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Baymax es amor

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

por E. J. Valdés

En el año 2009 The Walt Disney Company compró Marvel Comics y este año la adquisición arrojó como producto Big Hero 6, el más reciente largometraje de Walt Disney Pictures, mismo que viene ligeramente inspirado en el cómic del mismo título publicado por Marvel, el cual, la verdad, no es famoso en México pero forma parte de esta nueva generación de cómics estadounidenses que le tiran más al manga y los motivos orientales que a la clásica historieta de súper héroes norteamericanos.

Big Hero 6 está dirigida por Chris Williams y Don Hall, y es producida por John Lasseter, quien estuvo detrás de clásicos de Pixar como la trilogía de Toy Story y Cars, con todo y sus horripilantes spin-offs. La película nos cuenta la historia de Hiro Hamada, un chico de la ciudad de San Fransokyo (que es como San Francisco pero con Tokyo), quien a sus catorce años es un genio de la robótica que, por consejo de su hermano mayor, Tadashi, deja de dedicar sus talentos a las clandestinas —más lucrativas— peleas de robots y se enrola a la universidad para que su genio contribuya a la sociedad, tal como hizo Tadashi con Baymax, un rechoncho y simpático robot que sirve como asistente médico personal. Poco después, un incendio en el campus cobra la vida de Tadashi y da pie a la desaparición de uno de los inventos de Hiro, quien sospecha que el incidente fue provocado y, junto a un tuneado —aunque muy inocente— Baymax y los compañeros universitarios de su hermano, hace equipo para descubrir quién está detrás de ello.

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

Big Hero 6 es un cañón apuntando directo a los niños con secuencias de acción coloridas y bastante divertidas, elementos y ambientaciones muy manga/anime/video juego y un robot tan cool como adorable que se venderá como sushi en las tiendas esta Navidad. Y les apuesto una Sapporo a que la gente de Walt Disney Pictures ya tiene en mente una o dos secuelas que todo mundo querrá ver, así como toda la parafernalia que acompaña a los lanzamientos de este calibre. Pero eso no quiere decir que sólo los niños la van a disfrutar; los ya-no-tan-jóvenes le encontraremos su peculiar encanto, tanto más si en alguna época de nuestras vidas hemos sido fans de series de robots/mechas como Mazinger Z, Transformers, Macross (Robotech), Gundam, y hasta los Power Rangers (cuando la vean sabrán por qué).

Big Hero 6 - Imagen pública
Big Hero 6 – Imagen pública

Sin embargo, pese a que la experimentada huella de Pixar es muy perceptible, pienso que la cinta tiene sus detallitos, como el hecho de que la trama, aunque bien contada, se antoja predecible, la relación entre Hiro y Baymax no es tan estrecha como la de otras duplas que hemos visto en el universo Disney/Marvel (pienso en Groot y Rocket Raccon, quién sabe por qué), y lo que se supone es un equipo de seis héroes es más semejante a dos estrellas y cuatro incidentales que están allí porque la película se titula Big Hero 6 y no Big Hero 2. Aunque eso sí: amé el personaje de Fred con toda mi alma y yo también quiero ser un dinosaurio-invencible-escupe-fuego-experto-en-artes-marciales cuando sea grande y no un Guardián de la Galaxia. Pero, eh, si dejamos las peccatas minutas a un lado me parece el título animado más disfrutable del año y el principal contendiente al Academy Award en esta categoría (en un año que no ha dado gran cosa en animación, por cierto). A quienes no les gustó Frozen por ser demasiado musical o “para niñas” seguramente les va a encantar, así como a quienes (como yo) amaron Wreck-it Ralph.

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I am Birdman!

Birdman - Imagen Pública
Birdman – Imagen Pública

por E. J. Valdés

Birdman es una de las joyas cinematográficas de este año. Si no la han visto no sé qué hacen leyendo esto: ¡córranle al cine pero YA!

