Archivo de la categoría: Tragalibros

Recomendaciones desde Editorial Sexto Piso

Era la guerra de las trincheras, la mirada de Tardi sobre la primera gran guerra

Jaques Tardi - Imagen pública
Jaques Tardi – Imagen pública

La guerra, ese horror que mantenemos como parte de la cultura, siempre sobrepasa a los hombres que participan en ella. Es un monstruo que devora sin piedad y por completo, se desplaza por los campos, acompañado de la muerte, quien va recogiendo los desperdicios que quedan atrás. Y con todo eso, es necesario recordarla de cuando en cuando, por terrible que sea, para entender por qué no debe permitírsele volver, por qué nadie debería ni siquiera mencionar su nombre.

Era la guerra de las trincheras - Ilustración
Era la guerra de las trincheras – Ilustración

Jaques Tardi lo sabe, esa parece ser una de las razones para que de su pluma brote Era la guerra de las trincheras, editado por Sexto Piso, una historieta que narra el lado francés del gran evento bélico que inauguró el siglo XX: la Primera Guerra Mundial. Tardi se enfoca en contarnos el punto de vista de los soldados como si fueran fragmentos de una granada que nos explota en la cara para enterrársenos en los ojos.

Más que nada, el libro se centra en historias cortas de hombres diminutos que se encuentran perdidos y tienen por delante un coloso sediento de su sangre, implacable y furioso; historias, pues, que a todos nos podrían ocurrir si tuviéramos que hacernos cargo de una guerra nueva.

Era la guerra de las trincheras - Portada Sexto Piso
Era la guerra de las trincheras – Portada Sexto Piso

Además, lejos de toda consideración sobre el tema del libro, éste valdría la pena sólo por las ilustraciones que hace el autor sobre la forma descarnada que tienen los conflictos de esta naturaleza, acercándolo más a ser un libro de artista que una historieta común, un compendio de la vida diaria de las tropas más que una herramienta para conocer la historia. Es un libro necesario que no puede faltar en cualquier biblioteca personal.

Era la guerra de las trincheras - Ilustración
Era la guerra de las trincheras – Ilustración
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Acontecimiento, de Slavoj Žižek

Slavoj Zizek - Imagen pública
Slavoj Zizek – Imagen pública

Existen eventos que dejan marcas atemporales, marcas fuera de cualquier cicatrización. Esto es lo que se ha definido desde Hanna Arendt como un <<acontecimiento>>, un suceso que parte al mundo conocido para situarlo frente a un cambio modificador de lo que se sabe sobre la realidad, es decir, un  agente transformador que se presenta para desestabilizar lo conocido desde su condición de novedad.

Esta misma idea es la que Slavoj Žižek desglosa en su reciente título publicado por Sexto Piso, Acontecimiento, en el cual postula sus ideas sobre este concepto del que se dedica a hacer no una clasificación sino una descripción de las distintas categorías que integran lo que él llama acontecimental: es un paseo por las diversas concepciones que se tienen y han tenido nutrias con ejemplos de la cultura popular, transitando de las generalizaciones sociales a las percepciones individuales.

Acontecimiento - Portada
Acontecimiento – Portada

Cabe mencionar que desde hace años Žižek es uno de los filósofos más conocidos, tanto por su estilo sencillo y desenfocar los temas del punto de vista academicista para llevarlo a un lenguaje que permita el acercamiento de cualquiera a la labor de generar ideas, convirtiéndolo en un pensador no limitado a los entendidos de la materia, capaz de sensibilizar a todos sobre su posición en el mundo.

Acontecimiento es un libro que debe ser leído para entendernos un poco más, para reconocer esos momentos que nos han marcado y cómo es que tales marcas también están en nuestro entorno, a su manera en cada cosa.

