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Lo material, las costumbres, la cotidianeidad: entrevista a Liljana Arsovska

por Alejandro Vázquez

En el marco de la Red de Latinoamérica, el Caribe y China tuvimos la oportunidad de conversar con la traductora y especialista en literatura china, Liljana Arsovska, y aquí se las presentamos:

Liljana Arsovska: Mi nombre es Liljana Arsovska, en esta ocasión soy la coordinadora de uno de los cuatro ejes de este muy  importante seminario llamado Red de Latinoamérica, el Caribe y China, este es el cuarto simposio, digamos cuarto seminario. Este gran esfuerzo empezó en 2012, empezó a cargo de CECHIMEX, es el Centro de Estudios China-México que está dentro de la facultad de economía de la UNAM, sin embargo este esfuerzo también involucra a otras instituciones: yo trabajo en el Colegio de México y finalmente es un privilegio para nosotros cooperar, Colmex – UNAM, dos instituciones que se distinguen en la cuestión de la academia y Colmex con la cierta prioridad debido a los años que ha tenido el Centro de estudios de Asia y África, entonces la trayectoria de los estudios chinos allá, pues tiene más de 50 años. Pero este esfuerzo es muy debido, es muy necesario, puesto que china es lo que todos sabemos y necesitamos conocerla. Como le dije, son 4 ejes de estudio: política, economía, energía y el cuarto que engloba todo lo demás ciertamente, que es digamos cultura, lengua china, filosofía, pensamiento, literatura traducción etcétera, etcétera.La verdad orgullosamente tengo que decir que en estos 4 eventos 2012, 2014, 2016  y ahora 2018 hemos progresado mucho, podemos ver un cambio cualitativo y cuantitativo, por supuesto, en los estudios sobre china y en general en el interés sobre China y la verdad es un gustazo tener más de 40 ponencias, durante 3 días apenas, de colegas latinoamericanos: tenemos ecuatorianos, argentinos, peruanos, chilenos y por supuesto muchos mexicanos, también está representando la universidad de Puebla, por lo tanto la vamos a tener, la presencia de los colegas de Puebla el ultimo día en la mesa digamos de chinos poblanos (ríe), eso fue broma, de la migración china en México. Eso es lo que estamos haciendo aquí en la UNAM y le agradecemos a ustedes el interés y sobretodo venir a esta entrevista, particularmente yo tanto en el Colegio de México, digamos, mi trabajoes la enseñanza de la lengua china, la investigación de lingüística y la traducción de literatura contemporánea china, es a lo que me dedico y en los últimos años, afortunadamente, empezamos a ver ya algunos frutos de nuestro trabajo en el mercado mexicano, empieza a haber traducciones directas del chino a español de literatura contemporánea gracias al gran esfuerzo de la editorial Siglo XXI que ha abierto sabiamente las puertas a esa literatura, que es muy poco conocida en México y cuando hablo de México hablo también de Latinoamérica. Entonces aquí estamos hablando de no solo abrir las puertas sino también hacer el trabajo necesario para atraer, para cultivar el gusto del lector hispanoamericano hacia una literatura que es nueva, que tiene sus características. Por más que podemos hablar de globalización en otros terrenos finalmente el sello que culturalmente tiene cada etnia, cada pueblo, pues, yo creo que se refleja en el arte y la literatura, finalmente es eso.

Entonces estamos en esa ardua tarea que, sin embargo, es también muy recompensante en términos de, pues , de dar gusto, da gusto ver de pronto que la literatura contemporánea poco a poco está penetrando en Hispanoamérica, con dos efectos que yo espero, como traductora, dos efectos que para mí tiene la literatura en general y por supuesto la china en particular. Uno: un goce emocional, eso que te da un buen libro, esa estética, esa belleza del lenguaje, eso es una cosa, el efecto que queremos provocar, pero tal vez pongo en primer lugar lo segundo: para mí lo importante es usar a la literatura china como una enorme ventana para conocer a china, puesto que actualmente china en México se presenta en las estadísticas, se presenta en los informes, en los reportes, en, digamos, información de banco mundial donde vemos al monstruo que llegó , el enorme país y que muchos de nosotros ante, digamos, esa, entre paréntesis, repentina llegada china muchas veces nos asustamos, incluso,bueno, todo este poderío no deja de provocar también ciertas envidias. Finalmente, detrás de este poderío y detrás de estas cifras rimbombantes,  detrás de todo lo que ciertamente intimida un poco al mundo, como usted lo sabe, pues está otra China, está la China real, está la China del hombre que de pronto trata del campo migrar a la ciudad para ganar un poco más, dejar a la familia, dejar a los hijos, está la migración interna en China, que está implicando movimientos en todos los sentidos, que por supuesto genera muchos conflictos sociales. Está aquella China donde los extremos son cada vez más evidentes, donde las desigualdades también de pronto, en ese vertiginoso proceso económico, unos van más adelante y en otros hay un rezago, y finalmente eso es de lo que padecemos en México, en China también, el gobierno tiene mucho cuidado, por ejemplo, para que no llegue a estos extremos pero finalmente la literatura refleja eso. La literatura no va a estar basada en una estadística de la tasa de crecimiento del PIB, al literatura se basa en eso, en el ser humano, lo que está detrás de todas estas tasas y de toda esta pantalla y eso es lo que lo que yo quiero.

La literatura china contemporánea, puede ser que no todos los chinos escritores son premios Nobel ni premios de etcétera, pero no,  la literatura tiene que tener además de ese gran goce estilístico, lingüístico y esa historia intrínseca que de pronto te provoca emociones , debe de ser una ventana que nos permita conocer a China, tenemos obligación de conocer a China ya no se trata de que “¡Ay! ¡Mira a mí me llama la atención!”, no, no, no, ahora China es el segundo socio comercial de México, entonces de pronto, si tú y yo somos socios, supongo que quieres conocerme, ¿no?, con quien te asocias, ¿no? Creo que eso debe de pasar al nivel de países porque finalmente un país es reflejo del individuo entonces es hora de que México y Latinoamérica conozcan a su segundo socio comercial.

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Alejandro Vázquez: Con respecto a la cuestión de la traducción, hasta qué punto puede haber una intersección de idiosincrasias

Liljana Arsovska: En el proceso de la traducción del chino al español encontramos dos dificultades, obviamente la dificultad lingüística, que para mí no es tan seria, eso se resuelve. Para mí la dificultad que justamente a  lo que te refieres, dicho de otra manera, que tenemos que brincar y que muchas veces causa, no diría dolores de cabeza pero sí un continuo ir y venir sin poder tomar decisiones, es la diferencia cultural, la diferencia cultural que está implícita en cada trabajo de arte y en este caso en la literatura. Diferencia cultural que yo le llamo de tres niveles. Nivel básico: material como por ejemplo pueden ser alimentos, vestidos, muebles etcétera. Segundo: costumbres ese es el segundo nivel, tradiciones, costumbres. Pero el tercero es todavía más difícil, es aquello que todos tenemos digamos la superestructura del pueblo chino, la mente, la forma de pensar. Entonces tenemos lo material, las costumbres, la cotidianeidad, la vida colectiva y finalmente tenemos el modo de pensar, de concebir una misma realidad de diferentes formas y eso en el proceso de la traducción. Yo creo que es algo que el traductor tiene, está siempre en una encrucijada tomando decisiones, ¿cómo resolverlo?,¿satisfacerte a ti, el lector mexicano y entonces sacrificar el contenido cultural original?, ¿obligarte a ti, el lector mexicano, a que te cultives y aprendas como son los chinos?, ¿a costa de qué? A costa de interrumpir un cuento fluido para poner una nota de pie de página, a nadie nos gustan las notas cuando leemos literatura, ¿o buscar una especie de compromiso, buscar algo en medio. Entonces esas son las decisiones que un traductor toma prácticamente con cada palabra que a veces pone en un texto,porque, sobretodo cuando hablamos del chino, mi referencia muy constante para que el público entienda más fácil lo que quiero decir es por ejemplo, cuando tu traduces o lees una novela francesa, inglesa, alemana italiana incluso de los pueblos eslavos, rusa etcétera,  tú no tienes tanta brecha cultural diferente porque ellos también son judeocristianos y ellos también son greco-romanos en términos de una herencia cultural y religiosa la primera ¿no?, entonces tu lees una obra francesa y te dice “Se erigió cual Napoleón” a ti no tengo que decirte quien es Napoleón, pero si te digo de pronto en una novela china “Se erigió cual Liu Zhengzhou“ pues tú no tienes idea quién es él entonces ahí es obligatorio un tratamiento cultural o una nota etcétera, pero eso es lo interesante. Finalmente esos ejemplos míos creo que un poco justifican esa gran denominación solamente pragmática más que teórica entre occidente y oriente, aunque no estamos hablando solamente de geografía, estamos hablando simplemente de dos palabras que queremos distinguir algo entre lo que hay mucha distancia, mucha más distancia que entre que será México – España, Italia, Francia, es mucho más grande.

Alejandro Vázquez: Una última pregunta tuvimos la oportunidad de leer los libros que sacó apenas siglo XXI, lo discutimos en la revista y nos pareció genial, la pregunta viene a lo que hace el traductor en este caso,¿es una interpretación o es escribir una obra completamente nueva?

