Amado Nervo - Imagen Pública

Plenitud

Amado Nervo - Imagen Pública
Amado Nervo – Imagen Pública

por Marcos Solache

A partir de 1910, con el ensayo “Juana de Asbaje”, se nota un Nervo, aunque apoyado en la prosa, no prosaico, pero sí extendido, claro, y supeditado a la simpleza a primera vista.

El proceso periodístico que obligó la situación económica del nayarita, cultivó un pensamiento y una prosa muy claras y simples, lo que mentalmente requiere de un crecimiento intelectual bastante complejo.

 Complejidad que sin duda, pasados los 40 años, Nervo tiene y expone, en varios de sus ensayos periodísticos.

Un ejemplo es “Brevedad”,de 1917, en donde el poeta comenta la simplicidad que busca en su poesía, cada vez  más cerca de la gente, pero arriesgando la aprobación de los antonomásticos intelectuales.

Sobre lo anterior, un pensamiento que compartió con Darío, en acuerdo, aunque quizá sin el tiempo o el gusto de haberlo practicado tan profundamente, como lo hizo Nervo.

“He llegado a la planicie de la montaña, entre picos y abismos… Ahora escuro el borrador, pero el verso claro…Llamo al pan, pan, y todo el mundo me entiende”1.

Sobre la denominada prosa poética de Amado Nervo, y más específicamente, sobre “Plenitud”, publicada en España en 1918, con un Nervo, después de la muerte de Darío en 1916, consagrado como el poeta moderno del momento;más que escribir un breve análisis sobre algunos de estos escritos, surgen algunas preguntas mucho más interesantes:

La primera es la que plantea la académica de la Universidad de Toulouse, Ana Vigne Pacheco; “Plenitud de Amado Nervo, ¿prosa aforística o poemas en prosa?”1.

Las siguientes, quizá mucho más subjetivas,son: ¿Qué es la poesía en prosa?, o más enigmática aún, ¿Qué es la poesía?.

La Srita. Vigne, en el respectivo ensayo citado en la bibliografía, determina una repuesta, que aunque diversamente documentada, me parece tajante y carente de perspectiva.

“No podemos decir que Plenitud es poesía, ya que de los 60 escritos incluidos en él, si acaso 3 o 4, arrebatan y elevan el sentimiento del lector a un plano poético”1.

Esta conclusión está respaldada por la opinión, igual, o en algunos casos mucho más severa, de críticos y entendidos de la poesía.

Daré el ejemplo de Rafael Cansinos Assens, y el de Luis Ignacio Helguera.

El primero argumenta que: “Plenitud es un adiós severo a la poesía de Nervo”1; mientras que el segundo dicta en una crítica mucho más segura: “La pretensión (de Plenitud) por el ahondamiento filosófico, acaba casi siempre en la superficialidad, la ingenuidad intelectual, o el sofisma más burdo”1.

Con estos ejemplos, queda muy claro que “Plenitud” tiene dos cabezas de jueces; por un lado, están los venenosos y pocas veces satisfechos, críticos de literatura; y por otro, el público general, lectores sin pretensión intelectual.

Amado Nervo - Imagen Pública
Amado Nervo – Imagen Pública

Para los primeros, “Plenitud” es la decadencia poética de Nervo; para los segundos, es quizá una obra filosófica cursi, amigable a la moda de época, directa y llena de practicidad en la comunidad.

 Si nos detenemos con estos argumentos,se puede concluir que la poesía es una institución de metro, rima y metáfora; y si aún sedesea ser más hermético, se puede decir que tiene algo de interno y evocador sentimental, inexplicable.

 Con lo anterior queda claro, que la poesía tiene un código invisible e invencible, en manos de los doctos literarios; que parece fueron designados de manera incógnita, para proteger los santos dogmas poéticos.

 Sobre los dogmas poéticos, hay que hablar de aquellos valientes que se han enfrentado a ellos, y nos han dejado un camino de libertad.

Al momento se me ocurren dos: Withman y Mallarmé.

 

Si la lengua inglesa y francesa tienen a estos grandes representantes, creo que la nuestra debe de incluir a Nervo como un serio presente, contra la roca draconiana de estudiosas e inamovibles formas.

Es cierto que con el tiempo, Withman, Mallarmé y Nervo, han sido considerados indiscutiblemente como grandes poetas.

Quizá en el caso del primero, reconocido póstumamente; encontramos una aceptación de su prosa,completamente poética.

Sobre los dos últimos, podemos dividir su obra en la normalmente guiada por los patrones de la época, y la experimental desde el planteamiento significativo de la poesía.

Aquellas composiciones dedicadas a Lincon, la volatilidad en el espacio, o la idiosincrasia de vecindad enmarcada como filosofía patronal;¿pueden ser consideradas obras poéticas?

Amado Nervo - Imagen Pública
Amado Nervo – Imagen Pública

Algunos, los severos, dirán que no del todo, o contundentemente que no; otros, la mayoría, que lo ignoran, y algunos despistados dirán que sí, sin saber por qué lo dicen; otros argumentarán su sí, con todo un respaldo dudoso, pero solamente ellos tres, los mismos autores, supieron si lo que hicieron fue, o no poesía.

En lo personal, soy de los que defienden a capa y espada, que para la poesía no hay juez que valga, únicamente la voz interna en el estado más sereno y seguro, respondiendo sí, o respondiendo no.

Ahora, casi cumplido el centenario de “Plenitud”, creo que encuentro entre los monósticos y dísticos que abundan en él, no solamente el propósito de exhortar al conocimiento de uno mismo, y reflexionar sobre los grandes enigmas universales, como Dios y la muerte; sino también un manotazo en la mesa que se niega a aceptar el dictado, que tristemente, Octavio Paz hizo sobre el poeta:

“La poesía de Nervo perdió con el cambio, sin que ganara la religión o la moral”1.

 

Estoy en acuerdo con la mitad de lo que argumenta Paz, no ganó ni la religión ni la moral, pero no perdió la poesía, al menos no la personal, que es finalmente por la cual escribe el poeta.

Lo anterior porque creo firmemente que Nervo se atrevió a escribir esto, y de esta manera, no solamente porque creía en la verdad simple y directa, sino porque la practicaba, y era un fiel representante.

Si “Plenitud” es un manual rosacruz o no, es secundario; lo cierto es que con este compendio, y el siguiente, “El estanque de los lotos”, Nervo marcó, tal vez para su vida, tarde ya, pero para los que quedamos, un vestigio temprano de interioridad y paz.

Sencillo y práctico, como ese respirar que debe sentirse en la plenitud. 

Nervo - Manipulación digital por Marcos Solache
Nervo – Manipulación digital por Marcos Solache

 

Bibliografía.

 

1.-Ana Vigne Pacheco. (2005). Plenitud de Amado Nervo, ¿prosaaforística opoemas en prosa?.Octubre 2014.UNAM, portal de revistascientíficas y arbitradas.Sitio web: http://www.revistas.unam.mx/index.php/rlm/article/view/26542

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