Jacobo Reloaded, una lectura para transmutar(se)

Jacobo Reloaded - Portada
Jacobo Reloaded – Portada

por José Luis Dávila

La historia de una historia de una historia. Mario Belllatín presenta en Jacobo Reloaded un muy particular juego de matrioskas, narrando cómo un sobrio Joseph Roth escribe La Frontera, un libro perdido e incompleto del cual sólo dos editoriales alemanas poseen algunos fragmentos por medio de los cuales Bellatín ha podido reconstruir la historia de Jacobo Pliniak, misma que el narrador encuentra muy parecida a la vida de su abuelo.

¿Enredado? Tal vez. Esta novela podría ser para muchos una obra de difícil comprensión, pero la verdad es que no tiene mucho de complicado. La prosa de Bellatín es clara como el agua en la cual su protagonista lava sus pecados cada mañana, haciendo que todos los lectores puedan disfrutar de las transmutaciones que sufren tanto personajes como el texto mismo, sin perder el hilo de los sucesos.

Asimismo, parecería que al tiempo de tal claridad deja espacio para la reflexión profunda sobre temas como los límites de la literatura y las nuevas propuestas para hacerla y leerla, aunque los momentos en que se notan estas implicaciones resultan más una sátira para aquellos que buscan en las novelas un más allá intelectual que desemboque en palabras rimbombantes, ilusiones teóricas que sus mismos artífices, descaradamente, admiten, como cuando dentro de esta novela se menciona que Mario Bellatín (el Mario Bellatín de la narración) genera una teoría que él sabe fundada en algo inexistente.

Jacobo Reloaed , ilustración de Zsu Szkurka
Jacobo Reloaed , ilustración de Zsu Szkurka

Por otro lado, es más que necesario mencionar a las ilustraciones que acompañan al texto, hechas por la dibujante húngara Zsu Szkurka, quien plasma en impactante blanco y negro los momentos y escenarios donde se desarrolla la novela, complementando el texto de Bellatín a la perfección, usando trazos cambiantes siempre, mutantes como la novela a la que se integra.

Jacobo Reloaded es, pues, una novela de la transfiguración y transmigración a través de los tiempos. El tiempo de lo contado y el tiempo de lo leído se funden para una experiencia en la que son las mutaciones del texto lo que genera la novela en sí. Una historia que es una historia de otra historia. Mario Bellatín se posiciona a la vanguardia de las formas con su nueva novela, porque si acaso ya no hay nada nuevo por narrar, hay muchas mutaciones de la palabra por explorar, y ésta es una de ellas.

Nace la colección Poesía Sexto Piso y presentan Alfabeto, de Inger Christensen

Portada Alfabeto - Sexto Piso
Portada Alfabeto – Sexto Piso

En un mundo en el que la literatura y el arte se han vuelto un simple divertimento, y han perdido su antiguo peligro y su capacidad de subversión; en un mundo en el que gobierna la usura y la avidez por el dinero, y que se empeña cada día, con ceguera, en la destrucción moral y física del hombre; en un mundo en el que la palabra bondad sufre el escarnio de todos, donde aún en los ámbitos más cultos y responsables, como el editorial, se han impuesto como única meta el pragmatismo y la utilidad, ¿por qué insistir en la poesía?, ¿por qué publicarla?, ¿por qué defenderla? O, como se preguntó Hölderlin: ¿Por qué poetas en tiempos de miseria?

Tal vez la defensa de la poesía hoy puede resultar inocente, gratuita, infantil, irresponsable. Pero nos parece aún más inocente, gratuito e irresponsable no defenderla. Porque creemos que los poetas son los únicos que hoy, en estas circunstancias, pueden prestarnos ayuda. Porque traer a la memoria la gracia y la bondad, olvidadas desde hace mucho tiempo, implica riesgos, los más altos, y alguien tiene que asumirlos. Porque los actos gratuitos e irresponsables son los más hermosos. Porque es necesario defender, reconocer, y creer en la belleza. Porque para terminar con la miseria material hay que vencer antes la miseria del alma. Porque un poema es una de las pocas formas que le quedan al hombre de combatir la servidumbre, y a los poderes que exigen la dominación de su cuerpo y su conciencia. Porque hay quienes nunca renunciarán a su batalla por otra forma de vida, más hermosa, más intensa, más justa. Porque la poesía es un salto mortal o no es nada. Porque es un refugio contra el dolor. Porque un poema es una de las pocas cosas en el mundo por la que vale la pena arriesgarlo todo. Porque es una de las formas más altas del amor.

Esta es nuestra carta de creencia, y pensamos que muchos de vosotros la comparten y se reconocen en ella, que no estamos solos, que hallaremos manos dispuestas a construir, con nosotros, ese momento privilegiado, ardiente, luminoso, en el que la muerte y el tiempo se suspenden, y que sólo ocurre cuando un ser humano se encuentra y se reconoce en un poema.

Gracias por ayudarnos a defender ese instante, y a hacerlo perdurable.

Inger Christensen - Imagen pública
Inger Christensen – Imagen pública

Alfabeto es uno de los libros esenciales de la poesía europea del siglo xx. Hasta hoy era, de forma incomprensible, inédito en nuestra lengua. Es un largo poema cuya forma sigue dos principios de composición. El primero es la secuencia de Fibonacci. Es decir, cada verso es la suma de los dos precedentes: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13… El segundo es el alfabeto. Cada poema, y las palabras que utiliza, sigue el orden de las letras: a, b, c, d, e. Sin embargo, bajo esta forma aparentemente estricta, hay lugar para el azar.

Como en una de las más antiguas tradiciones hebreas, Christensen juega con la materia misma con la que está construido el mundo: las letras, y su misterioso orden. Con ese magma informe y primigenio, recrea el mundo y su destrucción. Verso a verso, letra a letra, va moldeando cada una de las cosas que lo pueblan –el amor, la infancia, la vejez, el olvido, el odio, la muerte, la memoria– hasta que el árbol de las palabras, el árbol de la vida, surge, hermoso e indemne, ante nosotros. Al final, como los vocablos mismos, todo desaparece en un soplo. En los labios no nos queda más que la fragilidad de la vida y de las palabras, y la certeza de que una magia, oculta y aún nombrable, habita en ellas.

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Sobre…

Inger Christensen nació en 1935 en Vejle, y murió en 2009 en Copenhague. Fue poeta, novelista, dramaturga y ensayista. Su obra, considerada la cumbre de la poesía danesa del siglo xx, marcó profundamente toda la literatura escandinava. Fue mencionada, durante años, como una firme candidata para el premio Nobel. Realizó obras en colaboración con diversos músicos y artistas visuales. Recibió numerosos premios, entre ellos el Premio Nórdico de la Academia Sueca, el Premio Siegfried Unseld, el Gran Premio de la Bienal Internacional de Poesía, el Premio Austríaco de Literatura Europea, el Premio Americano y el Premio Europeo de Poesía. Fue miembro de la Real Academia Danesa, de la Academia Europea de Poesía y de la Academia de las Artes de Berlín. Su obra ha sido traducida a más de treinta lenguas.

Lilia Prado superestrella (y otros chismes), de Ulises Carrión

Lilia Prado superestrella - Portada
Lilia Prado superestrella – Portada

¿Puede el chisme ser uno de los soportes del arte? ¿No hay en la manera en que se propagan los rumores una suerte de modelo formal de cómo se difunden y afianzan las obras artísticas? En la década de los años ochenta, Ulises Carrión completará el giro hacia una idea de arte posestético comprometido ya no con la autoría individual ni con la materialidad de la obra, sino con la pregunta de cómo incidir directamente en la cultura. Aunque ese giro hacia las prácticas colectivas y las redes de participación —en detrimento del viejo sueño de reflejar “mundos personales”— ya se había iniciado con el archivo-galería de Other Books and So y su experiencia con las posibilidades erráticas del arte correo, en la última década de su vida Carrión (San Andrés Tuxtla, 1941− Ámsterdam, 1989) echará a andar proyectos que involucran y afectan el entramado social y amplían y agudizan el cuestionamiento sobre los límites del arte.