Liljana Arsovska: El respeto al autor, a la idea y a la cultura china es absoluto, es sobretodo reverencial, reverencial sin embargo donde se sacrifican eventualmente elementos culturales, donde yo los sacrifico con facilidad, entre paréntesis, es en la cuestión más básica, la material; vuelvo a decirte,distraerte de una historia amena y sobre todo secuencial, con una nota, por ejemplo dices “Juan comió -que será- mole”, eso se lo llevas a la cultura china, por supuesto que yo quiero que ellos conozcan el mole, pero eso no lo voy a resolver con un asterisco y nota de pie que de pronto distraiga voy a buscar forma, tal vez “Juan comió mole, que era una olorosa salsa con cien tipos de..” agrego algo que permite la fluidez de la lectura y que permite la aclaración para que no quede “mole”así, en el contexto perdido, pero eso no se puede considerar como reescritura total de la obra eso simplemente son técnicas de traducción.

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Éter

por Alejandro Vázquez

Tal parece que el tema ya ha sido tocado en este mismo espacio hace ya más de un año. Pero la verdad, el asunto que me concierne no radica simplemente en ejemplificar posts patéticos, por más divertido que sea.

Ahora no sólo se trata de las fotos de los hijos mal atendidos de tus antiguos compañeros, de hacerse los chingones o de presumir consumos o experiencias: Se trata de los likes, pero no de los likes como simple suerte de fetiche digital, sino como parámetro de la validación propia ante los otros.

Empecemos por donde comienza todo: El post. Un post no soy simplemente yo “compartiendo” un pensamiento o una ubicación: Soy yo queriendo hacerles ver a los demás que existo: Que hago cosas, que voy a lugares, que mis chistes son tan pendejos que son geniales… und so, und so. Y este punto es, en mi opinión, bastante obvio.

Imagen pública
Imagen pública

Y los demás responden con un like: Incluso, si el hecho social lo dicta así pueden incluso responder con un “me divierte” o un “me entristece”. Y es bonito poder compartir cosas y comentar porque qué chingón es vivir en la era de la comunicación y blablá.

Pero hay un problema: La cosa no se queda ahí.

Con el tiempo – o simplemente catalizando prejuicios e ideas sobre la aprobación de los otros -, los posts se tornan en algo en parte triste, en parte siniestro, que podría resumirse en la siguiente frase:

Si sucede en los muros, sucede en las vidas.

Todos nos volcamos hacia la vorágine que representa el post gracioso de alguien más: Todos queremos dar like, comentar de manera “personal” y de compartir. No dudo que en ocasiones con un like se pretenda dar a entender que algo fue, simple y llanamente, gustado. Pero seamos sinceros: Al volcarnos hacia las mil y un maneras de reaccionar ante un post, no solamente decimos lo que literalmente decimos al reaccionar como reaccionamos – lo que en el núcleo está contenido es el ansia de hacerle saber a los demás que nosotros también encontramos gracioso; que nosotros encontramos triste; que estuvimos ahí para darle “me encanta” a un post feliz; que nos dolimos con un “me entristece” ante un post afligido.

Pero al salir de nuestro bello, protegido y amiguero mundo blanquiazul no demostramos ni una mierda de encanto, tristeza o empatía.

Las vidas reales parecen quedar volando ingrávidas e inmóviles si no encuentran su alter ego en sus respectivos timelines.

Imagen pública
Imagen pública

Y al final, la conclusión de la columna no ha cambiado en lo más básico con respecto a la de hace más de dos años: Podemos comunicar muchísimas cosas por Facebook, pero las vidas, las acciones y los otros que verdaderamente importan están allá afuera, más allá de la pantalla – pensar que expresar algo con respecto a otro algo o alguien en la red equivale a hacerlo en vivo sería engañarnos a nosotros mismos.

Allá quien quiera ser una vida por nada.

Venecia, 400 años de una ciudad en el Museo Soumaya

Venecia, colección del Museo Soumaya
Venecia, colección del Museo Soumaya

Viajar es un deseo de la edad romántica que todos hemos tenido, incluso la historia, tanto que debido a eso ya desde finales del siglo XVII y extendido hasta estos días está la necesidad de salir del paisaje cotidiano de nuestra ciudad y maravillarnos de las ciudades de otros, de esa otredad que funciona muchas veces como punto de partida para la creación.

Durante todos estos siglos, uno de los lugares más emblemáticos para viajar ha sido Venecia, una ciudad hecha de memorias -históricas o personales- que, como sus canales, son complejas conexiones para transportar la mirada y retratar lo que está delante de nosotros. Es así que el Museo Soumaya presenta ahora una exposición temporal basada en dicha ciudad, un recorrido por tres ejes fundamentales para ésta: la Plaza de San Marcos como un testigo/documento que puede relatar las distintas épocas de Venecia, los barrios íntimos donde se gesta la vida cotidiana de la ciudad y, finalmente, el Gran Canal desde el cual se transita para ver en todas sus caras a esta capital cultural.

Venecia, colección del Museo Soumaya
Venecia, colección del Museo Soumaya

Venecia es una exposición que no se puede dejar pasar, tiene un valor extraordinario para la historia del arte y para la mirada personal que busca aprehender los lugares desde una visión distinta a la  común.

por José Luis Dávila

Cómo votaría en el referéndum griego

Manifestación por referéndum - Imagen pública
Manifestación por referéndum – Imagen pública

por Joseph Stiglitz

(publicado en The Guardian el 29 de junio de 2015)*

El creciente aumento de disputas y acritudes dentro de Europa pueden parecerle a los extraños el inevitable resultado del amargo juego final entre Grecia y sus acreedores. De hecho, los líderes europeos finalmente están comenzando a revelar la verdadera naturaleza de la disputa actual de la deuda, y la respuesta no es nada agradable: tiene mucho más que ver con poder y democracia que con dinero y economía.

Por supuesto, las políticas financieras que yacen tras el programa que “la troika” (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) endilgó a Grecia hace cinco años han sido espantosas, resultando en un declive del 25% del PIB. No puedo pensar en ninguna crisis que haya sido tan deliberada y tenido consecuencias tan catastróficas; por ejemplo, la tasa de desempleo juvenil en Grecia es ahora de más del 60%.

Es alarmante que la troika haya rechazado aceptar responsabilidad por nada de esto o admitir qué tan malos han sido sus pronósticos y modelos. Pero lo que es aún más sorprendente, es que los líderes de Europa ni siquiera han aprendido. La troika aún demanda que Grecia alcance un superávit primario de su presupuesto (excluyendo el pago de intereses) de 3.5% de su PIB para 2018.

Economistas de todo el mundo han declarado ese objetivo como punitivo, porque aspirar a ello resultará de manera inevitable en una recesión aún más profunda. Por supuesto, incluso si la deuda griega se reestructura más allá de lo imaginable, el país permanecerá en crisis si los votantes se encomiendan al objetivo de la troika en el referéndum a llevarse a cabo este fin de semana.

En términos de transformar un gran déficit primario en un superávit, pocos países han logrado algo como lo que los griegos han conseguido en los últimos cinco años. Y, aunque el costo en términos de sufrimiento humano ha sido extremadamente alto, las recientes propuestas del gobierno heleno recorrieron un largo camino para satisfacer las demandas de sus acreedores.

Debemos ser claros: En realidad, casi nada de la gran cantidad de dinero prestada a Grecia ha parado ahí. Ha servido para pagarle a acreedores del sector privado, incluyendo bancos alemanes y franceses. Grecia no ha obtenido más que una miseria, pero ha pagado un precio alto para preservar los sistemas bancarios de estos países. El FMI y los otros acreedores “oficiales” no necesitan el dinero que demandan. Bajo un esquema usual de negocio, lo más probable es que el dinero recibido sólo serviría para prestárselo otra vez a Grecia.

Pero, otra vez, no es acerca del dinero. Es acerca de utilizar “vencimientos” para forzar a Grecia a doblegarse, y a aceptar lo inaceptable –no solamente medidas de austeridad, sino otras políticas punitivas y regresivas.

Alexis Tsipras - Imagen pública
Alexis Tsipras – Imagen pública

Pero, ¿por qué Europa haría esto? ¿Por qué los líderes de la Unión Europea están en contra del referéndum e incluso se niegan a extender por sólo unos días el vencimiento del 30 de junio para el siguiente pago de Grecia al FMI? ¿No se supone que todo en Europa es acerca de la democracia?

En enero, los ciudadanos griegos votaron por un gobierno comprometido con poner fin a la austeridad. Si el gobierno estuviese limitándose simplemente a cumplir con sus promesas de campaña, ya habría rechazado la propuesta. Pero quiso darle a los griegos la oportunidad de involucrarse en esta cuestión, tan crítica para el bienestar futuro de su país.

Esa preocupación por la legitimidad popular es incompatible con la política de la eurozona, la cual nunca fue un proyecto muy democrático. La mayoría de los gobiernos de sus miembros no buscaron el beneplácito de su pueblo para abdicar su soberanía monetaria en favor del BCE. Cuando el de Suecia lo hizo, los suecos dijeron no. Comprendieron que el desempleo se elevaría si la política monetaria del país fuese establecida por un banco central que se enfocase únicamente en la inflación (y que tampoco habría atención suficiente a la estabilidad financiera). La economía sufriría, porque el modelo económico que subyace a la eurozona está basado en relaciones de poder y trabajadores en desventaja.