Birdman (The Unexpected Virtue of Ignorace) está escrita, dirigida y parcialmente producida por Alejandro González Iñárritu, uno de los cineastas mexicanos que andan haciendo de las suyas en Hollywood, ¡y de qué manera! La cinta está estelarizada por Michael Keaton (en una de las mejores interpretaciones que ha dado en años), Zach Galifianakis, Edward Norton, Andrea Riseborough, Amy Ryan, Naomi Watts y Emma Stone, y nos presenta la historia de Riggan Thomson (Keaton), un actor venido a menos quien gozara de considerable fama por haber interpretado a un súper héroe llamado Birdman (aunque nada que ver con el de Hanna-Barbera) en una trilogía de películas. A dos décadas de estar en la cúspide, Thomson intenta relanzar su carrera y reinventarse a sí mismo montando una adaptación del cuento What we talk about when we talk about love, de Raymond Carver, en un teatro de Broadway, terreno hostil para una estrella caída de Hollywood que no sólo está fuera de su zona de confort, sino que se ve amenazada por su coestrella, Mike Shiner (Norton), quien no tiene inconveniente en apoderarse de los reflectores para su propio beneficio, y Tabitha, crítica de teatro del New York Times que está dispuesta a destruir la puesta en escena por motivos más que personales. Aunado a esto, el pobre hombre pájaro debe lidiar con su ex esposa (Ryan), su hija drogadicta en rehabilitación (Stone), una novia exigente (Riseborough) y una actriz insegura (Watts), personajes que complican aún más su cruzada por redescubrirse más allá de un traje emplumado y una máscara.

Birdman - Imagen Pública
Birdman – Imagen Pública

Birdman es el proyecto más ambicioso en el que se ha involucrado González Iñárritu, y el que más me ha gustado de su filmografía que, salvo por Amores Perros, nunca me ha convencido del todo (agradezco a los cielos que no aparezca Gael García Bernal). La película es muy diferente a todo lo que está en el cine ahorita y lo que falta por estrenarse, aunque francamente es difícil decir por qué; yo no la encasillaría como comedia negra, ni drama, ni historia de auto-descubrimiento pues, aunque tiene algo de todo eso, se siente como algo aparte. Creo que eso es lo que más me ha gustado. El guión es inteligente, aunque tampoco me pareció tan chido como todo mundo comenta, y considero que lo más loable son las interpretaciones de Keaton, Norton y Stone, así como el trabajo de cámaras de Emmanuel Lubezki; visualmente, Birdman es preciosa, y las tomas están engarzadas tan ingeniosamente que da la impresión que toda la película se filmó sin cortes. En serio: es una cosa fantástica.

Así que voy a terminar esta reseña haciéndoles tres recomendaciones: vayan a verla, vayan a verla, ¡vayan a verla! Y si ya la vieron, vuelvan a hacerlo.

Lloyd y Harry regresan

Dumb and Dumber To - Imagen Pública
Dumb and Dumber To – Imagen Pública

por E. J. Valdés

En 1994 Jim Carrey y Jeff Daniels estelarizaron una de las comedias más memorables de toda la década: Dumb and Dumber, mejor conocida en México como Una Pareja de Idiotas. La cinta, pese a una recepción un tanto tibia, fue un éxito en taquillas, estableció a Carrey como la súper estrella cómica del momento (ese mismo año hizo The Mask), presentó a Daniels como un actor viable para roles muy distintos a los que acostumbra y catapultó la carrera de los hermanos Peter y Bobby Farrelly, quienes escribieron y dirigieron. Este otoño, veinte años después, Carrey, Daniels y los Farrelly trajeron de vuelta a Lloyd Christmas y Harry Dunne en Dumb and Dumber To, secuela no muy esperada tomando en consideración que la serie animada que se desprendió de la película en 1995 y la precuela de 2003, Dumb and Dumberer (de la cual lo único bueno fue Rachel Nichols), fueron desastres apocalípticos. De hecho, Dumb and Dumber To pintaba mal desde los avances, sin embargo, las sorpresas son numerosas en esta vida y, a riesgo de que me apedreen, escribiré que esta cinta me gustó y me hizo reír bastante.

Seguro están preguntándose: “¿cómo es posible, Erasmo, si la crítica en general la ha apaleado?”. Mi respuesta obvia es: soy fan de la primera. Me encanta. Sus repeticiones en el cinco acompañaron mi adolescencia. Y Dumb and Dumber To es un filme pensado para los fans del original, al grado que me atrevo a afirmar que quienes no disfrutaron aquél tampoco lo harán con éste. Pero para quienes sí, de esto va: veinte años después de la aventura en Aspen, Harry rescata a Lloyd de un hospital psiquiátrico donde permanecía internado, catatónico, luego de fracasar en su intento por conquistar a Mary Swanson. Harry revela a su viejo amigo que está enfermo y que morirá pronto a menos que le trasplanten un riñón. Nada ingenuos, acuden con los padres de Harry, seguros que uno de los dos donará gustoso el órgano, sólo para descubrir dos cosas: que Harry es adoptado (y no se había dado cuenta) y que veintidós años atrás engendró una hija que fue dada en adopción y ahora puede ser su salvación. Así, ambos se embarcan en una travesía por Estados Unidos para encontrarla, involucrándose de paso en una conspiración para robar millones de dólares y un misterioso paquete que podría cambiar el destino del mundo.

