Los hablantes, de Verónica Gerber - Fotografía por Dalia Ruiz

La escritura sobre las paredes: entrevista a Verónica Gerber

En el vestíbulo del Museo Amparo se encuentra instalada la obra Los hablantes, de Verónica Gerber, una serie de viñetas que funcionan como una narración sobre el lienzo de vidrio que son las paredes del mismo museo, contando un conflicto conocido por todos en México, una narración abierta que da esperanza y desasosiego a la vez, al preguntarse si es aquello que somos lo que queda de nosotros, tanto como individuos y sociedad, como buscando que la respuesta nos haga reflexionar nuestra realidad.

Respecto a Los hablantes, pudimos conversar con Verónica Gerber y aquí tienen la entrevista completa:

José Luis Dávila: Para empezar, ¿por qué se decide instalar la pieza en el vestíbulo del museo?

Verónica Gerber: La pieza forma parte de un programa curatorial que comparten el Museo Amparo y el MUAC, se llama Intemperie Sur, y particularmente está centrado en pensar en los intersticios del museo como espacios de exhibición, es decir, los espacios que normalmente no se utilizan para poner piezas. Por eso la obra de Elena está en uno de los patios y yo estoy en el vestíbulo, que no son salas de exhibición como tal, sino otros espacios en los que hay que resolver las piezas también de otras maneras y esa sería en principio la razón por la que está ahí. Ahora, yo elegí el vestíbulo también porque tenía la amplitud suficiente para poder plantear esta especie de tira cómica, que en realidad es más bien una tira trágica más que cómica, y porque me interesó mucho investigar sobre materiales para intervenir sobre vidrio.

JLD: ¿Qué diferencias hay, ya no tanto en el formato, sino en el concepto que tiene esta pieza con la del MUAC?

VG: Las dos se llaman Los hablantes, lo que pasa es que pasaron casi dos años desde la que presenté en el MUAC con ésta. Entonces se conservan la mayoría de los elementos pero digamos que se agregan otras cosas, es decir, en la del MUAC tenía globos de texto, la reflexión sobre la conversación y sobre tratar de pensar en pequeñas historias mínimas hacia dentro de pequeñas conversaciones entre personas y el elemento que había en la del MUAC son los pronombres personales que, digamos, son como formas mínimas del lenguaje y que refieren a personajes posibles: un yo, un tú, un él, nosotros, ustedes, etc., interactuando a partir de los globos de texto, el blanco y el negro, etc.; estos eran como pequeñas microhistorias en el MUAC. Y, aquí, después de dos años de trabajo y de otros proyectos que ha habido en medio que se relacionan, digamos que esta pieza es como una cuarta versión. Lo que hay aquí es que desaparecen los pronombres y aparece una narrativa más extendida en lugar de estas pequeñas microhistorias en los dibujos; tiene seis viñetas que entre todas te cuentan una historia, y en lugar de que haya pronombres lo que hay son pequeños textos en un formato que tiene más que ver como con la narrativa gráfica o como con el cómic. En las otras también hay bastante de cómic pero, te digo, creo que esa es la diferencia primordial, aquí hay una narración en seis viñetas, una historia muy clara que se cuenta y en la otra eran narraciones independientes una de otra en cada dibujo y los dibujos no estaban todos juntos, estaban dispersos en los patios del museo.

Verónica Gerber y José Luis Dávila - Fotografía por Dalia Ruiz
Verónica Gerber y José Luis Dávila – Fotografía por Dalia Ruiz

JLD: Sí, eso es muy muy interesante, porque tú hablas de narraciones, ¿eso viene de la vena literaria que también trabajas?, entonces, ¿cómo es para ti, como artista visual, integrar estos elementos literarios? .

VG: Exacto, pues mira, esa es una reflexión que siempre me está acompañando y que siempre estoy tratando de entender y de re-entender porque nunca es igual. Pero, a este punto, digamos que hasta donde estoy lo que he pensado es que, aunque mi formación es como artista visual, sin duda, y de hecho agradezco mucho esa formación, creo que lo que está en el centro de mi trabajo es la idea de escritura, eso quiere decir, para mí es un matiz en la elección de la palabra, no es literatura sino escritura y es desde la escritura que yo puedo ir hacia lo literario y hacia lo artístico visual, digamos, porque la escritura tiene esas posibilidades a las vez que literarias. Entonces creo que yo trabajo desde la escritura, mi idea es la escritura y de repente es más visual y a veces es más textual, depende, en este caso es mucho más visual que textual y tengo un par de libros por ejemplo, entonces en el libro es más textual, en fin.

JLD: Esta idea también de la escritura, tu trabajo ha sido muy itinerante en este campo de la literatura: Mudanza, tu libro, por ejemplo. Pero, ¿qué vena itinerante tiene este proyecto, aparte de estar en el MUAC y en el Amparo? ¿Hay posibilidades de que se exponga en algún otro lugar?

VG: De que se exponga, no al momento, es decir, es un proyecto pensado justo para el Amparo y el MUAC. Algo que a mí me importa mucho es que, si me volvieran a pedir que presente Los hablantes, sería distinto, no me gusta repetir la misma pieza, por eso hay transformaciones del MUAC a acá, a pesar de que yo ya sabía que tenía que ser en los dos, quise que fueran diferentes, no me gusta estar mostrando la misma cosa. Pero me gusta mucho tu pregunta del asunto de la itinerancia y que la relaciones con Mudanza, porque si algo tiene este proyecto también de diferente con el MUAC es que en el MUAC se imprimió una cosa que le llaman folio que es un mini catálogo que hace el MUAC de sus exposiciones, que de hecho está por allí, pero para esta hicimos una serie de postales con cada viñeta y tú te la puedes llevar, te llevas como toda la narración. Pero si las usas, porque para eso eran las postales en otra época, y bueno, ya no estamos muy acostumbrados a eso pero yo tengo esa esperanza, de que vaya alguien al correo le compre una estampilla y se la mande a alguien. Esa es una forma de itinerancia, para mí, de la pieza, es romper la narración de seis viñetas en seis viñetas y que cada viñeta vaya a distintos lugares y que sea pretexto para iniciar una conversación, porque en el fondo Los hablantes es una reflexión sobre la conversación; comunitaria, con un contexto político como el nuestro o no, pero sobre la conversación también, entonces creo que la itinerancia podría estar ahí, por ahora.

JLD: Finalmente, ¿sientes que Los hablantes podría convertirse en un proyecto un poco más literario en algún punto o ya viene como en conjunto con esa misma idea como mencionabas antes?

VG: Hay tres versiones de Los hablantes, de hecho: una es la que está aquí en el Amparo, otra es la del MUAC y otra es como un ensayo visual que está dentro del folio que te digo, ahí hay un ensayo visual hecho con los mismos dibujos de Los hablantes y es una reflexión sobre la conversación en un espacio comunitario. Entonces ya existe, no como libro, pero ya existe impreso, o sea que yo creo que siempre las cosas que hago tienen la posibilidad de estar en chiquito, en una postal o en un librito o en un fanzine, un postercito o yo qué sé, estar en un muro, como una pieza en algún espacio.

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