Archivo de la categoría: Últimas Entradas

Nacido en casa, el tejido que somos

por José Luis Dávila

Las formas que poco a poco se pintan con los movimientos de las hebras, que reflejan el mundo por medio del entramado de los sentidos, que evocan aquello que proviene del tejido que ya somos, todas se usan para que, por medio del telar curatorial, podamos apreciar los hilos que por cincuenta años ha usado el Taller Mexicano de Gobelinos.

 

En las salas del Museo Amparo es que podremos recorrer una muestra representativa de la producción de dicho taller, aglomerada bajo el título Nacido en casa, que se centra en la técnica del alto liso y se decanta en alusiones a la vida política y cultural de nuestro entorno, cuestionando discursos socio-artísticos por medio del dispositivo del tapiz, un elemento de oficio que se concibe popularmente como ornamento pero deviene en una apropiación polisémica desde las miradas de los artistas y las manos de los tejedores jaliscienses que conservan la tradición traída desde Europa, adaptándola a su contexto y visión, tanto de materiales como de colores y significados.

 

Así, es esta exposición un acercamiento a la valorización de los elementos textiles al mismo tiempo que un crisol –en el que se vierten las décadas de trabajo del taller que fuera iniciado por Carlos Ashida– con la intención de reconocer el porvenir que se vislumbra para el ejercicio del telar en el arte.

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Quitarse el colonialismo cultural: entrevista a Rafael Ortega

por Iris Linnet

México es el país de mayor expulsión de migrantes en el mundo. Esto hace evidente la necesidad de hablar de migración en un país donde no sólo se expulsa, también se reciben miles de inmigrantes al año, quienes no tienen como destino final este lugar, sin embargo se han vuelto parte del paisaje. En esta ocasión tuvimos la oportunidad de platicar con Rafael Ortega, coordinador del proyecto Forasteros: de migrantes, refugiados y exiliados, una exposición que alumbra un camino de peligros y tensiones a lo largo de las fronteras.

Iris Linnet: Me pareció muy interesante el formato de la exposición, el problema se expone desde testimonios y desde datos que impactan de inmediato, impactan porque no estamos acostumbrados a hablar de migración aun cuando es parte de nuestra realidad, y saltan de inmediato estas palabras: refugiado, exiliado y migrante, ¿cuál es la diferencia entre ellas?

Rafael Ortega: El principio del proyecto fue: vamos a hablar sobre el tema de la migración y de lo primero que nos dimos cuenta es que existía dentro de nosotros, al interior de la propuesta, pues un desconocimiento muy grande del tema, cuando hay gente que se ha dedicado a él durante muchos años, y creo que una de las cosas más interesantes con las que nos topamos es que existe una definición distinta que habla de un fenómeno, digamos mundial, y había que encontrar una manera de definir ciertas condiciones que pudieran aplicarse en términos de derecho en todos los países del mundo. Entonces eso es lo que nos pareció como más interesante. Y por otro lado está el carácter idiosincrático y de identidad que implican algunos términos, como la palabra forastero, la palabra forastero no es una palabra en español que defina una categoría jurídica o una situación jurídica de una persona, es la manera de referirse a alguien, de hecho es una palabra que ni siquiera es de origen catalán, pero me parece interesante que utilizar estos términos es como ampliar el vocabulario, cuando uno amplía el vocabulario uno aprende mejor a hablar una lengua y entonces en este caso fue como ampliar nuestro vocabulario sobre los términos que se refieren a los desplazados y a la movilidad humana.

Rescate del buque bergamini de la marina militar italiana - Exposicion Museo Amparo
Rescate del buque bergamini de la marina militar italiana – Exposicion Museo Amparo

IL: Mucho se habla de la mirada de Estados Unidos hacia los migrantes, pero ¿cuál es la mirada de México hacia los migrantes?

RO: México es un país profundamente racista, México es un país eminentemente racista para los connacionales, evidentemente lo va a ser para los migrantes. Yo creo que es una condición, esa parte de la idiosincrasia mexicana, los mexicanos vistos entre iguales. Cuando tú estás entre iguales no tienes punto de comparación, cuando aparece alguien que no es igual a ti lo primero que se produce es una situación espejo, es decir, que tú ves al otro diferente, pero en realidad el otro no es diferente, el otro tiene una manera de responder culturalmente a las situaciones distinta a la tuya, no es ni mejor ni es peor, sencillamente lo que Leticia Calderón decía en la conferencia, es que te espejea inmediatamente, si tú tienes un grado mínimo de sensibilidad y de inteligencia te darás cuenta de estás viendo las cosas de la manera incorrecta.