Dumb and Dumber To - Imagen Pública
Dumb and Dumber To – Imagen Pública

Dumb and Dumber To es una película que, pese a apostar a la nostalgia como herramienta de ventas, viene cargada de humor, aunque, eso sí, del mismo estilo que su antecesora: bobo, infantil, estúpido e inocentón a ratos. De hecho, Peter Farrelly es bastante atinado cuando dice que esta secuela es “lo mismo y más”, pues el guión sigue básicamente la misma fórmula: un misterio, un viaje por el país, matones a sueldo, ridículas fantasías, y un romance imposible que separa y posteriormente une a los amigos (hagan de cuenta como Blues Brothers 2000, que es una copia al carbón de la primera). Yo diría que original y secuela están muy a la par en calidad, aunque Dumb and Dumber tuvo mejor banda sonora (o depende qué tan fans sean de Empire of the Sun, quienes hacen la música de ésta).  Se las recomiendo si les gustó la primera, si andan de humor muy simplón o si nomás quieren darse un taco de ojo con Rachel Melvin. De allí en fuera, mejor métanse a ver Birdman.

Jim Carrey y Jeff Daniels - Imagen Pública
Jim Carrey y Jeff Daniels – Imagen Pública

Bonus cultural: Jim Carrey y Jeff Daniels no son los únicos actores que regresan del reparto original, pues Brady Bluhm retoma el papel de Billy, el niño ciego a quien venden el periquito muerto de Harry en la primera. ¡Hombre, ésas son ganas de complacer!

I know kung-fu!

John Wick - Imagen pública
John Wick – Imagen pública

por E. J. Valdés

John Wick es la película más rompemadres en la que ha estado Keanu Reeves desde Matrix Reloaded. En serio.

El thriller de acción más reciente de Keanu Reeves está dirigido por Chad Stahelski y lo acompañan en los créditos principales Michael Nyqvist, Alfie Allen, Adrianne Palicki, John Legizamo y WillemDafoe. Y, aunque no lo crean, lo produjo Eva Longoria. Sí: la de Desperate Housewives. … Descuiden, yo puse la misma cara.

Pero bueno, John Wick es un asesino a sueldo retirado tras una muy prolífica carrera al servicio de Viggo Tarasov, líder de la mafia rusa de Nueva York y líder criminal de facto de la ciudad luego de que su matón estrella aniquilara por sí solo a toda la competencia. Cuando la película arranca, John lleva unos años lejos de ese mundo, habiéndolo dejado para sentar cabeza al lado de una mujer cuya prematura muerte lo deja solitario y muy afectado. Pero ella, sabiendo que el mundo de su marido se vendría abajo y que él no tendría más refugio que su Mustang 69 y su pasado violento, le deja un último regalo: una cachorrita llamada Daisy que pronto despierta el lado más blando de un hombre más bien seco. Mas siempre hay un pero, y poco después un grupo de hampones irrumpe en su casa para robarle el auto y, durante el altercado, matan a la perrita y a él lo dejan herido. Esto es más que suficiente para que John vuelva sobre sus propias pisadas y, tras descubrir que el perpetrador del crimen es nada menos que el hijo de Tarasov, emprende una cruzada de venganza contra sus antiguos empleadores. Y vaya que a éstos les preocupa la noticia, pues saben que John Wick es un asesino consumado, imparable, experto en armas de fuego y combate cuerpo a cuerpo, una enciclopedia de la muerte a quemarropa que no se detendrá hasta haber emparejado el marcador. “John Wick will find you and you will do nothing, because you can do nothing”, advierten, y el hombre no decepciona.

John Wick - Imagen pública
John Wick – Imagen pública

Esta película está cargada de acción y drama, sin mencionar esas secuencias hermosamente coreografiadas y violentas que los fans del género adoramos, y que a ratos recuerdan (aunque igual y nomás es la nostalgia) a Neo apaleando a una armada de agentes Smith, aunque con mucho menos CGI, por supuesto. Un enorme plus de esta cinta es el guión, que nos plantea una historia en la cual podemos sumergirnos como espectadores y no solamente una serie de pretextos para llegar s los golpes y los disparos una y otra vez, como sucede en la mayoría de las pelis de acción hoy día. De hecho, por un momento creí que ésta tenía su origen en un cómic o una novela, pero no: es una historia original. Y eso se agradece. El reparto me parece muy bien aprovechado salvo por un par de personajes que terminan no teniendo el peso que uno esperaba, pero en general todo se siente bien logrado y uno sale del cine con un agradable sabor de boca. También con un poco de sangre entre las encías, pero eso también se agradece. En lo personal me ha gustado mucho y los invito a que vayan a verla si la encuentran en exhibición. Será una excelente aventura, como la de Bill y Ted.

