puede una pick up con un neumático pinchado circular a través de un sembradío de maíz cuyas vainas son más altas que ésta?

  • Si los agujeros de gusano existen entre nuestros planetas, ¿por qué no puede abrirse uno cerca de la Tierra en lugar de Saturno?

  • Debo decirlo: Marte (justo al lado nuestro) pinta más seguro que cualquiera de esos planetas nuevos a los que viajaron.

  • Si puedes resquebrajar tu casco espacial y seguir peleando, el aire del planeta no debe ser tan malo.

  • No puedo imaginar un futuro en el que escapar de la Tierra por un agujero de gusano sea mejor solución que tan sólo reparar la Tierra.

  • En este futuro irreal enseñan cosas acientíficas en clase de ciencias. Oh, momento; eso es real.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública