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El secreto de Gorco: entrevista a Abdiel Degollado

Cada fin de semana se presenta El secreto de Gorco, una puesta en escena de Pasajeros de Caronte en el Foro Escénico El Nicho, una obra de teatro que presenta el conflicto del amor joven. Tuvimos oportunidad de platicar con Abdiel Degollado, director del proyecto.

El secreto de Gorco
El secreto de Gorco

José Luis Dávila: ¿Por qué representar esta obra de Alberto Chimal?

Abdiel Degollado: Yo ya había hecho esta obra antes. Me gusta. La obra ganó un premio de teatro juvenil hace como 10 años. A mí, en particular, me gusta este teatro ligero, que de repente puede venir todo mundo. No todos buscan dramas, algunas personas le huyen. Está pensado en toda la familia, aunque siempre que hemos intentado obras así, como para niños, quienes menos vienen son niños, siempre vienen personas entre 18 y 30 años. Pero la idea es una obra corta, probada, ligera, en esta idea de divertirte; obviamente, tiene su mensaje, moraleja, la idea es poner algo para todos.

JLD: ¿Qué tan complicado fue montarla?

AD: Fue bastante fácil, creo que es la obra que hemos montado más rápido, en aproximadamente diez ensayos. El equipo es muy comprometido, que ya hay algún suplente y esperamos tener todos suplentes. A la primera, me gustó cómo quedó. Creo que cuando una obra está bien escrita es mucho más sencilla ponerla en escena, y esta obra está muy bien escrita. De repente, por cuestiones logísticas, por el espacio, cortamos, porque originalmente Chimal propone como 8 o 10 personajes, entonces, cortamos algunas cosas o las resolvemos de otra manera. Pero, teniendo el texto, que probablemente fue lo más difícil, lo demás se fue dando de manera intuitiva. Algo que podemos presumir, es que como grupo estamos acoplados, nos conocemos bien, y eso facilita las cosas: ya sabemos cómo somos, sabemos cual podría ser el fuerte de cada quién, y entre todos nos apoyamos para que salga.

JLD: ¿Chimal ha venido a ver la obra?

AD: No la ha venido a ver todavía, espero que venga pronto. Nos dio, rápidamente y sin ningún problema el permiso, la única condición que nos puso fue que le mandáramos fotos, ya le cumplimos, le mandamos algunas fotos. Él está invitadísimo. Además, la idea es estar aquí en El Nicho todo julio, en Cuarto Acto en Cholula, y de ahí irnos a Catemaco; queremos moverla en diferentes espacios, tanto en la ciudad de Puebla, en el estado y viajar por la República.

El secreto de Gorco
El secreto de Gorco

JLD: ¿Cómo ha sido programar sido la itinerancia de la obra?

AD: Estamos empezando, esta es nuestra función número seis. Seguramente será complicado, pero es parte de la gestión, hay que buscar apoyos, espacios. Es la segunda obra que llevamos a Cuarto Acto, pero nos ha ido bien. Es no quitar el dedo del renglón. Hacer teatro es difícil en muchos sentidos, pero perseverar tiene sus recompensas, eso está probado.

JLD: ¿Qué tan larga te gustaría que sea la temporada?

AD: Originalmente la pensamos corta, dos meses. Hay quien hace temporadas mucho más cortas. Y digo corta porque estamos acostumbrados a hacer temporadas de 30, mínimo, 50 si se puede. Y a veces muchas más. Esta la pensamos corta porque cambia la dinámica de grupo cuando ya tenemos un espacio donde tenemos que proponer, porque el público busca más cosas. Cuando no eres parte del espacio, sino que pones la obra y hay otras personas, no estás tan comprometido; aquí nos sentimos con ese compromiso de tener diferentes propuestas para los diferentes públicos, en ese sentido, pensamos una temporada corta, al menos en este espacio, al menos por ahora. Seguramente lo dejaremos descansar un tiempo y regresaremos. La idea es más bien presentarla en otros espacios de Puebla.