John Wick - Imagen pública
John Wick – Imagen pública

De paso, también les recomiendo escuchar Killing Strangers, de Marilyn Manson, tema que suena en la película y formará parte del nuevo álbum del reverendísimo: The Pale Emperor.

Interstellar en tuits

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

por E. J. Valdés

En mi reseña de Interstellar, la más reciente cinta de Christopher Nolan, comentaba que me encantaría conocer la opinión de estudiosos como Neil deGrasse Tyson sobre lo acertado o fantasioso de los eventos que vemos en esta aventura cuántica. ¿Y quién es Neil deGrasse Tyson, para empezar? Bueno, pues uno de los astrofísicos más populares y amigables del momento, a quien quizá identifiquen como el anfitrión de la actual encarnación de Cosmos, informativo científico creado por Carl Sagan el siglo pasado, o, más probablemente, por este meme:

deGrasse - Imagen pór E. J. Valdés
deGrasse – Imagen pór E. J. Valdés

Bueno, pues más tardé en escribir la reseña a que él se pronunciara sobre los aspectos científicos de la película a través de su cuenta de Twitter, tal como hizo el año pasado con Gravity (a la cual señaló buen número de inconsistencias), y aquí les dejo sus interesantísimos tuits traducidos al viejo y confiable español por un servidor. Disfruten.

  • En Interstellar todos los personajes principales, incluyendo los de McConaughey, Hathaway, Chastaine y Caine, son científicos o ingenieros.

  • En Interstellar hay un robot llamado KIPP. Uno de los productores ejecutivos, un físico, se llama Kip. Sólo digo.

  • En Insterstellar, y en el universo real, los fuertes campos gravitacionales disminuyen considerablemente el paso del tiempo relativo a otros.

  • Los satélites GPS, ubicados lejos del centro de la tierra, llevan el tiempo más rápido que nuestros relojes en la superficie del planeta.

  • Los satélites GPS están pre-corregidos para la Relatividad General, permitiéndoles arrojarnos el tiempo a la par de la superficie terrestre.

  • En Interstellar experimentan la relatividad del tiempo de Einstein como ninguna otra película la ha mostrado.

  • En Interstellar experimentan la curvatura del espacio de Einstein como ninguna otra película la ha mostrado.

  • Relatividad. Gravedad. Quantum. Electrodinámica. Evolución. Todas estas teorías son verdaderas, creas en ellas o no.

  • En Interstellar los productores sabían exactamente cómo, por qué y cuándo alcanzarías cero-G en el espacio.

  • En Interstellar observas enormes olas producidas por fuerzas de la magnitud que el orbitar un hoyo negro podría producir.

  • En Interstellar entras a un portal tridimensional en el espacio. Sí, puedes caer desde cualquier dirección. Sí, es un agujero de gusano.

  • En Interstellar recrean la maniobra de acoplamiento en rotación de 2001: A Space Odyssey, pero 100 veces más rápido.

  • En Interstellar, de todos los personajes principales (todos científicos o ingenieros) la mitad son mujeres. Sólo para su información.

  • En Interstellar, en otro planeta, que orbita otra estrella, en otra parte de la galaxia, dos individuos se pelean a golpes.

  • En Interstellar, si no entendiste la física, busca el muy legible The Science of Interstellar, de Kip Thorne.

  • En Interstellar exploran un planeta cerca de un hoyo negro. Personalmente, yo me mantendría lo más lejos posible de los hoyos negros.

  • RECORDATORIO: nunca me pidan opiniones sobre películas nuevas. Todo lo que hago es resaltar la ciencia que se puede o no encontrar en ellas.

Neil deGrasse Tyson - Cosmos
Neil deGrasse Tyson – Cosmos

En adición a estos breves comentarios, posteriormente escribió estos nueve “Misterios de Interstellar”. Bastante sensatos, si me lo preguntan.

  • Si puedes asomar por un teseracto y tocar libros, ¿por qué no sencillamente escribir una nota y deslizarla?

  • Hay muchas más estrellas que hoyos negros. ¿Por qué el planeta idóneo y más similar a la Tierra es el que orbita un hoyo negro?

