El guardián entre el centeno-Especial

Inadaptación novelada

El guardián entre el centeno-Especial
El guardián entre el centeno-Especial

por Andrea Garza Carbajal

En 2010, a los 91 años de edad J.D. Salinger moría por causas naturales en un pequeño poblado de los Estados Unidos, tras vivir casi 50 de encierro voluntario en su casa. Escritor que causó revuelo en los años cincuentas, que marcó a una generación de adolescentes provocando su admiración y el repudio de los sectores más conservadores… ¿Qué lo motivaría a permanecer aislado el resto de su vida? Quizá el encontrarse en una sociedad a la que le resultaba imposible adaptarse.

Adaptación: idealmente todos deberíamos hacerlo en algún momento para integrarnos a la sociedad y procurar su funcionamiento. En la adolescencia las personas lo intentan, ajustando su personalidad a las demandas sociales, tratando de evitar el aislamiento. Pero en esta transición surge la rebeldía y el cuestionamiento, algo inherente a la edad, y por tanto obedece más al instinto que a la razón, volviéndose la mayoría de las veces, una rebeldía desechable, mal enfocada e impersonal, perteneciente a una conciencia colectiva y homogénea. Este colectivo adolescente pocas veces llega a rebelarse ante algo que no ataña directamente a su pequeño egocéntrico mundo. ¿Pero que pasaría si un adolescente, antes de intentar siquiera adaptarse, primero cuestionara su entorno de una forma inteligente y crítica? Bueno, probablemente ese adolescente se llamaría Holden Caulfield y sería el personaje creado por Salinger en El guardián entre el centeno.

Publicada en 1951, la novela inicia con la expulsión de Holden de un exclusivo colegio particular a causa del desinterés que siente hacia casi todas las materias. Antes de llegar a casa de sus padres con la noticia, decide tomarse unos días por su cuenta abandonando la escuela antes de tiempo para pasear por Nueva York. De una forma irreverente y sarcástica, Holden irá relatando sus experiencias, criticando siempre la frivolidad, hipocresía y mezquindad de sus congéneres, profesores y demás personas con las que se topa, volviendo su escapada una triste y deprimente revelación de estar inmerso en una sociedad putrefacta. Sin embargo, será la persona menos esperada quien le dé a su visión pesimista un enfoque más alentador. 

JD Salinger-Portrait Session
JD Salinger-Portrait Session

La obra fue recibida con diferentes reacciones en su época. Para algunos, la típica forma adolescente de hablar del protagonista (quien realiza toda la narración) resultó inmoral, por las palabras altisonantes, referencias sexuales, sarcasmos, etc. Pero lo que más ofendió fue su constante crítica hecha con un tono irreverente y retador. Entonces se volvió un éxito entre la juventud norteamericana y continúa siéndolo, además de una lectura obligada en las escuelas públicas. Resultó un paradigma, ya que daba una voz a los adolescentes, reflejando su confusión e inconformidad. Pero más allá de eso, la novela muestra una profunda decepción hacia la sociedad de la época.

El personaje idealmente representaría a los valores adolescentes. Es un joven de gran inteligencia al que le gusta leer y posee cierto grado de instrucción. Sin embargo no es académico, pues su propia rebeldía le hace cuestionar a las exclusivas instituciones a las que ha pertenecido y  a aquellos que las encabezan. Cuestiona a los valores adultos tanto como a sus congéneres. No desperdicia su rebeldía con motivaciones absurdas, sino que busca con desesperación aquello que lo saque de la corrupción de la que se ve rodeado. En este proceso dará traspiés, se desesperará, tendrá la urgencia de abandonarlo todo con una clara necesidad de evasión. Holden resulta un adolescente atípico, pero a fin de cuentas adolescente. Su constante confusión por tratar de entender al mundo, su repulsión ante lo que le representa, vuelven muy difícil su adaptación. ¿Pero qué pasará cuando este periodo termine y el joven Holden se convierta en adulto? Tal vez su adolescencia termine cuando olvide todas sus dudas y se adhiera al resto del mundo o quizá cuando acepte que es imposible encajar en una sociedad sin futuro, y que la única opción es mantenerse alejado de ella.

Salinger, algunos años después de la publicación de su polémica y exitosa novela, poco a poco fue recluyéndose, perdiendo contacto con el resto del mundo. De vivir en un céntrico apartamento en Nueva York, se mudó a una casa de un pequeño poblado. Las entrevistas que concedía se comenzaron a volver más esporádicas al igual que la publicación de sus libros, las visitas dejaron de ser frecuentes hasta que aparentemente, se cansó del mundo y decidió excluirse de él. A pesar del interés que generaba entre los periodistas, que trataban de saber si aún escribía o los detalles de su vida privada, Salinger los alejó, permaneciendo en el mutismo hasta su muerte.

JD Salinger by Antony Di Gesu
JD Salinger by Antony Di Gesu

Hay diferentes clases de inadaptación, este es del tipo inofensivo para la sociedad pero que condena a quien lo padece. El futuro de Holden, tal como se lo pronosticará un personaje, podrá resultar en frustración y mediocridad o la elevación de sus fortalezas. Dependerá hacia dónde dirija los sentimientos que le aquejan. Entonces, ¿Cuál será su destino? Bien, elucubrar sobre el porvenir de un personaje resulta aún más ocioso que hacerlo sobre una persona. Mejor quedarse con el adolescente creado por Salinger, aún incapaz de adaptarse al mundo y con la incertidumbre de  poder hacerlo, pero que no deja de ser crítico con su entorno, en la constante búsqueda de algo mejor. 

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