Y de manera bastante certera, lo que estamos viendo ahora, 16 años después de que la eurozona institucionalizó esas relaciones, es la antítesis de la democracia: muchos líderes europeos quieren ver el fin del gobierno de izquierda del primer ministro Alexis Tsipras. Después de todo, es extremadamente inconveniente tener en Grecia a un gobierno que está tan opuesto al tipo de políticas que han hecho tanto por el incremento de la desigualdad en muchos países avanzados, y que está tan comprometido con obstruir el desenfrenado poder de la riqueza. Parecen creer que pueden, eventualmente, derrocar al gobierno griego amedrentándolo para que acepte un acuerdo que contraviene su mandato.

Referéndum en Grecia - Imagen pública
Referéndum en Grecia – Imagen pública

Es difícil aconsejar a los griegos sobre cómo votar el 5 de julio. Ninguna alternativa –aceptación o rechazo de los términos de la troika– será fácil, y ambas conllevan grandes riesgos. Votar “sí” significaría prácticamente crisis sin fin. Quizás un país mermado –uno que ha vendido todos sus activos y cuya brillante población juvenil ha emigrado– podría finalmente obtener el perdón de su deuda; quizás, habiéndose encogido en una economía de ingreso medio, Grecia podría finalmente obtener ayuda del Banco Mundial. Todo esto podría pasar en la siguiente década, o quizás en la década después de ésta.

En contraste, votar “no” supondría al menos la posibilidad de que Grecia, con su sólida tradición democrática, podría aferrarse a su destino con sus propias manos. Los griegos podrían ganar la oportunidad de moldear un futuro que, aunque quizás no tan próspero como el pasado, sea mucho más esperanzador que la excesiva tortura del presente.

Yo sé cómo votaría.

Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel en economía, es profesor universitario en la Universidad de Columbia.

Link al artículo original en inglés.

*Traducción de Alejandro Vázquez

Después del intermedio

por Alejandro Vázquez

Hice cuentas. Hace poco más de medio año que no escribo una columna, y podría decir que el resto de la producción escrita ha sido bastante pitera en todo este tiempo. Pero mæh: heme aquí otra vez –incluso si lo que debiese estar haciendo fuese el trabajo final sobre la estructura y la organización social. Pero quizás un poco de ello se verá aquí, quién sabe aún.

Las columnas que solía escribir por alguna razón llegaron a los navegadores de más de 10 personas, y de éstas obtuve algunas opiniones, de las cuales tomaré tres para basar la piltrafa que escribo ahora… y bueno, será parafraseando porque el tiempo pasa, las cosas cambian, el alcohol corre y la mierda se seca.

Escritura - Imagen pública
Escritura – Imagen pública

1.- “¿Quién te crees para escribir así?”
O sea: impláying que no tengo la autoridad para hacerlo. Uno se puede ver azotado momentáneamente por un pensamiento tipo “¡OH MIERDA, ES VERDAD! ¡NO SOY NADIE!”. Y si lo vemos desde el punto de vista hacia el que tienden las gentes, es verdad: no soy nadiens. Pero al final recuerdo que una de las razonas por las que escribo (así sea sin esperanza de ser leído) es precisamente porque estoy hasta la madre de que los discursos de los alguienses sea impuesto tanto por aquellos a quienes les conviene que las cosas sean así, como por una bola de nadiens –empero: igual que yo– que prefieren tragarse ese producto y defenderlo/reproducirlo por el simple hecho de que viene de un lugar que suponemos se encuentra por encima de nosotros.

2.- “Me gusta porque no te crees la panacea, por eso evitas las propuestas.”
Bueno… creo que gracias. Pero no puse este parafraseo para demostrar que hay alguien a quien puede llegar a agradarle, sino para contrastarlo con el siguiente.

Escritura - Imagen pública
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3.- “Sí: haces una crítica. ¿Pero de qué sirve? No propones y no parece estar llegando a nadie.”
Este último fue el que, hasta cierto punto, me dio un poco en la madre. La verdad es que todo es cierto –y creo que es por eso que dejé de escribir columnas durante un buen rato. Sin embargo, después de considerarlo en sus partes llegué a la conclusión de que, si bien no estoy llegando a nadie, esa no parece ser una razón válida para dejar de escribir. O sea: si escribiendo no llego a muchos, dejando de hacerlo menos. Vaya pendejada mía.

El hecho de escribir lo que salga va precisamente con el espíritu de la columna: “Desde la Lubyanka”. No es porque no quiera proponer/no proponer, sino porque para empezar, la columna es un alarido de la chingada perdido en medio de toda la información que corre por internet: desde porno cristiano hasta reposteos de los complejos y nutritivos artículos de Bósfid o de Upsocl.

Siendo la Lubyanka una analogía para las realidades en las que estamos inmersos, no hablamos de un alarido que vaya a cambiar el mundo, ni mucho menos de uno que sea agradable. Seamos realistas: un alarido nunca va a ser agradable, puesto que su origen se encuentra en el encierro, la rabia, la impunidad, la injusticia o la impotencia, independientemente de su carácter personal, contextual o sociopolítico.

Escritura - Imagen pública
Escritura – Imagen pública

Quizás la propuesta base es precisamente hacer las cosas tan visibles de una manera tan recalcitrante que no quede otro remedio más que mirarlas y enfrentarlas. Cada columna es un microcosmos, y en él puede haber o no propuestas para el problema/coso planteado. Pero al final de todo son los lectores quienes decidirán de manera personal si el problema es tal (ctm Arjona) y qué es lo que les gustaría hacer al respecto.

Sin embargo el punto de hablar sobre columnas de las cuales el presente lector de seguro no tenía idea, parece más bien tangencial:
A la gente puede gustarle o no lo que hagas, lo que digas o lo que

Escritura - Imagen pública
Escritura – Imagen pública

escribas. Habrá a quienes no les parezca, y eso está bien. Habrá quienes quizás lleguen a tomarle hasta afecto, y eso también está chido. Pero nada de lo anterior justifica el hecho de que dejes de hacer lo que te gusta porque a alguien se le ocurrió decir que “no está tan bien”. Más vale un alarido perdido afuera que uno contenido en una jaula de carne. Quiero recalcar en algo: no digo que el que la crítica de los demás sea buena o mala -puesto que en realidad las intenciones que subyacen a ésta son en realidad muy variables: desde mejorarte hasta quebrarte– sino que lo jodido es que las maquinaciones y debrayes negativos propios hechos a raíz de un comentario sean suficientes para hacernos dejar de hacer.

Y volver a hacer, es lo que espero se hará.

Dicho esto, casi después de siete meses de inactividad total, volvemos a gritar.

HerzlichWillkommen, hijos de la chingada.

Coleccionismo y memoria: sobre Los condenados de la tierra/el mundo otro

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El arte posee una cualidad explicita que muchos no ven en los objetos cotidianos y que aún así existe: es contenedor de la memoria, fuente para la recurrencia a ella, para la vuelta atrás estratégica. Cuando el arte pertenece a una colección privada, ésta cualidad es incluso más visible; el coleccionista tiene un doble punto de vista, lo quiera o no. Nunca se hace con algo que no le guste, algo que no le represente a él. Al mismo tiempo, eso que siente cuando ve la obra, lo que le llama a adquirirla, con el tiempo será una huella de su época, de lo que se vivía en su entorno; todo ello quizá sin que lo sepa.

Este sábado siete de febrero se ha inaugurado en el Museo Amparo la exposición Los condenados de la tierra/el mundo otro, que se compone de las obras más representativas de la colección Carrillo Gil, seleccionadas por el curador Carlos Palacios. Esta muestra se encuentra bajo la premisa “Ese mundo en compartimentos, ese mundo cortado en dos está habitado por especies diferentes.”, la manera en la cual Frantz Fanon nos describe el mundo colonial en su libro “Los condenados de la tierra”. Los problemas que dejan el colonialismo y los que acarrean incluso los consecuentes procesos de descolonización son también palpables en el México que perciben y plasman Siqueiros y Orozco –un México por demás brutal, desigual y yermo para aquellos que no nacieron en el estrato social correcto. Asimmismo, como colección, todas las obras que la componen son un claro trabajo de interiorización por parte del Dr. Alvar Carrillo Gil, quien a inicios de la segunda mitad del siglo XX se dedicó a impulsar el arte mexicano, una labor que lo llevó a convertirse en toda una figura para la cultura nacional. Secretamente, Los condenados de la tierra/el mundo otro es una forma de entender al país por medio del arte, y cómo es que ha ido evolucionando, dejando una impronta tanto de los pintores como del mismo Carrillo Gil.

A lo largo de las tres salas que el Amparo destinó para ella, la exposición deja apreciar desde el naturalismo mexicano en su máxima expresión a través de las obras de Siqueiros y Orozco -la violencia ejercida desde arriba en El Mayordomo, el doble carácter de las masas: su postración sin protesta en Los Agachados y su carácter reivindicador en la Primera nota temática para el mural de Chapultepec– hasta la experimentación cubista de Rivera y el abstraccionismo de Gunther Gerzso, con cuya obra Spaciale se constituye un final que cierra, pero que no guillotina.

por José Luis Dávila  y Alejandro Vázquez

Los Cinco Centros

Escritura - Imagen Pública
Escritura – Imagen Pública

por Marcos Solache

Primer Centro: El Laboratorio

En definición, Cinco Centros es un espacio abierto para todo aquel que desee aportar algo sobre la expresión literaria, pictórica, arquitectónica, fotográfica, plástica, e incluso televisiva.1

Un amplio campo que únicamente está ceñido por el deseo de querer hacerlo. Sobre esto, cada uno en su conciencia social y personal, dictará las razones positivas o justificativas. Sin embargo, el sitio es muy claro en esto:

Lo hacemos porque podemos.