IL: ¿Cómo podemos eliminar el prejuicio racial en torno a los migrantes?

RO: Yo creo que el problema es mucho más profundo y tiene que ver con estructuras de colonialismo, o sea que es un problema estructural. Entonces creo que evidentemente la manera en la que vemos el problema de la migración tiene que ver con una especie de colonialismo cultural del cual tenemos que irnos quitando, ¿cómo? tratando de buscar términos que no se definan de la misma manera en la que comúnmente nos enseñaron a definirlo.

IL: ¿Por qué hablar de migración es relevante en estos momentos?

RO: porque yo creo que no vamos a una situación de más paz, vamos a una situación de más conflicto, creo que desgraciadamente el siglo XXI será un siglo de conflictos muy profundos, muy largos, y vamos por otro lado a una situación de crisis ambiental muy fuerte, donde hay una nueva clasificación que son los desplazados medioambientales, se estima que va haber de aquí al 2050, los números varían, entre 28 millones y 1 billón de personas; un tercio de la población de China que van a ser desplazados por problemas medioambientales, entonces yo creo que una de las únicas soluciones para poder ver y lidiar con estos problemas que se nos avecinan o con los cuales ya estamos viviendo, es con la empatía y a mí me gustaría pensar que tratar el tema de la migración hoy, es quizás como empezar a trabajar sobre un principio de empatía.

Saltando la reja frontera - Exposición Museo Amparo
Saltando la reja frontera – Exposición Museo Amparo

IL: ¿Como mexicanos ¿cómo podemos a empezar a trabajar la empatía hacia los migrantes?

RO: Una amiga de mi pareja dijo un día una frase interesante: las diferencias genéticas que existen entre una población son tan pequeñas que en realidad no habría porqué considerarse diferentes, es un problema, yo creo que hay que entender que en la diferencia está la ganancia, no la pérdida. Por eso creo que es tan importante la empatía, porque una vez que uno reconoce que el otro es diferente uno aprende mucho más, culturalmente, biológicamente, culinariamente, visualmente. Uno es más cuando asume al otro diferente como una suma posible y no como una resta de lo que uno es.

RONDALLES MALLORQUINES Nº 8: UN CONQUISTADOR.

Me complace traducir de nuevo, para los lectores de Cinco Centros, otra de las rondallas de Jordi des Racó. Espero que os guste.

                                                               por Josep Maria Alcover i Sureda

                                                                                       traducción de María Mañogil

 

Esto era una madre que tenía un hijo, lelo del todo, que se llamaba Pere.

Ya había rebasado los treinta y no había sido capaz nunca de hablarle a ninguna muchacha.

Su madre le llegó a decir:

-¡Tendrías que mirar de ir a cortejar un poco!

-¡Si yo no sé qué tengo que decir!- respondió él.

-¡Mira, -dice la madre al cabo de un par de días- se acabaron las excusas! ¡A cortejar vas a ir sea como sea

-¿Y dónde queréis que vaya?- dice él.

-¡Dios bendito! ¡Ve a María Aina del hilo!

María Aina del hilo era hija de una que, en otro tiempo, fue vecina suya.

-¡Qué le he de decir? -pregunta Pere.

-¡Cómo qué le has de decir! -responde la madre- Le dices: ¿Cómo va?, ¿quieres sentarte?

Pere se va a casa de María Aina un domingo por la tarde y la encuentra en el portal con su madre, que se iban a la iglesia.

-¿Cómo va?- dice el mequetrefe- ¿quieres sentarte?

-¿No lo ves si quiero sentarme o estar de pie?- dice María Aina. Y le dio la espalda, y partieron las dos y se fueron hacia la iglesia. Pere se quedó en medio de la calle como el gato d”en Pelacanyes1 ,

hasta que al fin regresó a su casa.

 -¿Cómo ha ido? -le pregunta la madre.

-Mal -responde él. Y le cuenta el episodio.