  • ¿Quién en el universo sabría los títulos de todos sus libros desde atrás del librero?

  • ¿Cómo puede una pick up con un neumático pinchado circular a través de un sembradío de maíz cuyas vainas son más altas que ésta?

  • Si los agujeros de gusano existen entre nuestros planetas, ¿por qué no puede abrirse uno cerca de la Tierra en lugar de Saturno?

  • Debo decirlo: Marte (justo al lado nuestro) pinta más seguro que cualquiera de esos planetas nuevos a los que viajaron.

  • Si puedes resquebrajar tu casco espacial y seguir peleando, el aire del planeta no debe ser tan malo.

  • No puedo imaginar un futuro en el que escapar de la Tierra por un agujero de gusano sea mejor solución que tan sólo reparar la Tierra.

  • En este futuro irreal enseñan cosas acientíficas en clase de ciencias. Oh, momento; eso es real.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

Interstellar; al infinito y mucho más allá

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

por E. J. Valdés

Acabo de ver Interstellar en el cine y lo primero que hice llegando a casa fue sacar bolígrafo y cuaderno y ponerme a escribir al respecto. Y comenzaré diciéndoles dos cosas: Christopher Nolan acaba de dejar a Alfonso Cuarón como un novato y el cine de ciencia ficción espacial tardará un rato en arrojar un título tan deslumbrante como éste. No se malentienda lo de Cuarón; me siento sumamente orgulloso de que dos mexicanos hayan sido reconocidos por la Academia el año pasado —cosa sin precedente— y no solamente disfruté Gravity tanto que la vi tres veces y tengo el blu-ray en algún lugar de la casa, sino que ansío ver qué nos mostrarán a continuación. Pero, francamente, Interstellar se lleva de calle la aventura espacial de Sandra Bullock, tanto visual como narrativamente. Christopher Nolan es, a mi parecer, uno de los directores más ambiciosos en Hollywood hoy por hoy; uno que no escatima en detalles por costosos que puedan ser (vean los “detrás de cámaras” de Inception y The Dark Knight Rises y sabrán a lo que me refiero), y cuyo nombre pareciera dar un toque de Midas al producto que lo ostente; ¡nadie daba un quinto por Man of Steel hasta que pusieron su nombre en el trailer! Este año, él y su hermano Jonathan han escrito y realizado una de las cintas más anticipadas —y en este momento más comentadas— por cinéfilos y críticos, además de una de las más intelectualmente estimulantes, si me lo preguntan.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

Matthew McConaughey, AnneHathaway (mmmm…), Jessica Chastain, Michael Caine y… otro actor… estelarizan esta aventura cuántica de tres horas que, de entrada, nos presenta un panorama que se antoja ajeno: el planeta está enfermo; una plaga ha devastado la flora y la fauna del orbe y dificultado considerablemente la agricultura, siendo posibles cada vez menos cultivos y diezmando la población, y pese a que vemos cosas que deberían resultarnos familiares, como automóviles y máquinas, resulta evidente que todo es distinto; la tragedia no es muy distante en el pasado ni en el futuro y la atmósfera en general hiede a incertidumbre. Cooper (McConaughey) es un piloto retirado que, junto con sus dos hijos y su suegro, se dedica al campo en algún lugar de los Estados Unidos. Tras una serie de acontecimientos que se antojan sobrenaturales, él y su hija, Murphy (¡como Robocop!), descubren por accidente las instalaciones de la aún vigente NASA, la cual ha estado muy activa desde el colapso del mundo planeando un éxodo a planetas que podrían ser el nuevo hogar de la humanidad. Casualmente, tal cosa es posible gracias a un agujero de gusano descubierto en las inmediaciones de Saturno, el cual permite asomar y viajar a un sistema “human-friendly” ubicado en otra galaxia. ¿Y quién se lanzará a explorar estos candidatos? Pues nada menos que Cooper, quien es el elegido para pilotar la misión que llevará a la doctora Amelia Brandt (Hathaway) y otro par de científicos al infinito y más allá. La bronca es que el viaje los alejará de sus seres queridos durante años, si no es que para siempre, y en buena medida ello, así como la supervivencia de la humanidad, dependerá de que aprendan a trabajar juntos.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

Interstellar es una cinta intensa, visualmente muy ambiciosa y bien lograda que da mucho para pensar y discutir (se podría decir que, en parte, debido a ciertos cabos sueltos que se me antojan más como “omisiones deliberadas”) y la cual, estoy seguro, a algunos les recordará mucho 2001: A Space Odyssey y a otros el relato The Last Question, de Asimov. Asimismo, explota bastante este recurso narrativo, muy nolanesco, de mostrar diversas líneas temporales de manera simultanea (como en el clímax de Inception, aunque allí le salió mejor) y teje (o enreda) un buen número de misterios que poco a poco se van despejando… o nublando aún más. Las actuaciones son de primer nivel y, aunque poco o nada sé de física cuántica o viajes espaciales, los temas parecen bien abordados (el manejo del tiempo hasta parece rompecabezas), aunque eso sí, me encantaría conocer las opiniones de estudiosos como Neil deGrasse Tyson o Pablo Lonnie Pacheco.

