IMMANUEL KANT-IMAGEN PÚBLICA

¿Pueden los niños entender a Kant?

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Por Dennis Hayes

Professor of  Education at University of Derby

(Traducción de Victoria Sandoval)

La filosofía siempre fue peligrosa, como nos enseñó la vida y muerte de Sócrates. Él fue, por si necesito recordárselos, ejecutado no por un régimen autoritario sino por una democracia cuidadosa. Sin embargo, los tiempos han cambiado y los filósofos contemporáneos de hoy no necesitan temerle a la cicuta, que ahora es vista como algo inofensivo.

Aquellos que hacen campaña enseñando filosofía para niños dicen que ésta no es ni peligrosa ni subversiva. Se ha vuelto cada vez más popular, especialmente como una forma de entusiasmar a niños pequeños. Estamos presenciando el surgimiento de una industria de la educación. Existe todo el movimiento de Filosofía para niños (P4C por sus siglas en inglés) que incluye a la Sociedad para la Promoción en la Investigación Filosófica y la Reflexión en la Educación (SAPERE) y otras iniciativas como El hombre filosofía (The Philosophy Man) y Secuencias de pensamiento (Thinking Scripts). Incluso hay centros académicos dedicados a la filosofía para niños en los Estados Unidos, y muchos cursos de entrenamiento.

Pero quiero argumentar que por que algo sea seguro y popular debemos tener sospechas al respecto. Puede que la filosofía ya no sea peligrosa, pero P4C bien puede serlo. En el libro del que yo fui co-autor El peligroso levantamiento de la educación terapéutica (The Dangerous Rise of TherapeuticEducation), hubo algo de controversia a partir de nuestro argumento de que estas clases de filosofía podrían ser secuestradas y convertirse en nada más que “tiempo circular” en el que los niños sean alentados a expresar sentimientos y a escucharse respetuosamente en una forma no crítica.

Aunque nosotros no preguntamos explícitamente si los niños pueden entender a Kant, déjenme decir abiertamente no, no pueden. Esto no va a ser ninguna sorpresa para los desarrolladores de P4C, quienes explícitamente dicen que hacer que los niños lean a Kant o secciones de Kant y que logren hacer trabajo de comprensión no es su punto.Dicen que tal aproximación desanimaría a los niños para el estudio de la filosofía. En P4C los alumnos no luchan para entender textos filosóficos tal como lo hacen los estudiantes en partes de otros programas.

Entonces, ¿qué es lo que P4C hace? La propuesta es que puede “hacer a losniños pensar” y que ellos son, nos dicen, filósofos naturales e inhibidos. La doctora Sara Goering, del Centro de Filosofía para Niños de la Universidad de Washington, dice que es una gran materia sobre todo porque los niños la aman.

Esa nunca es una razón para enseñar, y aunque los niños puede que la amen yo quiero dar tres razones por las que no es buena para ellos.

Habilidades sin contenido

Mi primera crítica es que se trata de terapia. Se dice que ésta ayuda a los niños a crecer con confianza y que les da seguridad. También cubre lo que Sara Goering llama aterradoramente “habilidades de comportamiento” como parte del entrenamiento que reciben los alumnos. A menudo se trata de un desastre sensiblero relativista.

Mi segunda crítica es que es paternalista. Halaga a los niños pensando que pueden tener un entendimiento profundo sin ningún estudio real. Ellos sólo necesitan expresarse a sí mismos y argumentar. Incluso se dice que tienen pensamientos antes que palabras.

Toda esta veneración de los inocentes, pero videntes de la verdad e incomplicados niños, no es más que un mito para adultos quienes no tienen nada más que habilidades sin contenido para ofrecer a los niños. Esto le facilita la vida a todos, Pero los niños que piensan que argumentar si ningún estudio tiene algún significado, no están siendo educados. Están siendo halagados.

Aún peor, es posible que ellos crean que no necesitan saber nada. Esto no es la consciencia socrática que llega después de una vida de diálogo. Es un terrible estado de ignorancia. Se  puede ver en algunas competiciones escolares de debate, donde los estudiantes no pueden debatir realmente porque no tienen el conocimiento suficiente.