A través de experimentos con chismes sembrados y el uso del teléfono como vía de desinformación, o a través de festivales de cine cuyo fin es desnudar los mecanismos por los cuales el Gran Monstruo impone sus símbolos y los hace prevalecer en el imaginario, Carrión se revelará como un artista “contextual” (más que conceptual), interesado en la dimensión aleatoria, accidental, colaborativa y al cabo política del arte. Lilia Prado Superestrella (y otros chismes), además de que recoge sus proyectos más relevantes de este periodo, incluye el “Diario de Ulises Carrión en México”, un recuento crítico e implacable de su regreso al país que, después de cerca de tres lustros de vivir en Holanda, alejado del mundo de la literatura, significará también una vuelta inusitada y audaz —una vuelta de tuerca— a la narrativa.

Ulises Carrión - Imagen pública
Ulises Carrión – Imagen pública

Sobre el autor

ULISES CARRIÓN (San Andrés Tuxtla, 1941− Ámsterdam, 1989) fue teórico de arte y escritor post-literario; un creador de contextos complejos y teorías visionarias que se adelantó incluso a los escritores conceptuales. Aunque publicó dos volúmenes ortodoxos de cuentos, La muerte de Miss O y De Alemania, a principios de los años sesenta abandonó la literatura y, de paso, el país. En Ámsterdam, además de crear un sistema postal alternativo y de impulsar una serie de proyectos colectivos que propiciaban lo errático y lo errante, Carrión escribió una serie de textos lúcidos y pioneros sobre las distintas prácticas articuladas por el arte correo, donde revelaba la importancia de esa vía de (contra) comunicación estética y planteaba de forma embrionaria preguntas sobre lo que se volvería común con el advenimiento de internet: apropiación y copy-paste, fiebre epistolar y buzones de alter-egos, interactividad y forwards, anonimato y promiscuidad iconográfica.

Virginia Woolf: Las olas

por Emanuel Bravo Gutiérrez

Un amigo me comentó una vez que Virginia Woolf era como el mar, era hermoso pero profundo y era fácil perderse en él. Era un comentario bastante atinado, leer a Woolf es parecido a surcar un mar, te puedes sumergir de forma plácida en su superficie y aguardar a que te lleve la deriva hacia ningún destino sin esperar nada más. Pero como todo mar, Woolf tiene sus tormentas llenas de furia incontenible, el fragor de su tempestad es inabarcable y en el palpitar de sus olas se esconde la melodía monocorde del infinito.

Virginia Woolf - imagen pública
Virginia Woolf – Imagen pública

Las olas (publicada en Tusquets Editores) es el título de la séptima novela de la escritora inglesa Virginia Woolf. Desde la fecha de su publicación en 1931 sorprendió a la crítica por el nivel de experimentación al cual llega. La técnica del flujo de conciencia que la autora ya  había utilizado en su novela Mrs. Dalloway, en esta obra es llevada a un siguiente camino. Los hechos narrados y la narración como tal queda en un segundo término, se prioriza la prosa, la formación de una conciencia antes que contar una historia.

Seis personajes, seis héroes, seis voces, seis narradores, seis almas, seis formas de entender la realidad, seis formas de vivir la vida. Esto es lo que nos entrega Virginia. La novela se construye a partir de la conciencia de los monólogos de los  protagonistas: Louis, Bernard, Neville, Susan, Jinny y Rhoda. Existe un séptimo narrador que nos presenta la obra y  que relata con gran detalle el curso de un día.

No se relatan vidas, se viven. La novela prioriza el ser, la conciencia más que los acontecimientos, leemos los pensamientos de los personajes, habitamos sus pechos y respiramos el aroma de sus almas. Estos singulares monólogos poseen una gran belleza, incluso en la traducción percibimos toda la delicadeza con la cual Woolf construyó sus frases, más que una novela tenemos en nuestras manos un largo poema a la vida, un largo poema en prosa que rebosa en cada línea del fluir incesante del tiempo. Esta concepción de la novela llevó años después a la autora a concebir la novela de la siguiente manera:

“La vida no es una serie de lámparas dispuestas sistemáticamente; la vida es un halo luminoso, una envoltura semitransparente que nos rodea desde el nacimiento de nuestra conciencia hasta el fin. ¿No es acaso la tarea del novelista coger este espíritu cambiante, desconocido, ilimitado, con todas sus aberraciones y complejidades y con la menor mezcla posible de los hechos exteriores y ajenos?”

Las Olas - Portada en Tusquets
Las Olas – Portada en Tusquets

Seis soliloquios de gran fuerza expresiva cuyo germen encontramos al principio en el “Ulises” de James Joyce, autor que influyó en la poética de Woolf de forma importante.

La vida palpita en cada línea, nos asomamos al abismo del tiempo, del discurrir de los días, irrefrenables sentimos su efecto en la conciencia de nuestros protagonistas que crecen, ven con miradas ingenuas la llegada de la vida que retoña en sus cuerpos y que avanza hacia nuevos caminos que los conducen a la alegría, al odio, al amor, al egoísmo, al orgullo, a la vanidad, a la angustia, a la embriaguez, al tedio, a la reflexión, a la ira, a los celos, a la valentía, a la locura, al suicidio, a la eternidad…

“Un millón de manos cosen, suben cuezos con ladrillos. La actividad es infinita. Y mañana vuelva a comenzar, mañana vuelve a comenzar, mañana damos importancia al sábado. Algunos tomarán el tren de Francia, otros embarcarán para la India. Algunos jamás volverán a entrar en esta sala. Uno morirá esta noche. Otro engendrará un hijo. De nosotros nacerán edificios de todo género, políticas, aventuras, cuadros, poemas, hijos, fábricas. La vida viene. La vida se va” (pág. 132)

Virginia Woolf fue llamada por la crítica francesa como: la fée des lettres anglaises, su prosa de gran belleza abunda en poderosas imágenes poéticas, metáforas con un profundo sentido metafísico, una magia particular, delicada y sutil. “Las olas” es una novela de madurez, sus voces resultan una invocación, un canto ritual moderno, un coro pagano que eleva su plegaria a la vida, esa vida inconmensurable que sobrevive al fin del tiempo, que se eleva grácil más allá de la muerte. 

Yo también me acuerdo, de Margo Glantz

Yo también me acuerdo - Portada
Yo también me acuerdo – Portada

En 1978 Georges Perec publicó un libro llamado Je me souviens (Me acuerdo) compuesto enteramente por breves párrafos que comenzaban con la palabra «Me acuerdo». El libro fue dedicado a Joe Brainard, un artista norteamericano de culto de la segunda mitad del siglo XX que años antes había escrito I Remember exactamente con la misma estructura. Otros grandes artistas y escritores como Pier Paolo Passolini o Zeina Abirached, emularon el ejercicio de contar su vida a través de retazos de la memoria en un libre fluir de ideas, emociones e imágenes que más que tejer un relato, plasman un collage que evoca su vida entera, con sus hondos pasajes y sus triviales acontecimientos.

Yo también me acuerdo es una nueva versión de esta forma de autobiografía tan sui géneris realizada por una de las escritoras y pensadoras más importantes de nuestro país: Margo Glantz. Viajera, grafómana y lectora voraz, Glantz nos ofrece una vista a la punta del iceberg de su memoria. Lo que vemos es un cuadro portentoso que da fe de una mente colmada de vida. El lector tendrá un acceso privilegiado a instantáneas de una existencia febril y exultante, mientras que siente en su interior cómo se inocula la semilla que deviene en un impulso irrefrenable por sentarse frente a una hoja en blanco y escribir la frase «Me acuerdo» para vaciar el contenido de su propia memoria.