-Pues cuando vuelvas,- dice ella- has de decir: ¡Cortejemos, cortejemos!

-Así lo diré, pues.- exclama Pere.

Al cabo de un par de días se va, y justamente a María Aina se le había muerto su padre y se encuentra la casa llena de gente, llorando y haciendo unas caras bien tristes.

Atisba a María Aina sentada en una silla, que tenía los ojos como tomates de tanto llorar.

Se le acerca y le dice:

-¡Cortejemos, cortejemos!

-¡Ah, pedazo de bestía! -exclamó todo el mundo- ¡Y con el muerto de cuerpo presente, y con la pena y trastorno de esta casa, ¿vienes a buscar flirteos? ¡Sacadlo fuera, sacadlo fuera!

Y lo sacaron con cajas destempladas.

El hombre vuelve a su casa y su madre le pregunta:

-¿Cómo te ha ido?

-Mal.- dice él. Y le cuenta el episodio.

La madre, al escucharlo, le dice:

-Pues tendrías que haber dicho: En el cielo lo veremos.

-Ya lo sabré para otra ocasión- respondió.

Al cabo de un mes, vuelve y los encuentra haciendo matanzas y empezaban a descuartizar al cerdo..

-¡Ave María purísima!- grita Pere desde el portal.

-¡Sin mácula concebida!- le contestaron.

El hombre se mira un rato al cerdo y dice:

-En el cielo lo veremos.

-¿Al puerco quieres ver en el cielo, pedazo de asno?- exclama toda exaltada la madre de Maria Aina- Si no tienes más burradas que decir te puedes ir por dónde has venido.

Pere no tuvo más remedio que hacerlo así.

-¿Cómo te ha ido?- le pregunta su madre.

-Mal- respondió él. Y cuenta el episodio.

La madre le reprende: -Tendrías que haber dicho: ¡Muchos y bien grandes!

-Ya lo sabré para otra ocasión- responde él.

Al cabo de otro mes, vuelve.

Encuentra a María Aina que le curaban un bollo que le había salido en el cogote.

-¡Ave María purísima!- dijo, y entró.

-¡Sin mácula concebida!- le respondieron.

-¡Muchos y bien grandes!- anunció mirando el chichón de María Aina.

-¡Uno solo casi me mata!- exclamó ella- ¿y tú pedirás que me vengan muchos y grandes? ¿Bestia, más que bestia! ¿Sal de aquí antes de que te echen!

Pere se tuvo que ir como perro apaleado, con el rabo entre las piernas.

-¿Cómo ha ido?- le pregunta su madre.

-¿Cómo va a ir? Mal. -Y contó el episodio.

La madre, cuando lo escucha, le suelta ésta:

-Pues habrías de haber dicho: Que se seque y no rebrote.

-Lo sabré para otra ocasión.- respondió.

Al cabo de otro mes, vuelve, y encuentra a María Aina sembrando un clavel.

-¡Que se seque y no rebrote!- exclama Pere en cuanto la ve.

-¿Que ya lo volvemos a tener aquí, al alcornoque, soltando memeces y estorbando?- grita ella exasperada- ¡Ale! ¡Fuera, cabezón!

Y Pere no tuvo más remedio que irse.

-¿Cómo ha ido?- preguntó su madre cuando lo vio.

-Muy mal- respondió él. Y le cuenta el episodio.

La madre le suelta:

-Habrías de decir: Tierno por fuera, arraigado por dentro.

-Lo sabré para otra ocasión- murmuró él.

Al cabo de un mes más, vuelve.

Encuentra a María Aina que le sacaban una espina de endrino que se le había clavado, bien clavada, en un pie, y tenía un dolor insufrible.

-¡Tierno por fuera, arraigado por dentro!- gritó Pere en cuanto entró y vio la escena.

Cuando lo escucharon, enfilaron hacia él y le dijeron las mil pestes, le pusieron los carrillos colorados a bofetones y lo acompañaron hasta cerca de su casa con un par de fustas, y con cada golpe le hacían dar una vuelta entera.

Del vapuleo, tuvo que guardar cama ocho días, y se le quitaron del todo las ganas de volver a flirtear, y al pasar al lado de la casa de alguna chica, volteaba y corriendo para su casa.

Gato escaldado, de agua fría teme.

 

Manacor, diciembre de 1889.