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Fragmentos y reconstrucciones: Pasajeros de Caronte presenta Cinta adhesiva transparente

Cinta adhesiva transparente
Cinta adhesiva transparente

por José Luis Dávila

Estamos atados a las imágenes. Casi todo en nuestro mundo se piensa como imagen o se traduce en ella. Incluso nosotros mismos somos una imagen que se pierde entre miles y miles de imágenes más que van por la calle pensando en imágenes. Además, hay modos para ver la imagen que somos. Los espejos, por ejemplo, devuelven la forma que tenemos ante los demás, bien o mal pero completos. Y ese es precisamente el problema con los espejos, permiten que nos mintamos, que evitemos entendernos cómo realmente estamos: fragmentados, rotos como el plato que tiramos de la mesa cuando éramos pequeños, al cual tratamos de componer con cinta adhesiva transparente, esperando que nadie se diera cuenta, escondiéndolo todo lo posible hasta que un día somos descubiertos.

¿Qué pasa entonces? Igual que como los niños, después de negarlo tanto como podemos, nos justificamos absurdamente para evitar el regaño. Pero el regaño siempre llega. Las consecuencias de no hacerse responsable nos enfrentan para hacernos maduros y honestos, sobre todo con nosotros mismos, para enseñarnos que la cinta adhesiva transparente funciona, sí, pero quizá hay mejores opciones.

De lo anterior parte la nueva propuesta escénica de Pasajeros de Caronte, una obra que cuenta cómo uno se puede contar a sí mismo quién es y por qué. Un ejercicio teatral que implica tanto a actores y público como participantes del espacio que se crea para narrar el proceso de reconstrucción de cada personaje, quienes son interpretados por Joshua Sánchez, Christian Paola Aguilar, Juan José Ortega, y dirigidos por Abdiel Degollado.

Cinta adhesiva transparente es una obra que se mueve al interior de los espectadores para decirles lo que ya saben, y sacarlo a la luz; si estamos en pedazos, si cada uno busca la forma propia de repararse, ¿no sería bueno encontrar una que nos deje enteros de una vez por todas?

*Cinta adhesiva transparente se presenta todos los sábados a las 6:00 p.m. en el Foro Fernando Soler Palavicini

Vamos por buen camino: entrevista a Abdiel Degollado

Navegando en el Honey Bunny (Escenario) - Fotografía por Jessica Tirado Camacho
Navegando en el Honey Bunny (Escenario) – Fotografía por Jessica Tirado Camacho

Abdiel Degollado dirige Navegando en el Honey Bunny, una obra escrita por Joshua Sánchez (quien además la actúa) que hace un recorrido interior por la vida de su protagonista. Hemos tenido la oportunidad de entrevistarlo y esto fue lo que nos dijo.

José Luis Dávila: Cómo director, ¿qué fue lo que pensaste al leer la obra por primera vez

Abdiel Degollado: Me gustó mucho el texto. Llevo trabajando con Josh tres obras ya, pero esta es la primera que dirijo, y como a manera profesional. He dirigido algo a nivel escolar pero es la primera vez ya con un actor profesional y trayectoria. Él me lo propone y la verdad es que me gustó, la primera vez que lo leí, me estaba riendo del texto, de esta tragicomedia que le pasa al personaje y yo lo visualizaba a él. No lo pensé dos veces, dije sí me animo, con el miedito de ser la primera, siempre impone eso. Además de ser con un actor de trayectoria y que además me gusta como escribe. Fue amor a primera vista con el texto.

JLD: En este debut como director, ¿qué fue lo más difícil?

AD: Fue un proceso rico, fue fácil, al menos en el proceso. El proceso lo disfruté mucho, fue muy rico. Después, ya en la temporada, empiezan los problemas estos: cómo publicitarse, cómo  hacer que la gente sepa que estás aquí sin tener el recurso de pagar televisión, radio, periódico. Eso ha sido difícil. Afortunadamente siempre hemos tenido un  promedio de gente. Por ejemplo, en la función anterior llegaron siete personas, y no son pocas pero hemos tenido más. De repente esas cosas te hacen pensar “y si ya viene el declive, la temporada que tuvimos ya llegó a donde tenía que llegar”. Eso nos ha costado, creo que a todos como equipo. Eso siento que es lo más difícil, hacer que la gente llegue.

