Norte Infinito, en San Pedro Museo de Arte

El Norte y yo: sobre la exposición Norte infinito

Norte Infinito, en San Pedro Museo de Arte
Norte Infinito, en San Pedro Museo de Arte

por Gerson Tovar Carreón

Comenzaré diciendo que no acostumbro escribir sobre culturas indígenas. Es más, me sofoca el simple hecho de escuchar referencias a pueblos milenarios y escapo de conversaciones sobre la naturaleza o el sentido de comunidad para determinado pueblo “originario”. No se me mal entienda: respeto esas culturas y su visión de mundo, lo que no comparto es el romanticismo académico desmedido y arrogante por la cultura y tradición indígena (incluso siento que es políticamente incorrecto nombrarlos indígenas). Dicho esto, debo aceptar que no escapo de cierto fanatismo. Y digo fanatismo porque le tengo una admiración especial al arte huichol y me cautivan los viajes místico-alucinógenos en el desierto desde que leí las Enseñanzas de Don Juan; además, la cultura pop tiene bastantes ejemplos sobre la psicodelia enteógena de las culturas del Norte de México, como el viaje espiritual de Homero Simpson para encontrar a su alma gemela mientras entabla una discusión existencial con un coyote. Toda la sólida animación amarilla se desvanece en el aire del desierto gracias a un chile-psicodélico cultivado por una antigua cultura indígena.

Y bueno, en realidad toda esta disertación llega a un punto: la dificultad de entender al otro y la interpretación mediática de baja calidad que incitan más a un espectáculo que a un conocimiento sobre el otro. En realidad desconocemos procesos y tradiciones de antiguas culturas mexicanas, pero el caso del norte del país es más simbólico. Los yaqui, los taraumaras, los kiliwa y demás culturas no caben en una narrativa histórica de México y en algunos casos podemos hablar de una extinción de estas constelaciones.

Debido a esta preocupación, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) ha promovido el rescate de la cosmovisión, las tradiciones y la vida cotidiana de los pueblos originarios de México. Parte de este trabajo de rescate se presenta en el Museo de Arte de San Pedro, en la exposición Norte infinito, que permanecerá hasta mediados de noviembre. La exposición indaga el desarrollo de los pueblos al mismo tiempo que presenta la importancia histórica de los originarios del Norte del país, específicamente de los estados de Baja california, Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Coahuila.

Norte infinito presenta en nueve módulos: esculturas de madera, piedra, barro, herramientas, utensilios de la vida cotidiana, trajes típicos, arte y elementos de uso ritual de trece pueblos originarios. “El propósito principal [de la exposición] es mostrar a estas comunidades como participantes de la historia nacional, justamente porque nuestro pasado, presente y futuro se sustenta en gran diversidad cultural”, señala el curador Octavio Murillo, subdirector de conservación y resguardo de la CDI.

Finalmente, el reto que tienen la CDI y el Museo de Arte de San Pedro es aproximar el conocimiento del pasado y su uso en el presente a un público poblano que desconoce el patrimonio cultural y carece muchas veces de una memoria histórica integral más allá de su entorno inmediato .

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