Frase que por cierto, cae perfectamente en ambigüedad; sobretodo porque el poder hacer algo siempre es relativo. Se apega a cuestiones tan elementales como la salud, el tiempo, la disposición, o incluso mucho más simples como el entusiasmo.

En definitiva una serie de cosas, mayormente ideales, determinan las posibilidades para poder hacer algo; pero nada de estas coincidencias valdría la realización, si lo que se hace, no se hace bien.

A todo esto, no basta decir que por poder hacerlo, estará bien hecho; así como tampoco, por querer hacerlo bien, resultará así. Existe un código de trabajo, muy personal en cada individuo para poder hacer bien las cosas. Ni hablar de los límites que tenemos cada uno, que podrían ser los mismos escenarios ya mencionados; salud, tiempo, disposición, entusiasmo; y valdría agregar uno fundamental: el cognitivo. Cada uno tiene un límite cognitivo, que por cierto no se reduce al normalizado coeficiente intelectual, sino más bien, y entrando en terreno metafórico, a la pared que nos veda la luz eterna. Sobre esta pared y nuestros intentos de derribarla, están por cierto, los mismos intentos por escribir.

El escribir es un laboratorio, es experimentar, descubrir, volver a experimentar, volver a escribir, leer, corregir, y hacer todo otra vez; una cadena que puede llevar a muchos a la ilusoria perfección. Perfección que por cierto no se alcanzará, pero sí quedará bien justificada en los intentos y empeños de cada uno.

Seguramente los primeros escritos de cualquier persona, son para otros irrisorios, carentes, o poco dignos. Para mí, cuando vuelvo unos años y leo lo que escribí, solamente noto intentos, como los que hago hoy, y todos los días que trato de escribir.

Concluyo a todo este armazón, medio trabado de terquedad: que nada viene por sí solo, ni mucho menos alcanzamos algo con el sólo deseo de tenerlo. Debemos escribir, y hacerlo decenas de veces; aunque cada vez se vuelve infructífera, si la posterior no refleja las reflexiones de mejora de la anterior.

Es más o menos así, como el propósito de Cinco Centros es la experimentación, más que la creación definitiva. Más que un espacio de expresión, lo repito, es un laboratorio de experimentación expresionista.

Cada comentario de María Mañogil, E.J. Valdés, José Luis Dávila, Alejandro Vázquez, Jessica Tirado, Carolina Vargas, Emanuel Bravo, Chuchette Cidutier; y de todos los que involuntariamente omito, abonan al sitio su compromiso y fundamentación ante el mundo, de ser mejores experimentadores.

Todos observadores del mundo, desde su peculiar punto de vista; todos críticos de lo que sucede alrededor; algunos pesimistas, otros sentimentalistas, otros muy críticos, otros graciosos; pero todos comprometidos a llevar a mechero y matraz, sus opiniones. Así debe de ser: no escribir por necesidad, ni mucho menos por el deseo de que alguien nos lea; escribir con un compromiso personal de ser más auténticos, por lo tanto, mejores seres en el Universo.

 De lo anterior no tengo duda, ni tampoco de lo que siguiente: Cinco Centros es una familia que no se conoce, unidos por distintas pasiones, gustos, diversas formas de ver la vida, y las creaciones en ella.

Pero lo que nos une inexorablemente, es el deseo de aportar algo bueno y sincero, y por lo tanto, mejor al mundo. Todo, siempre, a través del experimento que es la escritura.

Escritura - Imagen Pública
Escritura – Imagen Pública

Segundo Centro: La casa de la moneda

Carlos Fuentes, seguramente de alguna otra manera, decía que el escritor, dentro de la pirámide artística, es el más bajo. Irónico, porque quizá el músico sea quien está más a la mano en el género social. Aunque no lo decía por disponibilidad, sino por el medio de profusión.

La palabra, esto también lo pudo haber dicho de alguna otra manera, es como una moneda de cobre que todo el mundo tiene, usa, gasta y desperdicia, como quiere.

Es entonces que se vuelve, lo que sería para el escultor, un mármol manoseado, vulgar y corrupto desde muchos aspectos; y por lo tanto, tarea extremadamente difícil y compleja de erigirse con laureles realmente artísticos. Tal vez esto le valga a la poesía ser la madre de todas las artes, y no por otra razón, sino porque recoge y recrea, desde lo más básico, cotidiano y hasta vulgar, nuestro auténtico momento eterno. Sin duda, la palabra es todo.

Bastaría recordar dos pasajes bíblicos sobre esto: “Dijo, pues, Dios: Sea hecha la luz. Y la luz quedó hechos.” Génesis I, 3.

 La traducción De la Vulgata Latina al Español, admite otras dos traducciones en este bello pasaje: Sea la luz . Y la luz fue. “Haya luz. Y hubo luz.

Quizá estas últimas dos más sintéticas, tal vez la primera más poética, aunque ambas con el mismo fondo omnipotente de Dios. Aunque lo que atañe a esto, es el enunciado previo: “Dijo, pues, Dios”. Ya que leemos claramente, cómo, según la tradición judía, Dios creó al mundo por medio de la palabra.

Como es someramente comentado por algunos avezados y ortodoxos críticos del Nuevo Testamento; éste, para cumplir con su primer labor, que es autentificar por todos los medios previos al Cristo, sean los abiertos en el Antiguo Testamento, debe afirmar, muchas veces en espejo, lo previamente dicho. Así tenemos, en lo personal del más bello de los Evangelios, el inicio que parece inspirado en el principio del Génesis, por lo tanto del mundo: En el principio era ya el Verbo…” San Juan I, 1.

Se puede seguir discutiendo sobre este pasaje, quizá el más controversial de la historia de la iglesia cristiana, situación que no expondré por ahora, sino me remitiré a mencionar, de nueva cuenta, que la palabra, logos, es el fundamento del mundo. Ejemplos como estos, preponderando la palabra sobre cualquier otra cosa, habrá muchos, y seguramente también se encontrarán en algunos otros libros considerados sagrados.

 Mas no perdamos el fundamento de que son simples pasajes retóricos, que faltan a la importancia real nunca dicha: el mundo humano es una abstracción literaria, pero no el mundo real; la piedra es piedra sin que se le llame piedra.

La mayoría rechaza esta postura, porque desde que el primer homo dimensionó la orfandad y soledad ante la que se enfrentaba, quiso someter y hacer al mundo a su modo.

Inventamos historias de amor, discursos de abstracta perfección en los que siempre se ve beneficiado, incluso después de la muerte, el propio hombre. Así nacieron las religiones más antiguas, y los sistemas de gobierno, un poco más maleables que las primeras, como los factores cambiantes, aunque siempre mantenedores, del pensamiento humano.

Pero no olvidemos que todo esto es palabra, y con esto justifico un poco al Génesis: en el principio, en el medio y en el final, el hombre dijo, y así se hizo. Si están de acuerdo en lo anterior, también lo estarán en que Cinco Centros es, aparte de laboratorio, una casa de la moneda.

Donde todos los que escriben ahí, cada uno a su tiempo, va y empeña sus monedas, esperando que la próxima entrega no sea de cobre.  Lamento decir que si todo va lo mejor que se puede, algunos lograrán una aleación con otro mineral. Mas todos, impotentemente hundidos en el fundamento común de la palabra que es cobre.

Escritura - Imagen Pública
Escritura – Imagen Pública

Tercer Centro: Nave Espacial

La explosión electrónica se dio en la década de los noventas. El mundo se acercaba al final del siglo XX, lastimado por las grandes guerras, y la imperante rivalidad entre las potencias; pero con un nuevo panorama: la conexión de todo el mundo por medio de la red llamada Internet.

Mi generación, precisamente la de los finales de los ochentas y principios de los noventas, somos quienes tenemos la seña del radical cambio que experimentó y continúa experimentando el mundo, gracias a los avances tecnológicos de todos los días. Reunimos características que ninguna otra época ni generación en el mundo ha tenido. Somos la síntesis y el nuevo intento por mejorar el planeta.

Aunque ante esto solamente estamos frente a una oportunidad; ya que resta en la mente y decisión de cada uno, tomarla, o continuar con la tradición. Algo que distingue a este tiempo, es la disponibilidad de información, quizá no especializada, pero sí en muchos casos, suficientemente importante como para introducir a cualquiera en cualquier tema. Wikipedia puede ser el emblema de lo anterior. No solamente la información, llámese enciclopédica, sino la también, y no menos importante, la de índole social. En los últimos años, hemos visto como Twitter y Facebook se han adicionado a las armas que tiene un pueblo para contrarrestar los regimenes políticos totalitarios; baste recordarse Egipto y Libia. La comunicación entre jóvenes y el mundo, cada vez es más latente, pujante y poderosa. Un nuevo talismán, que renueva el arcaico ambiente político del mundo.