Mi tercera crítica es que es pretencioso decir que los niños tienen poco interés para discutir asuntos filosóficos. Típicamente sus puntos de vista provienen de banalidades, como el entendimiento ético de que algunas cosas no son justas.

Entrenando en el cinismo

No hay duda de que a los niños les gusta objetar. “Cuestionarla autoridad y ser subversivo son comportamientos definitivamente adolescentes”, dice John Taylor, director de estudios críticos en la escuela Rugby. Pero ellos no pueden retar y cuestionar de forma socrática.

En las ciudades de Atenas, muchas personas sentían que tenían la verdad absoluta y Sócrates los retaba para luego dejarlos en un estado de aporía, o rompecabezas filosófico, así que tenían que pensar por ellos mismos.

En Bretaña contemporánea, donde hay crisis de valores y nadie está seguro de quién es o en qué cree, una veneración cínica del criticismo domina toda forma de pensamiento. Todos son Sócrates ahora y P4C ofrece entrenamiento en el cinismo.

¿Puede la filosofía hacerse peligrosa de nuevo? Últimamente mucho pensamiento soso se clasifica como peligroso cuando es en su mayoría convencional. Cuando mis hijos estaban en la escuela yo solía tratar de hacer que usaran algunos argumentos filosóficos en sus clases, por ejemplo, en contra de la existencia de dios o por utilitarismo, pero eran muy reacios.

“¡Nos van a mandar a los trabajadores sociales si decimos eso!” me advertían, muy conscientes de las consecuencias de retar a los profesores y al pensamiento convencional. Ahora todo se trata de rompecabezas, juegos y diversión con la ilusión de reto.

Crítico, pero bajo en contenido

Lo que ha cambiado es la importancia en las habilidades de pensamiento crítico. Hacerse crítico significa lograr que los niños dejen las ideas incorrectas que tienen, pero que no sean críticos al hecho de que sus escuelas son como prisiones, no pueden comer papitas y tener su educación basada en materias reemplazada por propaganda del gobierno.

Recientemente, di una conferencia a los nuevos estudiantes sobre qué esperar de la universidad, y una chica de 18 años dijo que lo que más odiaba de la escuela y ahora de la universidad eran los conferencistas que alardeaban sobre el pensamiento crítico pero que no les decían nada a los estudiantes nada. Ella tenía razón. Lo que las escuelas necesitan son profesores asertivos con ideas fuertes que puedan después ser cuestionados por los niños. En oposición a lecciones con las personas agradables de P4C que permiten a los niños desarrollar sus propias filosofías.

A los niños se les está enseñado que no necesitan saber nada, pero también a no tener valores. P4C refleja un mundo en el que un conformismo flojo es la norma, un mundo en el que tener y expresar opiniones fuertes es poco educado y lleva al extremismo peligroso.

P4C ha ido creciendo en popularidad conforme la educación basada en materias declina. Muchas de las cuestiones que los niños platean sobre dios en P4C, la naturaleza del mundo y los sentimientos, deben ser enseñadas en otras materias como estudios religiosos, ciencia o literatura, unidos con conocimiento.

La filosofía puede ser parte del currículum escolar. Sus grandes trabajos pueden ser enseñados en historia o en literatura. En teatro, los alumnos podrían aprender y actuar los Diálogos de Platón. Esto sigue con el tren de pensamiento de algunos de los más sutiles defensores de P4C. Un ejemplo de esto es Michael Hand quien dice:

-“Debe ser algo bueno permitir a los niños pequeños ser claros en su forma de hablar y de pensar. Es en beneficio de los niños y del público en general, porque mucho debate público está aturdido por pensamiento confuso y uso impreciso del lenguaje.”

El argumento de Hand es para lecciones de inglés, no de filosofía.

Leer filosofía de esta forma podría aún ser peligroso, Por ejemplo, tomemos el estudio de Emile, del tratado de Rousseau en la educación, en historia, literatura o francés. Podría abrir fácilmente la mente de los niños, no hacia cómo son el centro del universo, sino hacia cómo podrían estar manipulando sus profesores el mundo que experimentan para hacer que ellos tengan los pensamientos y sentimientos correctos. Rousseau tiene una lección para los practicantes de filosofía para niños.

Tomado de: “The Conversation”

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