Interstellar - Imagen pública
Interstellar – Imagen pública

La banda sonora de Hans Zimmer, a quien igual escuchamos en la trilogía The Dark Knight, está de poca madre (¡y no está en Spotify, maldita sea!). Les recomiendo muchísimo la película, pues a mí me fascinó. Nomás les aconsejo la vean en el cine, en inglés, en una pantalla grande y una butaca cómoda después de haber ido al baño, pues aunque las sorpresas son muchas tres horas son tres horas y no se van a querer levantar. Aunque eso igual es relativo. Al verla entenderán.

¿Y qué tal estuvo el concierto de Editors?

Editors - Imagen pública
Editors – Imagen pública

por E. J. Valdés

Bastante chido, de hecho.

Editors es una banda que era virtualmente desconocida en México la primera vez que se presentó en El Plaza Condesa y luego en el Corona Capital del 2011. Tres años después, en contraste, abarrotaron El Plaza con el concierto que ofrecieron para promocionar su más reciente álbum, The Weight of Your Love (de hecho, fue una de las últimas presentaciones de la gira, que arrancó el año pasado). La banda liderada por Tom Smith salió puntual a las nueve de la noche y movilizó a la masa apretujada frente al escenario con “Sugar”, tema con el que vienen abriendo desde 2013, y desataron una marea de gritos y saltos cuando, terminando, sonaron los primeros acordes de “Munich”. Tras recordarnos que las personas son cosas frágiles, la banda nos dejó sentir el peso de su amor con canciones del último disco como “Formaldehyde” y “Honesty”, así como con clásicos del calibre de “Smokers Outside the Hospital Doors”, “An End Has a Start”, “The Racing Rats” (qué rolota) y “Bones”, que fue una locura. Para el encore reservaron una versión acústica de “The Weight” (que en mi opinión suena más chida que la del álbum), “A Ton of Love”, que me parece la mejorcita de un disco más bien débil, y cerraron la noche con la obligatoria: “Papillon”, que nos tuvo grite y grite, brinque y brinque.

Tom Smith - Imagen pública
Tom Smith – Imagen pública

Editors es una banda que prende muchísimo más en vivo que en las grabaciones (que de pronto parecieran injustas), y aunque lo que en realidad pesó en The Weight of Your Love fue la ausencia de Chris Urbanowicz, siguen ofreciendo un excelente show que sólo podría estar mejor si durara más. Las rolas que extrañé de la gira pasada fueron “Camera”, que suena chidísima en vivo al igual que “In This Light and on This Evening”, y mis dos favoritas: “Fingers in the Factories” y “Fall”, aunque ésta ya nunca la tocan en sus conciertos (es un bonito sueño guajiro, sin embargo).

Editors - Imagen pública
Editors – Imagen pública

Ahora, este concierto dejó una enseñanza adicional, y es que la banda que les abrió, los venezolanos La Vida Bohème, tienen material muy interesante que les recomiendo escuchar (está en Spotify y YouTube). ¡Qué hermoso escándalo el suyo!

Ha vuelto. Y de qué manera.

Timur Vermes - Imagen pública
Timur Vermes – Imagen pública

por E. J. Valdés

Me gustan mucho los libros que me sorprenden, así como aquellos que, de una u otra manera, parecer buscar activamente que les lea. Er Ist Wieder Da, de Timur Vermes, es uno de ellos; le topé primero el año pasado en un buen número de librerías mientras viajaba por Alemania, en las cuales se podía ver su minimalista aunque muy ingeniosa y simpática portada al por mayor. Y precisamente al ver esa cubierta en ese país no pude sino preguntarme: “¿de qué va este libro?”. Cuestión que no encontró respuesta en ese momento, pues no hablo alemán (aún), y misma que, admito, quedó relegada al cuarto plano hasta que, hace unas semanas, paseando por la terminal A del Aeropuerto Internacional de Monterrey, me puse a husmear entre los libros de una tienda y le vi de nuevo, traducido como Ha Vuelto. Timur Vermes. Y la única copia. Sin pensarlo dos veces, hice como la changa que dijo “matanga” y me lo llevé a casa. Y su lectura, “en verdad os digo”, ha sido algo maravilloso que me ha dejado muy, muy claro por qué esta novela fue el fenómeno literario de 2012/2013 en Alemania, donde, dato curioso, se vendía originalmente en €19.33 en alusión al año en que Adolf Hitler ascendió al poder.