1 Modismo utilizado en algunos pueblos de Mallorca en la época, que significa quedarse perplejo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo material, las costumbres, la cotidianeidad: entrevista a Liljana Arsovska

por Alejandro Vázquez

En el marco de la Red de Latinoamérica, el Caribe y China tuvimos la oportunidad de conversar con la traductora y especialista en literatura china, Liljana Arsovska, y aquí se las presentamos:

Liljana Arsovska: Mi nombre es Liljana Arsovska, en esta ocasión soy la coordinadora de uno de los cuatro ejes de este muy  importante seminario llamado Red de Latinoamérica, el Caribe y China, este es el cuarto simposio, digamos cuarto seminario. Este gran esfuerzo empezó en 2012, empezó a cargo de CECHIMEX, es el Centro de Estudios China-México que está dentro de la facultad de economía de la UNAM, sin embargo este esfuerzo también involucra a otras instituciones: yo trabajo en el Colegio de México y finalmente es un privilegio para nosotros cooperar, Colmex – UNAM, dos instituciones que se distinguen en la cuestión de la academia y Colmex con la cierta prioridad debido a los años que ha tenido el Centro de estudios de Asia y África, entonces la trayectoria de los estudios chinos allá, pues tiene más de 50 años. Pero este esfuerzo es muy debido, es muy necesario, puesto que china es lo que todos sabemos y necesitamos conocerla. Como le dije, son 4 ejes de estudio: política, economía, energía y el cuarto que engloba todo lo demás ciertamente, que es digamos cultura, lengua china, filosofía, pensamiento, literatura traducción etcétera, etcétera.La verdad orgullosamente tengo que decir que en estos 4 eventos 2012, 2014, 2016  y ahora 2018 hemos progresado mucho, podemos ver un cambio cualitativo y cuantitativo, por supuesto, en los estudios sobre china y en general en el interés sobre China y la verdad es un gustazo tener más de 40 ponencias, durante 3 días apenas, de colegas latinoamericanos: tenemos ecuatorianos, argentinos, peruanos, chilenos y por supuesto muchos mexicanos, también está representando la universidad de Puebla, por lo tanto la vamos a tener, la presencia de los colegas de Puebla el ultimo día en la mesa digamos de chinos poblanos (ríe), eso fue broma, de la migración china en México. Eso es lo que estamos haciendo aquí en la UNAM y le agradecemos a ustedes el interés y sobretodo venir a esta entrevista, particularmente yo tanto en el Colegio de México, digamos, mi trabajoes la enseñanza de la lengua china, la investigación de lingüística y la traducción de literatura contemporánea china, es a lo que me dedico y en los últimos años, afortunadamente, empezamos a ver ya algunos frutos de nuestro trabajo en el mercado mexicano, empieza a haber traducciones directas del chino a español de literatura contemporánea gracias al gran esfuerzo de la editorial Siglo XXI que ha abierto sabiamente las puertas a esa literatura, que es muy poco conocida en México y cuando hablo de México hablo también de Latinoamérica. Entonces aquí estamos hablando de no solo abrir las puertas sino también hacer el trabajo necesario para atraer, para cultivar el gusto del lector hispanoamericano hacia una literatura que es nueva, que tiene sus características. Por más que podemos hablar de globalización en otros terrenos finalmente el sello que culturalmente tiene cada etnia, cada pueblo, pues, yo creo que se refleja en el arte y la literatura, finalmente es eso.

Entonces estamos en esa ardua tarea que, sin embargo, es también muy recompensante en términos de, pues , de dar gusto, da gusto ver de pronto que la literatura contemporánea poco a poco está penetrando en Hispanoamérica, con dos efectos que yo espero, como traductora, dos efectos que para mí tiene la literatura en general y por supuesto la china en particular. Uno: un goce emocional, eso que te da un buen libro, esa estética, esa belleza del lenguaje, eso es una cosa, el efecto que queremos provocar, pero tal vez pongo en primer lugar lo segundo: para mí lo importante es usar a la literatura china como una enorme ventana para conocer a china, puesto que actualmente china en México se presenta en las estadísticas, se presenta en los informes, en los reportes, en, digamos, información de banco mundial donde vemos al monstruo que llegó , el enorme país y que muchos de nosotros ante, digamos, esa, entre paréntesis, repentina llegada china muchas veces nos asustamos, incluso,bueno, todo este poderío no deja de provocar también ciertas envidias. Finalmente, detrás de este poderío y detrás de estas cifras rimbombantes,  detrás de todo lo que ciertamente intimida un poco al mundo, como usted lo sabe, pues está otra China, está la China real, está la China del hombre que de pronto trata del campo migrar a la ciudad para ganar un poco más, dejar a la familia, dejar a los hijos, está la migración interna en China, que está implicando movimientos en todos los sentidos, que por supuesto genera muchos conflictos sociales. Está aquella China donde los extremos son cada vez más evidentes, donde las desigualdades también de pronto, en ese vertiginoso proceso económico, unos van más adelante y en otros hay un rezago, y finalmente eso es de lo que padecemos en México, en China también, el gobierno tiene mucho cuidado, por ejemplo, para que no llegue a estos extremos pero finalmente la literatura refleja eso. La literatura no va a estar basada en una estadística de la tasa de crecimiento del PIB, al literatura se basa en eso, en el ser humano, lo que está detrás de todas estas tasas y de toda esta pantalla y eso es lo que lo que yo quiero.

La literatura china contemporánea, puede ser que no todos los chinos escritores son premios Nobel ni premios de etcétera, pero no,  la literatura tiene que tener además de ese gran goce estilístico, lingüístico y esa historia intrínseca que de pronto te provoca emociones , debe de ser una ventana que nos permita conocer a China, tenemos obligación de conocer a China ya no se trata de que “¡Ay! ¡Mira a mí me llama la atención!”, no, no, no, ahora China es el segundo socio comercial de México, entonces de pronto, si tú y yo somos socios, supongo que quieres conocerme, ¿no?, con quien te asocias, ¿no? Creo que eso debe de pasar al nivel de países porque finalmente un país es reflejo del individuo entonces es hora de que México y Latinoamérica conozcan a su segundo socio comercial.

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Alejandro Vázquez: Con respecto a la cuestión de la traducción, hasta qué punto puede haber una intersección de idiosincrasias

Liljana Arsovska: En el proceso de la traducción del chino al español encontramos dos dificultades, obviamente la dificultad lingüística, que para mí no es tan seria, eso se resuelve. Para mí la dificultad que justamente a  lo que te refieres, dicho de otra manera, que tenemos que brincar y que muchas veces causa, no diría dolores de cabeza pero sí un continuo ir y venir sin poder tomar decisiones, es la diferencia cultural, la diferencia cultural que está implícita en cada trabajo de arte y en este caso en la literatura. Diferencia cultural que yo le llamo de tres niveles. Nivel básico: material como por ejemplo pueden ser alimentos, vestidos, muebles etcétera. Segundo: costumbres ese es el segundo nivel, tradiciones, costumbres. Pero el tercero es todavía más difícil, es aquello que todos tenemos digamos la superestructura del pueblo chino, la mente, la forma de pensar. Entonces tenemos lo material, las costumbres, la cotidianeidad, la vida colectiva y finalmente tenemos el modo de pensar, de concebir una misma realidad de diferentes formas y eso en el proceso de la traducción. Yo creo que es algo que el traductor tiene, está siempre en una encrucijada tomando decisiones, ¿cómo resolverlo?,¿satisfacerte a ti, el lector mexicano y entonces sacrificar el contenido cultural original?, ¿obligarte a ti, el lector mexicano, a que te cultives y aprendas como son los chinos?, ¿a costa de qué? A costa de interrumpir un cuento fluido para poner una nota de pie de página, a nadie nos gustan las notas cuando leemos literatura, ¿o buscar una especie de compromiso, buscar algo en medio. Entonces esas son las decisiones que un traductor toma prácticamente con cada palabra que a veces pone en un texto,porque, sobretodo cuando hablamos del chino, mi referencia muy constante para que el público entienda más fácil lo que quiero decir es por ejemplo, cuando tu traduces o lees una novela francesa, inglesa, alemana italiana incluso de los pueblos eslavos, rusa etcétera,  tú no tienes tanta brecha cultural diferente porque ellos también son judeocristianos y ellos también son greco-romanos en términos de una herencia cultural y religiosa la primera ¿no?, entonces tu lees una obra francesa y te dice “Se erigió cual Napoleón” a ti no tengo que decirte quien es Napoleón, pero si te digo de pronto en una novela china “Se erigió cual Liu Zhengzhou“ pues tú no tienes idea quién es él entonces ahí es obligatorio un tratamiento cultural o una nota etcétera, pero eso es lo interesante. Finalmente esos ejemplos míos creo que un poco justifican esa gran denominación solamente pragmática más que teórica entre occidente y oriente, aunque no estamos hablando solamente de geografía, estamos hablando simplemente de dos palabras que queremos distinguir algo entre lo que hay mucha distancia, mucha más distancia que entre que será México – España, Italia, Francia, es mucho más grande.