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Sobre la autora

Margo Glantz - Imagen pública
Margo Glantz – Imagen pública

MARGO GLANTZ es escritora y viajera. Ha escrito más de veinticinco libros de ensayo y narrativa. Recibió la beca de la Fundación Guggenheim en1996 y dos años después, en 1998, la Rockefeller. Entre 2008 y 2010, el FCE publicó tres volúmenes de sus Obras reunidas, cuyo cuarto tomo está por salir. Ha traducido a Georges Bataille, Tennessee Williams y Michel de Ghelderode, entre otros. Entre los múltiples galardones por su trayectoria se encuentran el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2004 y el Premio FIL 2010.

El arte correo y el gran monstruo, de Ulises Carrión

El Arte Correo y El Gran Monstruo - Portada
El Arte Correo y El Gran Monstruo – Portada

Antes de internet, que de algún modo lo incorpora y rebasa, el arte correo estuvo en el centro de una actividad artística internacional que creía en la colaboración, el intercambio y la participación política.

Ya fuera a través de libros de artista o poesía visual, del arte con sellos de goma o propuestas conceptuales, las últimas vanguardias del siglo xx tuvieron como eje —y muchas veces como origen— las redes efímeras y cambiantes del arte correo, una red marginal de creación que desafiaba las instituciones nacionales y cuestionaba las prácticas y convenciones artísticas. Pese a ser tachado de trivial, el arte correo redefinió la idea de obra colectiva y modificó la labor misma del artista; con su auge, la consabida creación de piezas dio paso a la puesta en marcha de estrategias culturales que subvertían no sólo la estética imperante, sino el orden social.

El arte correo y el Gran Monstruo constituye el segundo volumen del Archivo Carrión, una serie dedicada a rescatar y poner en circulación en el orbe de habla hispana la obra influyente y sin embargo aún en gran parte desconocida de Ulises Carrión. Con la complicidad de Juan J. Agius, anticuario español que conserva los archivos personales del autor, y del escritor Heriberto Yépez, responsable de la traducción y del prólogo. 

Ulises Carrión
Ulises Carrión

Sobre el autor

ULISES CARRIÓN (San Andrés Tuxtla, 1941− Ámsterdam, 1989) fue teórico de arte y escritor post-literario; un creador de contextos complejos y teorías visionarias que se adelantó incluso a los escritores conceptuales. Aunque publicó dos volúmenes ortodoxos de cuentos, La muerte de Miss O y De Alemania, a principios de los años sesenta abandonó la literatura y, de paso, el país. En Ámsterdam, además de crear un sistema postal alternativo y de impulsar una serie de proyectos colectivos que propiciaban lo errático y lo errante, Carrión escribió una serie de textos lúcidos y pioneros sobre las distintas prácticas articuladas por el arte correo, donde revelaba la importancia de esa vía de (contra) comunicación estética y planteaba de forma embrionaria preguntas sobre lo que se volvería común con el advenimiento de internet: apropiación y copy-paste, fiebre epistolar y buzones de alter-egos, interactividad y forwards, anonimato y promiscuidad iconográfica.

Bajo el techo que se desmorona, de Goran Petrović

Bajo el techo que se desmorona - Portada
Bajo el techo que se desmorona – Portada

En una pequeña aldea serbia, durante una tarde dominical del año 1980, alrededor de treinta personajes peculiares se reúnen en el cine Uranija para ver una película. El cine se encuentra en lo que otrora fuera el Gran Hotel Jugoslavija, y su techo está cubierto por un papel tapiz que muestra un cielo estrellado. Tras la Segunda Guerra Mundial y la llegada del comunismo, el hotel es nacionalizado y proyecta únicamente películas soviéticas y yugoslavas. Sin embargo, desde la ruptura entre Tito y Stalin, en el cine se pueden ver películas occidentales, y esa tarde en particular estará marcada por un dramático anuncio que supuso el fin de una era: la muerte del mariscal Tito.