Ha Vuelto es la primera novela que Timur Vermes publica bajo su verdadera identidad y parte de una hipótesis bien interesante: ¿qué daño podría hacer hoy Hitler? Al comienzo de esta historia, el Führer despierta súbitamente en un baldío del centro de Berlín con el mismo uniforme que vistiera en el búnker en 1945 y, eso sí, con el aroma de la gasolina impregnado por todo el cuerpo. Confundido, tras una jocosa serie de peripecias descubre que es el verano de 2011, que Berlín es una ciudad llena de vida, que Europa está en paz y que Alemania es gobernada por una mujer. Gracias al apoyo de personas que saben que, pese al parecido, no es posible que él sea él (y a Wikipedia), Hitler se acopla al ámbito mediático del siglo XXI y desde allí emprende una divertida carrera de vuelta a la política.

Ha vuelto, de Timur Vermes - Portada
Ha vuelto, de Timur Vermes – Portada

Esta simpatiquísima novela ha dado mucho de qué hablar en Alemania, tanto a favor como en contra, y más allá del humor y la fantasía presenta una sátira del mundo de la imprenta y la televisión contemporáneos, la política, la economía y la manera en que la vida sobre la Tierra se ha transformado en los últimos sesenta años; Hitler mira con desconcierto cómo es que nos la pasamos inmersos en las pantallas de teléfonos que ocupamos para todo menos para hacer una llamada, cómo el capitalismo y la globalización han hecho del desempleo algo cotidiano, cómo los alimentos industrializados han reemplazado las comidas caseras, cómo los inmigrantes trabajan por salarios propios de la Gran Depresión y… Bueno, cómo el mundo entero está patas arriba. El Hitler de Vermes es reflexivo, astuto pero también un poco despistado, siempre elocuente y hábil en su trato con personajes de la contemporaneidad alemana. Vale mucho la pena le busquen y le lean, no se van a arrepentir. La edición en castellano la publica Seix Barral.

La dictadura… ¿perfecta?

La Dictadura Perfecta - Imagen pública
La Dictadura Perfecta – Imagen pública

por E. J. Valdés

Luis Estrada es de esos cineastas contemporáneos que se han atrevido a hundir el dedo en las llagas del pueblo mexicano y nos ha hecho reír, suspirar, llorar e indignarnos… Cosas para las que los hijos del águila y el nopal somos re buenos, la verdad. Aún tenemos muy presentes sus cintas La Ley de Herodes, cruda sátira de la maquinaria priísta que sexenio con sexenio arroja locos como el presidente municipal Vargas, o El Infierno, filme aún más crudo que presentó la realidad del narcotráfico y el sexenio de Calderón en pleno festejo del “bicentenario” (y lo escribo entre comillas porque éste no será hasta el 2021). Este otoño, a dos años de la controvertida elección presidencial de 2012 (aunque, vamos, ¿cuál no lo ha sido?), Estrada nos presenta La Dictadura Perfecta, sátira de título engañoso, pues más allá de centrarse en las sucesiones presidenciales que tuvieron al PRI siete décadas en el poder se enfoca en un elemento poderosísimo de la maquinaria “democrática” de nuestro país: la televisión. Damián Alcázar es la estrella (mas no el protagonista) de la cinta como el gobernador priísta Carmelo Vargas, quien es víctima de un video-escándalo orquestado por Televisión Mexicana para desviar la atención de una terrible metida de pata del presidente de la República. Vargas, furioso por el costo político que el escándalo le representa, acude a la televisora, cartera en mano, para negociar el olvido del tema, pero sale de allí con toda una campaña mediática para embellecer su imagen a nivel nacional en aras de contender por la presidencia en las siguientes elecciones. Todo con cargo al erario público, por supuesto. Así, llegan a su estado, azotado por el narco y la corrupción, el productor Carlos Rojo (Alfonso Herrera) y el reportero estrella de la cadena, Ricardo Díaz (Osvaldo Benavides), quienes junto con el conductor más visto de la tele, Javier Pérez-Harris (Saúl Lizaso), montan todo un circo para transformar a Vargas de corrupto en héroe y, de paso, hundir a la posición en el estado, encabezada por el diputado Agustín Morales (Joaquín Cosío).