Ahora bien, por estar a la mano y albedrío de cualquiera, esta enorme red de intercambio, en muchas ocasiones, y volviendo a lo de la moneda de cobre, se vuelve un espacio vano, irritante, y en consecuencia, carente de cualquier buen propósito. Lo abordaré en el próximo Centro”, pero la mayoría de quien escribe o simplemente se expresa en estos medios, es por dos razones:

La primera es porque busca la imperiosa y fatídica necesidad de que el mundo vea, admire y adore lo que hace. La segunda es porque no tiene otro medio donde exponerse. Algunos caeremos en la contradicción con lo que acabo de escribir, pero trataré de sortear la propia trampa, afirmando que si lo que se hace es importantemente propio, será auténtico, y si lo es, valdrá dónde y de la manera que sea.

De nueva cuenta viene la pregunta; si están en acuerdo con lo anterior, estarán con lo siguiente: Cinco Centros, aparte de ser laboratorio y casa de moneda, es también una nave espacial, porque lleva con actualidad y responsabilidad el vertiginoso movimiento del mundo.

Actualiza su presencia en el medio electrónico, con interesantes y atractivas propuestas visuales. Importantes coberturas teatrales, plásticas, reseñas fílmicas, opiniones políticas, algo de creación, mucho de música, y todo ligado al sitio moderno y cambiante del mundo.

No sabemos hacia dónde vamos, porque no sabemos de dónde venimos. Cláusula socrática tal vez, que aplica ahora, si creemos que los medios electrónicos y la inmensa información que hay en ellos, nos darán la pista definitiva, a la cual, muy a su manera, se suma Cinco Centros.

Escritura - Imagen Pública
Escritura – Imagen Pública

Cuarto Centro: Arde en Puebla

La historia de Eróstrato siempre me ha parecido fascinante por ser una fiel copia del mayor deseo humano. El recuerdo a través de los tiempos. Cuando el sacerdote de Éfeso se decidió a incendiar el templo de Artemisa, principal diosa de la ciudad, no lo hizo con otra intención que con la de ser recordado por todos los tiempos.

Al inicio fue un mandato, tan soberbio como humano, y como vemos ahora tonto; el vedar por años el recuerdo de Eróstrato. Pasaron los siglos y Éfeso dejó de ser importante en el mapa mundial, quizá la mayor parte de la ciudad original desapareció, y con ella, sin que Eróstrato lo profiriera, el templo reconstruido de Artemisa.

 Pero quedó aquí, y en la memoria de muchos, como la de Sartre, la interesante historia del templo eterno incandescente en Éfeso. Cada vez que se recuerda esto, es como si se pusiera más paja, no sólo al nombre de Eróstrato, sino a la vanidad humana por ser recordados, por todos y por siempre. Esto pudiera tener un simbolismo filosófico, digamos catártico, si lo enfocamos hacia la futilidad del hecho vanidoso propio.

Aunque nadie aceptaría enteramente la catarsis, sabiendo que la paradoja de nuestra existencia, consiste en ser seres individuales, necesitados imperiosamente de compañía. Y no de cualquier compañía, sino de aquella, que muchas veces agrada más, si alimenta el ego y la potencia de la fama. Todos tenemos algo, o mucho, de Eróstrato por tres cosas: La primera es Puebla, en vez de Éfeso. La segunda es Cinco Centros, en vez del templo de Artemisa. La tercera la incluyo en plural, repitiendo lo que escribí arriba: todos somos Eróstrato.

Esto es un comentario no solamente hacia todos los que escribimos y publicamos en Cinco Centros, sino también para todo aquel que tenga deseos de escribir, que lo esté haciendo, y realmente en general hacia cualquier persona que quiera exponer algo a los demás.

Es realmente complejo, como lo escribí líneas arriba, la paradoja de querer compartir nuestra vida o pensamientos, sin caer en el fatídico deseo orgulloso de ceñir al mundo a cada manera. Cualquier persona quiere ser auténtica, cuando realmente, aunque en grados, todos somos seguidores de alguien o algo más. No dudo que un primer propósito de Cinco Centros, sea que lo que se expone en su sitio, llegue y lo haga de la manera más adecuada, a muchos más lectores.

Como lo expondré en el último “Centro, eso es bueno e importante, pero definitivamente no es lo primordial. Lo primordial es que quien escribe, no solamente en Cinco Centros, sino en cualquier sitio, digamos en sus proporciones públicas, debe de eliminar al Eróstrato interno. No utilicemos la publicación, o el sitio, sea el caso de Cinco Centros, como pira de fama, ni viñeta curricular.

Seamos auténticos, y con ello verdaderos, y únicamente así, dignos expositores de quienes somos y lo que pensamos.

Escritura - Imagen Pública
Escritura – Imagen Pública

Quinto Centro: The Mexican Moment

La crítica es buena, pero nunca determinante. Lo que una persona dice y piensa, no debe, bajo ningún aspecto, considerarse como definitivo ni irrefutable. La buena y sana crítica, siempre propone, abre aspectos que para otros estaban tajantemente cerrados.

Alguien que quiere sumar, nunca se presenta como un impositor de ideas ni de modos. Así considérese este texto, como una opinión crítica desde la perspectiva de alguien que regularmente escribe, y que lo hace con la única y no otra intención de mejorarse personalmente.

Que lo anterior no se sesgue al área egoísta, sino que se vea en el intento de publicar en Cinco Centros, o en cualquier otro sitio, una oportunidad, quizá infructuosa, de restituir mi lado ególatra. Ya sondé el área de la fama en la escritura, y lo truculentos que pueden ser los caminos que nos lleven a escribir.

Confieso que de las pocas personas que conozco que escriben, no encuentro alguna que lo haga por el simple y sencillo placer de hacerlo. Todas me dicen que quieren publicar y publicar, ser el próximo Paulo Coelho o E.L. James. Si no es así, tienen a sus intelectuales, cerrados herméticamente al juicio canónico de que lo que hacen o leen, es lo único que vale el desgaste; lo demás es basura. Sí, el mundo literario está igual de podrido que el mundo político.

No sorprende, ni debería de hacerlo, es un fiel reflejo del mundo contemporáneo. Habrá uno cada cien o trescientos años, que venga y cambie nuestra percepción de lo que es la literatura, sea poesía, novela, o real y simplemente, que cambie de cualquier forma el giro del mundo.

Habrá muy pocos seres humanos comprometidos con el Universo, y quizá de manera indirecta con la sociedad, de forma real y auténtica. Para todos aquellos, que espero sean más de diez en Cinco Centros, un impulso para seguir siendo lo que la escritura otorga: Un sinuoso pero siempre victorioso camino de encuentro con uno mismo.

Y permítaseme ensalzar que no es poca cosa, porque no habrá mayor satisfacción humana que aceptarse tal cual se es, que sería lo mismo que saber quién se es. Resuelto en una vida un enigma filosófico fundamental de existencia, seguro tendría como recompensa máxima, la máxima recompensa: Estar en paz con uno mismo.

Espero que esto se replique y sirva para todos aquellos que escriben y publican, no solamente en Cinco Centros, sino en cualquier otro espacio o formato. Que cada uno medite sobre la veracidad y fundamentación de sus escritos. Pero si no se hace, que no se espere entonces, ni revolución ni pensamiento.

Sin meditar, escribiendo sin criticarse, y peor aún, sin recrearse, no espero ni que Cinco Centros cambie, ni que lo haga Puebla, ni México, y mucho más triste, que no lo haga el mundo entero.

Creyendo en lo anterior, confirmo mi crítica por dos razones: La primera es porque escribo, y aunque los pasos vayan sobre el Camino Caracol”, he de continuar haciéndolo, y mejorándome, desde mi personal, y en ocasiones necia, manera de escribir.

La segunda es porque no quiero volver a escuchar lo que el día 27 de Noviembre dijo el Presidente de México: “Falta mucho por hacer”.

No falta nada, este es el coloquialmente llamado “Mexican moment”, el que se escribe cada tres o cinco días en Cinco Centros, el que varía cada treinta minutos en trending topics en Twitter. Este es nuestro momento, el de la generación que por historia o coincidencia tecnológica, puede dar otra veleta al mundo. Un nuevo mundo que sin duda empezará, como empieza el Génesis, con la palabra.

Recurso en línea:

1.- Cinco Centros. ¿Quiénes somos?. Disponible en https://cincocentros.com/quienes-somos/ . 28 de Noviembre 2014.

Estado de negación

Metro - Imagen pública
Metro – Imagen pública

por Alejandro Vázquez

La vida corre normal. Levantarse, desayunar, metro, escuela, alcohol, casa, tarea. Así, durante días, semanas y meses. Hay algo que está jodidísimo, y tú lo sabes. Pero después de movimientos infestados, marchas estériles que terminan oliendo a mota y élites revolucionarias, uno termina ciñéndose a una omertà que va más allá del Estado, dejando intactas solamente las estructuras más básicas: amigos, familia y taqueros de confianza.

Pero la peste sigue.

Y sigue a tal grado que grita por todos los medios posibles. Las imágenes estúpidas de féis bajan por la pantalla, intercalándose con las fotografías del nuevo avión presidencial, de chicas desaparecidas, niños extraviados y de fosas comunes. Recuerdas que hace algunos años el solo término te escandalizaba, pero ahora ha pasado a ser algo normal. Y tu pensamiento se detiene ahí.