Con este trasfondo, Goran Petrović ha creado un maravilloso microcosmos serbio, retratando personajes que muestran de una manera por demás irónica los anhelos y contradicciones experimentados por la sociedad serbia durante el convulso siglo xx. Nos encontramos, por ejemplo, con un oficial del Partido Comunista que está tan acostumbrado a aprobar las decisiones de sus superiores que levanta el brazo derecho por reflejo. Y, por encima de los espectadores se encuentra el operador del cine, el señor Svabić, que compone su propia película a partir de pedazos de otras películas, hasta conformar una cinta de catorce kilómetros que funciona como alegoría de una sociedad que a lo largo del siglo luchó para encontrar su identidad entre el caos que produjeron los acontecimientos históricos. El cielo estrellado del cine se desmorona, nos advierte Goran Petrović, y con ello anuncia el fin de una era y de un régimen que, para desgracia de la sociedad serbia, daría paso a otra guerra encarnizada, cuya estela de destrucción sigue vigente hasta nuestros días.

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Goran Petrović - Imagen pública
Goran Petrović – Imagen pública

Sobre el autor

GORAN PETROVIĆ nació en 1961 en Kraljevo, Serbia. Estudió literatura serbia y yugoslava en Belgrado. Entre sus principales obras se encuentran Consejos para una vida más fácil, La isla y los cuentos circundantes, El cerco de la iglesia de la Santa Salvación, Atlas descrito por el cielo, La mano de la buena fortuna y Diferencias; las tres últimas publicadas por Sexto Piso y, en el caso de las dos últimas, galardonadas con el máximo reconocimiento de las letras serbias, el premio NIN.

El patrón, de Goffredo Parise

El patrón - Portada
El patrón – Portada

El joven narrador de esta divertidísima novela llega a una gran ciudad para trabajar en una peculiar compañía situada en un palacio de cristal con un techo puntiagudo. El director es el doctor Max, un excéntrico personaje, melancólico, neurótico e iracundo, que dirige su empresa mediante complejos mecanismos psicológicos basados en una premisa muy sencilla: que todos los empleados son objetos de su propiedad, cuestión que el protagonista comprende desde el comienzo: «Mi felicidad me parecía precaria, pero ahora se va consolidando. Lo que me hace feliz por encima de cualquier otra cosa es haberme convertido en propiedad del doctor Max».

En torno al doctor Max aparecen personajes propios de una fábula clásica; su padre, el doctor Saturno, a quien busca reemplazar como jefe de la empresa; su madre, la doctora Uraza, y su prometida, Minnie, quien se expresa con sonidos onomatopéyicos. Asimismo, el doctor Max cuenta con la ayuda de Lotario, el portero, quien administra al joven empleado unas dolorosas inyecciones cuya finalidad desconoce, y de otros empleados igual de fieles, como el doctor Bombolo, Pluto y Goofy.

El patrón es una fábula sobre cómo los seres humanos pueden devenir en objetos al servicio de las empresas, que se comportan como si fueran entidades con vida propia. En este extraño microcosmos dirigido por el doctor Max a través de una mezcla de reglas exóticas y despotismo, el protagonista atestigua su propia transformación hasta convertirse en una simple parte de una maquinaria de gran tamaño que se mantiene funcionando bajo la condición de utilizar a los seres humanos como si fueran partes desechables e intercambiables.

Goffredo Parise - Imagen pública
Goffredo Parise – Imagen pública

Sobre el autor

Goffredo Parise nació en Vicenza en 1929 y murió en Treviso en 1986. Además de su carrera como escritor, trabajó como periodista en medios italianos importantes, como el Corriere della Sera, y escribió grandes reportajes. Entre sus obras destacan El amo, El cura guapo, Don Gastone, Lontano, Silabarios n. 1 y Silabarios n. 2. Esta última fue galardonada con el Premio Strega en 1982. El patrón recibió el Premio Viareggio en 1965.