La Dictadura Perfecta - Imagen pública
La Dictadura Perfecta – Imagen pública

La Dictadura Perfecta nos presenta una serie de enredos tan cómicos como irónicos como crudos, acorde a lo que Estrada nos tiene acostumbrados, que ventilan el papel y peso que la televisión ostenta en la opinión pública y la política del país. “La televisión puede fabricar un presidente”, es la hipótesis del filme, y aunque eso lo sabemos todos de antemano es interesante verlo explicado con manzanas, riéndonos e indignándonos, impotentes, como siempre. La película explota sobre todo escándalos de los sexenios de Fox y Calderón, no sin tirarle sus muy buenas (in)directas a Peña Nieto, y encontramos sobre todo alusiones al “caso Paulette” y algunos ecos de los michoacanazos, los videos con La Tuta, y así. En general me pareció muy entretenida y bien lograda, aunque no puedo dejar de señalar el cierre de la película, que es más bien débil y un tanto predecible. Yo les hago esta recomendación: denle una oportunidad; a alguna conclusión los hará llegar. También actúan Tony Dalton, María Rojo, Arath de la Torre, Itatí Cantoral y Silvia Navarro (ñam…).

Ida, perdida y desaparecida

Gone girl - Imagen pública
Gone girl – Imagen pública

por E. J. Valdés

Gone Girl es el más reciente largometraje dirigido por David Fincher, adaptado de la novela homónima de Gillian Flynn. Viene estelarizada por Ben Affleck, Rosamund Pike (en la que podría ser la mejor interpretación de su carrera) y Neil Patrick Harris en un rol menor. La premisa de la cinta es obscura desde los avances, pues la campaña publicitaria, aunque de tamaño considerable, deliberadamente omitió revelar muchos detalles de la trama para crear e intensificar una atmósfera de misterio en torno a la película. Y vaya que lo consiguieron: cuando entré a verla no tenía idea de qué trataba o qué esperar, y eso me pareció fascinante, pues las sorpresas (que son muchas) son más sorprendentes y los giros inesperados giran más inesperadamente, lo cual es llamativo (y arriesgado) en una época en la que seis de cada diez filmes juegan sus mejores cartas en el trailer o, en algunos casos, cuentan toda la historia entre desvanecimientos. Y, por cuestionable que resulte, Gone Girl se abalanza en pos del misterio a partir de una premisa que se antoja ordinaria: Nick Dunne (Affleck) y su esposa Amy (Pike) son el matrimonio estadounidense perfecto, o cuando menos eso aparentan hasta que, el día de su quinto aniversario, Amy desaparece súbitamente. Siendo ella la inspiración de Amazing Amy, un querido personaje literario infantil, el caso atrae la atención de la comunidad y de los medios nacionales, y pone bajo escrutinio a un Nick que pareciera no estar preocupado por la desaparición de su esposa, sino todo lo contrario. Las sospechas obvias surgen, pero en Gone Girl (y apúntenle bien) nada es lo que parece, y la investigación conducida tanto por la policía, el propio Nick y Desi (Harris), el ex de Amy, revelan cuestiones cada vez más siniestras y retorcidas que, neta, lo tienen a uno en la orilla del asiento, mordiéndose las uñas y aguantándose las ganas de hacer pipí hasta el final.

Gone girl - Póster
Gone girl – Póster

Así de buena está la película y no tengo inconveniente en afirmar que aquí encontramos a Fincher como lo vimos en Se7en o en la muy menospreciada Zodiac; sombrío, cauteloso, paciente, dosificando la información con tacto y cambiando el panorama bruscamente cuando ya nos sentimos cómodos o creemos saber de qué van las cosas. Las actuaciones, quizá salvo por la de Harris, son de primer nivel, y uno que es fanboy no puede evitar pensar que Affleck quiere que lo compremos como Batman con este papel; me sostengo escéptico, pero ya veremos. Quizá los puntos débiles de la película sean su duración (casi tres horas y de pronto se siente lenta), la presencia de personajes que en realidad no aportan mucho a la historia y ciertos momentos cerca del final que, aunque culminantes, estoy seguro dejarán a más de un confundido o con mal sabor de boca. Serán los menos, sin embargo. Así que vayan a verla si aún la encuentranen el cine y no dejen de echarle un ojo (o una oreja) a la banda sonora que, como ya se hizo bonita costumbre, viene compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross.