Amado Nervo - Imagen Pública

El propósito – La canción

Amado Nervo - Imagen Pública
Amado Nervo – Imagen Pública

por Marcos Solache

I- La mal pagada canción.

Para terminar mis comentarios sobre algunos poemas de Amado Nervo, y continuando las secciones pendientes de “El estanque de los lotos”; prosigo con la nombrada “El Panorama”, y de ella su primer poema: “La mal pagada canción”.

El día 2 de Septiembre de 1905, Nervo tomó posesión del cargo de segundo secretario de la legación de Madrid y Lisboa. Aproximadamente tres años después, sería promovido al cargo de primer secretario en la misma legación. Conservará este puesto, y su presencia en España, hasta el año de 1914.Después de una intermitencia por cuestiones revolucionarias, se reintegrará en nuevo lapso, de 1916 a 1918, bajo el gobierno de Carranza, con el mismo título diplomático. Cabe decirse que entre otros intentos por afianzarse en Europa, fueron los de ser primer secretario en las legaciones de Suiza e Italia. El fenómeno de Europa, estuvo presente en todos los escritores latinoamericanos, quizá acentuado en el tiempo de los modernistas, finales del siglo XIX, y hasta el tercer cuarto del siglo XX con los pertenecientes al boom.

Sin más, y por mayores intentos, México y España, fueron las que siempre abrigaron en el poeta, la cuna de sus hogares. Vale mencionar también, el querer de Argentina y Uruguay hacia el mexicano; esto de 1918 hasta su muerte en Montevideo el 24 de Mayo de 1919. Por lo tanto, y por fuerzas enormemente mayores,comparadas a los deseos de su obra por traspasar el castellano; Amado Nervo, ineluctablemente tuvo que aguardar y aceptar la inmanencia de su poesía, en Latinoamérica y España.

Lo anterior como preludio de lo que significa “El Panorama” en “El estanque de los lotos”, que es sin duda,un pequeño y breve homenaje a la cultura española, significada por un mexicano.

“La mal pagada canción”, es un cantar que pretende a lo delos siglosXIII yXIV, contarnos una historia retomada de aquellos caballeros heroicos y sus cuitas de amor. Quizá a intento de serenata por lo de la primera estrofa, aunque yo diría en general, musical a lo trovador. En cuanto a la estructura del poema, presenta un metro constante de siete y ocho sílabas, rima consonante que llama la atención por resolverse únicamente con las vocales a y o. Si hay que hablar de división temática, debo decir que presenta solamente unión la tercer y cuarta estrofa, las demás espaciadas con congruencia en su libertad estrófica. El poema abre entonces, con una alusión a la serenata, y un lenguaje muy romántico y clásico.

            La trémula serenata

            que en la noche azul y plata

            (…)

Importante en esta primera estrofa el tema del desdén, actitud en la cual gira la memoria del caballero.

La segunda estrofa es geográfica, al indicarnos dónde se encuentra escrita.

            (…)

            en pergamino rugado

            en un archivo de León.

            (…)

Muy al estilo del Cantar de Mío Cid, bajo una descripción tal vez de monasterio, se encuentra el pergamino, entre muros ulcerados y hierros labrados.

La tercera y cuarta estrofa, también locativas, aunque quizá más generales al no otorgar coordenadas de ciudad; nombran los espacios donde descansan los amantes.

            (…)

            donde duerme en paz la augusta

            infanta que cerró, adusta,

            sus oídos al cantar.

            (…)

 

Sobre la actitud de la infanta, vale imaginarse otra historia, que dada la especificación de la época, podemos tomar acorde. Las noticias de las batallas en las que los valientes caballeros, que defendían la religión y la patria, solamente eran comunicadas, embellecidas y exageradas a lo más, por los trovadores de la época. Situación que nos coloca claramente en la escena, en que el cantador acude a la dama a narrar fiel hazaña, mas regresará con la sorpresa de que aquella ingrata cerró sus oídos al cantar. Por el lado del caballero, colocado en lóbrego crucero, reza la siguiente inscripción:

 

            (…) en lides el primero,

            defendiendo con su acero,

            contra el muslín algarero,

            la Patria y la Religión.

            (…)

 Una nota y posición clásicas sobre lo que la época exigía, que no era otra cosa que serle fiel a la cruz combatiendo a los moros. La última estrofa cierra con la disposición de esta canción de amor, que nos deja con las palabras del trovador y el perfume de aquella leyenda mal pagada.

            (…)

            aquella cuita de amor.

 

V- Propósito.

 

La última sección de “El estanque de los lotos”, es “La catástrofe”, de la cual tomo el quinto poema intitulado “Propósito”. Aunque la producción poética de Nervo agregó póstumamente dos obras, “El arquero divino”, y quizá una de aquellas por la cual es más recordado, sobretodo porque nos transporta a su más profundo e íntimo dolor, “La amada inmóvil”.

“La catástrofe” es una serie de poemas que aluden a la pesadez, tragedia, con una visión entre apocalíptica y profética, como algunas veces gustó el poeta, siempre sobre lo nefasto, pero con una positiva solución. Nervo gustaba de ver las estrellas,y en su departamento en Madrid tenía un hermoso telescopio, del cual decía: “encontré en el cielo de la noche, un oasis de serenidad”. Escribo lo anterior, porque parece que muchas de las predicciones fatales colocadas en “La catástrofe”, invocan el modo de los antiguos, leyendo las estrellas oaugurando maldiciones en los eclipses.

De muchas fuentes se sabe lo depresivo que fue Nervo, las innumerables crisis por las que pasó: la muerte de sus padres, la de dos hermanos, uno de ellos por suicidio; esto aislado de la noche más espantosa de su vida, aquella del 6 de Enero de 1912, en la que la amada inmóvil agonizó. Por esto no sorprende que haya elegido, para terminar sus publicaciones, una serie, que si vale decir algo ecléctico, sería entre “Plenitud” y “Perlas Negras”. “Propósito” es un poema dividido en dos estrofas, que no respetan la división interna que tiene el poema, si bien, también en dos secciones.

 La primera de ellas, hasta el séptimo verso, enmarca el escenario, a guisa, catastrófico, en el que vivimos.

            (…)

            borracho de crueldades,

            (…)

            la destrucción del débil,

            el aniquilamiento

            de todos los pequeños,

            (…)

 La segunda parte, a partir del octavo verso de la primera estrofa, y dando sentido al título, encausa el propósito más noble que debe tener un poeta.

            (…)

            tú, poeta, (…)

            ¡sé misericordioso!

            ¡sé cordial, sonriente,

            humano, siempre humano!

            (…)

Contra la maldad del mundo, y la debilidad de aquellos pequeños, en la libre conciencia de la que debe gozar todo hombre o mujer dedicados a la poesía; sean misericordiosos. En lo anterior Nervo es directo y exclamativo: sean lo contrario al mundo, sean buenos.

 La segunda estrofa, continúa a tono con la anterior, que fue dividida, sencillamente, por el corte enfático que da a sus últimas palabras.

            (…)

            amordaza el vocablo

            irónico, prefiere

            cortar las alas de oro

            a las abejas áticas

            del epigrama; (…)

Elegí esta parte singular y medular de la segunda estrofa, porque contiene una alusión a un personaje, quizá poco recordado: Jenofonte.

 

Este personaje, famoso en Atenas, de ahí lo de ático, fue alumno de Sócrates, de ahí lo de que llegó a crear diálogos filosóficos, si bien no filosos como los de su maestro, sí suaves y apacibles, no dulces, pero quizá por ello; abeja.

 El mensaje es claro entonces, aquél que quiera ser poeta, bajo el influjo de la venia de Nervo, debe de cortar las alas a la abeja de oro, si bien, y por supuesto, estudiar la época clásica, mas no estancarse en ella; avanzar. Encontrar el propio y único estilo en la soledad y muda composición del invierno. Permanecer sin afectación por los malignos alfilerazos, que sin duda serán lanzados. Y ante todo, aunque sea en parte:

            que (…)tu corazón sea

            urna que guarde un poco

            de la piedad de Cristo!

 

Esta es una de las ideas que más está desarrollada en “Plenitud”; debo insistir que aunque el final de este poema es un mensaje cristiano, no lo es en la ortodoxia; esto porque el poeta retoma y aclara al Cristo humano, en los sentimientos y accionares más nobles: piedad, misericordia, caridad; todos estos muy pegados en significación, pero como dice el título del poema, con el propósito de hacer a los de buena voluntad, más humanos.

El día 14 de Noviembre de 1919, Amado Nervo fue sepultado en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón de Dolores de la Ciudad de México. Ignoro intencionalmente cual es el epitafio que tiene; pero a manera de guardar el epigrama inicial del poema comentado:lo sugiero como tal.

            Et s´ilne reste qu´un

            jeseraicelui-là!

                        Victor Hugo.

Nervo - Imagen por Marcos Solache
Nervo – Imagen por Marcos Solache
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