Alejandro Vázquez: Una última pregunta tuvimos la oportunidad de leer los libros que sacó apenas siglo XXI, lo discutimos en la revista y nos pareció genial, la pregunta viene a lo que hace el traductor en este caso,¿es una interpretación o es escribir una obra completamente nueva?

Liljana Arsovska: El respeto al autor, a la idea y a la cultura china es absoluto, es sobretodo reverencial, reverencial sin embargo donde se sacrifican eventualmente elementos culturales, donde yo los sacrifico con facilidad, entre paréntesis, es en la cuestión más básica, la material; vuelvo a decirte,distraerte de una historia amena y sobre todo secuencial, con una nota, por ejemplo dices “Juan comió -que será- mole”, eso se lo llevas a la cultura china, por supuesto que yo quiero que ellos conozcan el mole, pero eso no lo voy a resolver con un asterisco y nota de pie que de pronto distraiga voy a buscar forma, tal vez “Juan comió mole, que era una olorosa salsa con cien tipos de..” agrego algo que permite la fluidez de la lectura y que permite la aclaración para que no quede “mole”así, en el contexto perdido, pero eso no se puede considerar como reescritura total de la obra eso simplemente son técnicas de traducción.

Los cuatro blanquillos

por Víctor Hugo Ávila Velázquez

 

En el comedor principal del señor Raudel estaban sentadas cuatro personas de apariencia menonita, a diferencia de que éstas no estaban amarillas, sino más bien blanquillas.

En torno a la mesa, de izquierda a derecha, se encontraba un señor que bien aparentaba la jovialidad de un hombre de veinte años. A su lado estaba una mujer grotesca con rudísimas muecas, ella, supuso el señor Raudel, era la esposa. Después se encontraba un niño un poco crecido para la edad que aparentaba y a su lado una vieja horrible, suponiéndose que era la suegra para cualquiera de los dos.

Así comenzó la mañana para el señor Raudel, no sabía bien por qué aquellos inquilinos estaban desayunando en su comedor, pero su esposa, gustosa, dejaba los frijoles en la mesa. Ellos no titubearon y con un enorme deseo tomaron ventaja de las tortillas, las llenaron con frijoles, queso fresco y una salsa de molcajete. No esperaron platos ni cubiertos, sólo así y ya. Masticaban con un ruido violento; agarrando su taco con una mano y con la otra usándose como plato. Uno que otro fríjol saltaba, rebotaba en  su mano-plato y caía en la mesa, dudando si finalizaba su movimiento hasta el suelo o acababa cerca de la comida del señor Raudel que expresaba sus pensamientos con una mueca soñolienta. Toda la escena se detuvo y el señor Raudel se despertó estremecido.

– Mariana, despierta, he vuelto a soñar con esos menonitas, despierta, Mariana.

– Sí… no pasa nada Raudel, duérmete otra vez, mañana hablamos.

El señor Raudel al no poder dormir fue hacia su comedor. Lo miró pulcro y regresó a la cama cuando, justo en medio de su cuarto, pasó un ratón con los cachetes llenos de frijoles, y en el camino, había dejado unos cuantos para una segunda vuelta, que ya no era muy probable porque acababa de ser descubierto por el señor Raudel con una mueca soñolienta que se acababa ahora y empezaba el sentimiento de un ansia con un escalofrío.

Algo sobre la comida [1]

Robert Walser

Traducción de Erasmo W. Neumann

 

No hay que pensarlo demasiado antes de comenzar a escribir un bosquejo. Toda suerte de afables ideas podrían desaparecer para nunca vérselas de nuevo. Por otra parte, aconsejo no acobardarse ante los meses, incluso años, de procrastinación, pues hay en la espera algo en sumo formativo y educativo.

