Maléfica - Fotograma

Ni princesa ni esclava, simplemente mujer

Maléfica - Fotograma
Maléfica – Fotograma

por Carolina Vargas

Cuando era niña pasaba horas viendo televisión, tenía una amplia colección de películas y de dibujos animados, las cuales veía infinidad de veces en un día, hasta memorizarlas; al día de hoy puedo repetir todos y cada uno de los diálogos.

Muchas de las películas que tenía en aquel entonces eran de Disney mis favoritas eran Dumbo y Pinocho, las historias de princesas nunca fueron de mi agrado pero debo confesar que La Bella Durmiente despertaba una intensa fascinación en mí, pero no por su protagonista, quien desde entonces me ha parecido un personaje anecdótico que solo aporta el título a la obra, si bien es cierto que todas las acciones se desarrollan en torno a ella es un personaje que no aporta absolutamente nada, ni siquiera su belleza, esta le fue concedida como un don, así que sin la intervención de sus hadas madrinas habría sido solamente una princesa dormilona y ordinaria.

La bella durmiente es considerada por muchos, una de las obras más oscuras de Disney, el diseño de arte y de los personajes nos remite a un mundo oscurantista y supersticioso, los trazos angulosos en la animación la dota de cierta perversidad contrastada con la viveza de los colores y el carisma de sus héroes. Y es la primera vez que vemos en una cinta de princesas al héroe de la historia hacer algo realmente asombroso, porque a diferencia de la Cenicienta en la que al rey lo único que quiere es tener nietos sin importar con quien case su hijo, en La bella durmiente el príncipe está dispuesto a renunciar a su corona por amor, desafía las normas de su época, a su padre y lo más fascinante, el clímax de la historia, lucha y mata a un dragón que es la representación misma del mal en el mundo.

Y bueno que sería de una historia épica sin su digna contraparte, el siempre necesario antagónico, cierto que en la historia original de Basile –de la cual luego se desprenderían las versiones de Perrault y los hermanos Grimm– nunca se menciona a una bruja malvada, lógicamente el imperio Disney en aras  de producir un éxito comercial y mercadológico, adopto la clásica formula del melodrama héroe + dama en apuros + bruja hija de perra = éxito. En la bella durmiente el ratón Miguelito nos regaló a una de las villanas más entrañables en el cine, no sabemos a ciencia cierta cuál es el móvil de su maldad y francamente no importa, sus razones salen sobrando, ella es malvada, su naturaleza es perversa y en el nombre lleva la penitencia: Maléfica. De niña veía como esta bruja le jodía la vida a todos, su humor negro, sarcasmo, maldecía, era ingeniosa y carismática, algo nunca visto en un villano, es una pena que en el DVD actual se haya perdido el doblaje original de la cinta, porque mucha de la esencia de ese personaje residía en la genial interpretación de Rosario Muñoz Ledo, su voz cálida y malvada hacían que la amaras de forma inmediata. Sin duda era mi personaje favorito, sin ella nada tenía sentido, pues todos los personajes eran fichas en su tablero, era la única con intenciones e ideas propias e imprescindible en la historia.

La bella durmiente- Fotograma
La bella durmiente- Fotograma

Tal vez por eso me he identificado más con las villanas que con las princesas, porque se ajustaban más a lo que me enseñaron en la vida real, los problemas los tengo que resolver por mis propios méritos, no van a venir mis hadas madrinas ni un príncipe azul a resolverme la vida. Además que tampoco cumplía con el perfil de la dama en apuros, no era hija de reyes o potentados, ni rubia, delgada, ni de pies pequeños. Soy hija de una enfermera, morena, gorda, de pies enormes, no hablo con animales, ni canto cuando tiendo la cama, así que mi naturaleza es mucho más compleja, tengo problemas mucho más serios que verme bonita y amar a todos. Creo que reducir a una persona solo al bien y al mal es algo absurdo todos tenemos una gama mucho más rica en emociones y sentimientos, eso es lo que nos hace sentir vivos. Por eso los antihéroes siempre han sido mis favoritos, por eso una bruja verde de ojos amarillos y con la capacidad de convertirse en dragón me parecía algo asombroso, sentir y vivir al límite, desear algo con toda el alma y hacer hasta lo imposible por conseguirlo aunque eso implique sembrar un bosque de espinas y cardos para fastidiarlos a todos.

Me gustan las emociones complejas, las personas complicadas y todo aquello que le imprima sentido al correr de los días. Porque siempre será infinitamente más provechoso pensar, analizar, descubrir y sentir, a esperar para que las cosas sucedan, así se trate de un príncipe azul  o un hada madrina que me llenará el guardarropa.

Maléfica - Fotograma
Maléfica – Fotograma

Pero ya aterrizando en el mundo real quizá lo único que sí exista en él son las brujas –razón de más para adorarlas- esos entes capaces de darle en la madre a todos con tal de salirse con la suya, que tienen una gama emocional compleja e interesante, injurian, maldicen, disfrutan, viven y siempre se salen con la suya. Ser bonita no es ningún mérito es cosa de la genética, algunas mentes huecas y superficiales consideran que es quizá el único requisito para tener una vida plena y hacerlo todo más fácil, yo difiero de eso, la belleza no es una virtud, porque se marchita rápidamente y no se cultiva con nada, lo que verdaderamente vale la pena es todo aquello que sale del alma y puebla los actos, el sentido y el sentir…eso que, como muchas veces lo he dicho y lo sostendré, nos hace sentir vivos

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