¿Qué pasa si tu pensamiento se lanza al abismo?

El avión presidencial podría pagar un quinto del presupuesto de la UNAM y más de 100 hospitales.

Marcha - Imagen pública
Marcha – Imagen pública

Las chicas desaparecidas no son solamente sus fotografías: son mujeres como tu madre, tu hermana o tus amigas: sienten. Y sí: sabes cuál es su posible destino y la desesperación e impotencia que éste representa para ellas y para sus familias. Es un cúmulo de desesperación, la peor de las incertidumbres, torturas y vejaciones que no te atreves ni a imaginar ejercidas en alguien cercano a ti.

Los carteles con imágenes de niños ausentes no son sólo su impresión: son una familia quebrada. Y sabes que pudiste haber sido tú, o cualquiera de tus sobrinos o hermanos. Son niños arrancados de un desarrollo feliz, de los padres que los concibieron y de personas que alguna vez celebraron, mal o bien, su llegada. Son niños buscados, amados, llorados. Y posiblemente, niños convertidos en simple mercancía para cualquier hijo de puta que pueda pagar por ellos.

Las fosas comunes no están llenas de materia orgánica cualquiera: son cadáveres que fueron personas capaces de hacer, pensar, reír, amar. La materia orgánica en estado de descomposición es una analogía de lo que le sucede a México. Y también lo sabes.

¿Lo peor de todo? Que después de aventarte al abismo sigues clavado frente al monitor, sin idea de qué putas puedes hacer.

Fosa - Imagen pública
Fosa – Imagen pública

Compartir links difunde la información… siempre y cuando tus contactos se tomen la molestia de siquiera darle una leída. Ir a marchas es hacer visible el descontento (lo cual está bastante bien) siempre y cuando –otra vez– no sea la misma “élite revolucionaria” doblemoralista la que tome “el mando”; la élite que es más que tú porque ya se chingó un libro de Martha Harnecker y todos los prólogos de El Capital, o la que crea su círculo de bí-ai-pís con base en simples relaciones de interés con partidos “de izquierda”. Ser parte de un colectivo puede redundar en esfuerzos que devienen en una acción que sirve para pinches nada. Los que desaparecen a nuestras hermanas, hermanos, madres, padres e hijas son los mismos que detentan el poder.

Para salir del abismo tienes dos opciones: o procuras mantener tu zona de confort a costa de cualquier cosa, o haces cualquiera de las opciones antes mencionadas y aún más. Ninguna parece factible. Pero algo tiene que hacerse, y esto ya es decisión de cada quién.

Y aunque no lo parezca, ahora ya no busco juzgar a nadie.

Sólo siento vergüenza por haber cerrado tan fuerte mis ojos durante todo este tiempo.

Servicios de ubicación

Angelópolis - Imagen pública
Angelópolis – Imagen pública

por Alejandro Vázquez

Una chica arreglada y de bastante buen ver se pavonea mientras pasea por Angelópolis. Se pavonea porque es una chica cosmopolita, que sabe apreciar las ofertas que exquisitos lugares como Liverpool o Palacio de Hierro ofrecen a sus clientes nivel Quintessentially. Ella sabe que está ahí, y que su valía la ha colocado en ese lugar… no como esos mugrosos nacos cuyo color de piel, más morena que la suya, los delata como tales. Mira su reloj, y decide que es hora de irse.

Pero mientras sale siente que, de alguna manera, hay algo que no embona. Con todo, decide omitir esa pequeña disociación y hacerse la loca mientras cruza los casi trescientos cincuenta metros del puto estacionamiento de la plaza comercial, atraviesa el bulevar usando el puente peatonal y sube a la Ruta Azteca más tuneada con la que cuenta el concesionario.

"Top model" - Imagen pública
“Top model” – Imagen pública

Juro por el excelentísimo Norberto Rivera que este fenómeno es bastante frecuente en la BundesrepublikPipoland. Y también juro que, para emitir el siguiente juicio, cuento con bastante evidencia empírica: por más que queramos creerlo, aún no somos primermundistas. 😦

La verdad, es que todo esto está bastante jodido. No se trata (tanto) de nuestra imitación pedorra de los centros comerciales de Gringolandia o de Uruapans, sino de la posición que pretendemos tomar dentro del contexto en el que vivimos: se trata de un contexto con niveles de segregación y discriminación racial/socioeconómica/por orientación sexual cabronamente altos, en donde aquellos que tienen la vara alta son aquellos que se pudren en dinero, generalmente producto de estafas o de la explotación de otros seres humanos.

El gran problema es que muchos de nosotros estamos pendejamente desubicados.

Vacaciones en la "playa" - Imagen pública
Vacaciones en la “playa” – Imagen pública

δ“O sea: nos fuimos de vacaciones a Cancún por Navidad. La zona hotelera está hermosa: deberías ir alguna vez.”

Claro que te fuiste a Cancún por Nabidá. Pero el querer acreditar tu “poderío” económico ante el otro con una frase así es una pinche falacia, porque sabes perfectamente que no saliste de la terminal 2 del aeropuerto ni mucho menos hiciste tres horas de viaje; en realidad saliste del Paseo Bravo en un camión que por la gracia divina de Jesucristo Redentor se mantiene en pie, con un frío de la v*rga y haciendo un tortuoso trayecto de 27 horas.

¿Zona hotelera? A nosotros cafés-con-leche no nos sacan de ahí porque la calle es de libre tránsito. Ahí sólo se usan dólares y sabemos que ni tú ni yo los hemos ocupado más que como un amuleto que por azares del destino llegó a nuestras manos. O sea, neta: pls.

"Caucásicas" - Imagen pública
“Caucásicas” – Imagen pública

δ“Ay, es que esa chica es muy bonita: qué lástima que sea morena.”

GÜEY. POR FAVOR: GÜEY. Me imagino que con ese tipo de ideas cualquiera podría llegar a pensar que si Jítler reencarnara elegiría nacer en México para hacer de ésta tierra fecunda en caucásicos su Cuarto Reich. Ya: mírense en un pinche espejo, por favor. Somos un hermoso revoltijo: ¿Qué acaso no se dan cuenta?

Con éste tipo de opiniones, sólo se pueden deducir dos cosas de las personas que las emiten:

1.- Son unos pendejos.
2.- No saben de lo que se pierden.

COMBO.- No, en serio: NO LO PINCHES SABEN. D:

*el joven columnista jalonea de manera sexy su hermoso cabello de obsidiana, gime y se orgasmea revolcándose en el suelo pedorramente mientras lo hace*

Tienda Aldo Conti - Imagen pública
Tienda Aldo Conti – Imagen pública

δ”Empleados de Aldo Conti –la tienda de trajes más exclusiva del mundo mundial– riéndose con sorna de una marcha contra la reforma laboral”

Estos empleados son, casi siempre, machos alfa de los chingones. Por esta razón, es un enigma –al menos para mí– que se rían de la tremenda ensartada que el Estado les va a poner. Yo sé que ir a trabajar con un saco tan guango que hasta los hombros cuelgan es algo que muy pocos hombres de éxito son capaces de hacer. También sé que llegar a ganar dos mil pesos al mes trabajando durante doce horas es el tipo de vida que todo mexicano querría llevar. Y por supuesto, sé que la verdad es que lo mejor para el desarrollo humano habría sido que este tipo de empleos no se hubiese creado jamás.

Ya, en serio: empleados. De Aldo Conti.

Riéndose de otros bajo la suposición de que ellos sí están chido.

Y no: no estoy diciendo que ser empleado esté mal, sino que ser empleado sin consciencia de su precaria situación laboral nos habla de una inteligencia mutilada y de una pendejez abrumadora.

Consciencia de clase. Y sí: probablemente el editor de la revis me colgará de los güevos por chairo, pero pues así es la Bida.

Quesadillas - Imagen pública
Quesadillas – Imagen pública

δ”¿Tú crees que ese pinche naco me llevó a comer quesadillas con la señora de la 14?”

Ésta es una chica igual o más cosmo que la descrita al principio. Vive en Amalucan, viaja en combi, se maquilla con Jafra, chismosea en féis con una laptop comprada con crédito Coppel a 36 meses, se chinga el internet de su vecino y está estudiando la preparatoria en una escuela “de paga” (propiedad de la esposa de un importante directivo de la BUAP) por trescientos pesos mensuales. Y a diferencia de cualquier cosa que ella pudiese decir… no, no es por su gusto; fue rechazada en el examen de admisión de la BUAP.

Y todo esto tampoco estaría mal si no fuese porque la chica no tiene ni perra idea del contexto en el que vive: no sabe por qué fue rechazada (o sea, las verdaderas razones), no sabe que no pertenece a la clase media (LOL: OCDE, yúnúub.), y lo que es peor: no sabe que lo más seguro es que esté metida en el mismo barco que el morrito que, probablemente con mucho esfuerzo y de todo corazón, le invitó las quecas.

El Kevin - Imagen pública
El Kevin – Imagen pública

δ”- La naca de la Mirna me llegó ayer y la mandé a la mierda.
– Jajajaja ¿Por qué?
– Ay, no mames: ¿Cómo voy a andar yo con esa pinche prieta?”