Hoy disertaré sobre la comida, que es necesidad y a la vez puede ser placer.

De inicio, una manzana me parece comestible, si bien temo por un diente cuando la muerdo. Prefiero comerla cocida antes que en su estado natural.

Las peras son exquisitas y suculentas. Con las nueces soy cuidadoso, y por ello quiero decir que las pico bien para intensificar su sabor.

El pan es tan nutritivo como delicioso, si se lo modera. A mi parecer, un pedazo de chocolate puede reemplazar una taza de café.

Llega el turno de la carne que, como es natural, por supuesto, resulta maravillosa. El pescado horneado sí que va conmigo. La ternera y el cordero, cada uno por su cuenta, pueden ser bastante apetitosos.

Las remolachas son rojas, las espinacas y la lechuga verdes, al igual que los guisantes, que quizá prefiera por sobre todos los vegetales. Al pollo en salsa puedo recomendarlo como algo tierno.

Sin embargo, el rosbif asado con esmero me revitaliza en grado sumo. Tengo una especial predilección por la col agria con salchicha.

No dudo en declarar al arroz uno de los más agradables alimentos. De ninguna manera considero indispensables a los espárragos; como sea, los aprecio cual manjar y mucho estimo su digestibilidad.

Toda persona sensible elogia con sinceridad un plato de sopa. Con las cerezas y chabacanos hacemos pasteles.

Los alimentos los tomamos ya sea en casa o en un restaurante, y traemos a colación diferencias que no necesariamente son relevantes.

En donde sea que comamos, observamos ciertos preceptos útiles, aprendidos de la experiencia. Por ejemplo, la pizca de cortesía con que nos sentamos a la mesa y que se compone, entre otras cosas, de nuestra satisfacción con la cantidad y calidad de los platillos.

El tratar los alimentos con atención aumenta su valor.

 

[1] Título original: “Etwas übers Essen”. 1932-1933.

La pintura especular de Albisua

por José Luis Dávila

Cada día, sin saber reconocerlo, nos buscamos en aquello que nos rodea, como si las cosas que componen al mundo pudiesen regresar la imagen que somos mientras pasamos frente a ellas, como si en ellas quedara la impronta de dicha imagen, sobrepuesta una y otra vez, en un juego especular para que al final se logre dar cuenta del paso de las edades, así marcando un sendero que conduzca, otra vez sin saber reconocerlo, a aquello que somos finalmente, es decir, al momento justo del ahora que se vive por tan sólo un instante y se transforma en otro y otro y otro, sin descanso pero sin reflexión del mismo proceso.

Sin embargo, cuando nos hacemos conscientes de dicho proceso es que hay, inequívocamente, oportunidad para construir un significado propio de cada paso que se ha dado, de cada vez que se ha tenido que adaptar algo o que desechar, un significado responsable de aquello que se ha vivido. Es bajo estos términos que Fernando Albisua presenta en Get Galería la exposición Laberinto de emociones: Espejo del alma, una muestra del trabajo que durante su carrera como artista ha desarrollado la presencia de la vivencia cotidiana transmutada en piezas que denotan cuestionamientos personales y hacen que el espectador se sienta implicado desde su experiencia; las obras de Albisua son, en este sentido, catalizadoras de la experiencia del otro, brindan la posibilidad de establecer un diálogo en el que la presencia del objeto no le dice al que la ve, sino que espera ser dicha por éste.

El punto cumbre de esta nueva exposición es, quizá, la presencia del compromiso del artista con su obra misma, el relato que se arma alrededor de la secuenciación de las piezas y la construcción del espacio que se logra como un recorrido de etapas y las decisiones que se tienen que tomar en ellas; como su título lo anuncia, la exposición es un espacio de búsqueda al centro, de hallazgo en la confusión y de encuentro con aquello que somos mientras lo somos, mientras el espejo nos puede devolver la mirada.

Blind Spots, la mirada de Robert Weissenbacher

por José Luis Dávila

No encuentro mejor manera de decirlo: Robert Weissenbacher es un sujeto excepcional que se merece, como pocos, el denominativo de artista. Quizá sea que en su obra no hay pretensiones de más, ni rodeos, ni superficialidades. Cada una de sus piezas llegan directo a lo que quieren tratar, temas que surgen de una reflexión en el sitio, de la cultura y las experiencias que ha adquirido durante su estancia en México.