Navegando en el Honey Bunny (Escenario) - Fotografía por Jessica Tirado Camacho
Navegando en el Honey Bunny (Escenario) – Fotografía por Jessica Tirado Camacho

JLD: Sobre eso, ¿cuál ha sido su mejor función?

AD: En este teatro caben cuarenta personas, apretaditas. Yo soy de la idea de que máximo treinta y cinco. Alguna vez llegaron treinta personas. Eso en el sentido de gente. Pero yo diría que nuestras mejores funciones, en el sentido de mejor logradas, fueron las primeras. Ahora hay cosas que, yo qué sé, de repente pudiera haber algún problema con cabina o que se olvidó un texto. Pero en general, nos gusta la obra, la disfrutamos mucho, eso es algo bien importante. A veces alguien no llegó, dice que esperemos cinco minutos, y aunque nos gusta empezar puntuales por respeto, pero pasa. Pero la obra la disfrutamos mucho. A mí no me aburre. Josh me pregunta “¿no te aburres de verla veinte veces?”, pero no, me gusta mucho.

JLD: ¿Cómo has visto que es la recepción de la obra por la gente?

AD: La verdad es que nos ha ido bastante bien. Tenemos por ahí una persona que ha venido cinco veces. Hay gente que ha venido cuatro veces. Hay gente que ha venido tres veces. Hay gente que ha venido dos veces. Pasamos una encuesta a la cual le hacemos mucho caso; en algún momento llevábamos la estadística, y arriba del noventa por ciento nos pone excelente. Hay quien nos pone buena, y son las cosas que de repente nos preguntamos ¿por qué? Pero sabemos que no a todo mundo le va a gustar todo. Cuando nos ponen regular sí nos preocupa, decimos “por lo menos si no te gusta, que digas ‘¡bueeeno!’” Son pocas, pero nos ha pasado y estamos pendientes de eso. Hasta ahora nadie nos ha puesto mala; ahí vamos. Cuidamos mucho eso, leemos los comentarios que nos hacen y creemos que vamos por buen camino.

Navegando en el Honey Bunny (Escenario) - Fotografía por Jessica Tirado Camacho
Navegando en el Honey Bunny (Escenario) – Fotografía por Jessica Tirado Camacho

JLD: Como director, ¿cuáles fueron tus consejos para Joshua?

AD: Joshua es un actor ya hecho, logrado. De repente era más bien sugerirle, decirle “sabes, esta parte del texto a mí me parece que lo que quiere decir el personaje es esto”, independientemente de que fuera su texto. Y siempre tomó todas las percepciones y siempre las probó: “qué te parece que ahora probemos que aquí el personaje tiene este sentimiento”, que a lo mejor no era el primero, el que estaba en primera instancia. Él siempre las tomó y nos ha dado resultado. Además, ha sido como en un diálogo. Si eso se pudiera, sería una dirección entre los dos. Finalmente yo llevo el crédito, pero es su texto y nos ponemos de acuerdo generalmente. Terminamos las funciones y platicamos en qué podríamos crecer, cómo podríamos cambiar, dentro de la obra y como grupo.

JLD: Finalmente, una pregunta importante es ¿qué sigue para ti como director, cuáles son tus planes a futuro?

AD: Ha sido algo que me ha gustado y me gustaría seguirlo explorando. Obviamente, siempre está esta parte de seguirse preparando, uno nunca acaba. Conozco el oficio pero sí me gustaría tener una preparación un poco más formal, y seguir experimentando. Lo he disfrutado mucho. 

Navegando en el Honey Bunny (Escenario) - Fotografía por Jessica Tirado Camacho
Navegando en el Honey Bunny (Escenario) – Fotografía por Jessica Tirado Camacho