Kevin Moxxo: Siento decirte que tus rayitos rubios de cien varos no te convierten en un ariazo. Tampoco el esmárfon que te trajeron de reyes ni mucho menos las perfos que te hizo el Brayan. Vives en el puto Tamborcito, y tu bandita dista mucho de tener el pegue que tienen los güeyes de GuánDairécshon. Para acabarla de fregar eres más moreno que ella y con esa pinche actitud mierdera –y con ese físico– ninguna supermodelo caucásica te pelará, porque para ella tú eres horrendo. Lo más jodido es que esto último tampoco está chido.

En suma: para de mamar, por el amor del Redentor.

KABOOM: El no apreciar que una chica te diga que le gustas es una mentada de madre no sólo para la chica en cuestión, sino para la humanidad. Y esto aplicaría incluso si fueses lo que crees erróneamente ser.

Also: no fuiste planeado. Pero bueno: yo tampoco.

Creo que se entiende el punto, pues.

Ortografía - Imagen pública
Ortografía – Imagen pública

δ“Una bonita que escribe con mala ortografía, una fea más”

Esto es el cenit de la pendejez, puesto que son generalmente personas consideradas como “feas” por los cánones de belleza impuestos por nuestro contexto las que dicen esto para autoadjudicarse un lugar no tan pitero dentro de la estructura social. Una estructura social cuya naturaleza no deja lugar para grises, puesto que para ella eres feo o eres bonito. Fóquing punto.

Compararse con otros e intentar ir con una corriente que nos aborrece es algo imbécil: es como si la zorra del columnista fuese violado y para aminorar la afrenta dijese algo como “Oh, pero a mí no me fue tan mal porque fue un chino el que me violó: al otro cabrón lo violó un negro… ¡ja! Pobre pendejo. Es que no soy tan feo y por eso estoy chido”.

En resumen: nadie con el mínimo atisbo de sentido común y dignidad estaría de acuerdo con unos estándares económicos, sociales y/o estéticos que se erigen como una afrenta directa contra su existencia: pretender que somos lo que nos dicen que debemos aspirar a ser es negar nuestra existencia, nuestra esencia, nuestro pasado y, con toda seguridad, nuestro futuro.

Y sí: la congruencia es una guerra diaria… pero creo que bien vale la pena pelearla.

Besitos a todos, los ama su humilde servidor.

Miau. ❤

El sistema al que sirve Bono: Entrevista a Harry Browne

Harry Browne - Imagen pública
Harry Browne – Imagen pública

por Alejandro Vázquez

El último evento de la Sexto Piso del pasado año fue la presentación del libro Bono: En el nombre del poder. En este evento pudimos conversar con el autor.

Alejandro Vázquez: ¿Cuál fue tu motivación para escribir este libro, precisamente sobre Bono?

Harry Browne: Me incomodaba mucho la idea de escribir un libro que fuera a ser algo negativo sobre una persona. Sabes, no soy una persona muy negativa; escribí mi primer libro sobre un grupo de personas que amo, un grupo de activistas que hicieron una acción en contra de la guerra, cosa que yo admiro profundamente. Me gustaría seguir escribiendo sobre personas que amo, pero este libro me lo pidió una editorial a la que le tengo mucho respeto: Verso, una editorial inglesa, y también Sexto Piso a quien igual respeto mucho. Yo vi el hecho de que me lo pidieran ellos como una gran oportunidad, fue un honor, así que fue una decisión simple que no tuve que pensar mucho. Superé mis prejuicios de escribir un libro de ataque. No sabía que iba a haber traducciones de mi libro, de hecho está a punto de salir en italiano. Pero también he estado observando a Bono por mucho tiempo y entendí que es un argumento que ya se ha hecho antes en muchas formas: el argumento de Bono y su rol en la estructura de poder ya lo han hablado los activistas, lo han hablado algunos investigadores académicos también, pero nunca se ha hablado de ello en un libro, de una forma que lo pueda entender el público en general, aún si sólo fuera en inglés. Pienso que el sistema al que sirve Bono, la forma en que le sirve y el origen de su poder, lo hacen diferente a otras figuras públicas. Me refiero a que yo amo el rock n’ roll y una de las cosas sobre las que más he escrito a lo largo de los años es sobre la música; no escribo mucho sobre música en este libro pero la idea de una figura que proviene del reino del rock n’ roll, del mundo de la cultura, alguien cuya música se dice que le habla a la gente y lo hace en una forma profundamente moral -como lo dije hace un rato, él habla en el nombre del amor-, la idea de que ese poder fenomenal que tiene un músico, que es un poder maravilloso para que lo asumamos y crea un sentido de energía y pasión, ese poder puede ser empleado por otros, lo pueden tomar prestado Bill Clinton, Bill Gates, Tony Blair, George Bush, yo creo que eso es lo que diferencia a Bono de figuras como George Clooney, y hasta John Lennon, pues ellos no prestan su poder de la misma forma. Esto es de lo que estamos hablando, es lo que queremos entender: esta evolución particular de una figura proveniente de la cultura con un propósito profundamente moral en su música que sirve como cubierta para otras actividades

AV: ¿Qué piensas de Bono? ¿Crees que él está entregando su poder a estos políticos o está sólo actuando como un títere?

HB: Es una pregunta interesante; no creo que las opciones sean mutuamente exclusivas, no necesariamente. Creo que él tiene poder en su propia esfera, en algunas formas es un poder parecido al que tiene un político. Por otra parte, él ha entrado en el reino de ellos por lo que inevitablemente su poder se reduce, pero los políticos quieren hacer uso del reino de él, y del poder que tiene allá en su área. Esto es fundamentalmente una historia de comunicación política y es sobre cómo los políticos usan a un comunicador como Bono, alguien cuyo poder pertenece a un reino distinto pero puede ser utilizado. Entonces: ¿es un títere? Sí y no, creo que es algo intermedio, creo que tiene un gran poder pero tal vez no tan grande como él cree. Él se ve a sí mismo entrando a una transacción donde da un poco y recibe un poco. Si lees las memorias de Tony Blair, te darás cuenta de que tiene muy claro que él, Tony Blair, es quien tiene el poder, y también de que usa a Bono para vender una versión de su poder.

Bono y Blair - Imagen pública
Bono y Blair – Imagen pública

AV: En este caso, ¿está Bono justificando al sistema o está peleando contra el sistema?

HB: No cabe duda de que está justificando al sistema. En sus entrevistas más recientes, Bono dice: “Estaría bien que existiera una alternativa, pero no la hay”, de acuerdo a él, pero algunas veces todavía construye sus ideas dando una noción de que está protestando. De hecho, el año pasado, en una convención de GA, en el norte de Irlanda, en verano, su organización creo un cd de canciones viejas de protesta, las interpretaron algunas bandas nuevas y luego básicamente se convirtió en un regalo para los líderes de la GA. Para mí, esto es como una paradoja. ¡Es como un travesti en realidad! Algunas veces yo quiero decir que él es inocente, pero cuando hace algo así, su cinismo me parece muy cercano a la superficie, digo, ¿hacer un cd de protesta y después dárselo como un regalo a los poderosos? Eso me parece que no tiene sentido; John Lennon debe estar revolcándose en su tumba, ¡es increíble! Esto me entristece, no es que quiera sobredramatizar a figuras alternativas como John Lennon, pero él sí se unió a un movimiento y eso es lo que significa ser un activista: te unes a un movimiento; no pretendes crear uno sino que tomas una posición. Cuando eres activista y tienes suerte, entonces consigues hablar con personas poderosas y puedes iniciar negociaciones y discusiones con los poderosos. Es una parte importante del activismo, algunas veces, si tienes un movimiento lo suficientemente fuerte, ganas acceso a ello, pero es sólo cuando tienes un movimiento lo suficientemente fuerte, cuando tienes el poder de ocasionar un cambio.  Mi padre era un activista, bueno, yo también lo soy, pero mi padre era un activista mucho mejor que yo; él era un cura católico en Nueva York durante los años sesentas, yo fui el hijo secreto de un padre católico, pero él trabajó para conseguirle hogares a los pobres y también trabajó en contra de la guerra de Vietnam. Mi padre era tan prominente en su trabajo que cuando llegó un nuevo alcalde en 1967, este alcalde lo puso en la comisión en contra de la pobreza. Mi papá trabajó en esta comisión durante un año, negociando para conseguir fondos, entonces renunció e hizo un escándalo al respecto. Dijo que todo era una mierda y que el alcalde no tenía ninguna política para los pobres. Él supo que no iba a desaparecer si se alejaba de los poderosos, sino que tendría su lugar por sí mismo. Creo que Bono teme que desaparecerá de la vista publica si se aleja de Barack Obama, David Cameron y de los otros poderosos. Un activista real siempre sabe que su poder verdadero yace en el movimiento y no en su propia vanidad, en su propia fama.

AV: Tú decías que Bono está promoviendo su mensaje justificando al sistema. ¿Cuál es la implicación semántica, en tu opinión, de la palabra amor que él está promoviendo, y en la palabra amor que nosotros debemos abstraer para comenzar un cambio?

HB: Me encantó la forma en que hiciste esa pregunta, me gustaría poder contestarla igual de bien, porque sí, es algo fundamental. Creo que estaría mal, como cuando Bono dice “es a mi manera o nada”; yo no podría decirte ahora “es mi manera o nada”.