Así, Blind spots, la muestra que se puede ver en Galería Liliput, es un recorrido de los últimos tres meses del artista, de las personas y los lugares, por ejemplo, pero también del choque cultural que le ha supuesto el viajar, tanto fuera de su geografía habitual como fuera de su zona de confort creativo. Robert logra hacer que sus pasos se vean reflejados en los lienzos y provoca interpretaciones personales en los espectadores, quienes se podrían cuestionar la pertinencia de elementos como los ángeles o las máscaras, propios de la localidad, en un artista que se encuentra elaborando las piezas de manera constante y específica para el lugar en que se encuentra.

De tal modo, Blind spots da la sensación de ser una exposición de miradas que observan y son observadas, de espejos en los que uno se puede encontrar dentro de los trazos y sus formas, desentrañando a quienes habitan esos puntos ciegos de nosotros mismos, eso que no quieren ser observados ni siquiera por sí mismos.

Link al sitio web de Robert Weissenbacher: http://robert-weissenbacher.eu

Espacio y ausencia: Cándida Höfer en México

por José Luis Dávila

Me gusta pensar en los lugares cuando están llenos. Me gusta pensar ahí porque, precisamente, están llenos. Es una dinámica extraordinaria. Las personas que transitan los espacios aportan sentidos nuevos con cada paso que dan. Pero también me gusta pensar ahí porque los imagino vacíos, porque entre el estruendoso y repetitivo cuchicheo se cierne un silencio implícito de la arquitectura, la piedra y el metal tienen una voz en h, una aspiración fonética que resulta fundacional para que llegue a haber la construcción de un lugar.

Es así que Cándida Höfer nos trae al Museo Amparo una exposición de eso, de la vacuidad del espacio mexicano que se presume siempre habitado, siempre repleto. Sus fotografías son un esfuerzo objetivista de apreciar la esencia primaria de los recintos que a diario concebimos como artificios funcionales, elementos que no apreciamos por la rapidez con la que los cruzamos.

Cándida Höfer en México - Fotografía por Job Melamed
Cándida Höfer en México – Fotografía por Job Melamed

Es, pues, una forma de acercarse a aquello que creíamos conocer y que en la frontalidad de las imágenes devela detalles de los que el ojo cotidiano no se percata; una exposición de la presencia del espacio en la ausencia de los que lo armamos.

Dos poemas de Tomás Sánchez Hidalgo

Por Tomás Sánchez Hidalgo

Sirios

Esquivaron el Final, pero también su propia tierra

(tierra sin raíces,

sin pueblo),

las auroras que los persiguieron,

cieno el color del corazón en octubre.

Transparencia en el sector financiero, claro.

Y hoy no llevan micro,

acaso un pincel.

azul para expresar su pena,

azul después para dar temple al caos,

azul cierre para despejar el cielo de nubes grises.

Admitiendo, para entonces,

un súbito viraje al suelo:

habrán de pintar, también,

niños que jugaban con las llamas.

 

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Apprentices

(A los caballos los matan, ¿no?)

Llueve.

En Chicago hace menos veinte grados.

Es un problema extensible a Nueva Inglaterra.

Llueve.

Sospechamos la existencia de un paisaje lunar,

muy lejos, al sur,

más allá del horizonte

(donde nuestras fincas azules

limitan también con la NASA):

sonidos a las tres de la madrugada,

procedentes de autopistas acaso invisibles,

escenario, hoy,

del traqueteo de cascos de los caballos:

se oye todo, en una alucinación muda,

y, en este western,

surge el milagro de la vida:

aquí, en el sur, también llueve,

y, en paralelo,

percibes igualmente cómo brota, de este suelo azul,

el agua nocturna.

Los caballos beben entonces deprisa,

entre destellos,

en un entorno mágico.

Y ¿llegan a echar de menos? el calor extremo,

y relinchan;

un tiempo después, de nuevo su trote:

han de volver a la luna.

Las lluvias han sido constantes,

durante toda la jornada,

sobre todo por la tarde

(es necesario, en esta frontera,

el uso de cadenas.

Y de un Muro,

¿no?).