Bono y Obama - Imagen pública
Bono y Obama – Imagen pública

AV: ¿Y es la manera de Bono o la de los poderosos?

HB: No estoy sugiriendo que no sea la manera de los poderosos, pero creo que lo que trato de decir es que no puedo hablar por cómo terceras personas abordan su amor. Las personas tienen diferentes capacidades, se unen a diferentes tipos de movimientos, tienen diferentes nociones de lo que constituye una lucha. Lo importante en lo que quiero enfatizar en relación a Bono es que no hay sustituto para estar dentro del tren de lucha, ciertamente no hay un sustituto en forma de una estrella del rock que dice estarse haciendo cargo de las cosas; ése es el mensaje de Bono, él dice “Ya estamos en ello, Bill Gates y yo resolveremos las cosas” y realmente es eso, es extraordinario lo cerca que está de decir “Bill Gates y yo vamos a resolver la pobreza en el mundo”. Yo no estoy aquí para decir cuál es la forma correcta, claro que tengo mis ideas propias: yo soy socialista con tendencias un poco anarquistas que vienen de las circunstancias en las que crecí, pero no pretendo nada de eso; me acercó a este trabajo como un investigador, como un periodista que trata de ser veraz y apegarse a los hechos. Me acerco a mis políticas de otra forma, me refiero a que tu concepción de lo que es amor y la mía son muy distintas y ahí está el misterio. Fue gracioso ver a Bono con Peña Nieto hoy, porque claro que el mensaje de Bono es que la privatización es buena, así que es un gran momento para que Peña Nieto aparezca con Bono estando en medio de esta reforma. Pero, por otra parte, el movimiento en la calle aquí, esta semana, ha sido decepcionante. Digo, está bien, lo amo, es genial, mucho mejor que en Irlanda, no me malentiendan, pero pareciera que ya estan listos para perder. Los números no corresponden a lo que uno espera de la Ciudad de México. El domingo en la mañana yo estaba caminando por el centro y parecía haber un millón de personas caminando por la calle, yendo a la plaza de la constitución a ver la pista de hielo, después fui al paseo de la reforma y había más granaderos ahí que personas protestando. Algo estaba mal, alguien no está luchando por comunicar.

AV: Es como si la gente aceptara su derrota.

HB: Sí, y eso es justo lo que pasa, eso significa que Bono está ganando.

AV: Bono tiene algunas buenas intenciones, sí, pero ¿qué es mejor: la caridad o la justicia social?

HB: Verás, lo gracioso sobre Bono es que él diría “Yo me ocupo de la justicia, la caridad es para otros”. Bono sabe cómo hablar, es como Barack Obama; él sabe cómo hablar el lenguaje de los movimientos, pero al final de su discurso, su mensaje es “confía en el capitalismo, confía en los ricos, ellos van a encontrar la forma”. Él de hecho escribió eso mismo en el New York Times: “confía en el capitalismo, econtraremos la forma”. Bono lo dijo, pero Obama podría haber dicho la misma cosa y eso es lo que digo sobre Bono, que es una figura ideológica, un mensajero reflejando el poder liberador que tiene el rock n’ roll, da la imagen de que le hace eco a movimientos como el de Martin Luther King; luchar en nombre del amor es lo que hacía Martin Luther King, que es un héroe. Lo ves con Mandela; Mandela siempre será un héroe popular de la resistencia por lo que hizo. Es esta capacidad de aproiarse de los mejores sentimientos: la solidaridad, el amor, la hermandad, la fe en el cambio, tomar todo este lenguaje y ponerlo en los intereses de Motorola, de Apple, de Bill Gates… vivimos tiempos difíciles porque permitimos que los movimientos sean reducidos a sus sentimientos y no a su base material.

AV: Todos estos factores, ¿no hacen que Bono sea un gran hipócrita?

HB: Sí pero no. Es una mala respuesta, pero no creo que la hipocesía sea una crítica importante, digo, por supuesto que Bono es hipócrita y no sólo por las razones ya mencionadas. La razón principal que menciona la gente en Irlanda es que él le dice a los gobiernos que den más dinero para ayuda a extranjeros mientras que mantiene su propio dinero fuera del sistema de impuestos. Así que claro que es hipócrita, pero tal vez tú eres perfecto, tal vez todas tus acciones siempre corresponden a tu sistema de creencias y nunca has hecho nada que no puedas decirle a las personas que amas, viéndolas a los ojos y siendo honesto respecto a todo lo que haces, y bien por ti si así es, pero yo no soy así. La hipocresía es parte de la naturaleza humana. Cuando las personas en Irlanda me dicen que Bono es un hipócrita yo les contesto “¿ Y qué? Dime algo que no se aplique a cualquier persona”. Yo creo que la hipocresía es algo con lo que tenemos que aprender a vivir, obviamente siempre debemos tratar de mejorar, pero no debemos reducir nuestra crítica a eso, yo preferiría tener a un revolucionario hipócrita que a uno puramente capitalista.

Bono y Bush - Imagen pública
Bono y Bush – Imagen pública

AV: Claro, pero hay algunos hipócritas cuyas acciones sólo los afectan a ellos, las acciones de Bono afectan a millones.

HB: Estoy de acuerdo, pero mejor hablemos de sus acciones y no de la hipocresía. La cosa que debemos entender, criticar y analizar son las acciones y sus consecuencias, el hecho de que ellos crean que puedes encontrar alguna desconexión entre las acciones, sus consecuencias y los supuestos sentimientos detrás de ellas, eso está bien, quizá puede ayudar políticamente señalar que es un hipócrita, pero espero que encuentren algo más allá, porque hay algo más allá que eso. Nunca tendremos un mundo sin hipocresía, pero sería bueno que tuviéramos un mundo sin capitalismo liberal.

AV: ¿Cuáles son tus fuentes? ¿De dónde viene toda la información del libro?

HB: La información en el libro tiene un pie de nota, hay más de 400 de ellos. Hay todo tipo de fuentes, la mayoría son información pública, hay algunas entrevistas que son anónimas, pero la mayoría no.

AV: Si quieres saber, por ejemplo, sobre las ganancias de U2 ¿lo buscas o..?

HB: Depende de lo que te refieras con las ganancias, por ejemplo el boletaje de los tours sí lo puedes buscar, pero la mayoría de las compañías operan en jurisdicciones que son mucho menos transparentes. Digo lo que puedo respecto a todas las finanzas de U2, pero ultimadamente es muy difícil.

AV: ¿Y sobre la campaña?

HB: Una campaña no está obligada a nombrar todas sus fuentes; aprendí más sobre cómo se financia a través de las organizaciones, aprendí más desde el reporte anual de la fundación Gates de lo que aprendí del reporte anual de una campaña, porque Gates es más transparente que Bono.

Bono performs at the Clinton Foundation - Imagen pública
Bono performs at the Clinton Foundation – Imagen pública

AV: ¿Cómo te sientes respecto a que tu libro esté siendo traducido a varios idiomas?

HB: Lo amo porque, en primera, Sexto Piso hizo una edición hermosa. La portada de la edición italiana también es muy buena, no he visto el resto pero seguro que son buenas. Para ser honesto, una parte de mí está muy orgullosa, pero sé que la razón por la que el libro está siendo publicado en español no es que el nombre Harry Browne esté en la portada, sino porque el nombre Bono lo está. Atrae el interés, y hago entrevistas no porque cause interés yo, sino la figura de quien hablo, así que es interesante. Creo que soy increíblemente afortunado de tener la oportunidad, en primera de escribir un libro y que lo publique Verso, sin duda la mejor editorial del mundo de habla inglesa, y después de tener la oportunidad de que Verso me apoye, pues ellos hicieron la labor de venderlo por todo el mundo; Sexto Piso es una empresa fascinante, pero todo es sólo buena suerte. En la edición italiana, la traducción está siendo supervisada por Wu Ming, su verdadero nombre es Roberto Bui y es una figura política muy importante, él escribió novelas políticas exitosas. Ahora lo voy a conocer en Roma y pienso que tener su nombre en un libro que yo escribí es todo un honor. Estuve en el lugar correcto en el momento adecuado, aunque sea una expresión muy americana, así que se siente increíble. Sólo pero espero que mi ego no esté creciendo demasiado por ello, porque sé que las razones para todo esto no tienen mucho que ver conmigo.

AV: En este caso yo creo que el resultado es lo que importa.

HB: Escribí el libro como activista, de hecho perdí dinero escribiendo el libro; bueno, obviamente venir a México es un beneficio increíble, pero fundamentalmente escribí el libro para abrir una discusión política, no por dinero. Yo trabajo como profesor así que no necesito escribir mierda, y estoy agradecido; me refiero a que escribí mierda mucho tiempo como periodista para pagar las cuentas, pero ahora tengo un trabajo como profesor y así es como me gano la vida, ahora puedo elegir escribir cosas que son importantes para mí, cosas que espero que hagan una pequeña contribución en el reino de la ideología, en el reino de las ideas para buscar un entendimiento político. La filantropía es algo que yo he investigado mucho y creo que continuaré con eso en Irlanda, de hecho estaré en Irlanda en un programa de radio debatiendo sobre filantropía, no sobre Bono, sino sobre la filantropía.